Category Archives: narcotrafico

Los señores del narco 2

Anuncios

Este jueves, suman 9 ejecutados en Michoacán; hallan otros dos en Benito Juárez

jueves 12 de abril de 2012 | Comentarios 7 Comentarios

Benito Juárez, Michoacán.- A los siete ejecutados que fueron localizados la madrugada de este viernes en Lázaro Cárdenas, se suman otros dos encontrados en la comunidad de Santa Ana, inmediaciones de Parícuaro en Benito Juárez.

De los hallados en Lázaro Cárdenas dos fueron localizados en la tenencia de Guacamayas, dos más en La Mira, dos en esta ciudad portuaria y uno más en la población de la orilla.

Los cuerpos mostraban una cartulina que contenía un narcomensaje en la que el cartel de Jalisco Nueva Generación se adjudica el múltiple crimen.

Por su parte, los cuerpos sin vida de dos sujetos que fueron ejecutados a tiros fueron localizados en la Comunidad de Santa Ana, inmediaciones de Parícuaro de Benito Juárez, sin que se conozcan las causas del doble crimen, así como lo identidad de los asesinos.

Las autoridades de la Subprocuraduría regional de Justicia con cede en Zitácuaro se trasladaron al lugar alrededor de la 05:45 horas de este jueves para realizar las diligencias correspondientes.

“Guillén cayó en un slump existencial por andar bateando chistes malos”

Earle Herrera: “Guillén cayó en un slump existencial por andar bateando chistes malos”

Foto: Reuters

(Caracas, 12 de abril. Noticias24) – El diputado oficialista Earle Herrera escribió este jueves, en su columna “Por La Goma” del diario Ciudad Caracas, sobre el “antichavismo” que debió demostrar el mánager de los Marlins Oswaldo Guillén ante la comunidad “mayamera” que lo fustigó tras declarar su amor por Fidel Castro.

Esta es su columna completa:

Oswaldo Guillén cayó en un slump existencial por andar bateando chistes malos. En su spanglish dijo algo que tradujeron por “I love Fidel”. Los mayameros se la juraron. En vano suplicó perdón. ¿Y la libertad de expresión? Nada, en Miami no creen en CIDH ni SIP. Para demostrar su antichavismo sollozó que trabaja para la Polar. Nada. Como aquí estimamos a Oswaldo, le vamos a pedir a Chávez que envíe una carta a Miami donde certifique que Guillén lo detesta. Quién quita y le dan otra oportunidad. Hágalo por el guillotinado Ozzie, comandante

Colombia: ¿Quién dijo diálogo? – por Fernando Londoño Hoyos

Algo muy serio parece estar fallando en la formación de las nuevas generaciones en lo tocante al comportamiento y al sentido de patria.

Impecable manejo le dio el Gobierno al arduo tema de la liberación de los secuestrados. Tuvo tacto, determinación y claridad. El festival mamerto de Piedad Córdoba se quedó ensayado, y como en las buenas faenas el Presidente remató con estocada en todo lo alto. Sin restarle importancia a lo que se hacía, recordó, en el mejor momento, que nos quedaban 700 colombianos por recibir. Y que sin ellos, o cuando menos sin noticia precisa de lo que con ellos ha ocurrido, no se daría un paso adelante.

Siguiendo esa sencilla línea argumental, no habrá de qué hablar mientras las Farc no devuelvan a los miles de niños que se robaron de sus hogares y que utilizan en los más abyectos menesteres. Como tampoco será posible ninguna aproximación con sembradores de minas que se nieguen a retirarlas o cuando menos a dar noticia exacta de su ubicación.

Por descontado se da que esas formas elementales de reparación tienen que llegar de la mano de manifestaciones explícitas de no repetir esta lista de crímenes atroces. Como tampoco serán imaginables asaltos a los pueblos ni ataques a la infraestructura de vías o transmisión eléctrica, o a los medios de transporte o a las industrias básicas de la Nación.

Pero cumplidos estos requisitos esenciales, queda pendiente la primera y fundamental de las tareas. Mientras las Farc no abandonen el narcotráfico, con entrega real y efectiva de sembrados de coca y amapola, de laboratorios y cristalizaderos, de rutas y de cómplices, no hay para qué pensar en que sean interlocutores de nada o para nada. La cocaína y la amapola son los combustibles que alimentan todas las guerras. No cabe, entonces, la mala mentira de que se pueda hablar de paz dejando intactas las condiciones de la guerra.

Estamos seguros de que este Gobierno no cometerá los errores del pasado, incluyendo el que causó tan grave daño en la desmovilización de los grupos paramilitares. Por no exigir el desmantelamiento del negocio de la coca, se tuvo que pagar el altísimo precio político que se conoce. La cuestión no es recibir fusiles, que tan fácilmente se remplazan por otros, sino recibir combatientes que dejan de serlo para incorporarse de buena fe a la sociedad que han maltratado tanto.

Por supuesto que no paran aquí los complejos asuntos que el debate plantea. Porque las Farc, y particularmente quienes las utilizan con fines políticos, pretenden convertirse en una especie de Asamblea Constituyente. El comandante Chávez, desde Venezuela, las señoras Córdoba y Cuartas, cierto congresista Cepeda, los curas Giraldo y De Roux sueñan con que diálogos de paz se llame una especie de foro en el que Colombia decida su estructura política y las líneas maestras de su economía y su forma de organización social. Lo que nunca lograron por las armas. Para lo que jamás han conseguido el favor del pueblo, lo pretenden por la puerta trasera de los diálogos que piden.

Queden desde ahora definidos los alcances de los diálogos que se proponen en nombre de la paz. Si en ellos se buscan formas de justicia sustitutiva de la tradicional, medios para que dejen las armas quienes con ellas tanto han atormentado al pueblo colombiano, podrá pensarse en gestos de generosidad y grandeza. Pero que se sepa de una vez que los diálogos de que se habla no pueden ser la ocasión para convertir en factores fundamentales de la política colombiana a quienes no tienen más mérito que el delito. En otras palabras dicho, que los diálogos no sean un Golpe de Estado encubierto. Es lo que quieren sus promotores. Y es lo que los ciudadanos no aceptaríamos jamás.

Desde esta perspectiva fundamental corresponderá examinar estas conversaciones. Porque está claro lo que buscan quienes las proponen. Y también está claro lo que jamás aceptaríamos los que seguiremos creyendo en la Democracia.

Las mansiones de los capos del narco

Las mansiones que habitan los narcotraficantes parecen grandes palacios. Lucen con muebles de muy diferentes estilos, y la decoración destaca por las piezas muy costosas más que por ser de buen gusto. Todas estas ostentosas viviendas son protegidas por guardias armados hasta los dientes.

El 18 de enero el New York Times publicó un reportaje sobre las casas del narco en México. Bajo el título “Dentro de las casas de los ricos e infames de México” el corresponsal del periódico estadounidense, Damien Cave, describió algunas de las casas de personajes ligados con el narco. El periodista presentó un panorama del fenómeno de la “narco arquitectura”.

Cave explica la evolución que la estética del narco ha sufrido en los últimos años. En los primeros años del “boom” del narco, el presumir poderío a través de construcciones suntuosas era una forma de ganar reclutas e impresionar a los competidores.

Esto no es nada nuevo, a lo largo de la historia. Una manera recurrente para demostrar riqueza y poder ha sido levantar edificios y monumentos que impresionen a todos y trasciendan a sus dueños.

Una rápida acumulación de riqueza(legal o ilegalmente) y que no va acompañada de un aprendizaje educativo y cultural, lleva a la adopción de elementos externos que se identifican con “clase”, “estatus” y “lujo”, creando una mezcla de elementos, ya sea en cuanto a moda, diseños arquitectónicos y decoración.

Sin embargo, los violentos enfrentamientos entre los mismos cárteles de la droga y con las fuerzas armadas, ha llevado a los capos del narco a mantener un perfil bajo, prefiriendo comprar inmuebles ya existentes en lugar de construir casas suntuosas que llamen la atención.

Pareciera que especialmente los involucrados desde hace más tiempo en el tráfico optaron por mantener hacia el exterior una forma de vida algo más discreta. Tal es el caso de la casa en la que Eduardo Arellano Félix, quien fue capturado en la ciudad de Tijuana en 2008. La casa –que todavía presenta las huellas de la intensa balacera- es una construcción que bien podría pertenecer a una familia de clase media. La residencia del extinto Amado Carrillo es similar, su fachada de ladrillo no llama la atención en ningún sentido.

Contrariamente, las nuevas generaciones de narcotraficantes mantienen un perfil distinto. José Jorge Balderas, alias el J.J., fue capturado hace un año en su domicilio en Bosques de Las Lomas. El inmueble es una mezcla entre una decoración “kitsch” y una “parodia de departamento de soltero”. En el piso inferior se encuentra un espacio acondicionado como bar, con cortinas rojas, grandes sillones con tapiz de cebra e incluso una bola de espejos.

La casa del chino-mexicano Zhenli Ye Gon, detenido en 2007 por comercializar pseudoefedrina de manera ilícita, se encuentra en Lomas de Chapultepec, es sin duda la más impresionante de todas las que el periodista estadounidense visitó para hacer su reportaje, el cual originó muchas controversias a nivel internacional.

La estructura de los cárteles

Hay cuatro niveles de poder:

Nivel 1: Los capos. Son los líderes de las organizaciones. Son ellos quienes toman las decisiones para el cártel, pero de vez en cuando suelen hacer acuerdos con otros grupos delictivos.

Nivel 2: Lo ocupan los financieros y los lugartenientes. Los primeros se encargan de limpiar el dinero generado por la venta de droga, comprando bienes raíces, invirtiendo en negocios legítimos. Su misión es hacer pasar como legal 25 mil millones de dólares que se generan al año en México por la venta ilegal de estupefacientes.

Los lugartenientes son la mano derecha de los capos, se caracterizan por ser ambiciosas como sus jefes y generalmente son de clase media baja.

Nivel 3: Aquí se ubican los sicarios y los funcionarios. Unos son el brazo armado de los cárteles y se encargan de ajustar cuentas entre carteles, trabajan por sumas importantes de dinero, generalmente son pistoleros experimentados y delincuentes. En los últimos años resalta el grupo de elite los zetas, trabajan para el Cártel del Golfo y está integrado por ex militares que cuentan con un riguroso entrenamiento.

Otros son los funcionarios, empleados de gobierno coludidos con los cárteles para hacer más fácil la producción, transporte y comercio de las drogas. Entre un 20% y 50% de las ganancias de las organizaciones se utilizan para sobornarlos.

Nivel 4: Los transportistas, distribuidores y productores componen la tríada que ocupa este nivel.

Los transportistas mueven toneladas de droga por cielo, mar y tierra dentro de estos puestos se encuentran chóferes, pilotos y capitanes. También existen los llamados burreros que pasan la droga dentro de su cuerpo.

Los distribuidores trabajan en las calles, son los vendedores minoristas que con esta actividad obtienen dinero de una manera rápida.

Los productores, son campesinos de escasos recursos que son abordados por narcotraficantes y se les compra o intimida para que siembren las plantas de marihuana o amapola.

Todos ellos sueñan con erigirse como el gran capo.

La seducción del narco

Las glamorosas “narco esposas” se pasan el día en salones de belleza, enfundadas en caros atuendos de famosos diseñadores. Una de estas víctimas es la ex Miss Hispanoamericana Laura Zúñiga, una mujer de 23 años que al momento de ser capturada en diciembre del año pasado portaba costosos aretes Chanel.

Cada año, docenas de chicas participan en concursos de belleza en las soleadas colinas del estado de Sinaloa. Atraen a acaudalados narcotraficantes, quienes eligen a algunas de ellas para llevárselas a su guarida en las montañas.

Las perspectivas laborales para las chicas sinaloenses son pocas, y conquistar a un prominente narcotraficante es la puerta de entrada a un mundo de riqueza descomunal, con mansiones y vehículos de lujo, sesiones interminables de spa y un guardarropa con las marcas más exclusivas.

Sin embargo, los riesgos no se desvanecen. A la ganadora del concurso Miss Sinaloa su reinado le llegó a su fin en diciembre del 2011, cuando fue arrestada junto con su novio contrabandista en una camioneta llena de armas y dinero. Unos días antes, la ex amante de un capo de la droga fue encontrada muerta dentro del maletero de un coche, con heridas en forma de zeta. Cada vez son más las mujeres asesinadas dentro de una guerra que costó al país la vida de unas 5,700 personas tan sólo el año pasado.

Otra belleza sinaloense, Zulema Yulia Hernández, capturó la atención del capo de la droga Joaquín “El Chapo” Guzmán, mientras ambos se encontraban encarcelados hace ya más de diez años. Una vez fuera ella llevó una vida glamorosa trabajando para la banda de Guzmán, el cártel de Sinaloa, pero todo tuvo trágico final apenas este diciembre, cuando fue asesinada y abandonada en un automóvil cerca de la Ciudad de México.

Los riesgos no impidieron que Emma Coronel, ganadora de un concurso de belleza local, se casara a sus dieciocho años con Guzmán, no mucho tiempo después de que éste escapara de la cárcel donde fue amante de Zulema.

“Caen en el encanto de la idea de que tener un narco significa una nueva vida de lujo”, dice Martín Meza, alcalde de Badiraguato, donde nació Guzmán. “Les dan una vida de reina pero después esas mujeres se vuelven intocables”.

En el lugar abundan las historias de hombres asesinados por coquetear con la novia de algún narcotraficante, o de colegialas aterrorizadas al recibir un arreglo floral caro en su salón de clases

Moda narco Los ejemplos más ostentosos son los mausoleos erigidos en los cementerios en honor de las víctimas de la guerra del narcotráfico. Con ventanas, aire acondicionado y cuartos para que la familia pueda lamentarse cómodamente, están repletos de retratos gigantes, globos de fiesta y juguetes a escala de los autos y armas favoritos de la víctima.

La riqueza que derraman los capos en la zona, especialmente en comunidades rurales, les ayuda a ganarse el respeto de los sinaloenses mayores y de los jóvenes que ven en la estética narco el último grito de la moda.

Autos blindados y lujosos

En fechas recientes se logró ubicar más de cien vehículos blindados asegurados por el Ejército, en donde figuran camiones tipo “rinoceronte”, cuya imitación revela una burda imaginación al colocarle dos escopetas al frente, una escotilla para sacar a un tirador y mirillas para diez tiradores en los costados y la parte trasera, cada uno con su propia cabina blindada.

En la confección artesanal de los vehículos acorazados, un intento criminal por materializar la ficción en realidad, los narcotraficantes armaron una camioneta pick up de tres toneladas, en cuya plataforma llegan a poner una cabina giratoria blindada para un tirador.

Mandan a construir autos blindados para su guerra, son camionetas pick up doble cabina con cortinas de acero para proteger a los sicarios de fusiles y lanza granadas, y que usan para romper cercos o rescatar a jefes en peligro.

Han echado mano de todo. Incluso clonan vehículos militares de campaña con los que transitan y operan, confundiendo a la población e incluso a las mismas autoridades. Son casi idénticos, a tal grado que sólo los militares logran distinguir las diferencias: acabados, dimensiones y tamaño de matrículas.

En la Octava Zona Militar hay decenas de estas camionetas blindadas y modificadas confiscadas a los narcotraficantes, son los vehículos de la guerra entre Los Zetas y el cártel del Golfo.

La mayoría están chocados, baleados y muchos de ellos inservibles. El blindaje y las modificaciones hechas por los narcotraficantes no han sido un impedimento para que los militares puedan detenerlos.

Decomisos al por mayor

El armamento decomisado por el Ejército es como para sostener una guerra por varios meses, son más de 800 mil cartuchos confiscados. También se han incautado ametralladoras, desde las más viejas y convencionales hasta las artilladas como las Barret. De igual modo hay fusiles de asalto belgas que usan las balas llamadas “matapolicía”, las calibre 5.7.

Llama la atención los lanzagranadas, y que comienzan a popularizase como si fueran cuernos de chivo. Mas de mil 600 granadas que pertenecían a los narcos ya están en manos del Ejército. Las pistolas más decomisadas son las calibre .45, 0.9 milímetros y .38, pero también hay aquellas de origen israelita, como las Águila del Desierto, y otras que los capos han mandado a confeccionar con recubrimientos en oro e incrustaciones de diamantes, además de estar tatuadas con marcas como Versace, Rolex y Cartier. Un arsenal que vale mucho dinero, pero que igualmente se usa para derramar más sangre.

Chávez asistirá a la Cumbre de las Américas y Obama llegará el viernes a Cartagena

Publicado el 10 de abr de 2012 4:15 pm |

2 comentarios

Foto: Jorge Silva / Reuters / archivo

(Bogotá, 10 abril. EFE).- El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, asistirá a la Cumbre de las Américas aunque posiblemente estará solo unas horas y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llegará el viernes, una día antes del encuentro presidencial, anuncio hoy la canciller colombiana, María Ángela Holguín.

La ministra hizo estos anuncios en una rueda de prensa en el Centro de Convenciones Julio César Turbay Ayala, tras conocer las actividades con actores sociales previas a la Cumbre de presidentes del fin de semana.

“La información que tenemos es que sí va a asistir (Chávez), muy seguramente no vaya a dormir en Cartagena (…) es muy complicado por el tratamiento que lleva pero hasta ahora si está confirmada su asistencia”, aseveró

Las FARC: ¿y ahora qué?

Las FARC: ¿y ahora qué?

FARCPor Alvaro Vargas Llosa

El Mundo.es

Tras la liberación de 10 militares y policías que estaban secuestrados por las FARC en Colombia, el Presidente Juan Manuel Santos enfrenta el dilema que han enfrentado sus antecesores en casi cinco décadas: ¿dialogar o no dialogar?

Es importante recordar, antes de responder a esa pregunta, cómo llegó Colombia adonde hoy está, con las FARC debilitadas, desmoralizadas y urgidas de una salida negociada que las preserven de una derrota.

Los ‘diálogos’ con la organización terrorista empezaron con el conservador Belisario Betancor allá por 1982 y acabaron para todo efecto práctico en 2002, cuando otro conservador, Andrés Pastrana, puso fin al despeje que había ordenado casi cuatro años antes en una zona de 42.000 kilómetros cuadrados a fin de facilitar, precisamente, la negociación con el enemigo alzado en armas. En ese lapso hubo de todo, incluyendo conversaciones formales en México y Venezuela (época de César Gaviria) y contactos informales en La Habana, además de tratos episódicos en el propio territorio colombiano.

Los distintos gobiernos hicieron todas las ofertas imaginables; hubo treguas bajo gobiernos conservadores como el de Betancor y liberales como el de Virgilio Barco. En todos los casos, los ‘diálogos’ con las FARC fueron útiles para el terrorismo e inútiles para la paz, el Estado de Derecho y la democracia. Mientras se ‘dialogaba’, se siguió reclutando, secuestrando, matando y organizando estrategias y tácticas con el único fin de acabar con la convivencia pacífica y las instituciones imperantes. El ‘diálogo’ era un arma más.

Por eso ?y sólo por eso? llegó Álvaro Uribe al poder en 2002. En ningún otro escenario este relativo ‘outsider’ al que nadie tenía en su radar pocos años antes hubiese ganado ?con un mandato apabullante en primera vuelta? las elecciones en un país bastante institucionalizado como Colombia. Lo que hizo en el poder lo sabemos todos: mediante una ofensiva en distintos frentes civiles y militares, Uribe revirtió los términos del conflicto. Los estudios del investigador Camilo Echeandía muestran con claridad el cambio que se produce a partir de 2003 y cómo desde 2007 las FARC dejan de ser una sombra siquiera de lo que habían sido. A partir de Uribe, todos los combates nacen de iniciativas de las fuerzas armadas, no de la organización narcoterrorista. En la mayor parte del territorio colombiano se volvió a circular, comerciar y hacer política en paz. Por eso mismo se estuvo tan cerca de la tentación autoritaria que hubiera podido hacer de Uribe un Presidente perpetuo. Felizmente las instituciones lo impidieron.

Pues bien: desde que Juan Manuel Santos sucedió a Uribe, los colombianos se dividen entre quienes creen que el actual mandatario, que había sido Ministro de Defensa durante los golpes asestados a las FARC en tiempos de Uribe, abandonó la lucha contra el terror y quienes sostienen que ésta se mantiene, pero con matices tácticos propios de las circunstancias imperantes. Los reveses recibidos por el Secretariado (suerte de sancta sanctorum) de las FARC y por otros estamentos de la organización bajo el gobierno de Santos desmienten que el actual gobierno haya bajado la guardia.

A los pocos días del espeluznante atentado terrorista que costó la vida a once uniformados en marzo pasado, las fuerzas armadas acabaron con 33 narcoterroristas en Arauca; casi inmediatamente después, se cargaron a 36 narcoterroristas en un campamento clave del Meta donde operaban y entrenaban los herederos del Bloque Oriental del Mono Jojoy, abatido en 2010. Entre ellos estaban dos jefes de frentes importantes de las FARC y mandos medios que costaría años reemplazar.

El Ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, ha llevado a cabo una estrategia eficaz, haciendo que los servicios de inteligencia de las distintas armas compartan de inmediato sus informaciones entre sí (buena parte de ellas obtenidas mediante infiltraciones) en lugar de elevarlas burocráticamente a sus respectivos jefes. Por otro lado, el gobierno ha modificado el reparto de las regalías provenientes del petróleo de tal modo que los municipios petroleros, sin dejar de recibir abundante dinero, obtengan menos recursos que antes y así se reduzca una vieja fuente de ingresos extorsivos de las FARC (en compensación, el dinero va a municipios donde no hay petróleo).

Éste es el contexto en el que las FARC acaban de liberar a 10 secuestrados, semanas después de anunciar en un comunicado que acabarán con la práctica siniestra de plagiar a seres humanos para conseguir financiación. No hace falta ninguna luz especial para ver lo obvio: las FARC están en su hora más débil en décadas.

¿Qué debe hacer el gobierno? Pues exactamente lo mismo que viene haciendo: asediarlas -manteniendo la misma combinación de ferocidad operativa y amabilidad gestual que tan bien maneja Santos- hasta que esté claro que el próximo ‘diálogo’ será el único real en la larga historia de falsos ‘diálogos’.

Es decir, hasta que ‘dialogar’ sea una fruta madura que cae por su propio peso, o sea el otro nombre de rendirse.

LA GUERRA PERDIDA

La guerra contra el terrorismo es un fraude de 6 Billones de dólares, mas que el coste de la Segunda Guerra Mundial.

la proxima guerra contra el terrorismo fraude estafa

Cuando Obama comenzó su campaña de propaganda para la reelección y a engañar a la opinión pública estadounidense con el pensamiento de que él tiene la intención de poner fin a la Guerra Afganistán-Pakistán, dijo que la “guerra contra el terrorismo” ha costado 1 billón de dólares en la última década. Si bien es una cantidad asombrosa de dinero, estaba siendo engañoso, una vez más.

Como usted puede haber oído, un estudio recientemente publicado por el Proyecto de Investigación Eisenhower en la Universidad Brown reveló que el costo de la guerra contra el terrorismo es significativamente mayor de lo que Obama ha dicho. La poca cobertura que el estudio recibió en la prensa citó 3,7 billones de dólares como costo total, y fue la estimación más conservadora. La estimación moderada, la que los medios de comunicación ignoran, fue de 4,4 billones de dólares. Además, los pagos de intereses de estos costos lo más probable es que la eleven mas de 1 billón más, lo que eleva el costo total de la guerra contra el terrorismo hasta por lo menos a 5.4 billones de dólares. El informe también señala que los siguientes costos ni siquiera se incluyen en este total:


“Estos totales no incluyen: Gastos médicos para los veteranos heridos de más de 65 años, los gastos para los veteranos pagados de los presupuestos del gobierno estatal y local, la ayuda prometida de 5,3 mil millones de dólares de ayuda para la reconstrucción de Afganistán, y las consecuencias macroeconómicas adicionales de los gastos de guerra incluyendo la infraestructura y el empleo.”

David Callahan, informando para The Policy Shop, resumió el informe de estimaciones de costos así:

“…Los costos totales directos e indirectos de las guerras en Irak y Afganistán puede exceder de 6 billones de dólares… Esta cifra proviene de la combinación de asignaciones del Congreso para las guerras de la última década (1,3 billones de dólares), el gasto adicional por parte del Pentágono en relación con las guerras (326 – 652 mil millones de dólares), el interés hasta ahora en el Pentágono por los créditos para la guerra, todo lo cual fue tomado en préstamo (185 millones de dólares), los costos médicos inmediatos para los veteranos (32 millones de dólares), gastos relacionados con la de ayuda exterior para la guerra (74 millones de dólares), los gastos de seguridad (401 mil millones de dólares), los costos médicos proyectados para los veteranos hasta el 2051 (589 – 934 mil millones de dólares), los costos sociales a las familias de los militares ( 295 – 400 millones de dólares), los gastos de guerra previstos para el Pentágono y la ayuda exterior cuando las tropas estén en dos zonas de guerra ($ 453 mil millones) y pagos de intereses de todos estos gastos hasta el 2020 ($ 1 billón de dólares)”.

Una vez que se suman todos estos costos, y también se considera el hecho de que estas guerras no tienen previsto un fin cercano, la guerra contra el terrorismo fácilmente nos va a costar más de 6 billones de dólares. Para poner los costes de la Guerra contra el Terrorismo en su contexto, de acuerdo con la Oficina de Presupuesto del Congreso, el costo total de la Segunda Guerra Mundial, ajustado por la inflación, fue de 4,1 billones de dólares.

Otro engaño más importante es el reportado presupuesto militar anual. El presupuesto militar para 2012 se cita a menudo en 690 mil millones de dólares. Una vez más, es una gran suma de dinero para un año. Sin embargo, cuando se suman todos los demás gastos militares que no se incluyen en este presupuesto, se encuentra que nuestro verdadero presupuesto anual total “probablemente excede de 1,5 billones de dólares.”

Para poner esto en perspectiva de costes, ya que el estadounidense promedio tiene poco conocimiento de cuánto dinero se trata, un billón son un millón de millones de dólares. Si se toman todos los déficits del presupuesto estatal y se combinan, los cuales están dando lugar a recortes en programas sociales vitales que tendrán un impacto negativo en la vida de millones de estadounidenses, se necesitaría una pequeña fracción de un billón 140 mil millones dólares (aproximadamente equivalente al pago anual de intereses militares), para equilibrar el presupuesto estatal y evitar cortes en todos los programas.

Cientos de miles de millones de dólares en fraude y despilfarro.

Cuando desglosas el gasto en la guerra contra el terrorismo, se ven cientos de miles de millones de dólares en fraude escandaloso y despilfarro en general. Cuando se trata de fraude, un informe del Departamento de Defensa reveló que:

“Los militares pagaron un total de 285 millones de dólares a más de 100 contratistas entre 2007 y 2009, a pesar de que esas mismas compañías estaban defraudando a los contribuyentes en el mismo período … Quizás lo más sorprendente es que miles de millones de dólares fueron a los contratistas que habían sido suspendidos o inhabilitados por el mal uso de fondos de los contribuyentes. El Pentágono también gastó 270 mil millones de dólares en 91 contratistas involucrados en casos de fraude civil … Otros 682 millones de dólares fueron a 30 contratistas declarados culpables de fraude criminal. ”

También ha habido varios casos en que miles de millones de dólares han desaparecido. Según una revelación reciente, la Reserva Federal expedió entre $ 6,6 mil millones a $ 18,7 mil millones para la reconstrucción de Irak, que fueron robados. La razón de que haya tal discrepancia en la cantidad robada en este caso se debe al hecho de que la Reserva Federal de Nueva York se niega a revelar la cantidad total. Este es sólo uno de varios casos en que miles de millones de dólares en ayudas a Irak y Afganistán han desaparecido. Por no hablar de los honorarios exorbitantes y obscenos de muchas compañías militares privadas. A principios de este año, la Comisión del Congreso sobre la Contratación en Tiempo de Guerra, reveló que “decenas de miles de millones de dólares se han gastado en contratistas militares privados en Iraq y Afganistán – y la cantidad gastada en la contratación privada ha aumentado drásticamente durante el gobierno de Obama.”

Cuando se trata de ejemplos impactantes de despilfarro, a los militares en Afganistán les cuesta 400 dólares un galón de gasolina, y solo los infantes de marina gastaron 800,000 galones por día. Otro informe revela que el ejército gasta $ 20,2 mil millones al año en aire acondicionado. Hay más absurdos de gastos militares de lo que imaginas. La lista sigue y sigue.

No hay que olvidar que los “propios auditores del Pentágono admiten que los militares no pueden dar cuenta de un 25 por ciento de lo que pasa. “Con estas medidas, el total estimado total de $ 1,5 billones en gasto militar anual significaría que 375 mil millones de dólares se despilfarran, por año.
La guerra es un fraude

Para cualquiera que busque esto, es fácil ver que el objetivo principal no es nuestra seguridad, son grandes ganancias para las empresas militares y los intereses globales de la banca. Como el famoso dos veces Medalla de Honor del Congreso, el General Mayor Butler  dijo:

La guerra es un fraude… sin duda el más rentable, sin duda, el más cruel … Es el único en el que las ganancias se cuentan en dólares y las pérdidas en vidas.

Se lleva a cabo para el beneficio de muy pocos, a costa de muchos. Gracias a la guerra unas cuantas personas hacen grandes fortunas.

Pasé 33 años y cuatro meses en servicio militar activo y durante ese período pasé la mayor parte de mi tiempo como hombre fuerte de los Grandes Negocios, para Wall Street y los banqueros.

En pocas palabras, fui un estafador, un gángster del capitalismo. ”

La élite global saca beneficios de la guerra, mientras que el público americano afronta los graves costos financieros. En este sentido, para no mencionar la pérdida de vidas y las libertades civiles, la guerra contra el terrorismo es una guerra contra el pueblo estadounidense. Como el presidente Eisenhower dijo, cada dólar gastado en la guerra es un dólar que no se gasta en educación, alimentación, salud, etc:

“Cada arma que se fabrica, cada buque de guerra en marcha, cada cohete disparado significa, en el sentido final, un robo a quienes tienen hambre y no son alimentados, los que tienen frío y no están vestidos. Este mundo armado no está gastando dinero sólamente. Está gastando el sudor de sus trabajadores, el genio de sus científicos, las esperanzas de sus niños. Esto no es una forma de vida en absoluto en ningún sentido real. Bajo las nubes de la guerra, es la humanidad la que cuelga de una cruz de hierro. ”

Una espiral hacia la Tercera Guerra Mundial

Cuando usted investiga el entorno geopolítico, tan temible como suena, usted llega a la conclusión de que si nos quedamos con el curso actual, nos dirigimos hacia una escalada de guerras. A medida que marchamos en espiral hacia la Tercera Guerra Mundial, con el colapso de las economías, las condiciones meteorológicas cada vez más extremas, los recursos limitados y la creciente demanda, la máquina militar de EE.UU. está creando enemigos y armando regímenes brutales en todo el mundo.

La relación clave de EEUU con Pakistán va de mal en peor. Los principales adversarios estadounidenses, tales como Afganistán, Pakistán, Corea del Norte, Venezuela, Rusia, Irak, Siria e Irán han ido creando alianzas sólidas con China. Obama sigue apoyando la guerra de Estados Unidos y la OTAN con Libia y la ofensiva militar liderada por Arabia Saudita contra los levantamientos populares en muchos países del Oriente Medio y África del Norte.

En esta región, Yemen, Siria, Bahrein, Somalia y Costa de Marfil, por nombrar unos pocos países, se están consumiendo en conflictos armados. Por no hablar de la escalada de los conflictos de Israel y Palestina, Líbano, Siria, Hamas, Hezbolá e Irán. La guerra muy poco publicada en los medios contra el tráfico de drogas internacional se está convirtiendo en mucho más violenta, con contratistas militares privados, una vez más obteniendo enormes beneficios.

Mezcle todos estas crecientes tensiones con el gasto militar fuera de control y los beneficios de la guerra, y tendrá usted los peores temores que tuvo Eisenhower, un mundo dominado por las empresas militares.

El rap del Banco Mundial

Obama presenta a un candidato de nuevo perfil, pero la institución debería nombrar a un representante de las economías emergentes

MARCOS BALFAGÓN

Barack Obama ha sorprendido a propios y a extraños al proponer como candidato de EE UU a la presidencia del Banco Mundial a Jim Yong Kim, médico y antropólogo nacido en Seúl, nacionalizado estadounidense, y en la actualidad presidente del prestigioso Dartmouth College. Tradicionalmente, este cargo va a un norteamericano, y la dirección del Fondo Monetario Internacional a un europeo, en el último caso Christine Lagarde. Este reparto no escrito es producto del poder de los votos en ambas instituciones relativo a lo que cada país aporta.

En las organizaciones nacidas de Bretton Woods, sería hora de cambiar y reflejar mejor que estamos en un mundo muy diferente del de 1944. El reparto de poder en el mundo está cambiando a favor de los países emergentes, y estos exigen su lugar en la mesa. Además, han presentado dos candidatos de inmensa valía. Por una parte, el economista colombiano José Antonio Ocampo, que cuenta con el apoyo de Brasil, pero no de su propio país; y por otra, Ngozi Okonjo-Iweala, la ministra nigeriana de Finanzas, que ya trabajó en un alto puesto del Banco Mundial, a la que impulsa su Gobierno y Suráfrica.

Obama sabe que de no situar a otro norteamericano en sustitución de Robert Zoellick, el Congreso de EE UU podría cortar unos fondos que son esenciales para la institución. En todo caso, la opción de Jim Yong Kim ha resultado no solo sorprendente, pues no figuraba en las apuestas, sino polémica. No porque a este experto en sanidad pública le guste cantar rap, sino porque en un libro de hace doce años fue crítico con el “neoliberalismo” cuando el Banco Mundial fue uno de los templos del llamado “Consenso de Washington”, y, sobre todo, porque se mostró contrario al “crecimiento impulsado por las grandes corporaciones” que, estima Yong Kim, empobrece a las clases medias y a los trabajadores en el mundo en desarrollo. Lo que en algunos ámbitos ha llevado a tacharle de contrario al crecimiento en sí, función central de esta institución.

Más allá de quién lo presida, el Banco está necesitado de una reinvención que pase por una mayor eficacia y representatividad. Al menos para que aunque algo sea lo mismo, no todo siga igual.

 

A %d blogueros les gusta esto: