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“Pensé que no regresaba, pensé que ese era el último día de mi vida”

“Pensé que no regresaba, pensé que ese era el último día de mi vida”

Entrevista con el hombre que gritó ‘¡abajo el comunismo!’ en medio de la misa de Benedicto XVI en Santiago de Cuba

La Habana Andrés Carrión, en el momento de gritar ‘¡abajo el comunismo!’ ante el Papa en Santiago de Cuba el pasado 26 de marzo. / Spencer Platt (Getty )

Pasadas ya varias semanas de la visita de Benedicto XVI a Cuba, hay un nombre que surge una y otra vez al evocar aquellos últimos días de marzo. Andrés Carrión, de 40 años, el ciudadano que gritó en la homilía de Santiago de Cuba:  “¡Abajo el comunismo!”. Hizo que los ojos del mundo pasaran de contemplar la mitra papal a observar el rostro de un hombre sujetado por sus captores y golpeado por un supuesto miembro de la Cruz Roja. Todavía hoy bajo los efectos que produce pasar del anonimato a la notoriedad, responde estas preguntas para el EL PAÍS.

La detención de Andrés Carrión y la posterior agresión fue vista en las televisiones internacionales. En este vídeo, la información en una cadena colombiana.

Pregunta. ¿Cómo surgió la idea de realizar esa acción en la Plaza Antonio Maceo? ¿Fue una iniciativa personal o de un grupo?

Respuesta. No pertenezco a ningún partido opositor, aún hoy sigo sin pertenecer a ninguno. No obstante, por estos días he recibido la solidaridad de varios grupos de activistas, especialmente en la zona oriental del país. La idea de esa acción me brotó en solitario y no se la comenté a nadie, temiendo que se fuera a filtrar la información y me impidieran llevarla a cabo. Ya José Martí lo había dicho “hay cosas que para lograrlas han de andar muy ocultas”. Por eso fue que pude llegar hasta ahí. Tenía una motivación cívica y de principios: los cubanos debíamos hacer algo para que el mundo supiera de las violaciones y los grandes problemas que afrontamos aquí con la libertad de expresión y los derechos humanos. Yo llevaba todo eso desde hacía mucho tiempo por dentro y aquel fue el momento de decirlo.

P. ¿Cómo pudiste llegar hasta ese lugar a pesar del cerco policial?

R. Llegué sobre las once de la mañana, vi los preparativos de la misa y encontré un lugar estratégico por su posición. Allí me paré. Llevaba en el bolsillo unos caramelos y un pomo de agua, y con eso me sostuve hasta las 17:40 horas, cuando acometí la acción. Había dos cordones de seguridad. En un momento me decidí y crucé el primer cordón. Una vez dentro me dirigí corriendo hasta estar frente del altar y grité varias consignas: ‘¡Abajo el comunismo! ¡Abajo la dictadura! ¡Libertad para el pueblo de Cuba!’ y cuando ya me habían atrapado y me llevaban sujetado alcancé a gritar ‘¡Monseñor no se deje engañar, que el pueblo de Cuba no es libre!’.

P. Muchos han aplaudido tu proceder ese 26 de marzo, pero otros critican que hayas usado el espacio de una misa católica para gritar una consigna de corte político. ¿Qué le dirías a estos últimos?

R. Ya envié una carta al Arzobispado de Santiago de Cuba para explicar por qué lo hice y pedirle disculpas al Papa y a toda la comunidad católica. Pero ellos deben entender y todo el mundo debe entender que los cubanos no tenemos espacios donde expresarnos. Debido a eso uno busca un espacio donde ser oído y creo que aquella era una oportunidad que no se podía dejar pasar. No fue mi intención manchar la misa, así se lo he dicho a varios sacerdotes con los que he hablado y ellos me han entendido. Soy católico y no lo hice con ningún interés de dañar a la Iglesia ni a la figura del Papa.

P. ¿Cuáles fueron las principales acusaciones que te hizo la policía durante los 20 días en que estuviste detenido? ¿Con qué castigos te amenazaron?

R. No me maltrataron físicamente. Conozco de los golpes que han recibido otros opositores, pero creo que con tantos ojos puestos en mí o quizás porque el Papa había intercedido, decidieron no tomar represalias físicas en mi contra. Sí me pusieron durante varios días en una celda muy oscura y que tenía muy mal olor. No había agua limpia allí y la luz solo la encendían diez minutos a las seis de la mañana y otros diez minutos a las seis de la tarde. Después de 20 días me excarcelaron pero me hicieron firmar un papel donde estoy limitado de mis libertades. Tengo que presentarme todos los miércoles en una unidad de operaciones policiales, no puedo salir del municipio sin pedir permiso, no puedo reunirme con opositores, ni dar entrevistas, no puedo participar en manifestaciones. Pero no he cumplido con casi nada de eso. Ellos no me van a callar de esa forma.

P. Un hombre, vestido con el logotipo de la Cruz Roja, te agredió y te lanzó incluso una camilla. ¿A qué crees que se debió ese comportamiento tan agresivo? ¿Qué sientes ahora mismo hacia él?

R. Siento lástima por él. Tengo una vocación cristiana y no puedo sentir otra cosa, porque creo que él es un producto de 53 años de adoctrinamiento y de décadas de decirle a las personas que es bueno usar la violencia contra aquel que se exprese libremente. Algunas amistades me han traído la dirección donde vive ese hombre y me han dicho “hay que tomar medidas contra él”, pero yo no pienso así. Sería caer en el mismo ciclo de la violencia y la venganza. Soy contrario a cualquier tipo de violencia.

P. Algunas personas afirman que gritaste ‘¡abajo el comunismo!’ para obtener una visa de refugiado político en Estados Unidos. ¿Es eso cierto? ¿Cómo respondes a ese cuestionamiento?

R. Eso no es cierto. Mi objetivo principal era —y así se lo dije a la Seguridad del Estado— llamar a la conciencia del pueblo cubano. Que la gente viera que se puede luchar. También otro objetivo fue llamar a la conciencia de Raúl Castro para que reconozca nuestros derechos. Hoy fui yo, pero mañana pueden ser cientos, miles o un pueblo entero. Pensé que mis gritos serían como un motor impulsor que arrastraría a muchas de las personas que estaban en la Plaza Antonio Maceo a hacer lo mismo, pero no pasó así y confieso que eso me decepcionó. No lo hice con el objetivo de buscar un asilo político, aunque ahora el hostigamiento que estoy viviendo es insostenible. Mi casa rodeada y me siguen a donde quiera que voy. Por el momento no se atreven a hacerme nada porque muchos están pendientes de mi situación, pero a veces temo que dentro de tres o cuatro meses pueda ocurrirme lo peor. Me preocupa mucho mi seguridad.

P. ¿Lo volverías a hacer?

R. Sí, claro que sí. Lo hice por mi país, por mi pueblo y en ese momento supe que aquella acción me podía costar la vida. Incluso yo me despedí de mis familiares sin que ellos lo supieran. Me despedí de mi madre, de mi hermana, de mi esposa… le dije a ella esa mañana antes de salir hacia la misa ‘Te amo mucho’. Yo pensé que no regresaba, pensé que ese iba a ser el último día de mi vida.

Cuba, el señuelo

Cuba, el señuelo

 Ricardo Trotti

Así como en la caza y la pesca, en la política también se utilizan los señuelos. En la reciente Cumbre de las Américas de Cartagena, un grupo de países usó a Cuba como cortina de humo para evitar que salgan a flote otros temas relevantes que afectan al continente, como la corrupción pública, la inseguridad ciudadana, el fraude electoral, las violaciones a la libertad de prensa y la injerencia política en la justicia, todos aspectos que atentan contra la Carta Democrática Interamericana.

El gobierno de Cuba es el anzuelo que Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela aprovechan habitualmente en cada reunión intergubernamental para insistir que los hermanos Raúl y Fidel Castro deben estar sentados en toda mesa de negociación y para recriminar a EEUU de que debe terminar con el embargo económico contra la isla, al que responsabilizan de todos los males de la dictadura.

Uno se pregunta si no hubiese sido mejor que la atención y el tiempo dedicado a favor del gobierno de los Castro, se enfocara a favor de los ciudadanos cubanos, las verdaderas víctimas. Al final, por culpa de Cuba –léase el ruido generado por Rafael Correa y Daniel Ortega, que se negaron a participar y la visita previa de Juan Manuel Santos a la isla para que los Castro no se resintieran porque no se les invitaba– no hubo una declaraciónfinal de consenso sobre un temario importante enfocado en la pobreza, inequidad, acceso a banda ancha y hasta la conveniencia o no de legalizar las drogas.

Todos los presidentes en la Cumbre desperdiciaron una oportunidad de oro para reprender a la dictadura cubana por su férrea política de opresión, como quedó a la luz con la represión a manifestantes y disidentes en la reciente visita de Benedicto XVI; para exigir la liberación de presos políticos y que se les permita a los cubanos salir y entrar de su territorio, como lo hizo Dilma Rousseff, en una reciente visita a La Habana, en donde comunicó que su gobierno le había otorgado visa a la bloguera Yoani Sánchez, a quien como muchos, los Castro no dejan salir.

Es bueno que del tema del embargo se hable en reuniones multilaterales, ya que incluso en EEUU tiene detractores como simpatizantes. Muchos creen que sin el embargo se alcanzaría el objetivo de propiciar cambios democráticos más rápidos. Otros, como el presidente Barack Obama y sus antecesores de cinco décadas, consideran que no se pueden hacer concesiones mientras el régimen no cambie a un sistema pluripartidista, de elecciones libres y que cada cubano pueda gozar de su libre albedrío.

No parece factible que EEUU afloje ante las presiones, ya que las sanciones económicas son armas predilectas que se utilizan contra otros países como Corea del Norte e Irán, para que desistan de planes nucleares bélicos. Tampoco es un pedido muy razonable, considerando que varios países latinoamericanos ahora están haciendo algo parecido al bloquear el atraco de buques con bandera de Malvinas, en apoyo a la soberanía que reclama Argentina.

Este pedido de reinserción de Cuba es tanto un deja vu como una hipocresía. Hace un par de años, Hugo Chávez forzó consensos para que Cuba entre en la Organización de Estados Americanos, algo que los Castro rechazaron porque no querían someterse a la política de supervisión de los derechos humanos de esa entidad.

La hipocresía es que mientras en la cumbre se discutía sobre mayor acceso de los latinoamericanos a tecnología de banda ancha, diplomáticos cubanos, junto a sus colegas chinos, rusos e iraníes, bregaban en reuniones en Europa por mayor control gubernamental sobre el internet, con la intención de prevenir procesos emancipadores como los que las redes sociales propiciaron en la Primavera Árabe.

También la ausencia que algunos gobiernos anunciaron para la Cumbre de las Américas de Panamá en 2015 si Cuba no es invitada, parece tener un objetivo más simbólico que sensato, puesto que tres años en política es mucho tiempo. Si se considera que Fidel tiene 86 años y Raúl 80, que Chávez padece una grave enfermedad y que varios procesos electorales animan cambios ideológicos en la región, es probable que Cuba dependa más de los cambios internos que debe dar, que del apoyo político externo que siempre espera.

 

Los sicarios de Fidel

Planeada venganza por la muerte del Che Guevara

Los sicarios de Fidel

Esta es la primera de una serie de tres entregas que presentará El Nuevo Herald con fragmentos del libro “Castro’s Secrets: The CIA and Cuba’s Intelligence Machine” (Los secrestos de Castro: la CIA y la máquina de inteligencia de Cuba).

 Brian Latell

Los atentados siempre han sido la especialidad personal de Fidel. Ninguno ha sido llevado a cabo sin que él lo haya autorizado y ayudado a planear. Los medios para realizarlos, la más siniestra de la capacidades secretas cubanas, fueron siempre descentralizados y rígidamente compartimentados. No eran escrúpulos los que preocupaban a Fidel sino la necesidad de poderlos negar con hermética efectividad.

Para ejecutarlos, los cubanos usaban extranjeros ilegales controlados por su Departamento General de Inteligencia (DGI), sustitutos de otras nacionalidades. Estos llevaron a cabo algunas de las más sensitivas misiones en el extranjero, especialmente contra objetivos de alta visibilidad y bien protegidos. Podían contar con escuadrones de la muerte procedentes de grupos terroristas y revolucionarios endeudados con Cuba, aumentando por grados de separación la capacidad de negar la participación cubana. Investigados cuidadosamente, los asesinos extranjeros eran entrenados en bases secretas cubanas, aprendiendo a matar en el estilo pandillero, en operaciones elaboradamente orquestadas, ataques comandos y envenenamientos subrepticios.

En las operaciones más sensitivas, cuando se deseaba una capacidad de negación aún mayor, Fidel sí dependía de cubanos cuidadosamente investigados. En los años setenta y ochenta, según Florentino Aspillaga, un escuadrón supersecreto formado por cuatro asesinos reportaba directamente a Castro. En nuestras reuniones, Aspillaga describió a dos de los asesinos secretos de Fidel. A uno que conoció en los años ochenta lo llamaban El Chiquitico. A otro lo conocía sólo como El Chamaco. En una de nuestras entrevistas grabadas, Aspillaga dijo de Fidel: “Cuando él escoge a alguien, asume su personalidad y te domina . . . te controla mentalmente. Eso fue lo que hizo con esos cuatro asesinos”. Aspillaga creía que les habían lavado el cerebro y que habían sido moldeados y convertidos en ciegamente fieles máquinas de matar.

Le pedí ejemplos de su maestría.

Fidel, dijo, “mandó matar a generales en Bolivia que participaron en la muerte del Che”. Analistas de la CIA habían llegado a esa conclusión años antes de que Aspillaga desertara. Cuatro bolivianos — dos generales, un capitán del ejército y un campesino — que habían contribuido materialmente a la muerte del teniente de Castro, Che Guevara, fueron asesinados, según toda apariencia, por escuadrones de la muerte. Otro general, René Barrientos, el popular presidente de Bolivia cuando el Che fue capturado, murió un año y medio después en un accidente de helicóptero que nunca fue explicado.

Al final de los años sesenta, nosotros, los analistas de mesa de la CIA, nada sabíamos acerca del equipo personal de asesinos de Castro y, francamente, muy poco acerca de esa compulsión suya hacia la venganza mortal. Sin embargo, el número y patrón de las muertes de los bolivianos, la obvia motivación de Fidel, y el profesionalismo de las ejecuciones sugerían una participación oficial cubana. No era este el tipo de muertes misteriosas que podían haber sido explicadas como infartos cardíacos, suicidios o accidentes. No nos cabía duda de que los bolivianos habían sido asesinados con la siniestra intención de vengar al Che.

El primero en morir después de Barrientos fue Honorato Rojas, que comía de lo que producía su finca en el campo boliviano donde la insurgencia del Che había luchado por establecer un punto de apoyo. Al principio Rojas ayudó a una banda de guerrilleros comandados por uno de los tenientes del Che, y aceptó guiarlos a través del enmarañado terreno. Pero un oficial del ejército boliviano lo persuadió de que traicionara a los extraños y desastrados intrusos, en su mayoría cubanos. El 31 de agosto de 1967, Rojas dirigió a los guerrilleros directamente hacia una mortal emboscada en la confluencia de dos rápidos arroyos. Media docena del ya reducido número de hombres del Che fueron muertos instantáneamente y otros capturados. Fue una de las decisivas escaramuzas en el desigual conflicto boliviano y fue seguida cinco semanas más tarde por la captura y la ejecución del Che.

La traición de Rojas resultó crucial en el fracaso de todo el empeño revolucionario; la emboscada que él organizó eliminó una tercera parte de las fuerzas del Che. En julio de 1969, Rojas pagó el máximo precio por su traición. El desafortunado campesino fue muerto a tiros por desconocidos asaltantes que dijeron ser miembros de un frente revolucionario boliviano.

El próximo objetivo fue Roberto Quintanilla, un oficial de inteligencia militar boliviano que desempeñó un papel en el fracaso del Che. Fue asesinado en Alemania en 1971. La víctima más conocida fue el General Joaquín Zenteno, comandante de la división del ejército que persiguió al Che. Zenteno fue muerto a tiros en París en mayo de 1976 mientras representaba a su país como embajador. El Comando Che Guevara, del cual nada se había oído anteriormente, reclamó responsabilidad por el hecho; nunca más se supo de este grupo. Dos semanas más tarde otro general, Juan José Torres, un oficial boliviano de alto rango que había ratificado la orden de ejecución del Che, fue asesinado por un escuadrón de la muerte argentino. Todos estos casos fueron rápidamente archivados.

El General Zenteno era un doble anatema para Fidel. En su persecución del Che le habían ayudado dos exiliados cubanos contratados como operativos de la CIA, ambos veteranos de las anteriores guerras clandestinas a través del Estrecho de la Florida. Eran bien conocidos de la inteligencia cubana. En sus memorias, Félix Rodríguez admitió haber participado en un complot para asesinar a Fidel en 1961, y él cree que Castro lo había marcado para darle muerte después de la ejecución del Che. Gustavo Villoldo, el segundo exiliado cubano, consejero del General Zenteno, también publicó sus memorias y me dijo que había estado en la lista para ser asesinado en tres ocasiones diferentes por operativos cubanos, el más reciente intento durante una visita a Bolivia.

Hacer arreglos para la ejecución de desertores, traidores, importantes enemigos, incluso un ocasional general extranjero, era algo común en los casi 50 años de la carrera de Fidel en el poder. Sin embargo, apuntar a ex jefes de estado o en funciones constituía un proyecto más atrevido aún.

No obstante, a lo largo de sus años en el poder Fidel jugó bajo sus propias reglas de venganza. Al menos cuatro presidentes de países latinoamericanos, en funciones o retirados, estuvieron en la mirilla de “oscuras” operaciones cubanas meticulosamente planeadas. Probablemente hubo otras operaciones similares que no dejaron huellas.

Informadas fuentes del exilio me han dicho que durante años Fidel había tenido a su predecesor, Fulgencio Batista, marcado para ser ejecutado. El viejo dictador, que vivía exiliado en Portugal y España, fue objeto en 1973 de un complot cubano elaboradamente ensayado.

El plan de Fidel no era asesinarlo, sino capturarlo o secuestrarlo vivo. Hubiera sido una versión cubana de la justicia que le fue impuesta al asesino en masa nazi Adolf Eichmann, quien fue secuestrado por la inteligencia israelí en Argentina y convicto en un espectacular juicio en Jerusalén en 1961. Comandos cubanos y operativos de la DGI estaban listos para capturar a Batista en un complejo rodeado de un muro cerca de Lisboa donde vivía o en algún momento en que se aventurara a salir. La idea era drogarlo, llevarlo de contrabando a La Habana — probablemente en un barco mercante cubano — y exhibirlo y humillarlo ante un tribunal revolucionario para luego fusilarlo.

Supe de esta conspiración, de la cual nada se había sabido antes, por un desertor de alto rango de la DGI que ahora vive en Estados Unidos bajo una identidad falsa. Él supo del complot de Lisboa por otro oficial principal de la DGI que estaba al tanto de lo que se estaba planeando.

“El plan estaba listo para ejecutarse”, me dijo. “Teníamos un escuadrón de ilegales preparados en una casa segura listos para capturar a Batista y llevarlo a Cuba . . . o asesinarlo, si el complot no se llegaba a completar. Fue algo planeado elaboradamente”.

Irónicamente, Batista murió de causas naturales durante unas vacaciones en un pueblo turístico español en agosto de 1973, poco antes de la fecha en que se planeaba realizar la operación.

El salvaje dictador dominicano Rafael Trujillo fue otro ejemplo. Era un tirano genuino desde casi cualquier perspectiva. Trujillo autorizaba la tortura y el despiadado asesinato de sus opositores. El rencor que Fidel le guardaba, sin embargo, se debía al apoyo que Trujillo había dado a un torpe intento de golpe contra él en agosto de 1959. Aun entonces — su primer verano en el poder — ya Castro andaba manejando agentes dobles, uno de los cuales lo mantuvo informado de la conspiración de Trujillo. Y Castro, según me dijo un desertor de la DGI, conspiró infructuosamente para responder y asesinarlo.

Para Castro, sin embargo, no había objetivos más merecedores de su ira que dos de los más despreciados dictadores de la moderna América Latina, ambos también generales. Anastasio Somoza, el dictador nicaragüense de tantos años, y Augusto Pinochet, presidente chileno desde 1973 hasta 1989, encabezaron durante años la lista de Fidel de sus más deseados.

Somoza, comandante de la Guardia Nacional de Nicaragua antes de heredar la presidencia en 1967, había hecho mucho para ganarse el odio de Fidel. Trabajando para la CIA, había ofrecido instalaciones de entrenamiento y una base aérea a la Brigada de Bahía de Cochinos en 1961. Dos años más tarde permitió a un grupo exiliado entrenar y lanzar ataques de sabotaje hacia la isla desde una base en la costa nicaragüense en el Caribe. Castro no podía perdonar el tipo de beligerancia mercenaria de Somoza.

La DGI montó su primer atentado serio contra el dictador en 1964. Pero no fue hasta dieciséis años después que una operación de comando perfectamente ejecutada asesinó exitosamente al ex presidente nicaragüense. El automóvil blindado en el que era transportado por las calles de Asunción, Paraguay, fue incinerado por un ataque de bazuca fríamente calibrado el 17 de septiembre de 1980.

Jorge Masetti ha escrito sobre el tema. Masetti era el hijo del un caído líder guerrillero argentino del mismo nombre muy cercano al Che. Siguiendo los pasos de su padre, el joven Masetti fue durante años un errante guerrero y operativo de la DGI. Después de desertar en 1990, describió el asesinato de Somoza. Fue un ataque de precisión, concebido, planeado y ensayado a la perfección en una base secreta en Cuba.

El verdugo “se arrodilló en medio de la calle”, según Masetti. “Su disparo dio en el centro del blanco, pero el proyectil no estalló. Entonces, en medio del consiguiente fuego cruzado . . . con toda su calma volvió a cargar la bazuca e hizo un segundo disparo que mató a Somoza. Los guerrilleros hicieron una retirada inmediata tal como estaba planeado”. Masetti los conocía; era un grupo de terroristas argentinos, ilegales de la DGI.

Con Somoza fuera, Pinochet ascendió a la cima de la demonología de Fidel. Líder del golpe de septiembre de 1973 que derrocó al ferviente aliado de Cuba, Salvador Allende, el presidente chileno resultaría menos vulnerable que el exiliado Somoza. Puede haber habido otros atentados fallidos, pero el que más se acercó al éxito ocurrió en septiembre de 1986.

Fue una operación paramilitar similar a la de Somoza, realizada en la curva de una carretera en las afueras de Santiago con un arsenal de armas pesadas. Dos desertores cubanos — los ex operativos principales de la DGI José Maragón y Lázaro Betancourt, uno comando y el otro francotirador — conocen los detalles del ataque planeado meticulosamente. Me contaron que la dirección de la mano cubana era de conocimiento común en sus círculos de inteligencia.

Betancourt estaba familiarizado con el fracasado atentado porque fue utilizado como caso de estudio en su entrenamiento de comando. Su instructor había preparado a los terroristas chilenos que condujeron el asalto. Eran miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, uno de los grupos terroristas suramericanos que la DGI utilizaba para operaciones especiales que no dejaban rastros que pudieran implicar a Cuba.

Ningún cubano participó, pero la planeación y el entrenamiento habían sido realizados en la base cubana. Las Tropas Especiales Cubanas transportaron — a bordo de un barco de la flota pesquera cubana — hacia un punto aislado en la costa del Pacífico en el norte de Chile las armas de la época de Vietnam que se utilizarían.

El periódico de Londres The Guardian describió el asalto como “dramáticamente cinematográfico en su ejecución”. El vehículo fuertemente blindado de Pinochet cayó bajo una lluvia de fuego de ametralladoras y fue sacudido por al menos le explosión de una granada. Se reportó que también se utilizaron bazucas y lanzacohetes. El dictador, acompañado de su joven nieto, resultó levemente herido pero sobrevivió para servir otros tres años como presidente. Cinco de sus guardaespaldas murieron en el ataque y otros once resultaron heridos. Todos los agresores lograron escapar sanos y salvos de regreso a Cuba.

 

Ausencia de Chávez crea inquietud

Ausencia de Chávez crea inquietud

 

EL PRESIDENTE de Venezuela, Hugo Chávez (centro), al ser recibido por el vicepresidente cubano José Ramón Machado (izq..), en el aeropuerto José Martí de La Habana, el sábado 14 de abril de 2012. A la derecha su hija Rosa Virginia.
EL PRESIDENTE de Venezuela, Hugo Chávez (centro), al ser recibido por el vicepresidente cubano José Ramón Machado (izq..), en el aeropuerto José Martí de La Habana, el sábado 14 de abril de 2012. A la derecha su hija Rosa Virginia.

AP

Antonio Maria Delgado

El presidente venezolano Hugo Chávez- quien no ha sido visto en público desde que partió el sábado hacia La Habana- regresará la próxima semana al país, anunció el presidente de la Asamblea Nacional en medio de una creciente ola de rumores, especulaciones y nerviosismo sobre la salud del mandatario.

Por seis días, las únicas manifestaciones de vida que los venezolanos han tenido del gobernantes han sido breves mensajes transmitidos en su cuenta de Twitter, pero los pronunciamientos hicieron poco para calmar la creciente sed de noticias.

El viernes, el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, salió al paso de las especulaciones.

“Dios mediante, la semana próxima [Chávez] estará otra vez acá con nosotros, una vez que haya finalizado el tratamiento al que se está sometiendo allá en Cuba”, manifestó el legislador.

Pero Cabello no dio más detalles sobre la condición médica del jefe de Estado y más bien dejó entrever que Chávez podría estar en Venezuela sólo por algunos días más, señalando que su presencia física en Caracas no es necesaria para que gobierne el país petrolero.

“Nosotros no necesitamos, no es necesaria, la presencia del comandante en este sitio porque igual es el comandante de la revolución, es el líder de la revolución y es presidente de la República Bolivariana de Venezuela y así lo hemos venido asumiendo”, señaló.

Chávez “manda igualito, como que estuviera aquí en Venezuela”, reiteró el también vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en un intento por apaciguar las críticas de que el gobernante viola la Constitución al pasar más tiempo en La Habana que en Caracas sin designar a un presidente interino que gobierne en su lugar.

Pero las acusaciones de ilegalidad no es lo único desatado por la larga desaparición de Chávez, cuyas últimas fotos fueron transmitidas el sábado, cuando el mandatario aterrizó en La Habana.

Manifestaciones de preocupación y nerviosismo surgidas por la ausencia de noticias también comenzaron a aparecer en la nación petrolera, en medio de versiones de que Chávez había sufrido algún tipo de crisis médica mientras estaba siendo tratado en La Habana.

Esos rumores cobraron más fuerza el jueves, luego de que el mandatario no llamara si quiera a la televisión estatal durante las celebraciones del 19 de abril, fecha en la que el país conmemoró el inicio de la lucha por la independencia de España.

Al viernes, ya eran miles los mensajes por Twitter y las llamadas telefónicas que manifestaban inquietud por la ausencia del mandatario, quien en ocasiones anteriores no dejaba pasar dos o tres días antes de llamar a la televisión estatal para demostrar que estaba al tanto del acontecer del país.

Los pedidos de información incluso se difundían en La Habana.

“Muchos venezolanos me escriben para saber de #HugoChavez en #Cuba pero el muro del secretismo es infranqueable”, escribió por su cuenta de Twitter la bloguera y disidente cubana Yoani Sánchez, en referencia a los férreos mecanismos de seguridad implementados en la isla para bloquear la fuga de información sobre la salud del gobernante venezolano.

Chávez partió el fin de semana pasado para continuar con el tratamiento del cáncer que padece, solicitando esta vez un permiso de la Asamblea Nacional para permanecer en Cuba el tiempo que fuera necesario.

Antes de partir, el presidente venezolano indicó que tenía previsto completar las dos últimas rondas, de cinco, de la radioterapia antes de regresar al país, debido a que se trata de un tratamiento “duro” y prefería no estar viajando.

Chávez, quien es elúnico vocero oficial sobre su enfermedad, no ha brindado amplios detalles sobre la gravedad del cáncer que padece, admitiendo solamente que se encontraba en algún lugar en la zona pélvica.

Previamente, el mandatario había dicho que se había curado, pero en febrero se vio obligado a admitir que le había surgido una nueva “lesión” en el mismo lugar donde le habían extraído un tumor canceroso. Posteriormente fue operado.

Chávez ha reiterado en varias oportunidades que su recuperación marcha bien, pero insistentes versiones de personas que aseguran haber tenido información directa sobre la condición del mandatario advierten que la condición del presidente es terminal y que le quedarían apenas algunos meses de vida.

Esa sospecha se vio fortalecida durante una misa sostenida durante Semana Santa, en la que un Chávez lloroso rogó a Dios ante las cámaras que le diera más tiempo de vida.

En sus declaraciones del viernes, Cabello expresó optimismo que Chávez seguirá a la cabeza de la revolución bolivariana y aseguró que el mandatario ganará las elecciones presidenciales de este año.

“Nosotros tenemos un candidato que se llama Hugo Chávez Frías y va a ganar las elecciones el 7 de octubre, no tenemos ninguna duda”, manifestó.

 

Liberan en Cuba al opositor que gritó consignas durante la misa que ofreció el Papa

Liberan en Cuba al opositor que gritó consignas durante la misa que ofreció el Papa

Foto: AFP PHOTO/ Archivo

(La Habana, 15 abril 2012 AFP)- La policía cubana liberó al opositor Andrés Carrión, detenido el 26 de marzo tras gritar consignas antigubernamentales durante la misa del papa Benedicto XVI en Santiago de Cuba, confirmó este domingo una fuente de la disidencia.

“Familiares de Carrión nos confirmaron su excarcelación el viernes en la tarde, estamos tratando de contactar con él y hemos enviado a una persona al poblado de Boniato, donde vive, para que hable con él”, dijo a la AFP el activista Elizardo Sánchez.

Sánchez, portavoz de la ilegal Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, dijo “hablamos con varios familiares, para nosotros es firme la noticia”.

Carrión, de 38 años, licenciado en Rehabilitación Social y Ocupacional, actualmente desempleado, gritó consignas antigubernamentales en la Plaza Antonio Maceo de Santiago de Cuba, cuando el papa Benedicto XVI entraba para oficiar la primera de las dos misas que dio en la isla, durante su visita del 26 al 28 de marzo.

El disidente fue detenido de inmediato y cuando era conducido por agentes de civil fue golpeado por un camillero de la Cruz Roja, que días más tarde fue separado de esa institución por la agresión.

Sánchez agregó que, sin embargo, hasta esta fecha sigue encarcelado el opositor José Daniel Ferrer, detenido hace dos semanas en Santiago de Cuba, junto a otros 42 disidentes, algunos de los cuales exigían la liberación de Carrión.

De ese grupo fueron liberados todos en los días siguientes a la detención menos Ferrer, de 41 años y líder de la opositora Unión Patriótica de Cuba.

Ferrer, expreso político, forma parte de los 75 opositores condenados en 2003 a largas penas de prisión. De ellos, 23 fueron excarcelados por motivos de salud y el los otros 52 tras el diálogo entre la Iglesia Católica y el Gobierno, que comenzó en mayo de 2010.

“No me extrañaría que lo excarcelen en las próximas horas”, dijo Sánchez, tomando en cuenta la liberación de Carrión

Obama promete una nueva era de asociación con América Latina

Obama promete una nueva era de asociación con América Latina

El presidente estadounidense reclama a la cumbre “promover la democracia en Cuba”

Cartagena de Indias El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, ayuda a Barack Obama a sentarse en la ceremonia inaugural de la cumbre. / LUIS ACOSTA (AFP

Después de años de olvido y atraído ahora por las enormes oportunidades económicas que esta región ofrece, Barack Obama ha prometido este sábado en la cumbre de Cartagena una nueva era de asociación con América Latina. Contener la penetración de China, abrir mercados para los productos norteamericanos y revitalizar la influencia política de Estados Unidos, crecientemente en entredicho, forman parte de los objetivos de la Casa Blanca con esta nueva estrategia.

“Para las Américas, este es un momento muy prometedor”, manifestó Obama en una reunión con empresarios de la región. “Se calcula que el comercio a través del hemisferio es solo la mitad de lo que podría ser. Tenemos que hacerlo mejor. Con cerca de mil millones de ciudadanos, mil millones de consumidores, entre nosotros, es mucho lo que podemos hacer”, aseguró.

Estados Unidos está a punto de poner en marcha dos nuevos tratados de libre comercio en el área —Colombia y Panamá— y sigue siendo un polo de atracción para las empresas y los Gobiernos latinoamericanos, pero la promesa de Obama puede llegar demasiado tarde. China ha avanzado de forma espectacular en los últimos años, es ya el principal socio comercial de varios países, incluida la gran potencia regional, Brasil, y le disputa a EE UU el liderazgo tradicional en el volumen total de inversiones extranjeras

Prácticamente todos los gobernantes latinoamericanos se quejan de la absoluta indiferencia que la Administración norteamericana ha mostrado hacia sus vecinos del sur a lo largo de los tres últimos años y, en conversaciones privadas, se muestran hoy más que escépticos de que las palabras de Obama se traduzcan en medidas tangibles a corto plazo.

Preocupado por contener a China en Asia y por buscar una posición dominante en la región del Pacífico, EE UU ha comprobado cómo China se le colaba en lo que antiguamente se entendía como su patio trasero, en perjuicio no solo de su credibilidad como potencia, sino también de sus posibilidades con vistas a un futuro que, como nunca en la historia, se observa hoy con gran optimismo en América Latina.

Obama trata ahora de recuperar el terreno perdido, no por la vía acostumbrada en este continente de la presión política y la imposición de condiciones, sino dando un impulso al comercio y al libre mercado desde una posición de igualdad. “Tenemos que aceptar que estamos en un mundo nuevo y que tenemos que relacionarnos de otra manera”, reconoció el presidente norteamericano. “Si EE UU se da cuenta de que sus intereses estratégicos de largo plazo no están en Afganistán o Pakistán, sino en América Latina, tendremos grandes resultados”, pronosticó el presidente colombiano, Juan Manuel Santos.

La mayoría de los presentes en esta cumbre albergan, no obstante, serias dudas al respecto. En unos casos, porque se aprecia que, mientras Obama habla de libre comercio, su país sigue imponiendo medidas proteccionistas. “Si quieres que un niño camine, no le impidas andar; si quieres que una industria exporte, no la protejas”, advirtió el presidente de México, Felipe Calderón. En otros casos, se sospecha que el repentino interés de Obama en América Latina está movido por los intereses electorales.

Antes de llegar a Cartagena, el presidente norteamericano hizo una escala en Tampa (Florida), donde están asentadas algunas de las empresas interesadas en expandir sus negocios en América Latina. Allí, Obama habló de los empleos que se pueden crear con ese comercio, de los beneficios que este acercamiento pueden tener para EE UU y, particularmente, para Florida, uno de los Estados decisivos para elecciones del próximo mes de noviembre.

La presencia de Obama en la Cumbre de las Américas le permite, además, pronunciar alguna frase en español y mostrar mayor proximidad física y emocional con los países de los que proceden la importante comunidad hispana, que tendrá un papel tan destacado en las presidenciales.

Uno de los 33 presidentes que participan en esta cumbre se quejaba ayer en privado de que “EE UU ha traído su política doméstica a esta reunión”. Indudablemente, el calendario electoral es el asunto más acuciante en estos momentos para la Casa Blanca. Eso facilita la relación amistosa que ayer se apreció en los foros de esta conferencia, pero dificulta las opciones del presidente de avanzar en problemas políticos como el de Cuba. Precisamente la importancia electoral de Florida, donde reside la mayor parte del exilio cubano, impide cualquier flexibilidad de Obama en esa materia. Ayer se limitó a decir que “uno de los desafíos que afrontamos ahora es el de promover la democracia en Cuba”.

En la anterior cumbre, celebrada en 2009 en Trinidad y Tobago, un Obama recién elegido presentó una política audaz de acercamiento a Cuba. Después de tres años sin ningún progreso, todo lo que puede hacer ahora el presidente es, como hizo con el presidente ruso, Dmitri Medvédev, prometerle a sus colegas latinoamericanos que el año próximo podrá ser más flexible.

La Ausencia de Cuba en la Cumbre

La Ausencia de Cuba en la Cumbre

Andrés Oppenheimer

Cuando, en una entrevista reciente, le pregunté al presidente colombiano Juan Manuel Santos por la actual disputa entre Estados Unidos y buena parte de Latinoamérica por la ausencia de Cuba en la Cumbre de las Américas que tendrá lugar en Cartagena este fin de semana, me dio una respuesta que muchos defensores de los derechos humanos consideran preocupante.

Refiriéndose a la ausencia de Cuba de la cumbre, un tema que seguramente figurará de manera prominente en las conversaciones de los presidentes este fin de semana, Santos sugirió que Washington y los países latinoamericanos debían discutir y quizas re-evaluar sus definiciones sobre temas como la libertad de prensa, de elecciones libres y la democracia.

Según una cláusula de la Declaración de Quebec de la Cumbre de las Américas del 22 de abril de 2001, adoptada por consenso y que Estados Unidos invoca ahora para oponerse a la presencia de Cuba, los países participantes acordaron que el estado de derecho y la democracia son “una condición esencial para nuestra presencia en ésta y en futuras cumbres” de las Americas, las únicas reuniones presidenciales que incluyen a Estados Unidos y Canadá.

Ecuador dice que boicoteará la cumbre de Cartagena este fin de semana si Cuba no es invitada. Otros países latinoamericanos han dicho que, aunque asistirán, están de acuerdo con Ecuador y propondrán invitar a Cuba a la próxima cumbre entre Estados Unidos y Latinoamérica.

¿Quien tiene razón?, le pregunté a Santos. El presidente colombiano respondió que “no es solamente Ecuador el que quiere que Cuba venga. Una mayoría de paises de América latina quisiera que Cuba estuviera en la cumbre”. Y agregó que la cumbre de Cartagena debía “discutir la forma” en que Cuba podría estar presente en futuras cumbres.

Muy bien, ¿pero qué pasa con la cláusula democrática de las cumbres? ¿Y qué pasa con la argumentación de Estados Unidos, de que si Cuba es invitada a la cumbre no sólo se estarían violando las propias reglas de la cumbre, sino que se establecería un precedente peligroso que llevaría a la erosión de los acuerdos de defensa colectiva de la democracia en la región?, le pregunté.

“Todo eso está sujeto a discusión”, dijo Santos. Agregó que Colombia defiende y seguirá defendiendo los principios democráticos, pero afirmó que “cada país tiene su forma de percibir y definir por ejemplo la libertad de prensa”.

Debería haber “discusiones” sobre conceptos tales como la libertad de prensa, porque “no hay valores o posiciones totalmente estáticas, congeladas. Eso va teniendo una evolución. Tenemos que discutir todos esos temas”.

La mayoría de los defensores de los derechos humanos y de la democracia discrepan sobre esto ultimo. Los derechos fundamentales son valores universales, que fueron consagrados en la Carta de las Naciones Unidas después de la Segunda Guerra Mundial, para impedir que los regímenes totalitarios hicieran lo que se les antojara sin violar normas internacionales, argumentan.

Oscar Arias, el ex presidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, que con frecuencia ha criticado las políticas de Estados Unidos, dice que estaría mal abrir una discusión sobre las diversas interpretaciones de la libertad de prensa y la democracia. Cuba “es una dictadura que ha dejado a miles de cubanos en los cementerios durante los últimos cincuenta años por haberse atrevido a discrepar con el gobierno”, dijo.

Arias agregó que “hay cosas que se mantienen a través de l tiempo, como la libertad o la democracia. Si Cuba quiere llamar a lo que tiene un régimen democrático y libre, no es aceptable. Tenemos que mantener esta clausulas democráticas, y exigir su cumplimiento”.

Ricardo Trotti, un funcionario de la Sociedad Interamericana de Prensa, afirma que si se deja la definición de los derechos básicos al arbitrio de cada pais, “corremos el riesgo de que se legalicen las violaciones a los derechos más fundamentales”.

En los círculos diplomáticos, muchos dicen que si Cuba fuera invitada a la Cumbre de Cartagena, se debilitarían enormemente los acuerdos pactados por la región para la defensa de la democracia, y que en los últimos anos fueron .

Si la cláusula democrática de la cumbre es alterada para permitir la participación de Cuba, “bajaríamos los estándares aún más”, dice Peter Romero, ex director de asuntos latinoamericanos del Departamento de Estado durante el gobierno de Bill Clinton.

Mi opinión: Santos tiene razón al intentar encontrar una manera de reincorporar a Cuba a la comunidad diplomática interamericana.

Pero la manera de hacerlo sería invitar a Cuba como observador, e instar a su régimen militar a que acepte algunos estándares mínimos de respeto por los derechos humanos, civiles y políticos para poder convertirse en miembro pleno.

Si en la cumbre de Cartagena los presidentes deciden debilitar la clausula democrática para permitir el ingreso de Cuba, establecerán un precedente peligroso que llevara a la aceptación colectiva de las dictaduras militares en toda la región.

 

Hoy la AN realizará una sesión especial para autorizar el viaje del presidente Chávez a Cuba

Hoy la AN realizará una sesión especial para autorizar el viaje del presidente Chávez a Cuba

Foto: prensa Miraflores/ Archivo‬

(Caracas, 14 de abril. AN) La junta directiva de la Asamblea Nacional (AN), convocó a sesión especial este sábado 14 de abril a las 12 del mediodía, con motivo de otorgar el permiso –por el tiempo necesario- al Presidente de la República, Hugo Chávez Frías para que se dirija a La Habana-Cuba y someterse al cuarto ciclo de radioterapia.

La convocatoria se realiza conforme con lo establecido en el artículo 57 del Reglamento Interior y de Debates del Parlamento nacional.

El referido artículo establece que el Presidente de la Asamblea Nacional podrá realizar el anuncio de la sesión por vía telefónica, a través de correo electrónico, públicamente por el canal Antv, por el portal electrónico de la Asamblea Nacional (www.asambleanacional.gob.ve), por la radio de la Asamblea Nacional (AN Radio), o por el medio más expedito posible

Efectivamente, lo que queda de los hermanos Castro agoniza en el pasado

Al escuchar a Castro el menor, no puede uno menos que agradecer la poquita madurez adquirida a punta de golpes.

Ángel Verdugo

   
   

La ceremonia de la llegada de Benedicto XVI a Cuba y el discurso que Castro el menor pronunció con ese motivo, comprobaron lo que muchos hemos dicho desde hace años: lo que queda de los hermanos Castro agoniza, sin remedio alguno a la vista, en el antepasado.

Para los que nos formamos durante los años 60, una ceremonia como ésa nos lleva a recordar una etapa de nuestra vida que disfrutamos a plenitud; en ella, abundaron experiencias y posibilidades de desarrollo personal junto con una riqueza ideológica y política que a muchos marcó de por vida.

No dudo que algunos hayan recordado —al ver a Castro el menor en ese túnel del tiempo en el que ambos hermanos han convertido a Cuba—, a Leonid Brezhnev oficiar de anfitrión cuando los dirigentes soviéticos, soberbios afirmaban, que el socialismo era el futuro luminoso de la humanidad y no pocos —por aquellos años—, asentíamos acríticamente.

Otros, seguidores de “la línea china”, quizás recordamos al escuchar ese retazo de antepasado que fue el discurso de Castro el menor, al Gran Timonel pasar revista a centenas de miles de guardias rojos que con el Libro Rojo como arma letal en contra del imperialismo y el revisionismo soviético, se veían y nos veíamos en un planeta qué digo rojo, rojísimo.

Ese era el nivel de nuestra ingenuidad política e ideológica hace medio siglo; hoy, al escuchar a Castro el menor, no puede uno menos que agradecer la poquita madurez adquirida a punta de golpes de la realidad para no caer en las muestras de demencia senil que le vimos a aquél.

La pregunta, al escucharlo como si estuviere pronunciando un discurso en la Plaza Roja a mediados de los años 60, surge obligada: ¿Hay en Cuba hoy en día, alguien fuera de la nomenklatura que tome en serio sus palabras? ¿Quién no se da cuenta del proceso de degradación que sufre ese país desde hace años que lo llevará, en pocos más, a la quiebra total que repetirá lo que vimos en Europa, la República Popular China y Vietnam: la construcción de una economía de mercado?

¿Quién se equivocaría hoy, si al ver lo que ahí sucede, afirmare que en pocos años habrá una reedición de lo sucedido en Polonia, donde la Iglesia Católica y la religión jugaron un papel clave en la caída del régimen?

El alejamiento del gobierno cubano de la realidad, similar a lo que ha hecho por decenios la pandilla de los Kim en Corea del Norte, no es buen augurio para lo que queda de los hermanos Castro. El discurso del menor al recibir al papa Benedicto XVI, deja ver sin matiz alguno, la inevitable debacle.

El pasado es, no hoy sino siempre, el tiempo que las sociedades no deberían comprar como si fuere el mejor de los futuros, no importa que venga envuelto como el mejor de los regalos. Ese tiempo no es la solución, es el problema que no debemos repetir, el tiempo del que debemos alejarnos.

Hoy, lo que queda de los hermanos Castro no está solo; dos o tres malos imitadores venden el pasado como futuro sin darse cuenta que éste, sigilosa pero efectivamente, socava el piso en el que creen estar sólidamente parados. A Chávez, Morales, Ortega, Fernández y Correa, les haría bien analizar lo sucedido con el pasado que venden como futuro, tanto en la extinta URSS como en Europa Oriental, China y Vietnam.

De cualquier forma, agradezco a Castro el menor la recreación de ese pasado que hoy, es un vívido recuerdo de la ingenuidad, pasión y entrega con la que viví esos años, los dorados sesenta.

El Papa habla con Fidel Castro y pide más libertad religiosa en Cuba

 

Un momento del encuentro entre Benedicto XVI y Fidel Castro, en las últimas horas del Papa en La Habana. Osservatore Romano / AP Photo

AFP

La Habana — El papa Benedicto XVI se reunió este miércoles con Fidel Castro y ofició una misa ante cientos de miles de personas en la Plaza de la Revolución de La Habana, en la que instó a las autoridades comunistas a “seguir adelante” con la libertad religiosa.

El encuentro entre el líder máximo cubano y el pontífice tuvo lugar –por pedido de éste, según destacó el Vaticano– poco después del mediodía en la Nunciatura Apostólica, en el barrio diplomático de Miramar, oeste de La Habana, y duró media hora, dijo el portavoz de la Santa Sede, padre Federico Lombardi.

“Fidel hizo preguntas al papa para saber su pensamiento sobre diversos temas”, “fue un ”diálogo intenso, cordial y sereno“ con la ayuda de intérpretes, dijo Lombardi.

Esta fue la primera entrevista entre el líder comunista, de 85 años, y el papa alemán, de 84, que combatió a la teología de la liberación, una corriente de la Iglesia latinoamericana que profesa la ”opción preferencial por los pobers“ y muchos de sus seguidores, sacerdotes y laicos, se integraran a los grupos guerrilleros apoyados por La Habana, en las décadas del 70 y del 80.

Fidel Castro se había reunido dos veces con Juan Pablo II, en 1996 en el Vaticano, y luego en su histórica visita a Cuba, en 1998.

Horas antes de su encuentro con Fidel Castro, Benedicto XVI ofició una misa ante cerca de 500.000 personas en la Plaza de la Revolución, en la que llamó a ”seguir adelante“ con la libertad religiosa en Cuba.

”Es de reconocer con alegría que en Cuba se han ido dando pasos para que la Iglesia lleve a cabo su misión insoslayable de expresar pública y abiertamente su fe“, dijo en su homilía, en presencia del presidente Raúl Castro, el canciller Bruno Rodríguez y la jerarquía católica cubana.

”Para poder ejercer esta tarea, (la Iglesia) ha de contar con la esencial libertad religiosa“, dijo. El Estado cubano era ateo hasta 1991, ahora es laico.

”Es preciso seguir adelante, y deseo animar a las instancias gubernamentales de la nación a reforzar lo ya alcanzado y a avanzar por este camino de genuino servicio al bien común de toda la sociedad cubana“, añadió el Papa en la Plaza, sitio de grandes manifestaciones comunistas.

Benedicto XVI pidió que la Iglesia pueda dar su ”testimonio“ no sólo en la catequesis, sino también en el ámbito de la educación. Las escuelas católicas y todos los colegios privados fueron ”nacionalizados“ tras la llegada al poder de Fidel Castro, en 1959.

En 1998, en ese mismo lugar y en presencia de Fidel Castro, Juan Pablo II, el único papa que visitó la isla antes de Benedicto, celebró una histórica misa con un millón de asistentes, en que pidió que ”Cuba se abra al mundo para que el mundo se abra a Cuba“. Esa visita marcó el deshielo en las relaciones Iglesia-Estado.

Benedicto XVI fue escuchado bajo el sol radiante de la mañana por católicos, comunistas, ateos y adeptos a la santería, rito afrocubano que mezcla el espiritualismo africano con el catolicismo.

El cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana, hizo un llamado por la ”paz y la reconciliación“ entre los cubanos al comenzar la misa, a la que en un hecho inédito asistieron cientos de peregrinos cubanos procedentes de Miami, bastión del anticastrismo.

”Nuestro pueblo implora a su Santidad incluya en su oración esos dones de lo alto necesarios para que reine entre todos los cubanos el amor y el perdón y se haga verdad la reconciliación y la paz“, dijo Ortega, impulsor de un diálogo iniciado en 2010 con el gobierno de Raúl Castro.

Benedicto XVI se reunió el martes en privado durante 40 minutos con Raúl Castro, unas horas después que un alto funcionario de la isla afirmara que ”no va a haber una reforma política“ en Cuba y un día después de que el Papa llamara a los cubanos a construir ”una sociedad abierta y renovada“.

En ese encuentro privado, el Papa pidió a Raúl Castro un mayor espacio para la Iglesia y sugirió que el Viernes Santo, día de la crucifixión de Cristo, sea feriado en la isla. Juan Pablo II obtuvo de Fidel Castro que el día de Navidad fuera declarado festivo.

La mañana del martes, el Papa había orado ante la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona nacional, en Santiago de Cuba (sureste de la isla), rogándole por ”los cubanos privados de libertad“.

Los opositores denunciaron al menos 150 arrestos para evitar protestas, lo que fue criticado por Amnistía Internacional.

El Vaticano no programó ninguna reunión con sus familiares, una gran decepción para los círculos opositores.

El Papa tiene previsto marcharse de la isla hacia este miércoles a las 17H00 locales (22H00 GMT).

 

El Papa pide en Cuba que a nadie se limite ‘sus libertades fundamentales’

 

Pope Benedict XVI waves to faithful from his popemobile as he arrives at Revolution Square for a Mass in Havana, Cuba,AFP

LA HABANA — El papa Benedicto XVI pidió este miércoles a las autoridades cubanas respetar el ejercicio pleno de las “libertades fundamentales” de los cubanos y condenó el embargo estadounidense contra la isla, antes de irse de La Habana, donde habló con el ex presidente Fidel Castro y ofició una misa pública.

Al destacar en su discurso de despedida en el aeropuerto de La Habana la necesidad de “cimentar una sociedad de amplios horizontes, renovada y reconciliada”, el papa declaró: “Que nadie se vea impedido de sumarse a esta apasionante tarea por la limitación de sus libertades fundamentales”.

A su llamado a respetar las libertades siguió una condena al embargo impuesto por Estados Unidos a Cuba hace medio siglo.

La situación en Cuba “se ve agravada cuando medidas económicas restrictivas impuestas desde fuera del país pesan negativamente sobre la población”, dijo el Papa en presencia del presidente cubano Raúl Castro antes de abordar, bajo la lluvia, el avión para regresar a Roma, que despegó hacia las 17H40 locales (22H40 GMT).

“La hora presente reclama de forma apremiante que en la convivencia humana, nacional e internacional, se destierren posiciones inamovibles y los puntos de vista unilaterales, remarcó el papa, en un llamado indirecto a Estados Unidos y Cuba a dialogar.

Al despedirlo Raúl Castro dijo al Papa: ”Santidad, hemos encontrado muchas y profundas coincidencias, aunque como es natural, no pensemos lo mismo sobre todas las cuestiones“.

El encuentro entre Fidel Castro y Benedicto XVI tuvo lugar –por pedido de éste, según destacó el Vaticano– poco después del mediodía en la Nunciatura Apostólica, en el barrio diplomático de Miramar, oeste de La Habana, y duró media hora, dijo el portavoz de la Santa Sede, padre Federico Lombardi.

”Fidel hizo preguntas al Papa para saber su pensamiento sobre diversos temas“, ”fue un “diálogo intenso, cordial y sereno” con la ayuda de intérpretes, dijo Lombardi, quien contó que Castro consultó al pontífice “sobre los cambios litúrgicos en la misa”, entre otros puntos.

Esta fue la primera entrevista entre el líder comunista, de 85 años, y el papa alemán, de 84, que combatió a la teología de la liberación, una corriente de la Iglesia latinoamericana que profesa la “opción preferencial por los pobres”. Muchos de sus seguidores, sacerdotes y laicos, se integraron en los grupos guerrilleros apoyados por La Habana, en las décadas del 70 y del 80.

Fidel Castro se había reunido dos veces con Juan Pablo II, en 1996 en el Vaticano, y luego en su histórica visita a Cuba, en 1998.

Antes de su encuentro con Fidel Castro, Benedicto XVI ofició una misa ante unas 300.000 personas –según estimación del Vaticano– en la Plaza de la Revolución, en la que llamó a “seguir adelante” con la libertad religiosa en Cuba.

“Es de reconocer con alegría que en Cuba se han ido dando pasos para que la Iglesia lleve a cabo su misión insoslayable de expresar pública y abiertamente su fe”, dijo en su homilía, en presencia de Raúl Castro, el canciller Bruno Rodríguez y la jerarquía católica cubana.

“Para poder ejercer esta tarea, (la Iglesia) ha de contar con la esencial libertad religiosa”, dijo. El Estado cubano era ateo hasta 1991, ahora es laico.

“Es preciso seguir adelante, y deseo animar a las instancias gubernamentales de la nación a reforzar lo ya alcanzado y a avanzar por este camino de genuino servicio al bien común de toda la sociedad cubana”, añadió el Papa en la Plaza, sitio de grandes manifestaciones comunistas.

Benedicto XVI pidió que la Iglesia pueda dar su “testimonio” no sólo en la catequesis, sino también en el ámbito de la educación. Las escuelas católicas y todos los colegios privados fueron “nacionalizados” tras la llegada al poder de Fidel Castro, en 1959.

En 1998, en ese mismo lugar y en presencia de Fidel Castro, Juan Pablo II, el único papa que visitó la isla antes de Benedicto, celebró una histórica misa con un millón de asistentes, en que pidió que “Cuba se abra al mundo para que el mundo se abra a Cuba”. Esa visita marcó el deshielo en las relaciones Iglesia-Estado.

Benedicto XVI fue escuchado bajo el sol radiante de la mañana por católicos, comunistas, ateos y adeptos a la santería, rito afrocubano que mezcla el espiritualismo africano con el catolicismo.

El cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana, hizo un llamado por la “paz y la reconciliación” entre los cubanos en la misa, a la que en un hecho inédito asistieron cientos de peregrinos cubanos procedentes de Miami, bastión del anticastrismo.

Benedicto XVI se reunió el martes en privado durante 40 minutos con Raúl Castro, unas horas después que un alto funcionario afirmara que “no va a haber una reforma política” en Cuba y un día después de que el Papa llamara a los cubanos a construir “una sociedad abierta y renovada”.

En ese encuentro privado, el Papa pidió a Raúl Castro un mayor espacio para la Iglesia y sugirió que el Viernes Santo, día de la crucifixión de Cristo, sea feriado en la isla. Juan Pablo II obtuvo de Fidel Castro que el día de Navidad fuera declarado festivo.

Los opositores denunciaron al menos 150 arrestos para evitar protestas durante la visita del Papa, lo que fue criticado por Amnistía Internacional.

El Vaticano no programó ninguna reunión con disidentes ni familiares de presos políticos, una gran decepción para los círculos opositores.

 

Por qué Cuba socialista prohíbe las redes sociales

No es la comunicación con el mundo exterior lo que más teme el régimen, sino la de los propios cubanos en la isla.

Por MARY ANASTASIA O’GRADY

“Existe una razón detrás de la falta de acceso de los cubanos a Internet. Es porque el gobierno (no podría) sobrevivir”.

La declaración la hizo el senador estadounidense por el Partido Republicano Marco Rubio, del estado de Florida, la semana pasada en una conferencia en Washington titulada “Cuba necesita una revolución (tecnológica): Cómo Internet puede derretir una isla congelada en el tiempo”.

El evento fue patrocinado por Google Ideas, una iniciativa con fines de lucro del gigante de Internet, y la Heritage Foundation, un centro de estudios sin ánimo de lucro.

Se me pidió abrir el debate con una entrevista a Rubio, así que empecé preguntándole qué pensaba de la referencia militar que el gobierno de Cuba utilizó el año pasado para hablar de la tecnología que permite a los jóvenes intercambiar ideas de manera digital, a la que consideró un “campo de batalla permanente”.

Rubio contestó que no era la comunicación con el mundo exterior lo que el régimen más temía, sino las conversaciones entre los propios cubanos. “Creo que Raúl Castro entiende muy bien que su régimen no puede sobrevivir una realidad interna donde los cubanos pueden comunicarse entre sí sin restricciones”, dijo, agregando que el “acceso sin filtros a Internet y las redes sociales” era la “mejor esperanza” de Cuba para impedir “una dictadura estancada” por “los próximos 50 años que sobreviva incluso las muertes de Raúl y Fidel”.

A Rubio le gustaría que Estados Unidos se empeñara en convertir a Cuba en un punto de conexión Wi-Fi, es decir, encontrar la forma de proveer acceso inalámbrico a Internet para que los cubanos puedan recibir y mandar información en tiempo real. “Es en eso en lo que realmente debería concentrarse la política estadounidense, un esfuerzo del siglo XXI”, manifestó.

No será fácil dada la tecnología actual. Aunque expertos en Internet me dicen que es posible extender las comunicaciones Wi-Fi bidireccional a las personas a las que el gobierno no les permite acceder a su nuevo cable de fibra óptica, el acceso será bastante limitado. De todos modos, la propuesta de Rubio toca la fibra más fina de la vulnerabilidad del gobierno cubano.

El papa, que inicia hoy una visita a Cuba, verá y escuchará lo que la dictadura militar quiere que vea y escuche, no el tipo de debate público del que hubiera sido testigo en un país normal. No verá lo que Rubio señala, disidentes cubanos envalentonados para quienes una “revolución” de hace medio siglo no les sirve y que, de tener acceso a comunicaciones en tiempo real, unirían fuerzas para derrocar a sus opresores.

“Si los cubanos pudieran comunicarse entre sí, si los cubanos de Santiago (de Cuba) pudieran entender lo qué está pasando en La Habana y viceversa”, dice Rubio, habría una verdadera oportunidad de cambio. “Si estos grupos pudieran enlazarse unos con otros y coordinar esfuerzos y conversaciones… el gobierno cubano no duraría mucho. Colapsaría bajo el peso de esa realidad”.

Algunos de los comentarios de Rubio sugieren que el legislador es demasiado optimista sobre la posibilidad de que la tecnología pueda crear puntos de conexión a Internet en la isla desde lejos. Pero si se pudiera, y cuando se pueda, no cabe duda de que los medios sociales jugarían un papel en fomentar el cambio, como lo hicieron, para bien o para mal, en el derrocamiento de Mubarak en Egipto.

En EE.UU., destacó Rubio, los medios sociales ya han hecho la diferencia. En referencia al movimiento del Tea Party dijo: “Hace 15 años, si uno quería organizar un grupo de personas para hacer prácticamente cualquier cosa política, necesitaba una organización grande y engorrosa para coordinarlo. Hoy cualquiera con acceso a Facebook y Twitter puede convertirse en un organizador, y está pasando en todo el país, está pasando en todo el mundo y pasará en Cuba”.

La crítica tradicional contra el embargo plantea que si una multitud de estadounidenses viaja a la isla, ello socavará el régimen. Los que están a favor del embargo, como Rubio, esgrimen, en cambio, que los extranjeros, al igual que todo en Cuba, están bastante controlados.

Mencioné que miles de estadounidenses ya visitan Cuba cada año en viajes “educacionales”, a lo que Rubio respondió secamente: “Clases de conga (y) charlas sobre ética ofrecidas por el gobierno de Castro, ese es el itinerario”.

Es un buen punto. Los turistas “educacionales” a Cuba son conducidos como manada a destinos pre-aprobados. Sus gastos durante las vacaciones van directamente a los bolsillos del ejército y regresan a casa encandilados con los campesinos educados que conocieron. Las empresas estadounidenses ahora también hacen negocios con Cuba, vendiéndole toda la comida y medicina que puede pagar. Aun así, este acuerdo no ha hecho nada para promover un cambio.

El régimen puede atacar físicamente muestras públicas de resistencia, como lo ha hecho con las Damas de blanco, que son golpeadas por matones contratados por Castro. Pero sería mucho más difícil aplacar protestas virales. Es por eso que Rubio quiere que nos “imaginemos qué pasaría si de pronto toda La Habana se convierte en una zona Wi-Fi”.

No es una mala idea, aunque la tecnología no esté disponible en la actualidad. Como dijo Rubio, si el pueblo de Cuba tiene acceso a la web, “Internet se encargará del resto, lo creo con todo mi corazón”.

Los Castro concuerdan, a juzgar por los extremos a los que están dispuestos a legar para evitar que eso suceda.

 

En 5 minutos, bendición y rosario papal recibió Chávez de su Santidad

El pasado domingo 25 en estas páginas de www.runrun.es anuncié que Su Santidad Benedicto XVI había aceptado saludar y darle la bendición solicitada al presidente venezolano Hugo Chávez Frías en un aparte de su encuentro oficial con el presidente de Cuba Raúl Castro.

Todo había comenzado en Guanajuato, México, donde fue enviado como emisario de la familia presidencial un ciudadano mejicano-venezolano de su mayor confianza  y con excelentes contactos en la Santa Sede.

La relación personal entre funcionarios diplomáticos venezolanos que antes estuvieron en la misión de Venezuela ante el Vaticano sirvió de fuelle para los contactos al más alto nivel cardenalicio. Como en todo, la amistad mueve montañas y abre puertas. Fue así que se logró el objetivo. El compromiso acordado era un encuentro breve limitado, para darle la Bendición Apostólica, haciendo énfasis que no tuviera cobertura mediática. Este punto fue cumplido a cabalidad por las tres partes involucradas como era nuestro gobierno y los de Cuba y la Santa Sede.
La reunión  no duro más de 5 minutos solo estando presentes los hermanos Fidel y Raúl Castro, Su Santidad y el Presidente Chávez,  quien recibió los deseos papales por su pronta recuperación así como la bendición solicitada. El Santo Padre le regaló un rosario bendito al enfermo barinés. No supe si Chávez le hizo algún obsequio.
Quedo abierta la posibilidad de una nueva y breve reunión que podría tener lugar hoy temprano previa a la celebración de la Misa Papal en la Plaza de la Revolución donde Chávez anunció asistiría. Como me dijo anoche una fuente cubana “solo el Supremo Jefe de Su Santidad tiene la respuesta a esta incógnita que será despejada mas adelante”.
Dos horas antes de la furtiva cita el comandante venezolano había dicho cosas como “No pienso entorpecer la visita” y “voy a saludar al papa que está por aquí”. Con lo cual -con su acostumbrado estilo de pa´lante y pa´tras- no negó que quisiera o que hubiera hecho gestiones para el encuentro. Esta otra frase fue reveladora:”De aquí voy a ver a Fidel”.  Me pregunto yo: ¿en la tarde?, ¿acaso no se ven todas las mañanas?

La cadena nacional que comenzó al mediodía fue otra indicación de lo que se estaba cocinando. Visualmente se podía contrastar con las anteriores transmisiones desde La Habana. La decoración era otra. Los lujos se notaban. El cuadro de José Martí apoyado sobre una mesa y no colgado de la pared. La acostumbrada mesita de fórmica blanca y las paredes de losas marrones habían desaparecido. Faltaba la bandera cubana, que siempre forma parte del decorado, y estaba sola la venezolana. Se dieron cuenta muy tarde.

Habíamos comentado, vía twitter, tanto el domingo como ayer martes que siendo la cita Benedicto XVI-Raúl Castro a las 5.30 pm en el Palacio de la Revolución lo más apropiado era que Chávez estuviera en ese sitio a esa hora. Y así fue. La zona más moderna de ese Palacio, con todas las comodidades y lujos capitalistas  como se vio en el documental medio ignorado de Oliver Stone, fue la sede tanto de la cadena con los ministros recién llegados ayer de Caracas como de la entrevista oficial entre los mandatarios de Cuba y el Vaticano.

ANTECEDENTES

En esta misma página, el domingo 25, habíamos anunciado este encuentro furtivo en La Habana:

“El Papa Benedicto XVI aceptó la solicitud hecha por el gobierno venezolano para que recibiera durante su visita pastoral a Cuba al presidente Hugo Chávez.  Éste se encuentra en la isla para la tercera etapa de su tratamiento, de radioterapia y quimioterapia, tras habérsele descubierto una extensión de su cáncer originario el pasado mes de febrero en la revisión médica -que estaba contemplada al haber transcurrido ocho meses de su primera operación- en el Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas de la capital cubana.

Desde que se planteó la segunda  visita de un Papa -.la primera fue la de Su Santidad Juan Pablo II  en 1998- a la Antilla gobernada desde 1959 por Fidel y Raúl Castro se habló de ésta posibilidad debido a la cercanía que con los hermanos Castro tiene el presidente venezolano. Venezuela ha sido desde 1999 el principal contribuyente en apoyo a la economía cubana y la interdependencia de los dos países cada día ha sido mayor tras 14 años de mutuo intercambio. Venezuela paga con petróleo el servicio de médicos, entrenadores deportivos, asesores militares  y supervisores políticos en distintas instancias del gobierno venezolano.

Chávez  se encuentra en una fase de creencias religiosas y espirituales tan distintas que van desde la santería y los ritos africanos hasta taumaturgos e iluminados cristianos o milagreros pasando por “el silbón” y el Espíritu de la Sabana. Igualmente, desde julio de 2011 cuando regresó a Venezuela tras sus dos primeras operaciones, el mandatario ha hecho periplos por distintos santuarios venezolanos como el de la Virgen de Coromoto y el del Santo Cristo de la Grita entre otros dándole gracias a Dios por “estar curado”.

La sorpresa que se llevó con el descubrimiento de una extensión de su cáncer original ha sido muy dura tanto para el militar como para su familia y  para todos quienes ven en su liderazgo la permanencia del proyecto socialista del Siglo XXI.

La idea original de solicitar una reunión privada con el Sumo Pontífice surgió apenas se supo de la posibilidad de que el venezolano estuviera en La Habana durante su nuevo tratamiento con radio y quimioterapias.

No estando seguros en el gobierno cubano en cuanto a cómo manejar la situación diplomática -no religiosa claro está- el gobierno venezolano, más bien la Casa Presidencial, se tomó el asunto en sus manos y se decidieron mandar,  secretamente, un enviado de alta confianza del Comandante Presidente a Guanajuato para que con los funcionarios del Vaticano más cercanos al Papa se pudiera abrir una agenda, así fuera de un cuarto de hora, para intercambiar un saludo y la Bendición Apostólica al enfermo presidente.

Por supuesto que debido a la tensión entre el mandatario y los obispos venezolanos no se realizó ninguna diligencia en ese sentido. No sabemos si la Nunciatura Apostólica fue informada con anterioridad.

En la reunión con el presidente Raúl Castro, Benedicto XVI estará acompañado por el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone quien probablemente se añada a la cita privada con el militar mandatario de Venezuela.

Hasta anoche no se había determinado el sitio de la reunión pero en la madrugada de hoy pude contactar a mis fuentes, tanto  mexicanas y cubanas como de la Curia Vaticana, quienes me indicaron que tendría que ser en el Palacio de la Revolución de La Habana. Allí está previsto que el Santo Padre haga la visita de cortesía al Presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros de la República de Cuba en horas de la tarde y se aprovecharía para en un aparte conversar Chávez con Benedicto XVI.

El encuentro será estrictamente privado, sin cobertura mediática, y los únicos que estarán presentes, además del Papa y Chávez, podrían ser los Castro y las hijas del venezolano.

El Papa habla con Raúl Castro, cuyo régimen descarta toda reforma política

Benedicto XVI se reunió este martes con el presidente Raúl Castro en La Habana, en la jornada más política de su visita a Cuba, en la que un alto funcionario cubano descartó cualquier reforma política, a pesar del llamado del Papa a construir “una sociedad abierta y renovada”.

El encuentro entre el Papa y el gobernante cubano comenzó al final de la tarde en medio de especulaciones de que pueda reunirse también con Fidel Castro, horas después de que el pontífice llegara a la capital desde Santiago de Cuba, al otro extremo de la isla, donde inició su visita el lunes.

En su reunión en el Palacio de la Revolución, centro del poder comunista, Benedicto XVI y Raúl Castro abordarán las relaciones entre el gobierno y la Iglesia, interlocutora política privilegiada y muy activa en el terreno social, 14 años después de la histórica visita de Juan Pablo II.

En el Palacio comenzó simultáneamente un encuentro entre el secretario de Estado (número dos) del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, acompañado de su “ministro de relaciones exteriores”, monseñor Dominique Mamberti, y el primer vicepresidente cubano, José Ramón Machado Ventura.

Los temas candentes -presos políticos, levantamiento del embargo norteamericano contra Cuba, mayores derechos para los católicos en campos como la enseñanza- deben ser abordados en esta reunión.

Raúl Castro, de 80 años, recibió calurosamente al Papa el lunes y asistió en primera fila a la misa campal de Santiago de Cuba, sin comentar las declaraciones que el Pontífice formuló en su vuelo a México el viernes, cuando instó a los cubanos a dejar de lado el marxismo, que “no corresponde ya a la realidad” y a buscar “nuevos modelos”.

El Papa también llamó a construir “una sociedad abierta y renovada”, pero este martes otro vicepresidente cubano, Marino Murillo, descartó toda reforma política en la isla, último bastión del comunismo en Occidente, al responder preguntas de la prensa sobre esas palabras.

“En Cuba no va a haber una reforma política, en Cuba estamos hablando de la actualización del modelo económico cubano, que haga nuestro socialismo sustentable”, dijo Murillo, quien dirige la reforma económica de Raúl Castro.

La expectativa de los medios sigue puesta en un posible y breve encuentro entre Joseph Ratzinger, de 84 años, y el padre de la revolución cubana, Fidel Castro, un año mayor que él, retirado del poder desde 2006.

Ex alumno de los jesuitas, Fidel Castro, que ha expresado su admiración por Juan Pablo II, manifestó su deseo de reunirse con Benedicto XVI y el Vaticano manifestó la disponibilidad del pontífice.

Como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, de 1981 a 2005, Joseph Ratzinger combatió a la “Teología de la liberación”, que proclamó “la opción preferencial por los pobres” y fue condenada por contaminación marxista. Algunos sacerdotes y muchos laicos apoyaron e incluso se integraron a las guerrillas apoyadas por La Habana en la segunda mitad del siglo pasado.

Durante su conferencia de prensa en el avión que le condujo de Roma a México, el papa alemán dijo que Juan Pablo II “estaba en la misma línea, y aún más, rechazando los medios violentos y el marxismo”. Tenía un “antimarxismo visceral”, precisó.

Se especulaba también sobre la posible presencia en una cita con Raúl Castro del muy creyente presidente Hugo Chávez, quien se trata de un cáncer en Cuba en estos días, hasta que el propio mandatario venezolano lo descartó este martes.

Benedicto XVI “es un jefe de Estado, yo soy un jefe de Estado, Raúl es un jefe de Estado, ellos tienen su agenda, no voy a estar interfiriendo”, dijo Chávez a la televisión venezolana.

Antes de viajar a La Habana, el Papa visitó este martes el Santuario de Nuestra Señora de la Caridad en El Cobre, a 30 km de Santiago, donde suplicó a la patrona de Cuba por los cubanos “privados de libertad”.

Aunque no hay ninguna reunión prevista entre el pontífice y la disidencia, su presencia en la isla elevó la temperatura en la oposición.

Según un grupo de oposición, unos 150 opositores fueron arrestados de manera preventiva en los últimos días para impedir que se manifiesten y los teléfonos de muchos disidentes “han sido desconectados”.

“Como parte de las medidas represivas adoptadas por el régimen, varios centenares de teléfonos fijos y celulares de disidentes, periodistas independientes, bloggers y otros activistas de la sociedad civil han sido desconectados”, denunció la ilegal Comisión Cubana de Derechos Humanos, que encabeza el disidente Elizardo Sánchez.

Al menos tres embarcaciones con exiliados cubanos anticastristas zarparon desde Florida para acercarse a unos 20 km de las costas cubanas durante la reunión del Papa con Raúl Castro, dijo a la AFP el activista Rafael Tur.

El Papa pasará la noche en la Nunciatura y el miércoles oficiará una misa en La Habana, antes de partir a Roma

 

Cuba: El Papa pide a los cubanos que “luchen por construir una sociedad abierta y renovada” – Libertad Digital

El Papa ha celebrado una multitudinaria misa en Santiago de Cuba donde ha pedido una sociedad “más digna del hombre”.

Benedicto XVI ha pedido a los cubanos que luchen por una sociedad “abierta y renovada” y les exhortó a la reconciliación en un discurso en el que dijo que Cuba “mira ya al futuro”.

Catorce años después de la histórica visita del papa Juan Pablo II, Benedicto XVI pisó hoy por primera vez la isla, uno de los últimos baluartes del comunismo, donde fue recibido en Santiago, a los pies de la Sierra Maestra de la Revolución liderada por Fidel Castro, por el presidente, Raúl Castro.

Decenas de miles de cubanos, unos 200.000 mil, según el portavoz vaticano Federico Lombardi, muchos de ellos venidos desde el extranjero, lo acogieron de manera muy calurosa y asistieron en la plaza Antonio Maceo de Santiago a la misa conmemorativa del 400 aniversario del hallazgo de la imagen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, en la que les exhortó a construir una sociedad abierta.

“Ante la mirada de la Virgen de la Caridad del Cobre, deseo hacer un llamamiento para que den nuevo vigor a su fe, para que vivan de Cristo y para Cristo, y con las armas de la paz, el perdón y la comprensión, luchen para construir una sociedad abierta y renovada, una sociedad mejor, más digna del hombre, que refleje más la bondad de Dios”, afirmó.

Ante la presencia de Castro, Benedicto XVI también defendió la dignidad del ser humano y manifestó que Dios “ha encomendado a la familia, fundada en el matrimonio, la altísima misión de ser célula fundamental de la sociedad y verdadera Iglesia doméstica”.

En unos discursos muy medidos, milimetrados, Benedicto XVI tocó en su primer día de estancia todos los temas de la situación política, económica y social de Cuba y reiteró la disponibilidad de la Iglesia para colaborar en la construcción de una sociedad fraternal y justa.

Vengo a Cuba como peregrino de la caridad, para confirmar a mis hermanos en la fe y alentarles en la esperanza. Llevo en mi corazón las justas aspiraciones y legítimos deseos de todos los cubanos, dondequiera que se encuentren, sus sufrimientos y alegrías, sus preocupaciones y anhelos más nobles“, dijo el papa ante Castro.

Y añadió que de manera especial pensaba en los jóvenes, los niños y los ancianos, los enfermos y los trabajadores, los presos y sus familiares, así como los pobres y necesitados.

“Queridos amigos, estoy convencido de que Cuba, en este momento especialmente importante de su historia, está mirando ya al mañana, y para ello se esfuerza por renovar y ensanchar sus horizontes”, afirmó, tras lo que agregó que la Iglesia “renueva su compromiso de seguir trabajando sin descanso por servir mejor a los cubanos”.

Benedicto XVI dijo que la visita de Juan Pablo II fue una “suave brisa de aire fresco que dio nuevo vigor a la Iglesia en Cuba” y que uno de los frutos más importantes de la misma fue la inauguración de una nueva etapa en las relaciones entre la Iglesia y el Estado cubano.

El Papa precisó, no obstante, que aún quedan muchos aspectos en los que se puede y debe avanzar, “especialmente en la aportación imprescindible que la religión está llamada a desempeñar en el ámbito público de la sociedad”.

El Pontífice se refirió también a la crisis económica que afecta a varias partes del mundo y aseguró que muchos coinciden en que se trata de una profunda crisis de tipo espiritual y moral que ha dejado al hombre “vacío de valores y desprotegido frente a la ambición y el egoísmo de ciertos poderes que no tienen en cuenta el bien auténtico de las personas y las familias”.

“No se puede seguir por más tiempo en la misma dirección cultural y moral que ha causado la dolorosa situación que tantos experimentan. El progreso verdadero tiene necesidad de una ética que coloque en el centro al ser humano y tenga en cuenta sus exigencias más auténticas”, aseguró el papa.

Benedicto XVI agregó que la regeneración de las sociedades y del mundo requiere “hombres rectos, de firmes convicciones morales y altos valores de fondo que no sean manipulables por estrechos intereses”.

Raúl Castro, por su parte, destacó las “estrechas relaciones” entre la Santa Sede y Cuba, precisando que siempre han estado basadas en el respeto mutuo. También señaló las “coincidencias” entre su país y la Santa Sede “en muchos temas”.

Castro criticó el bloqueo de Estados Unidos contra la isla y aseguró que la corrupción de la política y la falta de verdadera democracia son males de nuestro tiempo.

El Pontífice viajará mañana a La Habana, donde se reunirá de nuevo con Raúl Castro y no se descarta que vea también a Fidel Castro.

La apuesta del Papa en Cuba

por Mary Anastasia O’Grady

Mary Anastasia O’Grady es editora de la columna de las Américas del Wall Street Journal.

Cuando apenas falta una semana para la llegada de Benedicto XVI a Cuba, la segunda visita papal en 14 años, una alegría por anticipado debería estar embargando a los cristianos de la isla. Pero esos valientes soldados de Cristo que se han alzado contra la represión política, el estado de ánimo que prevalece es el de una profunda frustración.

Durante 53 años, el régimen totalitario de Cuba ha vuelto un infierno la vida de la población. Pero Castro no ha escatimado en gastos para poner en marcha una inteligente campaña de propaganda internacional. La supervivencia del régimen ha dependido de la represión al estilo de la Alemania Oriental cubierta por una cara sonriente para el consumo internacional. La estrategia ha funcionado y los defensores de los derechos humanos cubanos han sufrido sus humillaciones con poco apoyo moral del resto del mundo.

Los disidentes cubanos esperaban que la visita del Papa les ayudara a dejar al descubierto a los retorcidos carceleros que dirigen la prisión en la isla. Entonces, ¿ccómo interpretar el hecho de que el pontífice no se reunirá con ninguno de los defensores cristianos de los derechos humanos en la isla? Estas personas han soportado abominables actos de terror de estado para ser testigos de la fe. Se han ganado el reconocimiento papal. La palabra decepción ni siquiera empieza a describir sus frustradas esperanzas.

No es que no lo hayan pedido. Lo han rogado. Desde La Habana, el ex preso político cubano Ángel Moya calificó la situación de la siguiente manera: “[La dictadura cubana] tratará de manipular la presencia del sumo pontífice en Cuba”, dijo al sitio web “Pedazos de la isla”. “Por esa razón estamos haciendo un llamado a la opinión pública internacional y a nuestros hermanos exiliados, para que envíen un mensaje a Benedicto XVI para que se reúne (sic) con los opositores. De tal forma le dejaremos saber lo que realmente ocurre aquí en la isla…”, añadió.

Berta Soler, esposa de Moya y portavoz de las Damas de Blanco, quienes desde 2003 han resistido golpizas, arrestos y hostigamientos por parte del régimen por asistir a misa en grupo y protestar por los arrestos políticos fueron mucho más allá. A través del nuncio apostólico en La Habana, Soler hizo llegar una solicitud formal de las Damas de Blanco para ver al papa, “aunque sea un minuto”.

Muchos otros cristianos en la isla han hecho peticiones similares. Desde EE.UU., Carlos Eire, profesor de la Universidad de Yale, escribió un poderoso llamado en nombre de las Damas de Blanco para la edición del 5 de marzo de la revista National Review Online. “Como la mujer de Canaán que le gritó a Jesús, ‘Señor, ayúdame’, o la mujer que tocó el dobladillo de la túnica de Jesús con la esperanza de una cura, ellas intentan atraer la atención, llenas de fe, mendigando contra toda probabilidad. En una isla donde todos se han vuelto mendigos, ellas ruegan por el don más raro y precioso de todos: su presencia”. La oficina del cardenal cubano Jaime Ortega dijo a las Damas de Blanco que la agenda del papa es muy apretada.

Algunos disidentes se preguntan de qué lado está el cardenal. En los últimos años jugó un papel decisivo en ayudar al gobierno a deportar a decenas de presos políticos que se habían convertido en un lastre para la imagen del régimen. A pesar de que recientemente ofreció una misa para el dictador venezolano Hugo Chávez, enfermo de cáncer, los pedidos de Soler para una misa por los disidentes muertos han quedado sin respuesta.

El cardenal ha señalado que el propósito del viaje es “una nueva evangelización” y que, por supuesto, la difusión del evangelio es la obra del Señor. Pero cuesta ver cómo los conversos serán ganados si el Papa deja de lado a los marginados y se codea con los poderosos.

El jueves 15 de marzo, 13 cristianos que se refugiaron en la iglesia Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, en La Habana, para exigir que el Papa escuchara sus quejas contra el régimen fueron sacados por la policía, según se informó a pedido del cardenal Ortega. Luego, el viernes, el Vaticano anunció que si Fidel Castro desea reunirse, “el Papa estará disponible”.

En caso de que todo esto no sea suficiente para destruir la confianza cubana en el Papa como un aliado, el diario gubernamental Granma expresó en un editorial de la semana pasada que “estamos seguros de que Su Santidad guardará con cariño el recuerdo de esta isla del Caribe, que valora su visita como una manifestación de confianza y expresión renovada de las excelentes e ininterrumpidas relaciones entre la Santa Sede y Cuba”.

Todos los cubanos saben que la “revolución” persiguió a los fieles. Fueron enviados a los pelotones de fusilamiento o a los calabozos, las escuelas e iglesias católicas fueron cerradas y la isla fue declarada un paraíso ateo.

Ahora, sin embargo, Fidel está recordando a los cubanos que las relaciones con Roma nunca se rompieron y afirma que todo el tiempo se ha llevado fabulosamente bien con el Papa. ¿Permitirá el Papa Benedicto, que ciertamente no es un simpatizante de Castro, que el régimen se salga con la suya?
A menos que tenga algo bajo la manga, la visita puede llegar a ser un grave error de cálculo. Los cubanos saben que son rehenes en su propio país. Si el Papa es percibido como alguien que está de acuerdo con esta gran mentira, sólo aumentará el sentimiento de traición hacia el cardenal Ortega y no hará nada para fortalecer a la Iglesia en Cuba.

El Papa ruega a la Virgen de la Caridad por cubanos “privados de libertad”

  • Un portavoz del Vaticano indicó que es probable que se concrete una reunión entre el Papa y Fidel Castro.
Video: Youtube 27/03/2012

(Santiago de Cuba, 27 der marzo. AFP) -El Papa Benedicto XVI suplicó este martes a la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, por los cubanos “privados de libertad”, rogándole que este país avance “por caminos de renovación y esperanza” en el futuro y también oró por el vecino pueblo de Haití.

El Papa dijo que ha “suplicado a la Virgen Santísima por las necesidades de los que sufren, de los que están privados de libertad, separados de sus seres queridos o pasan por graves momentos de dificultad”, al finalizar su visita esta mañana al Santuario de Nuestra Señora de la Caridad, el más importante de la isla, donde se venera a la Virgen, muy popular entre los cubanos.

“He venido como peregrino hasta la casa de la bendita imagen de Nuestra Señora de la Caridad, ‘la Mambisa’, como ustedes la invocan afectuosamente”, dijo el pontífice ante cientos de fieles congregados fuera de la Basílica Menor de El Cobre.

Pidió a la vírgen para que los jóvenes “no sucumban a propuestas que dejan la tristeza tras de sí”, en alusión a la droga, el hedonismo, la prostitución y la permisividad sexual, que la Iglesia condena.

Evocó ante María a “los cubanos descendientes de aquellos que llegaron aquí desde África”.

También hizo un ruego especial por “la cercana población de Haití, que aún sufre las consecuencias del conocido terremoto de hace dos años”.

Según la tradición, una imagen de madera de ella, con la inscripción “yo soy la Virgen de la Caridad”, fue encontrada en el mar por dos pescadores indígenas y un esclavo negro en 1612. Fue llevada entonces a la mina de El Cobre, cerca de Santiago (sureste de la isla), y ha estado asociada a la historia de la liberación cubana, especialmente a la lucha contra la esclavitud en el siglo XIX.

“Su presencia (de la Virgen) en este poblado de El Cobre es un regalo del cielo para los cubanos”, agregó Benedicto XVI. Uno de los motivos de la visita papal es la celebración de los 400 años del hallazgo de la imagen de la Virgen.

“Reciban el cariño del Papa y llévenlo por doquier, para que todos experimenten el consuelo y la fortaleza en la fe. Hagan saber a cuantos se encuentran cerca o lejos que he confiado a la Madre de Dios el futuro de su Patria, avanzando por caminos de renovación y esperanza, para el mayor bien de todos los cubanos”, dijo.

“Que nada ni nadie les quite la alegría interior, tan característica del alma cubana. Que Dios los bendiga”, dijo.

El Papa viajará este martes a La Habana, donde tiene prevista en la tarde un encuentro con el presidente Raúl Castro. También podría reunirse con Fidel Castro, retirado del poder desde 2006 por problemas de salud.

El Papa Benedicto XVI tendrá la jornada más política en su visita a Cuba

Foto: OSSERVATORE ROMANO / VATICAN / AFP

El Papa Benedicto XVI tendrá este martes la jornada más política de su viaje a Cuba, en la que mantendrá un encuentro con el presidente Raúl Castro en el Palacio de la Revolución y tal vez con su hermano Fidel, mientras el régimen y los opositores esperan resultados contrapuestas de su visita.

El Papa, de 84 años, que el lunes terminó cansado al final de la primera misa pública que ofició debido al calor reinante en Santiago de Cuba (sureste), enfrenta un segundo día agotador en la isla.

Tiene previsto visitar el Santuario de Nuestra Señora de la Caridad, patrona de Cuba, en Cobre, a 30 kilómetros de Santiago, y luego viajará en avión a la capital, al otro extremo de la isla.

En el Palacio de la Revolución, centro del poder comunista, lo espera Raúl Castro, con quien debe abordar el estado de las relaciones entre el gobierno y una Iglesia convertida en interlocutor político privilegiado y muy activa en el terreno social, 14 años después de la histórica visita de Juan Pablo II.

Las especulaciones crecen en torno a la posibilidad de un encuentro entre el Papa y el presidente venezolano Hugo Chávez

Pero la expectativa estará puesta sobre todo en un posible y breve encuentro entre el Joseph Ratzinger y el padre de la revolución cubana, Fidel Castro, de 85 años, retirado del poder desde 2006. Aunque el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, advirtió prudentemente el martes en la noche que “no se sabe si sí, ni dónde” podría tener lugar, la reunión parece probable.

Exalumno de los jesuitas, Fidel Castro, que ha expresado su admiración por Juan Pablo II, manifestó su deseo de reunirse con el papa alemán, y el Vaticano manifestó la disponibilidad del Papa.

Las especulaciones también crecen sobre la posible presencia en esa cita del muy creyente presidente venezolano, Hugo Chávez, quien se trata de un cáncer en estos días en Cuba. Sin embargo, ninguna solicitud de audiencia ha sido formulada a la delegación del Papa, según el portavoz del Vaticano.

Aunque no hay ninguna reunión prevista entre el pontífice y la disidencia, su presencia en la isla eleva la temperatura en la oposición, y la Iglesia toma distancia de las protestas más llamativas.

Según un grupo de oposición, unos 150 activistas opositores han sido arrestados de manera preventiva en los últimos días para impedir que se manifiesten durante la visita del Papa.

La prudencia de Benedicto XVI, la ausencia de un llamado explícito por los presos políticos o por la libertad, son lamentadas por algunos de los disidentes.

El lunes, en la plaza de la Revolución de Santiago de Cuba, al inicio de la misa, un hombre vociferó “abajo el comunismo, abajo la dictadura”, antes de ser retirado por policías de civil. La muchedumbre, con recogimiento, pareció desaprobar ese grito que interrumpió el oficio religioso.

El fin de la visita es la “reconciliación”, insistió este martes el portavoz del Vaticano.

Asimismo, en el Palacio de la Revolución, está previsto un encuentro entre el secretario de Estado (número dos) del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, acompañado de su “ministro de relaciones exteriores”, monseñor Dominique Mamberti, y el vicepresidente cubano, José Ramón Machado Ventura.

Los temas candentes –presos políticos, levantamiento del embargo norteamericano contra Cuba, mayores derechos para los católicos en campos como la enseñanza- deben ser abordados en esta ocasión.

Pero la diplomacia vaticana, bajo Benedicto XVI, prefiere una acción discreta a declaraciones públicas.

Benedicto XVI dijo a su llegada desde México que lleva en su “corazón las justas aspiraciones y legítimos deseos de todos los cubanos”, pero también pidió que los católicos luchen “con las armas de la paz, el perdón y la comprensión” para “construir una sociedad abierta y renovada”.

En el primer día, el presidente Raúl Castro estuvo presente en primera fila en la misa en Santiago de Cuba. En su discurso de bienvenida, incluso encontró un punto común con el papa: denunciar “la crisis moral” que afecta a la sociedad contemporánea.

Fidel Castro fue el mejor anfitrión de Juan Pablo II

 BBC Mundo

Fidel Castro recibe a Juan Pablo II en el aeropuerto José Martí en 1998

Juan Pablo II visitó Cuba entre el 21 y el 25 de enero de 1998.

El ex presidente de Cuba Fidel Castro fue probablemente el jefe de Estado que “mejor se preparó” para recibir al papa Juan Pablo II, según le dijo el fallecido pontífice al actual Secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone.

“Juan Pablo II me confesó que probablemente ningún jefe de Estado se había preparado para su visita tan concienzudamente. (Castro) se había leído las encíclicas y los principales discursos e incluso alguna poesía”, afirmó Bertone en referencia a la visita del Papa a Cuba en enero de 1998.

El cardenal lo adelantó así en un artículo publicado en el diario vaticano L’Osservatore Romano que recoge algunos extractos del libro “Un corazón grande. Homenaje a Juan Pablo II”.

Editado por la Librería Vaticana, el libro saldrá a la venta próximamente y es un homenaje de la Santa Sede al papa Wojtyla con motivo de su beatificación, el próximo 1 de mayo.

La beatificación de Juan Pablo II se realizará en un plazo excepcionalmente corto en la historia moderna. La Iglesia católica atribuye esta celeridad a una necesidad de reconocer un reclamo que había de parte de sus fieles desde la muerte de Juan Pablo II en 2005.

“Muy positiva”

Juan Pablo II, según Bertone, tuvo una impresión “muy positiva” de esa visita histórica, en la que recorrió la isla y se entrevistó con Fidel Castro, “sobre todo por el entusiasmo del pueblo que conoció una especie de respiro de liberación gracias a la visita”.

“Fidel Castro mostró afecto por el Papa, que ya estaba enfermo, y Juan Pablo II me confió que posiblemente ningún jefe de Estado se había preparado tan a fondo para una visita de un Pontífice”, recuerda Bertone en su libro.

En su visita, Juan Pablo II criticó el embargo económico impuesto por Estados Unidos a la isla, aunque también fue crítico con el sistema cubano.

Acusan a Rusia de irrespetar el acuerdo de alto el fuego

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Según un cese de hostilidades gestionado por la Union Europea, las fuerzas rusas y georgianas deben retirarse a las posiciones que tenian antes de que estallaran las hostilidades el 7 de agosto en la república separatista georgiana de Osetia del Sur, que tiene lazos cercanos con Rusia.
AP Photo/Musa Sadulayev
Según un cese de hostilidades gestionado por la Union Europea, las fuerzas rusas y georgianas deben retirarse a las posiciones que tenían antes de que estallaran las hostilidades el 7 de agosto en la república separatista georgiana de Osetia del Sur, que tiene lazos cercanos con Rusia.

Rusia anunció su retirada completa de Georgia, desmentida por Tiflis, mientras Estados Unidos y Francia acusaban a Moscú de no respetar el acuerdo de alto el fuego.

“La retirada de tropas y unidades rusas se efectuó sin incidentes y quedó completada” a las 19H50 (15H50 GMT), indicó el ministro de Defensa ruso Anatoli Serdiukov.

Tiflis desmintió inmediatamente el anuncio y dijo que el ejército ruso sigue presente en el puerto de Poti y en la ciudad de Senaki, en el oeste del país.

Los presidentes de Estados Unidos, George W. Bush, y de Francia, Nicolas Sarkozy, coincidieron en conversación telefónica que Rusia “no está cumpliendo” con el acuerdo de cese del fuego en Georgia, y que debe cumplirlo ‘‘ahora”, informó el portavoz de la Casa Blanca Gordon Johndroe.

Los mandatarios llamaron además a Rusia a “continuar y concluir” su retirada de Georgia, según la presidencia francesa.

Sobre el terreno, los periodistas de la AFP vieron durante la tarde a decenas de vehículos militares rusos abandonar sus posiciones avanzadas en el centro y el oeste de Georgia para dirigirse a las regiones separatistas pro rusas de Abjasia y Osetia del Sur.

La carretera que conduce a Gori fue reabierta, y la policía georgiana recuperó el control de esa ciudad estratégica que une el este y el oeste del país, ocupada por el ejército ruso desde hace más de una semana.

Moscú advirtió ayer que sus fuerzas permanecerán en varios puntos estratégicos del territorio georgiano, y junto a los territorios separatistas, donde las fuerzas rusas de paz están desplegadas desde comienzos de los 90.

Según un mapa mostrado por el Estado Mayor ruso, Moscú quiere man-tener el control de una carretera estratégica que va de Tiflis al mar Negro (oeste).

El mapa, desplegado en una rueda de prensa por el jefe de Estado Mayor adjunto, el general Anatoly Nogovitsin, muestra “una zona de responsabilidad” rusa que incluye largos tramos de la principal carretera georgiana, que atraviesa el país de este a oeste.

La zona incluye lo esencial de la carretera que une el principal puerto, Poti, a la ciudad de Senaki, donde las fuerzas rusas quieren controlar un importante aeropuerto militar.

El ministerio francés de Relaciones Exteriores recordó a Rusia que debía ‘‘garantizar la libertad de movimiento y de circulación a lo largo de los ejes” tras su retirada.

Rusia dijo que sólo unos 500 soldados permanecerán en ocho puntos clave en una zona de seguridad cerca de Osetia del Sur.

Alemania consideró que la zona de protección contemplada por las fuerzas rusas y cuyo contorno seguía sin estar claro, sólo puede formar parte de ‘‘unas medidas provisionales de seguridad”, a la espera de un mecanismo internacional de regulación.

Rusia “se reserva el derecho de aumentar” el número de sus soldados de paz en Georgia “en caso de necesidad”, advirtió el general Nogovitsin.

Las fuerzas rusas de mantenimiento de la paz permanecerán además tanto en Abjasia como en Osetia del Sur, donde están acantonadas desde inicios de los años 90.

El ejército ruso entró en Georgia tras haber lanzado una vasta contraofensiva contra las fuerzas georgianas que intentaron retomar el control de la región separatista de Osetia del Sur en la noche del 7 de agosto.

En el frente diplomático, las grandes potencias se revelaron incapaces de alcanzar un acuerdo en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde los occidentales insistieron en que quede claramente reafirmado el respeto a la integridad territorial de Georgia.

Ese punto es crucial, dado que Abjasia y Osetia del Sur han pedido formalmente a Rusia el reconocimiento de su independencia.

El Estado Mayor del ejército ruso denunció el viernes un ejercicio de la OTAN en el mar Negro, de “rutina” según la Alianza.

El “presidente” de Osetia del Sur, Eduard Kokoity, aseguró este viernes al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) Antonio Guterres, de visita en la región, que los georgianos no serán víctimas de ‘‘ninguna discriminación” si vuelven a ese territorio separatista.

Por su lado, el papa Benedicto XVI donó 125,000 dólares (84,000 euros) para los refugiados osetos que huyeron de sus casas durante el conflicto entre Rusia y Georgia, anunció ayer Radio Vaticano.

Obama dice que ya ha escogido a su vicepresidente

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El candidato presidencial demócrata Barack Obama posa para una foto con un grupo de porristas tras una reunión en una secundaria de Chesapeake, Virginia, el jueves 21 de agosto del 2008.
Alex Brandon / AP foto
El candidato presidencial demócrata Barack Obama posa para una foto con un grupo de porristas tras una reunión en una secundaria de Chesapeake, Virginia, el jueves 21 de agosto del 2008.

Barack Obama dijo que ya ha decidido quién será su esperado candidato a vicepresidente, pero aún no ha anunciado de quién se trata.El candidato presidencial demócrata dijo al diario USA Today el jueves que escogió a alguien independiente que pudiera poner en tela de juicio sus opiniones en la Casa Blanca. Obama también señaló que quería a alguien preparado para ser presidente y que le pudiera ayudar a fortalecer la economía.

El aspirante a mandatario del país tampoco dijo si ya ha anunciado su decisión a su futuro compañero de fórmula. Obama señaló que no revelará nada más hasta que anuncie quién es el elegido.

El político pretende hacer eso a través de un mensaje de texto de su celular enviado a sus partidarios en algún momento antes del sábado por la tarde, cuando planea aparecer en Illinois con el esperado candidato a vicepresidente.

Cuando se le preguntó cuándo enviará su mensaje de texto, Obama sonrió y contestó: “¿No te gustaría saberlo?”

La expectación sobre quién escogerá Obama como candidato vicepresidencial sigue aumentando.

Uno de los posibles elegidos podría ser Joe Biden, el principal experto demócrata del Senado en relaciones exteriores. Sin embargo, la posible elección de Biden podría resaltar la inexperiencia de Obama en temas internacionales y costarle votos frente a su contrincante John McCain.

Obama, alguien relativamente nuevo en el panorama político del país, hizo historia al convertirse en el primer candidato afroestadounidense a la presidencia. Sin embargo, ha sido duramente criticado por McCain -un veterano senador y ex prisionero de guerra en Vietnam- por su falta de experiencia en seguridad nacional y su propuesta de retirar al ejército estadounidense de Irak en 16 meses.

Sin embargo, al senador de Illinois no le ha ido tan mal con la idea, ya que la secretaria de Estado Condolezza Rice y su homólogo iraquí anunciaron el establecimiento de una fecha límite para la retirada de fuerzas militares del país.

Otros posibles candidatos que Obama podría escoger para ocupar la vicepresidencia son los gobernadores Kathleen Sebelius, de Kansas, y Tim Kaine de Virginia, y el senador Evan Bayh de Indiana. El gobernador de Virginia Occidental Joe Manchin dijo el jueves que su amigo Kaine cree que Manchin está en la corta lista.

A medio año presidencial, Raúl Castro encara reto de evitar la frustración

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Raúl Castro en el acto por el 26 de julio en Santiago de Cuba.
AFP/Getty Images
Raúl Castro en el acto por el 26 de julio en Santiago de Cuba.

Seis meses después de asumir la presidencia de Cuba, Raúl Castro encara el reto de recomponer la economía y evitar que la aparente parálisis de los cambios que entonces echó a andar, vuelque de la expectativa a la frustración popular.

El general de 77 años ocupa la presidencia desde el 24 de febrero, luego de la renuncia definitiva de Fidel Castro por convalecer aún de la enfermedad que lo hizo ceder interinamente el mando a su hermano, en julio de 2006.

Tras casi medio siglo bajo liderazgo abarcador del histórico líder comunista, los cubanos conocieron con Raúl otro estilo de mando, menos carismático, de mayor trabajo en equipo, favorable a la descentralización y la autocrítica, más control y sin tantos actos de masas.

En sus pocos discursos, en fechas claves, Raúl delineó como grandes desafíos producir más, combatir la burocracia, restituir el valor al salario, mantener la unidad, acabar con los robos al Estado y aliviar las penurias cotidianas.

Balanceó el poder con la vieja guardia del Partido Comunista (PCC) y los militares en puestos claves -ocho generales están ahora en la cima-, y planea reestructurar el gabinete a fin de año, posiblemente con figuras de la nueva generación.

Posicionado en el cargo, encabezó en abril el reacomodo de la cúpula -distinto al que hizo Fidel para su interinato- y convocó para 2009 al VI Congreso del PCC -el primero en 12 años-, vital para las reformas que emprendió y planea.

No se vislumbra cambio político, siempre en la lista de reclamos de la comunidad internacional, pero Raúl firmó dos pactos internacionales de derechos humanos y conmutó unas 30 penas de muerte.

Aunque ello fue tomado en cuenta para el levantamiento de sanciones impuestas por la Unión Europea, la oposición dice que el gobernante cambió la estrategia de arrestos masivos -los presos políticos bajaron de 234 a 219 en seis meses-, por detenciones temporales.

Raúl también profundizó la alianza estratégica con la Venezuela de Hugo Chávez, que envía unos 90.000 barriles de petróleo, y con China; pero, sin querer repetir la dependencia que tuvo con la Unión Soviética, se acercó a Brasil, México, España, y Rusia.

Aunque los cubanos en general dicen que “todo sigue igual”, Raúl emprendió una reforma agrícola con entrega a manos privadas de tierras ociosas en usufructo para elevar la producción de alimentos, en un país con el 50% de las áreas cultivables subutilizadas.

Eliminó el igualitarismo y el techo en el salario para estimular la eficiencia productiva. Con medidas más populares que profundas, mejoró el transporte y quitó las prohibiciones a que los cubanos se hospedaran en hoteles, tuvieran celular o compraran computadores.

“Ha mejorado algo. Aquí hay de todo, pero el salario de 400 pesos (unos 17 dólares) no me alcanza para comprar nada”, dijo Mercedes, oficinista de 36 años, quien, no obstante, hacía cola para entrar a una moderna tienda que recién abrió en el centro de La Habana.

Los cubanos cuentan con educación y salud gratis, y productos básicos con subsidios que, según Raúl, deberían irse eliminando pues implican onerosos gastos para el país.

Pero el gobernante anunció en julio que aún no puede aumentar los salarios, que vendrán tiempos difíciles, con una crisis internacional adversa, sin mencionar los cambios que esperaba la gente, como la eliminación de las restricciones a viajar, mayor apertura a la iniciativa privada o libre comercio de casas y automóviles.

Algunos analistas y opositores hablan de “congelamiento” de las medidas o “contrarreforma” por una influencia de Fidel o “pugnas” entre reformistas y ortodoxos, rotundamente negadas por los hermanos.

En el alcance y ritmo de los cambios, según observadores, también influirá si gana las elecciones en Estados Unidos el demócrata Barack Obama o el republicano John McCain.

Por lo pronto toda la maquinaria del PCC se prepara para el Congreso en 2009 que redefinirá el rumbo de una revolución que se prepara para festejar por todo lo alto su 50 aniversario el 1 de enero.

Cuba, educación en crisis

por Oscar Espinoza Chepe

Oscar Espinoza Chepe es economista y periodista cubano independiente. Espinoza Chepe reside en Cuba.

Desde hace años, gran parte de la población muestra preocupación por el proceso involutivo de la educación, provocada en gran parte por la crisis generalizada que afronta la sociedad. Recientemente se han publicado planteamientos efectuados en la sesión ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular que denotan la seria magnitud de los problemas que afronta el sector.

Se ha conocido que persisten la falta de maestros y grandes deficiencias pedagógicas de los jóvenes preparados en cursos emergentes para asumir la profesión. La presidenta de la Asociación de Pedagogos de Cuba, Nidia González, explicó que “a los jóvenes maestros les falta capacitación y experiencia, y en algunos casos carecen de la adecuada comunicación con sus estudiantes para garantizar la disciplina correcta”. También se informó que más del 50% de los profesores de la enseñanza secundaria básica están en proceso de formación y en la ciudad de La Habana sólo el 19% es titulado. Este panorama se complica cuando se conocen las formas de enseñanza utilizadas desde hace años, consistentes en que estos jóvenes inexpertos deben impartir varias asignaturas, sin especialización por materia, lo cual ha redundado en la caída vertiginosa de la calidad de la enseñanza. En la capital, la plantilla está integrada por miles de maestros emergentes procedentes de otras provincias, muchos sin vocación profesional, pero estimulados por llegar a una urbe, donde, a pesar de las dificultades existentes, las condiciones de vida son superiores a las del interior del país, y muy especialmente a las de las provincias orientales.

En la reunión resumen del Curso 2007-2008, también se analizaron los serias deficiencias en la educación cubana, como la insuficiente cobertura y superación de los maestros, la falta de calidad de las clases, el incumplimiento de los reglamentos escolares, problemas relacionados con la orientación vocacional y la necesidad de profundizar en los conocimientos de la historia de Cuba.

La nueva titular de Educación, Ena Elsa Velásquez, señaló entre los males del curso recién concluido y los desafíos para el próximo, el déficit de 8.192 docentes; los más de 21.000 estudiantes de preuniversitarios y politécnicos que dejaron de graduarse en el último ciclo; la insuficiente preparación de los profesores generales integrales, que incide en la calidad de las clases y los niveles de conocimientos de los alumnos; problemas de ortografía, caligrafía y geometría; y las indisciplinas en los centros internos.

En estas condiciones resulta evidente el retroceso que experimenta la educación cubana; fenómeno altamente peligroso para las generaciones presentes y futuras teniendo en cuenta la alta competitividad presente en el mundo actual, reto que no puede enfrentarse mediante engañosas cifras estadísticas, sino con una responsable y exigente educación de calidad para propiciar verdaderos conocimientos en los jóvenes.

Ahora el General Raúl Castro aprobó el Decreto-Ley 260 sobre el tratamiento laboral y salarial a maestros y profesores jubilados, con el cual procura mejorar las condiciones económicas de estas personas para estimularlas a regresar a las aulas. En la medida en que se logre ese objetivo, pudiera mejorar en alguna medida la calidad de la docencia en el próximo curso escolar. Pero la completa solución a la crisis educacional sólo podrá hallarse a través de una reestructuración integral de la sociedad cubana en un marco de libertad y respeto a los derechos humanos.

En los próximos meses se verá si los profesores y maestros retirados estarán suficientemente estimulados para retornar a las aulas a cobrar la pensión y el salario correspondiente, cuando es conocido que muchos están impartiendo clases y repasos en sus hogares con ingresos superiores a los que obtendrían mediante la solución procurada por el gobierno, y sin las insoportables presiones políticas y administrativas sufridas habitualmente por el personal docente en funciones. Paralelamente, habría que conferirle una condición especial a los maestros y profesores jubilados que deseen incorporarse a la enseñanza oficial, que los excluya del concepto de integralidad, o sea de la obligación de impartir diversidad de asignaturas para lo cual no están preparados, aunque sí lo son en sus especialidades tradicionales. Aunque la mejor opción sería que totalmente se eliminara, o por lo menos fuera limitado, el fracasado concepto del Profesor General Integral que tanto daño ha causado.

Una opción que podría ayudar a la educación cubana considerablemente sería la estimulación para que muchas personas preparadas como profesores y que hoy trabajan en actividades burocráticas, a veces innecesarias, regresaran a la docencia. Raúl Castro en su toma de posesión como Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros anunció una radical transformación del aparato administrativo para hacerlo más eficiente. Podrí a ser una gran oportunidad para captar maestros y profesores, quienes se sentirí an más realizados mediante el ejercicio de una actividad tan estimulante como impartir conocimientos.

Por otra parte, deberá comprenderse que la educación es una valiosa inversión para el futuro, que requiere mucho trabajo y recursos. Este capital debe ser utilizado convenientemente, así como actualizado para que continúe siendo efectivo y no pierda su valor. En Cuba desde hace tiempo esto no se realiza y, junto al proceso de descapitalización material, ha existido una gran descapitalización de los recursos humanos.

El General Raúl Castro en la Asamblea Nacional el pasado 11 de junio puso el ejemplo de los ingenieros agrónomos que en su inmensa mayoría no trabajan en la agricultura. Igual podría decirse de los 195.988 graduados universitarios en pedagogía existentes según el Censo de 2002, último efectuado, o de los 78.848 técnicos de nivel medio en la rama, para posiblemente uno de los índices de profesores y maestros por habitante más altos en el mundo. Mientras, paradójicamente, las aulas carecen de maestros y profesores, y quienes imparten clases no están siempre adecuadamente preparados.

Las autoridades cubanas deberían dejar de criticar la fuga de cerebros hacia el exterior, fenómeno realmente negativo, y preocuparse más por la correcta utilización de los graduados universitarios (712.672 en total, según el censo del 2002) así como planificar la cantidad a formar, de acuerdo a las necesidades reales y los recursos disponibles. La forma como se ha manejado la educación cubana con fines propagandísticos, debe terminar. No se hace nada con graduar cientos de miles de especialistas de nivel superior para subutilizarlos y llevarlos a la frustración, desviándose recursos y esfuerzos necesarios para la formación de obreros calificados y técnicos medios indispensables para el desarrollo del país.

La doctrina espuria de Naomi Klein

por Johan Norberg

Johan Norberg es académico asociado del Cato Institute y autor del libro In Defense of Global Capitalism (Cato Institute, 2003).

En The Shock Doctrine, Naomi Klein escribe que el capitalismo ha adoptado su “forma más salvaje” desde 1990. Si ella tuviera razón acerca del ligamen entre el libre mercado y la pobreza, ésta última habría aumentado dramáticamente desde entonces. Sin embargo, ha ocurrido lo opuesto.

Entre 1990 y 2004, la pobreza extrema en los países en vías de desarrollo se redujo del 29 al 18 por ciento de acuerdo al Banco Mundial. Esto significa que, bajo el “capitalismo salvaje” la pobreza extrema disminuyó en 54.000 personas por día. Además, la proporción de personas que vive en barrios pobres, lo cual, según Klein, es supuestamente otro resultado de la liberalización económica, ha caído del 47 al 37 por ciento durante el mismo período. Los promedios no cuentan la historia completa, así que es importante indicar que los avances más marcados se dieron en los lugares del mundo que más liberalizaron, mientras que ha habido retrocesos en los países menos liberalizados.

Si Klein estuviera en lo correcto acerca de la conexión entre el libre mercado y la violencia política, deberíamos haber visto también más guerras y dictaduras durante la era del “capitalismo salvaje”. Klein insiste en que “el mundo se está volviendo menos pacífico”, sin documentarlo. Está equivocada. De acuerdo al Human Security Centre de la Universidad de Columbia Británica, el número de conflictos militares que involucran a por lo menos una nación se redujo de casi 50 en 1990 a 31 en el 2005. El número de muertes producto de guerras en el 2005 fue el más bajo en medio siglo. En 1990 hubo nueve genocidios simultáneos alrededor del mundo. En el 2005 sólo hubo uno, en Darfur. A pesar de algunas excepciones conspicuas, el mundo se está volviendo más pacífico en la era del “capitalismo salvaje”.

El mundo también se ha vuelto más democrático, contrario a lo que implica la tesis de Klein. De hecho, conforme los mercados se han liberalizado, el mundo ha atravesado simultáneamente una revolución democrática. Entre 1990 y 2007, el número de democracias electorales aumentó de 76 a 121. En 1990 hubo más países definidos como “no libres” por Freedom House que los que hubo calificados como “libres”. En el 2007 los “libres” duplicaban a los países “no libres”. Así que a falta de argumentos serios en contra de las consecuencias del libre mercado, sólo nos queda la crítica razonable de Klein a la tortura, las dictaduras, la corrupción gubernamental y el mercantilismo corporativo.

En el análisis final, The Shock Doctrine se resume en la curiosa aseveración de que Milton Friedman y libre mercado son malos porque los gobiernos son incompetentes, corruptos y crueles. Probablemente no es una coincidencia que los comentarios en la contraportada del libro son de cuatro escritores de ficción.

Acusan a Rusia de irrespetar el acuerdo de alto el fuego

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Según un cese de hostilidades gestionado por la Union Europea, las fuerzas rusas y georgianas deben retirarse a las posiciones que tenian antes de que estallaran las hostilidades el 7 de agosto en la república separatista georgiana de Osetia del Sur, que tiene lazos cercanos con Rusia.
AP Photo/Musa Sadulayev
Según un cese de hostilidades gestionado por la Union Europea, las fuerzas rusas y georgianas deben retirarse a las posiciones que tenían antes de que estallaran las hostilidades el 7 de agosto en la república separatista georgiana de Osetia del Sur, que tiene lazos cercanos con Rusia.

Rusia anunció su retirada completa de Georgia, desmentida por Tiflis, mientras Estados Unidos y Francia acusaban a Moscú de no respetar el acuerdo de alto el fuego.

“La retirada de tropas y unidades rusas se efectuó sin incidentes y quedó completada” a las 19H50 (15H50 GMT), indicó el ministro de Defensa ruso Anatoli Serdiukov.

Tiflis desmintió inmediatamente el anuncio y dijo que el ejército ruso sigue presente en el puerto de Poti y en la ciudad de Senaki, en el oeste del país.

Los presidentes de Estados Unidos, George W. Bush, y de Francia, Nicolas Sarkozy, coincidieron en conversación telefónica que Rusia “no está cumpliendo” con el acuerdo de cese del fuego en Georgia, y que debe cumplirlo ‘‘ahora”, informó el portavoz de la Casa Blanca Gordon Johndroe.

Los mandatarios llamaron además a Rusia a “continuar y concluir” su retirada de Georgia, según la presidencia francesa.

Sobre el terreno, los periodistas de la AFP vieron durante la tarde a decenas de vehículos militares rusos abandonar sus posiciones avanzadas en el centro y el oeste de Georgia para dirigirse a las regiones separatistas pro rusas de Abjasia y Osetia del Sur.

La carretera que conduce a Gori fue reabierta, y la policía georgiana recuperó el control de esa ciudad estratégica que une el este y el oeste del país, ocupada por el ejército ruso desde hace más de una semana.

Moscú advirtió ayer que sus fuerzas permanecerán en varios puntos estratégicos del territorio georgiano, y junto a los territorios separatistas, donde las fuerzas rusas de paz están desplegadas desde comienzos de los 90.

Según un mapa mostrado por el Estado Mayor ruso, Moscú quiere man-tener el control de una carretera estratégica que va de Tiflis al mar Negro (oeste).

El mapa, desplegado en una rueda de prensa por el jefe de Estado Mayor adjunto, el general Anatoly Nogovitsin, muestra “una zona de responsabilidad” rusa que incluye largos tramos de la principal carretera georgiana, que atraviesa el país de este a oeste.

La zona incluye lo esencial de la carretera que une el principal puerto, Poti, a la ciudad de Senaki, donde las fuerzas rusas quieren controlar un importante aeropuerto militar.

El ministerio francés de Relaciones Exteriores recordó a Rusia que debía ‘‘garantizar la libertad de movimiento y de circulación a lo largo de los ejes” tras su retirada.

Rusia dijo que sólo unos 500 soldados permanecerán en ocho puntos clave en una zona de seguridad cerca de Osetia del Sur.

Alemania consideró que la zona de protección contemplada por las fuerzas rusas y cuyo contorno seguía sin estar claro, sólo puede formar parte de ‘‘unas medidas provisionales de seguridad”, a la espera de un mecanismo internacional de regulación.

Rusia “se reserva el derecho de aumentar” el número de sus soldados de paz en Georgia “en caso de necesidad”, advirtió el general Nogovitsin.

Las fuerzas rusas de mantenimiento de la paz permanecerán además tanto en Abjasia como en Osetia del Sur, donde están acantonadas desde inicios de los años 90.

El ejército ruso entró en Georgia tras haber lanzado una vasta contraofensiva contra las fuerzas georgianas que intentaron retomar el control de la región separatista de Osetia del Sur en la noche del 7 de agosto.

En el frente diplomático, las grandes potencias se revelaron incapaces de alcanzar un acuerdo en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde los occidentales insistieron en que quede claramente reafirmado el respeto a la integridad territorial de Georgia.

Ese punto es crucial, dado que Abjasia y Osetia del Sur han pedido formalmente a Rusia el reconocimiento de su independencia.

El Estado Mayor del ejército ruso denunció el viernes un ejercicio de la OTAN en el mar Negro, de “rutina” según la Alianza.

El “presidente” de Osetia del Sur, Eduard Kokoity, aseguró este viernes al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) Antonio Guterres, de visita en la región, que los georgianos no serán víctimas de ‘‘ninguna discriminación” si vuelven a ese territorio separatista.

Por su lado, el papa Benedicto XVI donó 125,000 dólares (84,000 euros) para los refugiados osetos que huyeron de sus casas durante el conflicto entre Rusia y Georgia, anunció ayer Radio Vaticano.

Obama dice que ya ha escogido a su vicepresidente

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El candidato presidencial demócrata Barack Obama posa para una foto con un grupo de porristas tras una reunión en una secundaria de Chesapeake, Virginia, el jueves 21 de agosto del 2008.
Alex Brandon / AP foto
El candidato presidencial demócrata Barack Obama posa para una foto con un grupo de porristas tras una reunión en una secundaria de Chesapeake, Virginia, el jueves 21 de agosto del 2008.

Barack Obama dijo que ya ha decidido quién será su esperado candidato a vicepresidente, pero aún no ha anunciado de quién se trata.El candidato presidencial demócrata dijo al diario USA Today el jueves que escogió a alguien independiente que pudiera poner en tela de juicio sus opiniones en la Casa Blanca. Obama también señaló que quería a alguien preparado para ser presidente y que le pudiera ayudar a fortalecer la economía.

El aspirante a mandatario del país tampoco dijo si ya ha anunciado su decisión a su futuro compañero de fórmula. Obama señaló que no revelará nada más hasta que anuncie quién es el elegido.

El político pretende hacer eso a través de un mensaje de texto de su celular enviado a sus partidarios en algún momento antes del sábado por la tarde, cuando planea aparecer en Illinois con el esperado candidato a vicepresidente.

Cuando se le preguntó cuándo enviará su mensaje de texto, Obama sonrió y contestó: “¿No te gustaría saberlo?”

La expectación sobre quién escogerá Obama como candidato vicepresidencial sigue aumentando.

Uno de los posibles elegidos podría ser Joe Biden, el principal experto demócrata del Senado en relaciones exteriores. Sin embargo, la posible elección de Biden podría resaltar la inexperiencia de Obama en temas internacionales y costarle votos frente a su contrincante John McCain.

Obama, alguien relativamente nuevo en el panorama político del país, hizo historia al convertirse en el primer candidato afroestadounidense a la presidencia. Sin embargo, ha sido duramente criticado por McCain -un veterano senador y ex prisionero de guerra en Vietnam- por su falta de experiencia en seguridad nacional y su propuesta de retirar al ejército estadounidense de Irak en 16 meses.

Sin embargo, al senador de Illinois no le ha ido tan mal con la idea, ya que la secretaria de Estado Condolezza Rice y su homólogo iraquí anunciaron el establecimiento de una fecha límite para la retirada de fuerzas militares del país.

Otros posibles candidatos que Obama podría escoger para ocupar la vicepresidencia son los gobernadores Kathleen Sebelius, de Kansas, y Tim Kaine de Virginia, y el senador Evan Bayh de Indiana. El gobernador de Virginia Occidental Joe Manchin dijo el jueves que su amigo Kaine cree que Manchin está en la corta lista.

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