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Sociedad Propiedad y Libertad: La Internacional anarcocapitalista

Sociedad Propiedad y Libertad: La Internacional anarcocapitalista

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Sociedad Propiedad y Libertad: Reflexiones a los cinco años. Apertura pronunciada por Hans-Hermann Hoppe y traducida por Rodrigo Betancurt, en mayo de 2010 a los 5 años de fundación de la Sociedad Propiedad y Libertad – Radicalismo intelectual sin compromisos (Property and Freedom Society, PFS), la primera Internacional anarquista de propiedad privada. N. del E. Antes de la ponencia transcrita, a modo de introducción subimos el About Us  en español de la PFS.

Historia de la Property and Freedom Society

(traducido por José Carlos RodriguezManuel Lora)

La Property and Freedom Society (PFS), creada por el renombrado filósofo libertario y economista austriaco Hans-Hermann Hoppe, fue establecida en mayo del 2006 en el Hotel Karia Princess en Bodrum, Turquía.

La idea de fundar una organización para promover el “Austro-libertarismo”, la filosofía económica y social caracterizada de la manera más prominente durante el siglo 20 por el economista austriaco Ludwig von Mises y su estudiante estadounidense Murray N. Rothbard, y atado a los economistas franceses decimonónicos Frederick Bastiat y Gustave de Molinari, fue presentada por Hans-Hermann Hoppe en agosto del 2005 durante una pequeña reunión informal en el Summer University del Mises Institute en Auburn, Alabama. Los que estuvieron presente en la reunión, Thomas DiLorenzo, Guido Hulsmann y Ralph Raico, le dieron la bienvenida al proyecto, y Guelcin Imre ofreció ser la anfitriona de la reunión inaugural de la sociedad en Bodrum, Turquía. Poco después, Walter Block, Joseph Salerno, y Stephan Kinsella se unieron al proyecto.

Fundamentos de la Property and Freedom Society

Declaración inaugural de la reunión en Bodrum, Turquía, mayo 2006
La Property and Freedom Society se manifiesta por un radicalismo intelectual sin compromisos: en defensa de la propiedad privada justamente adquirida, la libertad de contratos, la libertad de asociación, que lógicamente implica el derecho de no asociarse con (o discriminar contra) cualquiera, en los asuntos personales, así como un libre comercio sin condiciones. Condena el imperialismo y el militarismo y a quienes los fomentan, y lucha por la paz. Rechaza el positivismo, el relativismo y el igualitarismo en cualquiera de sus formas, ya sea de resultados o de oportunidad, y tiene un manifiesto distanciamiento de los políticos y la política. Como tal, busca evitar cualquier asociación con las políticas y propuestas de los intervencionistas, que Ludwig von Mises identificó en 1946 como el error fatal, en el plan de muchos antecedentes y contemporáneos intentos de los intelectuales, alarmados por la creciente ola de socialismo y totalitarismo, que se encuentra en el movimiento ideológico antisocialista. Mises escribió: “Lo que no comprendieron estos asustados intelectuales era que todas esas medidas de interferencia gubernamental en los asuntos que ellos defienden son abortivas… No hay tercera vía. O los consumidores son soberanos, o lo es el Gobierno”.

Como libertarios culturalmente conservadores, estamos convencidos de que el proceso de descivilización ha alcanzado un punto de crisis y que es nuestro deber moral e intelectual llevar a cabo un serio esfuerzo de reconstruir una sociedad libre, próspera y moral. Es nuestra profunda creencia que una aproximación desde el radicalismo políticamente intransigente es, en el largo plazo, el camino más seguro para nuestro querido objetivo de un régimen totalmente libre de trabas a la libertad individual y a la propiedad privada. En esa búsqueda de un nuevo comienzo joven y radical, nos dirigimos a esas viejas y olvidadas palabras de Friedrich A. Hayek: “Debemos tomar la construcción de una sociedad libre de nuevo como una aventura intelectual, un acto de coraje. Lo que nos falta es una utopía liberal, un programa que no parezca ni una mera defensa de las cosas como están ni una forma diluida de socialismo, sino un verdadero radicalismo liberal que no excuse las susceptibilidades de los poderosos… que no es practicado demasiado concienzudamente y que no se conforma con lo que aparece hoy como políticamente imposible. Necesitamos líderes intelectuales que estén preparados para resistir las lisonjas del poder y la influencia, y que estén dispuestos a trabajar por un ideal, por muy escasas que sean las perspectivas de su pronta realización. Han de ser hombres que estén dispuestos a aferrarse a los principios y a luchar por su plena realización, aunque fuere remota… A no ser que seamos capaces de hacer de los fundamentos filosóficos de una sociedad libre de nuevo un asunto intelectual vivo, y su puesta en práctica una tarea que rete la imaginación y el genio de nuestras mentes más despiertas, las perspectivas para la libertad serán muy oscuras. Pero si podemos recuperar esa fe en el poder de las ideas que fue la característica del mejor liberalismo, la batalla no está perdida”.

*Hans-Hermann Hoppe, Economista de la Escuela Austriaca y filósofo libertario/anarcocapitalista, es Profesor Emérito de Economía en la Universidad de Las Vegas, Miembro Distinguido en el Ludwig von Mises Institute, Fundador y Presidente de la Sociedad “Propiedad y Libertad”, y ex-editor de la Revista de Estudios Libertarios. Recibió su doctorado y realizó sus estudios posdoctorales en la Universidad Goethe en Frankfurt, Alemania. Es autor de, entre otras obras, Teoría del Socialismo y el Capitalismo, Economía y Ética de la Propiedad Privada,La Democracia, el Dios que falló.

Apertura

Cuando por primera contemplé la idea de esta Sociedad, hace más de 10 años y en esa época era aún una sociedad sin nombre, sólo había tenido experiencia directa con otras dos sociedades de las cuales aprender.

Mi primera experiencia fue con la Sociedad Mont Pelerin, la cual había fundado Friedrich Hayek en 1947.

Durante la década de 1990, asistí tres veces, como orador invitado, a las reuniones de la Sociedad Mont Pelerin en las ciudades de Cannes, Ciudad del Cabo y Barcelona. Cada vez, con documentos atacando la democracia y el igualitarismo, defendiendo las monarquías vs democracias, eviscerando la idea liberal clásica del estado mínimo como contradictorio en sí mismo, y propagando un orden natural anarco-capitalista sin estado, mi aparición era considerada como algo escandaloso: demasiado irreverente, demasiado conflictivo, y también demasiado sensacional.

Fuera cual fuera la función que la Sociedad Mont Pelerin pudiera haber tenido en el período inmediatamente posterior a la Segunda Guerra Mundial, en el momento de mi encuentro con ella, no la sentí especialmente de mi gusto.

Por cierto, conocí muchas personas brillantes e interesantes. Pero, en esencia, las reuniones de la Sociedad Mont Pelerin fueron giras de empleados del Think Tank del “mercado libre” y del “gobierno limitado” y empleados de la Fundación, varios de sus profesores afiliados y protegidos, y los principales donantes financieros de todo esto, sobre todo de los EE.UU., y más específicamente, de Washington DC. Durante mucho tiempo la Fundación Heritage, fue el principal Think Tank del Partido Republicano y cómplice intelectual de la política del Estado de Bienestar y de Guerra de cada administración del gobierno republicano, desde Reagan hasta Bush Jr, y de manera característica, el Presidente de la Fundación, Ed Feulner, quien además fuera ex-presidente de la Sociedad Mont Pelerin y, más significativamente, su tesorero por largo tiempo.

Desde el principio hubo escepticismo sobre la Sociedad Mont Pelerin. Ludwig von Mises, maestro y amigo de Hayek, expresó dudas graves sobre su plan, simplemente al ver la lista de los invitados iniciales de Hayek: ¿cómo una sociedad llena de intervencionistas de estado, certificados, podría promover el objetivo de una comunidad libre y próspera?

A pesar de sus reservas iniciales, sin embargo, Mises se convirtió en miembro fundador de la Sociedad Mont Pelerin. Sin embargo, su predicción resultó correcta. En un hecho famosamente conocido, en una reunión en la etapa inicial de la Sociedad Mont Pelerin, Mises se retiró del recinto denunciando a oradores y panelistas como a una caterva de socialistas.

En esencia, ésta también fue mi primera impresión cuando entré en contacto con la Sociedad Mont Pelerin y esta impresión se ha confirmado desde entonces. La Sociedad Mont Pelerin era una sociedad en la que todo social-demócrata de derecha podía sentirse como en casa. Cierto, de vez en cuando unas pocas aves extrañas eran invitadas a hablar, pero las reuniones estaban dominadas, y el rango del discurso aceptable era definido, por intervencionistas de estado certificados: directores de Fundaciones o Think Tanks capitalizados por, o conectados con el gobierno, por burócratas en la nómina del banco central, por entusiastas del papel-dinero, y por un surtido internacional de “edúcratas” y “cienciócratas” dentro y fuera del gobierno. Nunca se han discutido, en los sagrados recintos de la Sociedad Mont Pelerin el imperialismo de los EE.UU. ni los crímenes de guerra de Bush, por ejemplo, ni los crímenes financieros cometidos por el Banco de la Reserva Federal -y , por supuesto no ha habido discusión alguna sobre cualquier asunto racial sensible.

De nada de todo esto se puede culpar a Hayek, ni que decir. Había perdido cada vez más el control de la Sociedad Mont Pelerin ya mucho antes de su muerte en 1992.

Pero también: Hayek tuvo mucho que ver con la evolución de la Sociedad Mont Pelerin. Porque, como Mises podía haber sabido en ese entonces, y como finalmente se pudo observar, en 1960 con la publicación de la Constitución de la Libertad, Hayek mismo demostró ser un probado intervencionista. En la tercera parte de este famoso libro, Hayek había presentado un plan para una sociedad “libre” tan plagada de diseños intervencionistas que cualquier socialdemócrata moderado – de la variedad escandinava y alemana – fácilmente podía haber suscrito. Cuando, con motivo del cumpleaños número 80 de Hayek en 1979, el Social Demócrata, y entonces Canciller de Alemania Occidental, Helmut Schmidt, envió a Hayek una nota de felicitación proclamando que “todos somos Hayekianos ahora”, no se trataba de una frase vacía. Era cierto, y Schmidt hablaba en serio.

Me di cuenta, entonces, de lo siguiente: El desarrollo deplorable – juzgado desde el punto de vista del libertario clásico – de la Sociedad Mont Pelerin no fue un accidente. Más bien, fue la consecuencia necesaria de una falla teórica fundamental cometida no solamente por Hayek, sino, en última instancia, también por Mises, con su idea de un Estado mínimo.

Esta falla no se limitó a afligir a la Sociedad Mont Pelerin. Afectaba todo el Think Tank industrial del gobierno limitado que había surgido como su heredero desde la década de 1960 en todo el mundo occidental, dominado por los EE.UU., y por lo que la Sociedad Mont Pelerin había asumido la función de “Internacional”.

La meta de “gobierno limitado” o “constitucional“, que Friedrich Hayek, Milton Friedman, James Buchanan y otros grandes de la Sociedad Mont Pelerin habían tratado de promover y que cada Think-Tank del mercado libre de hoy proclama como su objetivo, es una meta imposible, tanto como lo es la meta imposible de intentar la cuadratura del círculo. En primer lugar, no se puede establecer un monopolio territorial de ley y orden y luego esperar que este monopolio no haga uso del poderoso privilegio de legislar a su favor. Del mismo modo: no se puede establecer un monopolio territorial de producción de papel moneda y esperar que el monopolio no utilice su poder de imprimir siempre más y más dinero.

Limitar el poder del Estado, una vez que se le ha concedido un monopolio territorial de legislación, es una meta imposible, auto-contradictoria. Creer que es posible limitar el poder del gobierno- en forma distinta a someterlo a la competencia, es decir, a no permitir ningún tipo de privilegios monopolísticos que surjan, en primer lugar – es asumir que la naturaleza del hombre cambia como resultado del establecimiento de un gobierno (muy parecido a la milagrosa transformación del Hombre que los socialistas creen que sucederá con la llegada del socialismo).

Esto es todo: un gobierno limitado, es una meta ilusoria. Creer que sea posible es creer en milagros.

La estrategia de Hayek y de la Sociedad Mont Pelerin, tenía entonces que fracasar. En lugar de ayudar a reformar – a liberalizar – el Estado (occidental), como era su intención (o su pretensión?), la Sociedad Mont Pelerin y el Think Tank industrial internacional del “gobierno limitado” se convertirían en parte integrante de un sistema estatal de bienestar y de guerra en continua expansión.

Los indicios de este veredicto abundan: La ubicación típica de los Think Tanks dentro o cerca de la capital, prominentemente Washington, DC., ya que su destinatario principal era el gobierno central. Reaccionan a las medidas y a los anuncios del gobierno y proponen y formulan propuestas al mismo gobierno. La mayoría de los contactos de los think-tankers fuera de su propia institución son políticos, burócratas del gobierno, grupos de presión, y una variedad de empleados y auxiliares. Junto con los periodistas relacionados, estos también asisten regularmente a sus conferencias de prensa, sesiones, recepciones y cocteles. Hay un constante intercambio de personal entre Think Tanks y gobiernos. Y los líderes de la industria del gobierno limitado son, con frecuencia, por sí mismos, miembros prominentes de la élite del poder y de la clase dominante.

La más indicativo de todo: Durante décadas, la ideología del gobierno limitado ha sido una industria en crecimiento. Sus gastos anuales en ejecución actualmente llegan a los cientos de millones de dólares, y en total probablemente se han gastado miles de millones de dólares. Al mismo tiempo, los gastos del gobierno, nunca, en ninguna parte, ni una sola vez siquiera, han caído, sino que siempre, y sin interrupción, han aumentado en forma cada vez más vertiginosa.

Y, sin embargo, este evidente fracaso de la industria del gobierno limitado al no entregar el bien prometido, no es castigado, sino que, contra toda lógica, es recompensado con fondos cada vez más amplios. Cuanto más fallan los Think Tanks, más dinero reciben.

El Estado y el Think Tank de la industria del gobierno limitado viven por lo tanto, en perfecta armonía, el uno con el otro. Crecen juntos, al unísono.

Para los defensores del gobierno limitado, como Hayek y toda la industria del Think Tank del mercado libre, esto es una vergüenza. Tienen que explicarlo de alguna manera, o se trata de un accidente o de una coincidencia. Y simplemente lo explican con el argumento de que sin la financiación y la operación continua de ellos, el asunto sería aún peor.

Así excusada, entonces, la industria continúa como antes, sin alterarse por ningún hecho o acontecimiento pasado o futuro.

Pero los embarazosos hechos no son accidentes o coincidencias y podrían haberse previsto de forma sistemática, si solamente uno hubiera comprendido mejor la naturaleza del Estado, y no creyera en milagros.

Como monopolio territorial de legislación y de impresión de dinero, el Estado tiene una tendencia natural a crecer: a utilizar sus leyes “fiat” y su dinero “fiat” para hacerse a un creciente control de la sociedad y de las instituciones sociales. Con sus leyes “fiat”, el Estado tiene el poder especial de amenazar y castigar o incentivar y premiar a quien quiera que le venga en gana. Y con su dinero “fiat”, puede comprar apoyo, sobornar y corromper con mayor facilidad que cualquier otro.

Ciertamente, una institución tan extraordinaria como ésta contará con los medios a su alcance, legales y financieros, para hacer frente al desafío planteado por la industria del gobierno limitado. Históricamente, el Estado ha afrontado con éxito oponentes mucho más formidables – como la religión organizada, por ejemplo!

A diferencia de la Iglesia o las iglesias, sin embargo, la industria del gobierno limitado está ubicada o concentrada convenientemente cerca, o en el centro, del poder del Estado, y la única razón de ser de la industria es la de hablar con, y tener acceso, al Estado. Eso es lo que sus donantes financieros normalmente esperan.

Sin embargo para el Estado, así ha sido mucho más fácil, entonces, señalar y efectivamente controlar esta industria. El Estado sólo tuvo que desplegar su propia burocracia para que estuviera a cargo de las relaciones con el “mercado libre” y atraer a las ONGs del “gobierno limitado” con conferencias, invitaciones, patrocinios, subvenciones, dinero y perspectivas de empleo. Sin tener que recurrir a amenazas, estas medidas por sí solas fueron suficientes para garantizar acatamiento por parte de la industria del Think Tank del mercado libre y de sus intelectuales asociados. La demanda del mercado de servicios intelectuales es baja e inconsistente y, por tanto los intelectuales se pueden comprar a bajo precio!

Por otra parte, a través de su cooperación con la industria de mercado libre, el Estado podría aumentar su propia legitimidad y respetabilidad intelectual como una institución “económicamente progresista“, abriendo así aún más espacio de crecimiento para el Estado.

En esencia, como con todas las llamadas ONG [organizaciones no gubernamentales], el Estado logró transformar la industria del gobierno limitado justo en un vehículo más para su propio engrandecimiento.

Lo que aprendí de mi experiencia con la Sociedad Mont Pelerin, entonces, fue que había que elegir una estrategia completamente diferente si se quería limitar el poder del Estado. Para los socialistas o los social-demócratas, es perfectamente racional hablar y buscar acceso al Estado y tratar de “marchar a través de sus instituciones “, ya que la Izquierda quiere aumentar el poder del Estado. Es decir, la Izquierda quiere lo que el Estado esta dispuesto a hacer de todos modos, en virtud de su carácter de monopolio territorial de ley y orden.

Pero la misma estrategia es ineficaz o incluso contraproducente si se quiere reducir el poder del Estado – independientemente de si uno quiere reducirlo totalmente y establecer un orden natural sin estado, o sólo reducirlo, rápida o drásticamente, hasta lograr el statu quo de una época “gloriosa” o “dorada” anterior.

En cualquier caso, este objetivo sólo puede alcanzarse si, en vez de hablar y solicitar acceso al Estado, abiertamente lo ignoramos, lo evitamos y lo repudiamos; y sus agentes y propagandistas son explícitamente excluidos de nuestros procedimientos. Hablar al Estado, incluyendo a sus agentes y propagandistas, es dar legitimidad y fuerza al Estado mismo. El ignorarlo, evitarlo y repudiarlo ostentosamente, y excluir a sus agentes y propagandistas como indeseables, es restarle autoridad al Estado y debilitar su legitimidad.

En agudo contraste con la Sociedad Mont Pelerin y su múltiple descendencia, que quiso reformar y liberalizar desde adentro el sistema estatal de bienestar y de guerra siguiendo una estrategia de cambio “inmanente” al sistema, como dirían los marxistas – y la cual falló precisamente por esta razón y fue, en cambio cooptada por el Estado como parte del establecimiento político, en mi imaginada sociedad, la Sociedad “Propiedad y Libertad” iba a perseguir una estrategia que “trascendiera” el sistema.

Es decir, trataría de reformar, y en última instancia, revolucionar, desde afuera, el cada vez más invasivo sistema del Estado de bienestar y guerra, a través de una contracultura anti-estatista que podría atraer a un número cada vez mayor de desertores – intelectuales, laicos educados e incluso al tan citado “hombre de la calle” – alejándolos de la cultura dominante e instituciones del Estado. La Sociedad Propiedad y Libertad iría a ser la punta de lanza internacional, el avant-garde, de dicha contracultura intelectual.

Como eje de esta contracultura estaba el concepto de la perversidad de la institución del Estado: Un monopolio territorial de ley y orden que puede hacer y cambiar las leyes a su favor no protege ni puede, sin hacer milagros, proteger la vida y bienes de sus subordinados (clientes), en cambio para ellos es, y será siempre, un peligro permanente – el más seguro camino a la servidumbre y a la tiranía.

Basado en esta idea, entonces, la Sociedad “Propiedad y Libertad” tenía que tener un doble objetivo.

Por un lado, positivamente, tenía que explicar y aclarar las exigencias y requerimientos jurídicos, económicos, cognitivos y culturales y las características de un orden natural libre, sin participación del estado.

Por otro lado, negativamente, se quería desenmascarar al Estado y mostrarlo como lo que realmente es: una institución manejada por grupos de asesinos, saqueadores y ladrones, rodeado de ávidos verdugos, propagandistas, aduladores, malhechores, mentirosos, payasos, charlatanes, majaderos e idiotas útiles – una institución que ensucia y mancha todo lo que toca.

A efecto de divulgar la verdad completa debo añadir lo siguiente: Ante la insistencia de mi amigo Jesús Huerta de Soto, – quien había sido reclutado a una edad temprana, por Hayek, personalmente, – con cierta reluctancia, solicité ser miembro de la Sociedad Mont Pelerin en cierto momento, a mediados de la década de 1990. Además de Huerta de Soto, había apoyado mi membresía el difunto Arthur Seldon, quien era entonces Presidente Honorario de la Sociedad Mont Pelerin. Sin embargo, fuí rechazado y, tengo que admitir que, merecidamente, porque simplemente no encajaba en tal sociedad.

De fuentes confiables me han dicho que fue, particularmente, Leonard Liggio, un antiguo amigo de Murray Rothbard, quien al haberse dado cuenta de ello se opuso vigorosamente a mi membresía; apoyado por Christian Watrin, del contingente de líderes y activistas alemanes de la Sociedad Mont Pelerin. Ambos, Liggio y Watrin, más tarde se convertirían en presidentes de la Sociedad Mont Pelerin.

Mi segunda experiencia con sociedades intelectuales fue con el Club John Randolph [CJR], que había sido fundado en 1989 por el libertario Murray Rothbard y el conservador Thomas Fleming.

Desde el principio, esta sociedad fue mucho más de mi gusto. Durante un tiempo, jugué un papel preponderante en el Club John Randolph. Pero también desempeñé un papel importante en su ruptura, que se produjo poco después de la muerte de Rothbard en 1995, y que esencialmente resultó en la salida del ala rothbardiana de la sociedad.

Sin embargo, mi recuerdo de los primeros años del John Randolph Club es de grata evocación. Así, no es de extrañar que un buen número de mis viejos compañeros del Club John Randolph también hayan aparecido aquí en Bodrum, en las reuniones de la Sociedad “Propiedad y Libertad”: Peter Brimelow, Tom DiLorenzo, Paul Gottfried, Walter Block, Justin Raimondo, Yuri Maltsev, David Gordon. Además, debo mencionar a mi amigo Joe Sobran, quien habría querido aparecer en nuestra reunión inaugural, pero no pudo asistir debido a problemas de salud.

En contraste con la internacional Sociedad Mont Pelerin, el Club John Randolph fue una Sociedad americana. Esto no significa sinembargo que el CJR fuera más provinciano. Por el contrario. No sólo tenía numerosos miembros “extranjeros” el CJR, sino también, mientras que la Sociedad Mont Pelerin estaba dominada por economistas profesionales, el Club John Randolph representaba un espectro mucho más amplio, interdisciplinario y trans-disciplinario, de intereses y esfuerzos intelectuales.

En promedio, el número de miembros del Club John Randolph con conocimiento de idiomas extranjeros era bastante mayor de lo encontrado en el círculo de la Sociedad Mont Pelerin. En sus hábitos y maneras, la Sociedad Mont Pelerin era multi-cultural, igualitaria y no discriminatoria, si bien era altamente restrictiva e intolerante con respecto a la variedad admisible de temas y tabúes intelectuales. En marcado contraste, el CJR era decididamente una sociedad burguesa, anti-igualitaria y discriminatoria, pero al mismo tiempo una sociedad mucho más abierta y tolerante intelectualmente, sin ningún tipo de tabú.

Además, mientras que las reuniones de la Sociedad Mont Pelerin eran grandes e impersonales – podrían superar los 500 participantes – en las reuniones del Club John Randolph rara vez había más de 150 asistentes y eran reuniones pequeñas e íntimas.

Me gustaban de todos estos aspectos del Club John Randolph. (No me importaban tanto las sedes de las reuniones: por lo general algún hotel de negocios en las afueras de una gran ciudad. En este sentido, las reuniones de la Sociedad Mont Pelerin tenían claramente más que ofrecer, aunque a un precio muy elevado.)

Pero, como he indicado, no todo estaba bien con el Club John Randolph, y mi encuentro con él también me enseñaron unas cuantas lecciones sobre aquello que no se debe imitar.

La desintegración del Club John Randolph, poco después de la muerte de Rothbard, había sido provocada en parte por razones personales. Tom Fleming, el sobreviviente principal del Club, era, para decirlo diplomáticamente, un hombre difícil, como pueden dar testimonio todos los que han tratado con él. Además, hubo disputas dentro de la organización. Las reuniones del Club John Randolph se organizaban anualmente alternativamente por el Centro de Estudios Libertarios, que representaba a Murray Rothbard y sus hombres, y por el Instituto Rockford, que representaba a Thomas Fleming y los suyos. Este acuerdo había quizás inevitablemente conducido a varios cargos de gorreo. En última instancia, sin embargo, la ruptura tuvo razones más fundamentales.

El John Randolph Club fue una coalición de dos grupos distintos de intelectuales. Por un lado había un grupo anarco-capitalista de austro-libertarios, encabezados por Rothbard, en su mayoría economistas, pero también filósofos, juristas, historiadores y sociólogos (en su mayoría mentes del tipo analítico-teórico). Yo era miembro de este grupo. Por otro lado había un grupo de escritores relacionados con la conservadora Revista mensual Crónicas: Una Revista de la Cultura Estadounidense y su editor, Tom Fleming. Paul Gottfried era un miembro de ese grupo. El grupo conservador no tenía ningún economista de nota y, en general revelaban un tipo más empírico de mente. Aparte de los historiadores y sociólogos, incluía también en particular, hombres de letras: filólogos, escritores literarios y críticos culturales.

Por el lado libertario, la cooperación con los conservadores fue motivada por la idea de que mientras el libertarismo puede ser lógicamente compatible con muchas culturas, sociológicamente requiere una cultura de núcleo burgués conservador. La decisión de formar una alianza intelectual con los conservadores suponía para los libertarios una doble ruptura con el “Libertarianismo del Establecimiento”, representado, por ejemplo, por el Instituto CATO del “mercado libre“, de Washington DC.

Este Libertarianismo del Establecimiento no sólo estaba teóricamente en un error, por su compromiso con el objetivo imposible de un gobierno limitado (y gobierno centralizado, además): también estaba sociológicamente errado, con su mensaje cultural “cosmopolita” anti-burgués, sin duda adolescente: de multiculturalismo e igualitarismo, de “no respeto a ninguna autoridad”, de “y vivir y dejar vivir”, de hedonismo y de libertinaje.

Los austro-libertarios anti-establecimiento trataron de aprender más del lado conservador acerca de los requisitos culturales de una comunidad libre y próspera. Y en general así lo hicieron y aprendieron la lección. Al menos, creo que yo lo hice.

Por el lado conservador de la alianza, la cooperación con los anarco-capitalistas Austríacos significó una ruptura total con el llamado movimiento neoconservador, que había llegado a dominar el conservadurismo organizado en los EE.UU. y el cual estaba representado, por ejemplo, por Think Tanks tales como el American Enterprise Institute y la Fundación Heritage en Washington DC. Los paleo-conservadores, como llegaron a ser conocidos, se opusieron a la meta neo-conservadora de un Estado de bienestar y de guerra cada vez más centralizado y “eficiente económicamente”- como incompatible con el núcleo de los valores conservadores tradicionales de propiedad privada, de familia y hogares familiares, y de comunidades locales y su protección. Había algunos puntos de la discordia entre los paleo-conservadores y los libertarios: sobre cuestiones de aborto e inmigración y sobre la definición y la necesidad del gobierno. Sin embargo, estas diferencias podrían acomodarse al acordar que su resolución no se debía intentar a nivel de Estado central o incluso de alguna institución supra-nacional tal como la ONU, sino siempre al menor nivel de organización social: a nivel de familias y comunidades locales.

Para los paleo-conservadores, la secesión de un Estado central no era un tabú, y para los austro-libertarios la secesión tenía la condición de ser un derecho natural de los seres humanos (mientras que los libertarios del Establecimiento normalmente lo tratan como un tema tabú), por lo cual la cooperación era posible. Por otra parte, la cooperación con los austro-libertarios iría a proporcionar a los conservadores la posibilidad de aprender economía sana (la de la escuela austríaca), que reconocían como un déficit y una debilidad en su armadura intelectual, especialmente frente a sus oponentes los neo-conservadores. Sin embargo, con algunas excepciones notables el grupo conservador no estuvo a la altura de estas expectativas.

Esta fue, pues, la razón última de la ruptura de la alianza libertaria-conservadora lograda con el Club John Randolph: que mientras los libertarios estuvieron dispuestos a aprender su lección cultural los conservadores no quisieron aprender la suya de economía.

Este veredicto, y la consiguiente lección, no fueron claros de inmediato, por supuesto. Fue tomando forma sólo en el curso de los acontecimientos. En el caso del Club John Randolph, el evento tuvo un nombre. Fue Patrick Buchanan, personalidad de la televisión, comentarista, columnista, autor de libros best-sellers, incluyendo trabajos serios sobre la historia revisionista, un hombre muy carismático, ingenioso y con gran encanto personal, pero también un hombre con una larga y profunda implicación en la política del Partido Republicano, primero como escritor de discursos de Nixon y luego como Director de Comunicaciones de la Casa Blanca en tiempos de Ronald Reagan.

Pat Buchanan no participó directamente en el Club John Randolph, pero tenía vínculos personales con varios de sus principales miembros (en ambos lados del Club, pero especialmente dentro del grupo de Crónicas, que incluía algunos de sus asesores más cercanos) y él era considerado parte prominente del movimiento contra-cultural representado por el Club John Randolph.

En 1992, Buchanan desafió al entonces presidente George Bush por la nominación republicana a la presidencia. (Él lo haría de nuevo en 1996, desafiando el senador Bob Dole para la nominación republicana, y en 2000 se postularía como candidato presidencial por el Partido de la Reforma.) El reto de Buchanan fue impresionante al principio, casi sacando a Bush en las primarias de Nueva Hampshire, y en un principio causó gran entusiasmo en los círculos del Club John Randolph. Sin embargo, en el curso de la campaña de Buchanan, y en reacción a ella, estalló la discordia abierta entre los dos campos del Club John Randolph en cuanto a la estrategia “correcta”.

Buchanan siguió una campaña populista con su “America Primero”. Quería dirigirse y atraer al llamado “Estadounidense Medio”, quien se sentía traicionado y desamparado por las élites políticas de ambos partidos. Tras el colapso del comunismo y el fin de la guerra fría, Buchanan quería traer todas las tropas estadounidenses de vuelta a casa, disolver la OTAN, dejar las Naciones Unidas, y llevar a cabo una política exterior no-intervencionista (que sus enemigos-neo conservadores le refregaban como “aislacionista”). Quería cortar todos los vínculos económicos con Israel en particular, y criticaba abiertamente la influencia “anti-estadounidense” del lobby judío-americano organizado, algo que requería considerable coraje en la América contemporánea.

Quería eliminar toda “acción afirmativa “, las leyes de no-discriminación y de cuotas que había impregnado todos los aspectos de la vida americana, y que eran leyes esencialmente anti-blanco y especialmente leyes anti-blanco-masculino. En particular, prometió poner fin a la política no-discriminatoria de inmigración que había dado lugar a la inmigración masiva de personas del tercer mundo de clase baja y la correspondiente integración forzada o, eufemísticamente, “multiculturalismo.” Además, él quería terminar con toda “la podredumbre cultural” que sale de Washington DC cerrando el Ministerio de Educación y una multitud de otras agencias federales de adoctrinamiento.

Pero en lugar de enfatizar esas inquietudes culturales “derechistas” ampliamente populares, Buchanan, en el curso de su campaña, discutía, cada vez más, otros asuntos y preocupaciones económicas, sin importar que su conocimiento sobre la economía fuera más bien escaso.

Concentrándose en la que era su peor faceta, entonces, cada vez más abogaba por un programa económico “izquierdista” de nacionalismo económico y social. Abogaba por aranceles para proteger industrias “esenciales” de América y salvar empleos en los Estados Unidos de la “desleal” competencia extranjera, y proponía “proteger” al estadounidenses medio salvaguardando e incluso ampliando los programas existentes del Estado-Benefactor como las leyes de salario mínimo, el seguro de desempleo, el Seguro Social, Medicaid y Medicare.

Cuando expliqué, en un discurso ante el Club, que el programa de derecha-cultural y de izquierda-económica de Buchanan era teóricamente inconsistente y que su estrategia consecuentemente tenía que fallar en alcanzar la meta propuesta, que nadie podía traer de regreso a América a la cordura cultural y al fortalecimiento de familias y comunidades y al mismo tiempo, mantener los pilares institucionales que eran la causa central del malestar cultural, que los aranceles proteccionistas no podían lograr que los estadounidenses fuesen más prósperos, sino menos, y que un programa de nacionalismo económico tenía que alienar a la indispensable burguesía intelectual y cultural mientras atraía al (para nosotros y para nuestros propósitos) “inútil” proletariado, casi llegó a un éclat. El grupo conservador se levantó en armas a consecuencia de esta crítica a uno de sus héroes.

Tenía la esperanza de que, pese a los sentimientos de amistad o de lealtad personal, después de algún tiempo de reflexión la razón prevalecería, sobre todo después de que había quedado claro por los acontecimientos subsiguientes que la estrategia de Buchanan también había fracasado numéricamente en las urnas. Yo creía que los conservadores del Club John Randolph, tarde o temprano vendrían a darse cuenta de que mi crítica a Buchanan era una crítica “inmanente”, es decir, que no había criticado, ni que yo mismo me había distanciado, del objetivo del Club John Randolph, y presumiblemente tampoco del de Buchanan, de una contrarrevolución cultural conservadora, sino que, sobre la base de elementales razones económicas, yo había encontrado simplemente que los medios – la estrategia – escogidos por Buchanan para lograr este objetivo eran inadecuados e ineficaces. Pero no pasó nada. No hubo ningún intento de refutar mis argumentos. Tampoco hubo ninguna señal de que uno estaba dispuesto a expresar cierta distancia intelectual con Buchanan y su programa.

De esta experiencia aprendí una lección doble. En primer lugar, se reforzó la lección que ya había aprendido en mi encuentro con la Sociedad Mont Pelerin: No pongas tu confianza en los políticos y no te dejes distraer por la política. Buchanan, a pesar de sus muchas y atractivas cualidades personales, era todavía, de corazón, un político que creía en el gobierno, sobre todo como medio para propiciar el cambio social. En segundo lugar y, más en general, sin embargo, he aprendido que es imposible tener una asociación intelectual duradera con gentes que, o bien, no están dispuestas o, son incapaces de captar los principios de la economía. La Economía – la lógica de la acción – es la reina de las ciencias sociales. No es de manera alguna suficiente para comprender la realidad social, pero es necesaria e indispensable. Sin un conocimiento sólido de los principios económicos, por ejemplo al nivel de Henry Hazlitt en Economía en Una Lección, uno se ve obligado a cometer errores graves de explicación e interpretación histórica.

Así, llegué a la conclusión de que la Sociedad “Propiedad y Libertad” no sólo tenía que excluir a todos los políticos, y agentes y propagandistas del gobierno como objetos de burla y desprecio, como a emperadores sin ropa y blanco de todas las bromas, en lugar de objetos de admiración y de emulación, sino que también tenía que excluir a todos los ignorantes en economía.

Cuando el Club John Randolph se disolvió, esto no significó que las ideas que habían inspirado su creación se hubieran extinguido o que ya no encontraran una audiencia. De hecho, en los EE.UU., había crecido un Think Tank dedicado a las mismas ideas e ideales. El Ludwig von Mises Institute, fundado en 1982 por Lew Rockwell, con Murray Rothbard como su cabeza académica, había comenzado como cualquier otro Think Tank del gobierno limitado, a pesar de que Rothbard y todos los demás socios principales del Instituto Mises eran anarco-capitalistas austríacos. Sin embargo, a mediados de la década de 1990-y me enorgullece haber desempeñado un papel importante en este desarrollo-Lew Rockwell había transformado el instituto, significativamente localizado lejos de Washington DC, en la provinciana Auburn, en Alabama, en el primer y único Think Tank del mercado libre que había renunciado abiertamente, por imposible, al objetivo de un gobierno limitado y salía en cambio, como defensor imperturbable del anarco-capitalismo, desviándose por lo tanto de la interpretación estrecha, “literal” de su nombre y, sin embargo manteniéndose fiel a su espíritu en la búsqueda del método riguroso, praxeológico misesiano, hasta sus últimas consecuencias. Este movimiento fue financieramente costoso al principio, pero bajo la brillante e inteligente dirección de Rockwell eventualmente se convirtió en un enorme éxito, al sobrepasar a sus rivales, mucho más ricos, – los Libertarios del Gobierno Limitado – tales como los del Instituto CATO, en términos de alcance e influencia. Por otra parte, además del Mises Institute, que se centraba más estrechamente en los asuntos económicos, y a raíz de la decepcionante experiencia con el Club John Randolph y su ruptura, Lew Rockwell había creado, en 1999, una página web anti-estado, anti- guerra, pro-mercado,- http://www.lewrockwell.com/ – la cual agregó una dimensión interdisciplinaria, cultural, a la empresa austro-libertaria y resultó ser aún más popular, preparando el terreno intelectual para el actual movimiento de Ron Paul.

La Sociedad “Propiedad y Libertad”, por supuesto, no tenía que competir con el Instituto Mises o con LewRockwell.com. Ni tampoco que fuera un Think Tank, ni un canal más de publicación. Más bien, era para complementar sus esfuerzos, y los de otros, al adicionar otro componente importante para el desarrollo de una contracultura intelectual anti-estatista. Lo que había desaparecido con la desintegración del Club John Randolph original fue una Sociedad intelectual dedicada a la causa. Sin embargo, todo movimiento intelectual requiere una red de amistades personales, de amigos y compañeros de armas para tener éxito, y para que este tipo de red se establezca y crezca, se necesita un lugar de encuentro permanente, una sociedad. La Sociedad “Propiedad y Libertad” se supone que es dicha sociedad.

Quise crear un lugar donde personajes de todo el mundo con ideas afines pudieran reunirse periódicamente para estímulo mutuo y disfrute de un radicalismo intelectual sin censura y sin rival. La sociedad se supone que es internacional e interdisciplinaria, burguesa, sólo por invitación, exclusiva y elitista: para unos pocos “elegidos”, que puedan ver a través de la cortina de humo levantada por nuestras clases dirigentes de delincuentes, estafadores, charlatanes y payasos.

Después de nuestro primer encuentro, hace 5 años, aquí mismo, en el Princesa Karia, mi plan llegó a ser más específico todavía. Inspirado por el encanto del lugar y su hermoso jardín, decidí adoptar el modelo “salón” para las reuniones de la Sociedad “Propiedad y Libertad”. El diccionario define “salón” como “un encuentro de intelectuales, de élites sociales, políticas y culturales bajo el techo de una anfitriona de inspiración, en parte para divertirse entre sí y en parte para refinar el gusto y aumentar los conocimientos mediante la conversación”. Saque la palabra “política” de esta definición – y ahí tiene lo que he tratado de lograr durante los últimos años, junto con Guelcin, mi esposa y colega misesiana, sin cuyo apoyo nada de esto sería posible: ser anfitriona y dar acogida a un salón anual grande y extenso, y convertirlo, con la ayuda de ustedes, en el más atractivo e ilustre salón que pueda existir.

Espero – y de hecho estoy seguro – que ésta, nuestra quinta reunión, marcará un paso más hacia tal fin.

Hacia un nuevo radicalismo liberal: El anarquismo de propiedad privada

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El futuro del liberalismo: Exhortación a un nuevo radicalismo. Escrito y pronunciado por Hans-Hermann Hoppe, ponencia presentada en inglés en la reunión de la Sociedad Mont Pelerin en Barcelona en 1997.

El liberalismo clásico ha estado en decadencia por más de un siglo. Hace un tiempo desde la segunda mitad del s. XIX, los asuntos públicos han tomado forma cada vez más en base a ideas socialistas: comunismo, fascismo, nacionalsocialismo, y más duraderamente, la socialdemocracia (liberalismo y neo-conservadurismo americanos).

En efecto, tan completa ha sido la victoria socialista que hoy algunos neo-conservadores han enunciado el “Fin de la Historia” y la llegada del “Último Hombre”, es decir, del último milenio de socialdemocracia global, supervisada por los Estados Unidos.

Ante esta situación, los liberales pueden reaccionar de dos maneras. Pueden sostener que el liberalismo es una doctrina sólida y que el público la rechaza a pesar de su verdad. O -y esto es lo que yo haré- uno puede considerar el rechazo como indicativo de un error en la propia doctrina.

El error central del liberalismo radica en su teoría del gobierno.

El liberalismo -tal como lo personifica Locke y lo expuesto por Jefferson en la Declaración de Independencia– se centraba alrededor de las nociones de auto-propiedad, apropiación original de recursos dados por la naturaleza, propiedad, y contrato, como derechos humanos universales. Frente a príncipes y reyes, este énfasis en la universalidad de los derechos colocó a los liberales en oposición radical a todo gobierno establecido. Para un liberal, todo hombre, ya sea rey o campesino, estaba sujeto a los mismos principios universales de justicia, y el gobierno podía derivar su justificación de un contrato entre dueños de propiedad privada, o no podía ser justificado en lo absoluto. ¿Pero podía ser justificado?

La respuesta liberal empezó con la proposición verdadera de que, asesinos, ladrones, matones,  timadores, embaucadores, etc., siempre existirían, y que la vida en sociedad sería imposible si no se les amenazara con castigo físico. Para mantener el orden liberal, era necesario obligar mediante amenazas o aplicación de violencia a quien no respetara la vida y la propiedad de los demás. De esta premisa los liberales concluyeron que esta tarea de mantenimiento de la ley y el orden es la función esencial del gobierno.

Que la conclusión haya sido correcta o no, depende de la definición de gobierno. Es correcta, si gobierno simplemente significa cualquier individuo o empresa que proporciona servicios de protección a una clientela que paga voluntariamente. Pero esta no es la definición adoptada por los liberales. Para un liberal, el gobierno no es una empresa especializada. El gobierno tiene dos características únicas. Tiene un monopolio territorial obligatorio de jurisdicción (toma última de decisiones), y el derecho a gravar impuestos. Pero si uno asume estadefinición de gobierno, la conclusión liberal es claramente falsa.

De hecho, es inconcebible cómo dueños de propiedad privada pudieron haber entrado en un contrato que diera derechos a otro agente, para obligar a cualquiera en un territorio dado a que acudieran a ese agente exclusivamente para conseguir protección y justicia. Tal contrato monopólico implicaría que todo dueño de propiedad privada había renunciado a su derecho a la última palabra en cuanto a su persona y propiedad, otorgándolo a otra persona. En efecto, se había sometido a sí mismo a la esclavitud. Pero nadie justamente puede, ni probablemente querrá, consentir en volver indefenso a su persona y propiedad ante las acciones de alguien más. Similarmente inconcebible es que alguien dotara a su protector monopólico con el derecho a cobrar impuestos. Nadie puede, o entrará en un contrato que permita a su protector determinar unilateralmente, sin consentimiento del protegido, la suma que el protegido debe pagar por protección.

Los liberales han tratado de resolver esta contradicción interna con la improvisación de acuerdos “implícitos” o “conceptuales”, contratos, o constituciones. Sin embargo, todos estos intentos sólo han sumado a la misma inevitable conclusión: que es imposible derivar una justificación del gobierno a partir de contratos explícitos.

La errónea aceptación del gobierno como coherente con los principios de auto-propiedad, propiedad privada y contrato, ha conducido al liberalismo a su propia destrucción.

Primero, se sigue del error inicial, que la solución liberal al problema de la seguridad -un gobierno limitado constitucionalmente- es un ideal contradictorio.

Una vez que el principio de gobierno es admitido, cualquier noción de restringir el poder del gobierno es ilusoria. Incluso si, como los liberales han propuesto, un gobierno limitara sus actividades a la protección de los derechos de propiedad privada existentes, surge la interrogante de cuánta seguridad debe producirse. Motivado por el interés propio y la desutilidad del trabajo, pero con el poder de cobrar impuestos, la respuesta de un agente del gobierno será invariablemente la misma: maximizar gastosminimizar producción. A más dinero uno puede gastar y menos tenga que trabajar, mejor se estará.

Más aún, un monopolio judicial disminuirá la calidad de la protección. Si ante nadie más excepto el gobierno se puede reclamar justicia, la justicia será pervertida a favor del gobierno, a pesar de las constituciones. Las constituciones y las Cortes Supremas son constituciones y agencias guberanamentales, y cualquier limitación que pudieran contener o encontrar es decidida por agentes de la misma institución en consideración. Predeciblemente, las definiciones de propiedad y protección serán alteradas y el alcance de la jurisdicción ampliada para ventaja del gobierno.

En segundo lugar, se sigue del error en cuanto al status moral del gobierno, que la vieja preferencia liberal por un gobierno local -descentralizado y pequeño- es inconsistente.

Una vez admitido que, a fin de imponer la cooperación pacífica entre dos individuos A y B, está justificado tener un monopolista judicial X, se sigue una doble conclusión. Si más de un monopolista existe, X, Y y Z, entonces, así como no puede haber paz alguna entre A y B sin X, tampoco puede haber allí paz alguna entre los monopolistas X, Y, y Z mientras estos permanezcan en un ‘estado de anarquía.’ De ahí que para lograr el desideratum liberal de paz universal, sea necesaria toda centralización política y en última instancia un único gobierno mundial.

Finalmente, se sigue, del error de aceptar al gobierno, que la antigua idea de la universalidad de los derechos humanos es confusa y que bajo el título de ‘igualdad ante la ley’ se la haya transformado en un vehículo del igualitarismo.

Una vez que el gobierno se ha presumido justo, y los príncipes hereditarios excluidos como irreconciliables con la idea de los derechos humanos universales, surge la pregunta de cómo hacer compatible el gobierno con la idea de universalidad de los derechos humanos. La respuesta liberal es abrir la entrada al gobierno a todos, en términos iguales, via democracia. A todos -no sólo a la clase hereditaria de nobles- se les permite ejercer todas las funciones del gobierno. Sin embargo, esta igualdad democrática es muy diferente de una ley universal, aplicable por igual a todos, en todo lugar y todo momento. De hecho, el viejo cisma desagradable de una ley más alta de los reyes versus una ley subordinada para los sujetos ordinarios, se conserva en democracia con la separación de la ley pública versus la privada y la supremacía de la primera sobre la segunda. En una democracia no existe ningún privilegio personal, ni personas privilegiadas. Sin embargo, sí existen los privilegios funcionales y las funciones privilegiadas. Siempre y cuando actúen en calidad oficial, los funcionarios oficiales son gobernados y protegidos por la ley pública y ocupan así una posición privilegiada frente a personas que actúan meramente bajo la autoridad de la ley privada. Los privilegios y la discriminación legal no desaparecerán. Al contrario. En vez de ser restringidos a príncipes y nobles, los privilegios, el proteccionismo, y la discriminación legal estarán a disposición de todos.

Predeciblemente, en condiciones democráticas la tendencia de todo monopolio –de aumentar precios y disminuir calidad– será solamente más pronunciada. En lugar de un príncipe que considera el país como su propiedad privada, un custodio temporal es puesto a cargo del país. Él no es dueño del país, pero mientras esté en el poder se le permite el uso del mismo, para ventaja suya y de sus protegidos. Es dueño de su uso corriente – el usufructo – pero no de su capital social. Esto no eliminará la explotación. Al contrario, hará a la explotación menos calculadora y será llevada a cabo con poca o ninguna consideración por el capital social, es decir, sin visión de futuro. Es más, la perversión de la justicia ahora procederá aún más rápidamente. En vez de proteger derechos de propiedad privada pre­existentes, el gobierno democrático se convierte en una máquina de redistribución de derechos de propiedad existentes en nombre de una ilusoria ‘seguridad social’.

A la luz de esto, se puede buscar una respuesta a la pregunta sobre el futuro del liberalismo.

Teniendo en cuenta su error sobre el estatus moral del gobierno, el liberalismo en realidad contribuyó a la destrucción de todo aquello que se había propuesto preservar y proteger: la libertad y la propiedad. El liberalismo, entonces, en su forma presente no tiene ningún futuro. O mejor dicho, su futuro es la socialdemocracia.

Vía al anarquismo de propiedad privada: Secesión ilimitada de ciudades libres y emisión de dinero privado ligado al estándar oro

Si el liberalismo ha de tener algún futuro, debe reparar su error. Los liberales deben reconocer que ningún gobierno puede ser justificado contractualmente y que todo gobierno es destructivo de lo que quieren preservar. Es decir, el liberalismo tendrá que ser transformado al anarquismo de propiedad privada (o a una sociedad de derecho privado), tal como fue esbozado hace casi 150 años por Gustave de Molinari y en nuestros días elaborado por Murray Rothbard.

Esto tendría un doble efecto. Primero, conduciría a una purificación del movimiento liberal. Los socialdemócratas con ropaje liberal y muchos funcionarios gubernamentales se disociarían de este nuevo movimiento. Por el otro lado, la transformación conduciría a la radicalización de este movimiento. Para aquellos viejos liberales que todavía se aferran a la clásica noción de derechos humanos universales y consideran a la auto-propiedad y a la propiedad privada antes que el gobierno, la transición es sólo un pequeño paso. El anarquismo de propiedad privada es simplemente liberalismo consistente; o liberalismo restaurado a su intención original. Pero aún este pequeño paso tendría implicaciones cruciales.

Al dar ese paso, los liberales denunciarían al gobierno democrático como ilegítimo y reclamarían su derecho a la autodefensa. Políticamente, volverían a los principios del liberalismo como un credo revolucionario. Al negar la validez de los privilegios hereditarios, los liberales clásicos se colocaban en oposición fundamental a todos los gobiernos establecidos. El mayor triunfo del liberalismo – la Revolución americana – fue el resultado de una guerra de secesión. Y en la Declaración de Independencia, Jefferson había afirmado “siempre que cualquier forma de gobierno se convierta en destructivo de la vida, la libertad, y la búsqueda de la felicidad, es el derecho de la gente de alterarlo o abolirlo”. Los anarquistas de propiedad privada sólo reafirmarían el derecho liberal clásico “de derrocar dicho gobierno, y proporcionar nuevos guardias para su seguridad futura”.

Por supuesto, por sí mismo el renovado radicalismo del movimiento liberal sería de poca consecuencia. En cambio, es la visión inspiradora de una alternativa al presente orden, que fluye de este nuevo radicalismo, lo que, en todo caso, romperá la máquina socialdemocrática. En vez de integración política supranacional, gobierno mundial, constituciones, cortes, bancos, y dinero mundiales, los liberales anarquistas proponen la descomposición del estado-nación.

Como sus antepasados clásicos, los nuevos liberales no buscan apoderarse del gobierno. Lo ignoran y quieren que los deje en paz, y quieren separarse de su jurisdicción para organizar su propia protección. A diferencia de sus precursores quienes meramente procuraron sustituir un gobierno más grande por uno más pequeño, los nuevos liberales siguen la lógica de la secesión hasta su fin. Proponen una secesión ilimitada, es decir, la proliferación irrestricta de territorios libres independientes, hasta que el rango de la jurisdicción del estado finalmente se marchite. Con este fin – y en total contraste con los proyectos estatistas de ‘Integración Europea’ y de un ‘Nuevo Orden Mundial’ – los nuevos liberales promueven la visión de un mundo con decenas de miles de países, regiones, y cantones libres, de cientos de miles de ciudades libres – como las rarezas actuales de Mónaco, Andorra, San Marino, Liechtenstein, (anteriormente) Hong Kong, y Singapur – y distritos y barrios aún más libres, económicamente integrados por el libre intercambio (¡mientras más pequeño sea el territorio, mayor es la presión económica para optar por el libre comercio!) y por un estándar del oro como base monetaria internacional.

Si, y cuando, esta visión gane prominencia en la opinión pública, el fin del “Fin de la Historia” socialdemocrático habrá llegado y un renacimiento liberal habrá comenzado.

La idea de una sociedad de derecho privado

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Escrito por Hans-Hermann-Hoppe. Publicado en LewRockwell.com . La anarquía no es una sociedad sin derecho, es una sociedad de derecho privado.

Sólo, en su isla, Robinsón Crusoe puede hacer cualquier cosa que le plazca. Para él no existen preguntas con respecto a reglas organizadas de conducta humana – cooperación social – simplemente no salen a flote. Esta pregunta sólo puede surgir una vez llegue una segunda persona a la isla, Friday (Viernes). Mas aún, la pregunta en gran parte no es pertinente mientras no exista escasez.

Supongamos que la isla es el Jardín del Edén; todos los bienes externos están disponibles en superabundancia. Son “bienes gratuitos,” tal como el aire que respiramos el cual es normalmente “gratis”. Cualquier cosa que Crusoe haga con estos bienes, no tendrán repercusiones – ni con respecto a su futuro suministro ni al suministro presente ni futuro de bienes para Friday (y viceversa). De ahí que, es imposible que haya conflictos entre Crusoe y Friday con respecto al uso de tales bienes. El conflicto es posible solamente si los bienes son escasos. Sólo entonces surgirá la necesidad de formular reglas que hagan posible una cooperación social ordenada y libre de conflictos.

En el Jardín del Edén existen sólo dos bienes escasos: el cuerpo físico de la persona y el espacio en que se para. Crusoe y Friday tienen sólo un cuerpo y pueden pararse sólo en un lugar en determinado momento. De ahí que, aún en el Jardín del Edén puedan surgir conflictos: Crusoe y Friday no pueden ocupar el mismo espacio simultáneamente sin entrar en conflicto físico el uno con el otro. Por consiguiente, aún en el Jardín del Edén deben existir reglas de conducta social ordenada – reglas con respecto a la ubicación y al movimiento apropiado de los cuerpos humanos. Fuera del Jardín del Edén, en el reino de la escasez, debe haber reglas no sólo para el uso de los cuerpos personales sino también para todo bien escaso, y así poder excluir toda posibilidad de conflictos. Este es el problema del orden social.

La concepción liberal clásica del orden social

En la historia del pensamiento social y político, se han hecho innumerables propuestas para solucionar el problema del orden social, y esta variedad de propuestas, mutuamente incompatibles, con frecuencia ha contribuido a que la búsqueda de una solución única y “correcta” se haya considerado ilusoria. Pero si existe una solución correcta. No hay razón para sucumbir al relativismo moral. La solución ha sido conocida durante centenares de años. En tiempos modernos esta solución sencilla ha sido íntimamente asociada con el “liberalismo clásico”. Permítanme formular la solución, primero para el caso especial representado por el Jardín del Edén y subsiguientemente para el caso general representado por el mundo “real” donde todo es escasez y luego indicaré brevemente porqué esta solución debe ser considerada justa y además, económica.

En el Jardín del Edén, la solución es proporcionada por una sencilla regla que establece que todos puedan colocar o mover su propio cuerpo dondequiera les plazca, con la condición que nadie esté ocupando ese mismo espacio al mismo momento. Fuera del Jardín del Edén, en el reino de la escasez, la solución es aportada por cuatro reglas correlacionadas.

Primero, cada persona es la dueña adecuada de su propio cuerpo físico. ¿Quién más, si no Crusoe, debería ser el dueño del cuerpo de Crusoe? De otro modo, se constituiría en un caso de esclavitud, y ¿no es acaso la esclavitud injusta sino, además, antieconómica?

En segundo lugar, cada persona es dueña adecuada de todos los bienes recibidos de la naturaleza, que él mismo haya percibido como escasos y haya puesto en uso antes que cualquiera otra persona, por medio de su cuerpo. ¿En verdad, quien más, sino el primer usuario, debería ser su dueño? ¿El segundo o el tercero?

Si fuera esto así, la primera persona no realizaría su acto de apropiación original, y así la segunda persona llegaría a ser la primera, y así sucesivamente. A nadie, nunca, le sería permitido realizar un acto de apropiación y la humanidad original desaparecería al instante. Alternativamente, el primer usuario, junto con todos los rezagados, llega a ser copropietario de los bienes en cuestión. Entonces no podría evitarse el conflicto, porque, ¿qué hace uno si varios copropietarios tienen ideas incompatibles acerca de lo que quieren hacer con los bienes en cuestión? Esta solución sería también antieconómica porque reduciría el estímulo para utilizar por primera vez aquellos bienes percibidos como escasos.

En tercer lugar, toda persona que con la ayuda de su cuerpo y sus bienes originalmente apropiados, genere nuevos productos, llegará a ser en consecuencia el dueño adecuado de éstos, provisto sólo que en el proceso de producción no dañe físicamente los bienes de otras personas.

Finalmente, una vez que los bien han sido apropiados por primera vez, ó han sido producidos, su propiedad puede ser adquirida sólo por medio de transferencias voluntarias y contractuales del título de propiedad de un dueño previo a otro posterior.

La institución de la propiedad privada y en particular el establecimiento de la propiedad privada por medio de la apropiación original se han catalogado con frecuencia como “convenciones”. Sin embargo, debe aclararse que esta premisa es falsa. La convención sirve un propósito siempre que exista una alternativa. Por ejemplo el alfabeto latino sirve el propósito de comunicación escrita. Existe una alternativa, el alfabeto cirílico. Por esta razón el alfabeto es una convención. ¿Cual, es entonces, el propósito de las normas de acción? ¡Evitar todo conflicto posible! Las normas que generan conflicto son contrarias al verdadero propósito de las normas. Sin embargo, con respecto al propósito de evitar conflictos, las dos instituciones mencionadas no son convencionales; ninguna alternativa a ellas existe. Sólo la propiedad privada hace posible evitar conflictos que de otra manera son inevitables; y sólo el principio de adquisición de la propiedad por acción de la apropiación original, realizada por individuos específicos, en tiempos y ubicaciones específicos, han hecho posible evitar conflictos desde el principio de la humanidad.

La aplicación del orden social: El papel del Estado en el liberalismo clásico

Tan importante como es este descubrimiento, sin embargo, nos deja con otro problema aún más difícil. Incluso si todos sabemos cómo evitar todo conflicto posible, e incluso si todos sabemos que al hacerlo así, a largo plazo, la prosperidad de todos en derredor llegará al máximo, no es cierto que siempre todos estemos interesados en evitar los conflictos ni las consecuencias de nuestras acciones. De hecho, siendo la humanidad como es, siempre existirán asesinos, ladrones, asaltantes, maleantes, y estafadores, o personas que no actúan de acuerdo con las reglas establecidas, y la vida sería imposible en la sociedad si los criminales no son disuadidos de sus actuaciones. Para mantener la ley y el orden, es necesario que los miembros de la sociedad estén preparados y equipados para presionar a cualquiera que no respete la vida y la propiedad de los demás, para que respete las reglas de la sociedad. ¿Cómo y a través de quién se llega a la aplicación de la ley y del orden?

La respuesta dada por los liberales clásicos y por casi todos los demás es bien conocida. La tarea imprescindible de mantener la ley y el orden es la única función del estado. ¿Cómo se define el estado, entonces? Un estado no es simplemente una firma especializada. Convencionalmente, el estado está definido como una agencia que posee dos características únicas. Primero, el estado es una agencia que ejercita un monopolio territorial con toma de decisiones de última instancia. Eso es, es el último árbitro en todo caso de conflicto, incluyendo los conflictos que el mismo estado implica, y no permite apelación superior a si mismo. Además, el estado es una agencia que ejercita un monopolio territorial de impuestos. Eso es, es una agencia que fija unilateralmente a los particulares el precio que se debe pagar por el servicio de mantener la ley y el orden.

Errores del liberalismo clásico

Es muy difundida la visión liberal clásica con respecto a la necesidad de la institución del estado como proveedor de la ley y del orden, sin embargo, argumentos bastante elementales, económicos y morales, muestran como esta visión puede estar enteramente sesgada.

Entre economistas y filósofos políticos, una de las tesis más extensamente aceptadas es la de que todo “monopolio” es “malo” desde el punto de vista de los consumidores. Aquí, el monopolio es entendido como un privilegio exclusivo otorgado a un sólo productor de bienes o servicios, o como la ausencia de “libre entrada” en una línea particular de producción. Por ejemplo, sólo una agencia, A, puede producir un bien dado o servicio, X. Tal monopolio es “malo” para los consumidores porque, protegido contra la entrada de nuevos participantes potenciales en un área dada de producción, el precio del producto será más alto y de calidad más baja que en condiciones competitivas. Por consiguiente, es de esperarse que la ley y el orden proporcionados por el estado sean excesivamente costosos y de calidad particularmente baja.

Sin embargo, este es sólo el más leve de los errores. El monopolio del gobierno no es como cualquier otro monopolio, tal como el de la leche, ni como el monopolio de coches que saca productos de baja calidad con precios altos. La agencia del gobierno es extraordinaria entre todas las otras agencias porque produce no sólo cosas buenas sino también malas. En realidad debe producir cosas malas para poder producir algo que pudiéramos considerar un bien.

Como hemos anotado, el gobierno es el juez último en todo caso de conflicto, inclusive en conflictos en que él mismo está implicado. Consecuentemente, en vez de prevenir y resolver conflictos, un monopolio de última instancia provocará conflictos adicionales para resolver el caso a su favor. Eso es, si uno sólo puede apelar al gobierno por justicia, la justicia estará pervertida en favor del gobierno, a pesar de la constitución y los tribunales supremos. De todas maneras, se trata de constituciones y tribunales del gobierno, y cualquier limitación en la acción del gobierno que ellos puedan encontrar será decidida invariablemente por agentes de la mismísima institución. Previsiblemente, las definiciones de propiedad y protección serán alteradas continuamente y la escala de la jurisdicción ampliada en favor del gobierno. El concepto de una ley eterna e inmutable que debería primar, desaparecerá y será reemplazada por la idea de la ley como legislación – una ley tan flexible como toda ley emanada del estado.

Todavía peor, el estado es un monopolio de impuestos, y mientras los que reciben los impuestos – los empleados del gobierno – la consideran como algo bueno, los que deben pagar los impuestos consideran el pago como algo malo, como un acto de expropiación. Como agencia en términos de protección de vida y propiedades, sostenida con impuestos, la mera institución del gobierno no es nada menos que una contradicción. Es un expropiador protector de propiedades, que “produce” cada vez más impuestos y siempre menos protección. Incluso si el gobierno limitara sus actividades exclusivamente a la protección de la propiedad de sus ciudadanos, como los liberales clásicos han propuesto, surgiría la pregunta adicional de cuánta seguridad debe producir. Motivados, como están todos, por intereses personales y la inutilidad del trabajo, pero equipados con el poder extraordinario de imponer tasas e impuestos, la meta de un agente de gobierno será invariablemente llevar al máximo los gastos en protección, y es concebible que gran parte de la riqueza de una nación pueda ser consumida por el costo de dicha protección, reduciéndose al mismo tiempo su alcance. Mientras más dinero pueda uno gastar y menos deba uno trabajar para producir, mejor se estará.

En suma, la estructura de los estímulos inherentes a la institución del gobierno no es una receta para la protección de vida y propiedad, sino una receta para maltratos, opresión, y explotación. Esto es lo que nos muestra la historia de los estados. Es primordialmente la historia de incontables millones de vidas humanas arruinadas.

Errores multiplicados: Liberalismo democrático

Una vez que el liberalismo clásico asumió erróneamente que la institución del gobierno era necesaria para la conservación de la ley y del orden, surgió la siguiente pregunta: ¿Cuál forma convencional de gobierno es mejor para la tarea entre manos? Mientras la respuesta liberal clásica a esta pregunta no fue de manera alguna unánime, fue aún perfectamente fuerte y clara. La forma tradicional de gobierno señorial o real era aparentemente incompatible con la idea añorada de derechos humanos universales, porque se trataba de un gobierno basado en el privilegio. Por consiguiente, fue excluida. ¿Cómo, entonces, podría encuadrarse la idea de universalidad de los derechos humanos con el gobierno? La respuesta liberal fue la de abrir la participación y la entrada en el gobierno de igual a igual, para todos, por la vía de la democracia. A cualquiera – ni siquiera se limitó a alguna clase hereditaria de nobles – le fue permitido llegar a ser funcionario del estado y ejercitar todas las funciones del gobierno.

Sin embargo, esta igualdad democrática ante la ley es algo enteramente diferente e incompatible con la idea de una ley universal, igualmente aplicable a todos, en todas partes, y en todos los tiempos. De hecho, el cisma y la desigualdad objetables anteriormente de la más alta ley de los reyes versus la ley subordinada de sujetos ordinarios se preservan completamente bajo la democracia en la separación del derecho público versus el derecho privado y la supremacía del anterior sobre el último. Bajo la democracia, todos son iguales en lo que se refiere a que la entrada está abierta para todos en términos igualitarios. En una democracia no existen privilegios personales ni personas privilegiadas. Sin embargo, existen los privilegios funcionales y las funciones privilegiadas. Siempre y cuando actúen en calidad oficial, los funcionarios públicos son gobernados y protegidos por la ley pública, con lo cual ocupan una posición privilegiada en relación con personas que actúan bajo la mera autoridad del derecho privado, fundamentalmente en que les es permitido sostener sus propias actividades por medio de impuestos cargados a sujetos de derecho privado. El privilegio y la discriminación legal no desaparecerán. Al contrario. Antes que estar restringidos a príncipes y nobles, el privilegio, el proteccionismo, y la discriminación legal estarán disponibles para todos y pueden ser ejercitados por todos.

Previsiblemente, entonces, bajo condiciones democráticas la tendencia de todo monopolio de aumentar los precios y disminuir la calidad es más pronunciada. Como monopolio hereditario, el rey o el príncipe consideraban el territorio y las personas bajo su jurisdicción como sus bienes muebles y se dedicaban a explotar monopolísticamente su “propiedad”. Bajo la democracia, el monopolio, y la explotación monopolística no desaparecen. Incluso si a todos se les permite entrar el gobierno, no por eso se elimina la distinción entre gobernantes y gobernados. El gobierno y el gobernado no son uno y la misma persona. En vez de un príncipe que considera el país como su propiedad privada, un guardián temporal e intercambiable es puesto monopolísticamente a cargo del país. El guardián no es dueño del país, pero mientras esté en su oficio le es permitido utilizarlo para ventaja de si mismo y de sus protegidos. Tiene el uso actual – el usufructo – pero no su capital social. Esto no elimina la explotación. Al contrario, hace la explotación menos calculada, llevada a cabo con poca o ninguna consideración del capital social. La explotación es miope y se promueve sistemáticamente el consumo del capital.

La idea de una sociedad de derecho privado

A la luz de los múltiples errores del liberalismo clásico, entonces, ¿cómo mantener la ley y el orden en relación con los efectivos y potenciales transgresores de la ley? ¡La solución está en una sociedad de derecho privado – una sociedad donde cada individuo e institución esté sujeta a un mismo conjunto de leyes! Ninguna ley pública que otorgue privilegios a personas de funciones específicas (y ningún dominio público) existe en esta sociedad. Sólo existe el derecho privado (y la propiedad privada), igualmente aplicable a todos y cada uno. A nadie le es permitido adquirir propiedades por medios que no sean la apropiación original, la producción, o el intercambio voluntario; y nadie posee los privilegios de imponer tasas e impuestos ni de expropiar. Además, a nadie, en una sociedad de derecho privado, le es permitido prohibir a cualquiera el utilizar su propiedad para entrar en cualquier línea de producción y competir contra quienquiera que a él le plazca.

Más específicamente, para ser justo y eficiente, la producción y la conservación de la ley tendrán que ser emprendidas por individuos y agencias libremente financiadas y competentes. ¿Cómo puede hacerse esto? Mientras es imposible predecir el perfil y la forma precisas que tomaría la “industria de la seguridad” dentro de la armazón de una sociedad de derecho privado – así como es imposible predecir la estructura específica de casi cualquier industria bajo las, hasta ahora, inexistentes circunstancias – se puede predecir un número significativo de cambios estructurales fundamentales en comparación con el estatu quo de la protección a la seguridad proporcionada por el estado.

Primero, en sociedades complejas un aspecto de la solución naciente sólo será de importancia secundaria, pero bajo ningún concepto debe de dejarse de considerar. Mientras que la provisión estadista de la ley y del orden ha llevado al desarme sucesivo de la población, rindiéndola cada vez más indefensa contra los transgresores de la ley, en una sociedad del derecho privado esencialmente no existirían restricciones en la propiedad privada de fusiles y otros armamentos. Es derecho elemental y sacrosanto de todos el ejercer la defensa propia para proteger su vida y su propiedad contra los invasores, y cuando uno conoce la experiencia del no tan salvaje oeste americano, así como de numerosas investigaciones empíricas en relación con la propiedad de armas e índices de criminalidad, más armas implican menos crimen. La intuición nos lo dicta, pero la propaganda del gobierno trata de negarlo sin descanso.

Sin embargo, en el moderno complejo de sociedades la defensa propia constituye sólo una pequeña parte de la producción general de seguridad. En el mundo actual no producimos nuestros propios zapatos, ni trajes, ni teléfonos; aprovechamos las ventajas de la división del trabajo. Esto también es verdad en la producción de seguridad. En gran parte, dependemos de agentes y agencias especializados en proteger nuestra vida y propiedad. En particular, la mayoría de las personas dependen de compañías de seguros libremente financiadas y competentes para su protección, y esta dependencia de las aseguradoras tenderá a aumentarse e intensificarse mientras más grande y más valiosa sea la cantidad de propiedades. Las compañías de seguros se asociarán en cambio y cooperarán con la policía y las agencias de detectives, o directamente como una subdivisión de la compañía de seguros o indirectamente como entidades separadas del negocio. Al mismo tiempo, las agencias de seguro cooperarán constantemente con agencias independientes internas y externas de árbitros y arbitraje. ¿Cómo trabajaría este sistema competitivo, interconectado, de compañías de seguro, policía, y agencias de arbitraje?

La competencia entre los aseguradores, la policía, y los árbitros por los clientes produciría una tendencia hacia la caída continua en el precio de la protección (por el valor asegurado), rindiendo así la protección más económica. Por contraste, un protector monopolístico que puede imponer tasas e impuestos al protegido puede cargar por sus servicios precios cada vez más altos.

Además, como ya ha sido indicado, la protección y la seguridad son bienes y servicios que compiten con otros. Si más recursos son asignados a la protección, menos puede gastarse en coches, en vacaciones, en alimentos, o en bebidas, por ejemplo. También, los recursos asignados a la protección de A o del grupo A (personas que viven por el Pacífico) por ejemplo, compite con recursos gastados en la protección de B o el grupo B (personas que viven por el Atlántico). Para un monopolio de la protección financiado con impuestos, la asignación de recursos por el estado será necesariamente arbitraria. Habrá sobreproducción (o producción insuficiente) de seguridad en comparación con otros bienes y servicios en competencia, y habrá sobreprotección para algunos individuos, grupos, o regiones y protección baja para otros.

En claro contraste, en un sistema de agencias de protección en libre competencia desaparecerían todas las arbitrariedades de asignación (en todas partes- y de producción insuficiente). La protección tendría la importancia relativa que tiene a los ojos de consumidores que pagan voluntariamente, y ninguna persona, grupo, ni región recibiría protección a costa de cualquier otro, sino que cada uno recibirían protección de acuerdo con sus pagos.

Además, los aseguradores tendrían que indemnizar a sus clientes en el caso del daño verdadero; de ahí, ellos deben operar eficientemente. Con respecto a desastres sociales, crimen en particular, esto significa que el asegurador estaría preocupado sobre todo por una prevención efectiva, porque sino puede prevenir un crimen, tendría que pagar. Aún más, si un acto criminal no puede prevenirse, un asegurador querría todavía recuperar el botín, aprehender el ofensor, y traerlo ante la justicia, porque haciéndolo el asegurador podría reducir sus costos y forzar al criminal – antes que a la víctima y a su asegurador – a pagar por los daños y por el costo de la indemnización.

En claro contraste, los estados, como monopolios compulsivos no indemnizan a las víctimas, y como pueden recurrir a los impuestos como fuente de fondos, tienen poco o ningún estímulo para prevenir el crimen o para recuperar de botín y capturar a los criminales. En realidad, si logran aprehender al criminal, típicamente obligan a la víctima y a otros contribuyentes a pagar por la encarcelación del criminal, añadiendo así insulto sobre injuria.

Ya ha sido indicado que las sociedades del derecho privado se caracterizan por el derecho a la defensa propia sin restricción y como consecuencia, por una extensa propiedad privada de armas y armamentos. Esta tendencia es reforzada aún más por el papel importante de las compañías de seguros en tales sociedades. Todos los estados procuran desarmar su población, por la razón obvia de que es menos peligroso cobrar impuestos a un hombre desarmado que a un hombre armado. Si una compañía de seguros libremente financiada fuese a demandar como requisito previo para la protección que los clientes potenciales entregasen todos los medios de defensa propia, despertarían inmediatamente una gran sospecha en cuanto a sus verdaderos motivos, y quebrarían rápidamente. En su propio interés, las compañías de seguros recompensarían a los clientes armados, en particular aquellos capaces de certificar algún nivel de instrucción en el manejo de armamentos, cargándoles primas bajas que reflejan el más bajo riesgo que representan. Así como los aseguradores cargan menos si los propietarios tienen un sistema de alarma o una caja de seguridad instalada, así un dueño entrenado en el uso de las armas representa un riesgo más bajo para el seguro.

Los estados, como monopolios de última instancia en la toma de decisiones, financiados por impuestos, pueden externalizar los costos asociados con la conducta agresiva en contribuyentes desventurados. De ahí que, los estados están, por naturaleza, más inclinados a llegar a ser agresores y belicosos más que agentes o agencias que deben correr por si mismos con los costos inherentes a la agresión y a la guerra. Las compañías de seguros son, por su misma naturaleza, agencias defensivas antes que agresivas. Por una parte esto es así, porque cada acto de agresión es costoso, y una compañía de seguros que utiliza una conducta agresiva requeriría primas relativamente más altas, lo que ocasiona la pérdida de clientes ante competidores no agresivos.

Por otro lado, no es posible asegurarse uno contra todo “riesgo” concebible. Desde otro punto de vista, sólo es posible asegurarse contra “accidentes,” es decir, riesgos sobre cuyo resultado el asegurado no tiene control y a los que él no contribuye en nada. Por ejemplo, es posible asegurarse contra el riesgo de muerte y de fuego, pero es imposible asegurarse contra el riesgo de suicidarse o de prender fuego a su propia casa. Semejantemente, es imposible asegurarse contra el riesgo de fracaso en el negocio, contra el desempleo, o de tener aversión a un colindante, porque en cada caso uno tiene algún control sobre el acontecimiento. Es bien notable que la inasegurabilidad de acciones y sentimientos individuales (en contraposición con accidentes) implica que también es imposible asegurarse contra el riesgo de daños que resulten de una previa agresión propia o provocación. En vez de eso, cada asegurador debe restringir las acciones de sus clientes para excluir toda agresión y provocación de su parte. Eso es, cualquier seguro contra desastres sociales, tales como el crimen, debe estar condicionados al sometimiento de los asegurados a normas especificas de conducta no agresiva. Casualmente, debido a las mismas razones y preocupaciones financieras, los aseguradores tenderán a requerir que todos sus clientes se abstengan de toda forma de tomarse la justicia por propias manos (menos quizás bajo circunstancias bastante extraordinarias), porque la justicia por propias manos, inclusive si es justificada, causa invariablemente incertidumbre y provoca la posible intervención de terceros. Más bien, obligando a sus clientes, siempre que piensen que han sido víctimizados, a someterse a procedimientos regulares, publicados previamente, se pueden evitar en gran parte estos alborotos y los costos asociados.

Finalmente, vale indicar que mientras los estados como agencias financiadas con impuestos pueden – y lo hacen – entrar en persecución a gran escala de crímenes sin victimas tal como el uso “ilegal de drogas”, la prostitución, o las apuestas, estos “crímenes” tenderían a ser de poca o ninguna importancia dentro de un sistema de agencias de protección financiadas libremente. La “protección” contra tales “crímenes” requeriría primas de seguros más altas, pero desde que éstos “crímenes,” a diferencia de crímenes genuinos contra las personas y la propiedad, no crean víctimas, muy pocas personas estarían dispuestas a gastar dinero en tal “protección”.

Por último y muy importante, un sistema de competencia entre las agencias de protección tendría un impacto doble en el desarrollo de la ley. Por una parte, tendría en cuenta una mayor variabilidad de la ley. Antes que imponer un conjunto uniforme de estándares a todos (como bajo las condiciones del estatismo), las agencias de la protección podrían competir contra la una contra la otra no sólo vía el precio sino también por diferenciación del producto. Allí podría existir por ejemplo unas al lado de las otras, las agencias católicas de la protección o aseguradores que aplican la ley Canónica, las agencias judías que aplican la ley de Mosaica, las agencias musulmanas que aplican la ley Islámica, y las agencias que aplican la ley secular de una variedad u otra, todos ellas sostenidas por una clientela que paga voluntariamente. Los consumidores podrían escoger la ley aplicada a ellos y a su propiedad. Nadie tendría que vivir bajo una ley “extranjera”.

Por otro lado, el mismísimo sistema de producción privada de ley y orden promovería una tendencia hacia la unificación de la ley. La ley “doméstica” – católica, judía, romana, etc. – aplicaría sólo a la persona y a la propiedad de los que la habían escogido, el asegurador, y todos los otros asegurados por el mismo asegurador bajo la misma ley. La ley Canónica, por ejemplo aplicaría sólo a católicos profesos y trataría únicamente con el conflicto entre católicos y la resolución del conflicto. Mas es también posible, por supuesto, que un católico quizás entre en conflicto con el suscriptor de algún otro código de la ley, por ejemplo, un musulmán. Si ambos códigos de la ley alcanzaron la misma o similar conclusión, no existiría ninguna dificultad.

Sin embargo, surgiría un problema si por códigos de leyes en competencia llegaran a conclusiones claramente diferentes (como sucede por lo menos a veces). La ley “doméstica” (inter-grupo) sería inútil, pero cada persona asegurada querría la protección contra la contingencia de conflictos de inter-grupo también. En esta situación no se puede esperar que un asegurador y los suscriptores de su código de la ley, subordinen simplemente su juicio al de otro asegurador y su ley. Sino, que para todas las partes implicadas hay sólo una salida creíble y aceptable de este predicamento.

Desde el principio, cada asegurador y sus clientes estarían obligados a someterse al arbitraje de un tercero realmente independiente. Sin embargo este tercero no sólo sería una entidad independiente, sino al mismo tiempo de elección unánime para ambos interesados. El tercero sería escogido por acuerdo entre las partes debido a la habilidad comúnmente percibida de que éste encuentra soluciones mutuamente aceptables (justas) en casos de desacuerdo inter-grupo. Además, si un árbitro falla en esta tarea y llega a conclusiones que se pueden percibir como “injustas” o “influenciadas” por uno de los aseguradores o sus clientes, esta persona o agencia es improbable que sea escogida como árbitro en el futuro.

En resumen, tendrían existencia los contratos de protección y seguridad. Los aseguradores (a diferencia de los estados) ofrecerían contratos a clientes con descripciones de propiedad bien especificadas y con deberes y obligaciones claramente definidos. Igualmente, la relación entre aseguradores y árbitros estaría gobernada por un contrato. Cada parte de un contrato, mientras dure su plazo o hasta el cumplimiento del mismo, estaría atado por estos términos y condiciones; y cada cambio (en los términos o condiciones) de un contrato requeriría el consentimiento unánime de las partes interesadas. Eso es, en una sociedad de derecho privado, a diferencia de las que se presentan bajo condiciones de estatismo, ninguna “legislación” existiría. Ningún asegurador podría salirse con prometer protección a sus clientes sin permitirles saber cómo ni a que precio, ni insistir en que podría cambiar unilateralmente los términos y las condiciones de la relación protector-cliente. Los clientes de seguros demandarían algo apreciablemente mejor, y los aseguradores suministrarían contratos y ley constante, en vez de promesas y una legislación cambiante.

Además, a consecuencia de la cooperación continua de varios aseguradores y árbitros, se pondría en marcha una tendencia hacia la unificación de la propiedad y el derecho de contratos y de la armonización de las reglas del procedimiento, la evidencia, y la resolución del conflicto. Por comprar el seguro de protección, todos compartirían la meta común de esforzarse por reducir el conflicto y aumentar la seguridad. Además, todos y cada uno de los conflictos y los reclamos por daño, sin importar donde, por o contra quien, caerían en la jurisdicción de una o más agencias específicas de seguro y sería manejado o por una ley “doméstica” individual del asegurador o por provisiones del derecho internacional y procedimientos acordados con antelación por un grupo de aseguradores. Tal sistema aseguraría la más completa y perfecta estabilidad y certeza legal en cualquier sistema de seguridad al que podemos acudir actualmente.

El Chapo & Lazcano siguen con su narcoguerra: ¿Caerán pronto los dos?

El Chapo & Lazcano siguen con su narcoguerra: ¿Caerán pronto los dos?

El sostenido cerco sobre el Chapo Guzmán y Heriberto Lazcano no excluye que el submundo del narcotráfico haya entrado en una nueva fase de violencia extrema entre el Cártel del Pacífico y los Zetas. 

Con la marina y la DEA buscando capturas espectaculares para apoyar a Josefina Vázquez Mota, este recrudecimiento de la violencia ¿facilitará la caída de ambos?. Y más importante: ¿Acabará realmente con la violencia?

En 48 horas, el crimen organizado se dio con todo. El Chapo atacó en Nuevo Laredo, territorio zeta por excelencia, y sus rivales golpearon el corazón de Sinaloa, donde el cártel del Pacífico ya no está tan seguro.

Toda una espiral de narcomantas, advertencias directas y veladas, que va calentando todas las plazas y expone aún más a los integrantes del crimen organizado ante la marina armada de México que por órdenes del Presidente Calderón busca cuanto antes la caída de Joaquín Guzmán Loera, alias el Chapo Guzmán, y de Heriberto Lazcano Lazcano, el único fundador de Los Zetas que queda en libertad.

El Chapo ataca a los zetas en Nuevo Laredo…

El Blog del Narco, página de referencia en esta guerra de cárteles, daba la siguiente noticia el lunes 26 de marzo:

El líder del Cártel de Sinaloa, Joaquín Guzmán Loera alias El Chapo, retó abiertamente al grupo criminal de Los Zetas, especialmente a sus cabecillas, Heriberto Lazcano alias El Lazca, Miguel Ángel Treviño Morales alias Z 40 y su hermano Omar Treviño, tras incursionar a Tamaulipas y descuartizar a varios miembros de su organización.

Los cuerpos desmembrados de Los Zetas estaban acompañados de narcomensajes dirigidos a sus líderes, en donde El Chapo Guzmán, los reta en su propia guarida y les reprocha que las treguas establecidas no las cumplen por traicioneros.

“Mira pinche 40 y L 42 estas manos se las pongo porque son unos pendejos peidos y culos, porque las veces que han hecho tregua ustedes las han tronado y ya se acabaron los basureros de juntar gente y que son una bola de basura y ratas…. Nuevo Laredo, Tamaulipas es mío… Atte. El Chapo”, dice en una de las narcomantas.

En otra fila de cabezas de sujetos descuartizados, Guzmán Loera, en otro mensaje dirigido a Miguel Ángel Treviño Morales alias Z 40, hace referencia a que se necesita inteligencia para ser cabecilla de un cártel.

“Para ser cabecilla de un Cartel se usa la cabeza pendejo y además eres un peido y repugnante piojoso, por eso has llegado por lamehuevos de Lazcano y serás siendo para mi un lava carros…Atte. El Chapo”, dice otra narcomanta.

En otro mensaje con varios troncos humanos, El Chapo Guzmán, les señala que va a enseñarles como dirigir un cártel, ya que si han llegado a donde están, es simplemente por traidores.

“Así es como se debe de acabar con gente pendeja, descuartizándola, todos esos ratas que roban y se la pasan secuestrando y matando gente inocente, yo te voy a enseñar como manejo mi Cartel que tiene 30 años, no como ustedes que eran unos boleros y lava carros y llegaron a donde llegaron por traidores….Atte el Chapo”, se lee en la narcomanta.

Con dicha acción, El Chapo Guzmán ha emprendido una limpia del grupo criminal de Los Zetas, sus cabecillas y quienes integren esa organización.

…Y los zetas devueleven el golpe en Sinaloa.

La Prensa, mediante el corresponsal de la OEM en Culiacan, daba su propio reporte de lo que sucedió el miércoles 28 de marzo en este estado:

CU­LIA­CAN, Sin., 28 de mar­zo (OEM).- Los cuer­pos des­cuar­ti­za­dos de cin­co jó­ve­nes fue­ron lo­ca­li­za­dos es­ta ma­dru­ga­da a un cos­ta­do de una es­cue­la pri­ma­ria de la Co­lo­nia 10 de Abril.

Los res­tos fue­ron co­lo­ca­dos fren­te a la ma­lla ci­cló­ni­ca del plan­tel es­co­lar, en don­de tam­bién fue pues­ta una ame­na­zan­te man­ta, en don­de se acu­sa al je­fe del cár­tel si­na­loen­se Joa­quín “El Cha­po” Guz­mán Loe­ra de tra­ba­jar pa­ra la DEA, y fue fir­ma­da por el lí­der del gru­po de­lic­ti­vo “Los Ze­tas”.

Las víc­ti­mas fue­ron iden­ti­fi­ca­das co­mo Jai­me Ale­jan­dro Hi­gue­ra Cruz; Eduar­do Flo­res Za­zue­ta; Juan Ja­hir Er­nes­to Bas­ti­das; Mar­co Je­sús Ba­rra­na­ga Ver­du­go y Jo­sé Cruz Cas­ti­llo Gon­zá­lez. To­dos del sec­tor Fo­visss­te Hu­ma­ya.

El ha­llaz­go fue rea­li­za­do po­co des­pués de las cua­tro de la ma­dru­ga­da so­bre la Ave­ni­da Obre­ro Mun­dial y ca­lle Pi­co de Ori­za­ba, afue­ra de la es­cue­la pri­ma­ria Ro­ber­to Her­nán­dez Ro­drí­guez.

De acuer­do a los pri­me­ros in­for­mes de la Po­li­cía In­ves­ti­ga­do­ra, lla­ma­das anó­ni­mas aler­ta­ron a las au­to­ri­da­des so­bre cuer­pos ti­ra­dos.

Pa­tru­lle­ros lo­ca­les fue­ron los pri­me­ros en lle­gar al es­ce­na­rio y en­con­tra­ron cin­co ca­be­zas de hom­bres en fi­la, así co­mo una co­bi­ja con cua­dros ten­di­da, que te­nía so­bre ella el dor­so de cuer­pos hu­ma­nos y el res­to de las ex­tre­mi­da­des se en­con­tra­ban en bol­sas de co­lor ne­gro.

So­bre la ma­lla pe­ri­me­tral de la pri­ma­ria, la au­to­ri­dad ob­ser­vó una “nar­co­man­ta” don­de lan­za­ban con­sig­nas en con­tra del je­fe del cár­tel si­na­loen­se, Joa­quín “El Cha­po” Guz­mán Loe­ra, y fir­ma­da por el lí­der del gru­po de­lic­ti­vo “Los Ze­tas”.

Al lu­gar arri­bó el agen­te del mi­nis­te­rio pú­bli­co es­pe­cia­li­za­do en ho­mi­ci­dios do­lo­sos, quien dio fe de los de­ce­sos y or­de­nó que los res­tos fue­ran lle­va­dos a las ins­ta­la­cio­nes del Ser­vi­cio Mé­di­co Fo­ren­se.

LE RE­PI­TEN LA DO­SIS AL CAR­TEL DE SI­NA­LOA

Es­ta no es la pri­me­ra vez que el gru­po de­lic­ti­vo “Los Ze­tas” aban­do­na cuer­pos en Cu­lia­cán, ya que se­gún es­ta­dís­ti­cas en no­viem­bre de 2011, un to­tal de 15 hom­bres y una mu­jer, dos de ellos de­ca­pi­ta­dos, fue­ron en­con­tra­dos en el in­te­rior de ve­hí­cu­los que aban­do­na­ron y que­ma­ron en la Co­lo­nia An­to­nio Ro­sa­les y el De­sa­rro­llo Ur­ba­no Tres Ríos.

En aque­lla oca­sión los oc­ci­sos fue­ron “le­van­ta­dos” por su­je­tos fuer­te­men­te ar­ma­dos en An­gos­tu­ra, en­tre las víc­ti­mas so­bre­sa­len un co­man­dan­te y dos agen­tes de la Po­li­cía Mu­ni­ci­pal de ese mu­ni­ci­pio, ade­más de la mu­jer de 48 años de edad.

Cuando dos se pelean, ¿gana el tercero?

Los rudos golpes que desde hace casi seis meses están cayendo sobre la estructura empresarial del Chapo Guzmán han desatado el rumor de una inminente captura que de hecho lleva casi un año siendo anunciada por funcionarios federales:

La procuradora General de la República, Marisela Morales, dijo que una de las prioridades del gobierno federal es la captura de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera y afirmó que se tienen algunos datos sobre su paradero “y en eso se está trabajando”.

Señaló que la captura del capo se está trabajando en cada una de las dependencias que tienen inteligencia “y que comúnmente detienen a diversos narcotraficantes”.

Luego de la inauguración del Tercer foro sobre seguridad y justicia: construyendo consensos respecto a la implementación de la reforma penal, en la Residencia Oficial de Los Pinos, Morales reconoció que “El Chapo” es un blanco “difícil” de atrapar.

La misma estrategia de debilitamiento de operadores, cabecillas y sicaros de los cárteles para forzar la caída de los capos principales se sigue en el caso de Los Zetas, y en especial contra su úncio fundador sobreviviente Heriberto Lazcano Lazcano.

Recientes acciones implican que la Marina, la DEA y la inteligencia nacional están buscando la caída simultánea del Chapo y de Lazcano:

Golfo

De acuerdo a trabajos de inteligencia de la Secretaría de Seguridad Pública Federal, Enrique era una persona de todas las confianzas de Heriberto Lazcano Lazcano (a) “El Lazca” y/o “Z 3” y/o “El Verdugo”, líder de “Los Zetas”.

“Mando Quique” fue catalogado como uno de los brazos operativos de “Los Zetas” y con su abatimiento se consideró uno de los golpes estratégicos más fuertes que han asestado las autoridades a dicho grupo delictivo.

Especialistas en materia de seguridad señalaron que con esta acción se está debilitando la estructura de “Los Zetas” y que las autoridades le están “pisando los talones” a Heriberto Lazcano Lazcano cada vez más cerca, por lo que podría ser detenido en cualquier momento.

Pase lo que pase, vengan o no golpes espectaculares contra la cúpula de los dos principales cárteles de la droga, podemos augurar un aumento de la brutaldiad y las víctimas colaterales y un descontrol sobre las zonas, las rutas y las áreas de ventas y extorisón en todo el centro y norte de México. Así que la descontada caída de las cúpulas no será al fin más que un breve lapso para una violencia mayor. Tal cua sucederá en Guadalajara tras la caída de los aliados del Chapo:

Estas condiciones que vive el estado pueden generar un reacomodo de fuerzas para la distribución de estupefacientes en el estado. Naturalmente desartará más disputas entre los cárteles para recuperar o consolidar las “plazas” de distribución de drogas. Es una realidad que los enervantes se siguen distribuyendo en diferentes puntos de la entidad. Sólo cambia el distribuidor o el cártel que tenía el control del lugar.

En este reacomo de fuerzas del crimen organizado, los más “vulnerables” son los encargados del narcomenudeo. A ellos se les impone por la fuerza el alinearse al cártel que tiene el control de la plaza; en caso de no alinearse, muchas veces pagan con sus vidas.

Uno de los mayores riesgos es para los ciudadanos que viven en lugares cercanos a donde se distribuyen drogas. Dichos sucesos pueden generar mayor presencia de personas armadas para reforzar o controlar las plazas y originar mayores enfrentamientos entre los grupos del crimen organizado”.

No hay buenas noticias, solo percepciones momentaneas que permiten ganar votos pero no arreglar un país descompuesto.

El miedo en Tamaulipas por la Guerra del cártel del Golfo y Los Zetas..

El miedo en Tamaulipas por la Guerra del cártel del Golfo y Los Zetas..

Vino a visitar a sus padres y fue secuestrado. Alemania, donde se desempeñaba como director de orquesta y pianista, y Francia, nación de la que se enamoró en la figura de su esposa, claman por su presentación con vida.

En México, sólo puertas cerradas encuentran familiares y amigos. A pesar de que accidentalmente fueron detenidos en Estados Unidos algunos de los secuestradores, ningún avance en las investigaciones reportan las autoridades mexicanas

Matamoros, Tamaulipas. 04:30 horas del 9 de julio de 2011: gritos desgarran los sueños de Ludivine Barbier de Cázares y su esposo, Rodolfo Ignacio Cázares Solís. Ludivine, al principio desubicada, piensa que su suegro sufrió un infarto.

“¡Espera, creo que son soldados!”, advierte su marido sujetándole el brazo en un ademán para impedir que saliera del cuarto. Incrédula, duda un instante. En segundos se materializó por la puerta de ese dormitorio todo el terror y la violencia del crimen organizado que azota a México y, en particular, a la codiciada franja fronteriza de Tamaulipas con Estados Unidos.

La historia del secuestro de 18 personas, aquel 9 de julio de 2011, implica a un pianista tamaulipeco, director musical en la ciudad de Bremerhaven, Alemania; a su esposa, una traductora francesa; sus padres, hermanas, cuñados y los hijos de estos últimos.

Mujeres y niños fueron dejados en libertad casi tres días después en un estacionamiento de esa misma ciudad. Pero Rodolfo Ignacio Cázares, su padre Rodolfo Cázares y su tío-abuelo político, entre otros familiares, tuvieron que resignarse a los caprichos del cártel secuestrador. Y a la fecha, tras varios rescates pagados, engrosan las estadísticas de los desaparecidos en la “guerra”.

Tras casi medio año de silencio por miedo a represalias, solicitudes de ayuda a tres presidentes en Europa y Estados Unidos, una emotiva petición al papa Benedicto XVI, y una ciudad alemana movilizada en apoyo incondicional para lograr que regrese su director musical, Ludivine Barbier Cázares, más firme que nunca, cuenta su historia.

Matamoros-Monterrey-Viena-Bremerhaven

El exprofesor de introducción a la dirección orquestal en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) se acuerda muy bien de Rodolfo: “Es un muchacho muy talentoso y trabajador. Destacó inmediatamente. Se veía que tenía talento. Nunca me dijo que quería ser director de orquesta. Llegó a tocar de pianista solista en la orquesta bajo mi dirección, al ganar en una ocasión un concurso como solista estudiante joven”.

Con mirada firme, recuerda que su exalumno contaba con las características necesarias de personalidad, carácter y conocimiento musical para llegar a ser alguna vez director de orquesta: “No sólo era buen pianista, sino que también podía escuchar muy bien y detectar las fallas que sucedían durante el ensayo. Identificaba cuando el error era de él o de los otros. Me llamó la atención porque, aunque era muy joven, sabía perfectamente bien su parte de piano pero también la parte de la orquesta”.

Tras estudiar la licenciatura (1993-1996) en la Facultad de Música de la UANL, Rodolfo conoció a Ludivine en Austria, en 2002, durante sus estudios como director de orquesta en el Konservatorium Wien Privatuniversität, bajo la dirección de Georg Mark. Ella, ciudadana francesa, estudiaba la carrera de traducción. Viajaron a Matamoros juntos en 2003 (en el que para ella sería su primer viaje a México). Se casaron en 2006 en la Kaasgrabenkirche, una pintoresca iglesia de arquitectura neobarroca en el sector deGrinzing, perteneciente al distrito vienés de Döbling.

En 2007 se graduó. Debutó el 3 de octubre de ese año como director de orquesta en la Sala Dorada del edificio Wiener Musikverein de Viena, junto a losNiños Cantores de Viena. Al año siguiente fue becado por la institución Richard Wagner Verband International, en la ciudad alemana de Brema, para que asistiera al Festival de Bayreuth 2010. La pareja se trasladóaBremerhaven, donde Rodolfo fue contratado en esas mismas fechas por el Teatro de la Ciudad, como maestro acompañante al piano (solorepetitor). Después se estrenaría como director musical de esa casa cultural con el musical Sugar.

Matamoros

El 20 de junio 2011, tres días previos a la clausura de la temporada 2010-2011 del Teatro de la Ciudad de Bremerhaven, Ludivine y Rodolfo sobrevolaron el Atlántico; su destino: Matamoros. Rodolfo Cázares, padre de Rodolfo Ignacio Cázares, y su madre, Leonor Solís, junto con sus hermanas, cuñados y sobrinos.

El 8 de julio la familia se reunió en casa de los padres de él para preparar la fiesta de cumpleaños de una sobrina, que se celebraría al día siguiente. Aprovecharon la ocasión para disfrutar en familia, entre carne asada y cervezas, del partido de futbol de la Copa América, que disputaron las selecciones de México y Perú.

Horas después, agotados, se retiraron a sus alcobas. Al día siguiente habría que celebrar un cumpleaños. Tenían que reponer energías.

66 horas de infierno

El momento de duda de Ludivine se vio interrumpido por la violencia con la que sujetos encapuchados con ropa militar irrumpieron a gritos en el cuarto. Blandiendo fusiles de asalto AK47 los sacaron del cuarto para llevarlos al salón con los demás familiares prisioneros. La escena fue desoladora: los adultos estaban arrodillados y vendados. Cinta aislante alrededor de sus extremidades superiores los inmovilizaban. Los niños, más atemorizados que sus padres, no se movían. “¡Dónde está el dinero!, ¡dónde hay dinero!”, gritaban los integrantes del cártel del Golfo.

“Buscaban todas las cosas de valor, cosas electrónicas; agarraron las computadoras, las cámaras, joyas… ¡Todo, todo!”, explica Ludivine en entrevista telefónica desde Francia. “Nos preguntaban por dinero y decíamos que no teníamos… hasta las cartas las querían y nos preguntaban por el pin…”, continúa, con el característico acento francés, refiriéndose a las tarjetas bancarias. “A mí me decían ?rubia’, ?¡la rubia!’. Creo que una de mis sobrinas hablaba con Rodolfo en francés o alemán, no recuerdo bien”. Los encapuchados, molestos por no encontrar objetos de valor, seguían gritando. Ludivine pensaba: “Es que no hay lujos en la casa de mis suegros”.

Minutos más tarde empezó la movilización. Subieron vendadas a las víctimas a diferentes camionetas y dieron vueltas por la ciudad. En un lugar desconocido bajaron a su suegro, don Rodolfo. Después siguieron dando vueltas sin él. Sobre las 07:00 u 08:00 horas volvieron a detenerse y subieron a tres familias más. “Nos llevaron a las tres familias al mismo lugar; ahí nos pusieron en un cuarto”.

Cercano al medio día, uno de los guardias entró alterado al cuarto: “¡Ahí están los enemigos, ¡rápido, rápido!”. La joven francesa recuerda: “Escuchamos una colisión de un carro y también balaceras muy cercanas. Rápido tuvimos que salir de ahí. Nos pusieron a todos en una [camioneta tipo] pick-up. Dimos muchas vueltas durante horas en Matamoros. Después nos paramos otra vez porque ellos tenían hambre. Tuve la impresión que todo el día estaban buscando un lugar para ponernos a todos. Creo que no se imaginaron que había tanta gente en la casa”.

Momentos después sintieron que los vehículos aceleraron y que dejaban de dar vueltas. Asumieron que habían salido a carretera. Ya de noche llegaron a una casa de seguridad.

“Todo estaba sin luz y nos acostaron en una cama. Bueno, con los ojos vendados, me podía imaginar un colchón muy grande. Cuando nos levantamos al día siguiente y nos permitieron quitarnos las vendas, vi que no era lo que me imaginaba. La casa estaba chiquita. Sí era un colchón, pero también chiquito”, explica a través del teléfono. Su voz emula el mismo asombro original sufrido.

Así pasaron dos días. No nos hicieron nada. La comida llegaba de manos de los criminales más jóvenes; el menú gourmet: leche, pan y en consideración hacia los niños, unos jugos.

Con sarcasmo, explica, se resignaba al menor de los males: “Los del domingo eran los buenos, entre comillas, simpáticos. Ellos estaban bien. Sólo cuando venía un jefe o una persona más importante nos teníamos que vendar los ojos, no moverse, ni hacer nada ni mirar…”. Tenían entre 16 y 18 años, armas y drogas.

Meses después confesaría en una entrevista a un medio alemán que “cientos de veces me dijo Rodolfo cuanto me amaba; me tranquilizaba [la idea de] poder morir en sus brazos”.

Las horas se arrastraban con parsimonia. A las víctimas les decían una y otra vez que todo estaba bien, que ellos no tenían nada que ver y, en consecuencia, en cuestión de horas iban a ser liberados. Concedieron haberse equivocado de familia. “No nos pidieron perdón, pero creo que casi”, siente Ludivine.

“En verdad pensaba, cuando nos soltaron en la noche del lunes, que nos iban a soltar a todos, y cuando me despedí de mi marido pensé que no había suficiente lugar en el carro para poder llevarnos a todos. La verdad creía que él iba a seguir, a venir después”. Ludivine sujetaba la mano de Rodolfo al despedirse, su última memoria táctil. Desde entonces no le ha vuelto a ver, ni sentir ni tocar ni oler. Su suegro, un tío-abuelo político y otros familiares varones se quedaron con su marido.

Al haber sido despojados de sus pertenencias y no tener forma de comunicación, un integrante de la familia política fue instruido, bajo amenaza, a presentarse a cierta fecha y hora en un lugar determinado para recibir a sus familiares a punto de ser liberados. Esta persona llegó puntual con un acompañante y entre ambos acomodaron a todos los secuestrados en sus vehículos, “Llegaron en un carro chiquito, cupimos en dos coches”. Regresar a su casa no fue opción. Pernoctaron en el hogar de otros familiares lejanos. Los hombres no aparecieron aquella noche. A la persona que fue a recoger a los liberados no le dieron instrucciones con respecto a los hombres secuestrados. De nuevo la sombra de la incertidumbre. Tenían que descansar. Lo más difícil apenas estaba por comenzar.

El juego del miedo

En Tamaulipas no importa que te llames Rodolfo Torres Cantú, candidato a la gubernatura del estado asesinado junto a otros cuatro colaboradores el 28 de junio del 2010, o que seas un migrante centroamericano en busca de un futuro mejor, como los 72 masacrados entre el 22 y 23 de agosto de 2010, crimen descrita en Wikipedia como La primera masacre de San Fernando (la segunda fue en 2011); si no te “alineas” a los intereses del crimen organizado, acabas golpeado, mutilado, desaparecido, asesinado y enterrado, en lo que el diario estadunidense Los Angeles Times titula elocuentemente como “Las narcofosas, el Auschwitz de México”.
La policía no es de mucha ayuda si se considera que hay municipios enteros en los cuales los organismos civiles responsables de aplicar la ley y el orden han sido sustituidos por militares, como es el caso de San Fernando y Ciudad Mier, donde 750 y 660 efectivos del Ejército Mexicano, respectivamente, resguardan el bienestar de sus habitantes y apoyan con trabajos sociales en escuelas y municipios. A falta de fuerzas de seguridad civiles, ver un soldado dirigir el tráfico en estas entidades es algo común.

Los principales medios de comunicación en la frontera Norte, amenazados en su mayoría por los diferentes grupos delictivos, limitan sus artículos a cuestiones políticas, sociales y de bajo impacto, o a notas “autorizadas y de interés” por los semper vigilanti. Uno no se sale de la línea editorial del narco sin consecuencias. Si se quiere saber lo que ocurre en la franja fronteriza hay que buscar en Youtube o en las redes sociales, donde bloggers anónimos suben videos de enfrentamientos entre diferentes cárteles o fuerzas federales, que oficialmente, nunca sucedieron. Pero no sin riesgos: el 24 de septiembre de 2011, fue encontrada decapitada María Elizabeth Macías, jefa de redacción de un periódico local y ávida blogger conocida como la Nena de Laredo, quien informaba anónimamente sobre los hechos violentos que sucedían en Nuevo Laredo, Tamaulipas. Algo falló y su anonimato se esfumó. El crimen organizado tomó venganza.

En Alemania, principal socio comercial de México entre los países que forman la Unión Europea, esta realidad va encontrando eco entre los medios, y causan asombro en una sociedad incrédula: “Tamaulipas se asemeja a un Estado fallido”, escribe el diario Taz, citando al analista político Alfonso Zarate. Der Spiegel, la revista semanal más grande de Europa y la más importante de Alemania, con un tiraje semanal de 1 millón de ejemplares, muestra varios reportajes sobre la creciente ola de violencia en todo México. Mientras, el canal en internet Radio Bremen entrelaza, en su entrevista con Ludivine, imágenes de tiroteos en diferentes ciudades mexicanas con las de la tragedia del Casino Royale, en Monterrey. El Nordsee-Zeitung, un diario regional, además de documentar el secuestro, también intenta ayudar activamente en la recaudación de fondos para mitigar el estrago financiero que sufre Ludivine. Esta iniciativa es apoyada por iglesias de la región que ayudan a gente en necesidad.

En el Distrito Federal alberga el único Centro Aleman en todo el Continente Americano, enfocado al fomento y asistencia del comercio entre Alemania y México (hay aproximadamente 1 mil 200 compañías germanas en México). El embajador de la República Federal de Alemania, Edmund Duckwitz, en su última visita a Nuevo León, estado fronterizo con Tamaulipas, el 27 de febrero 2012, expresó, preocupado: “Para empresas e inversionistas [alemanas y extranjeras] […] El marco de seguridad y la seguridad jurídica tienen gran importancia […] En este momento, lamentablemente, la percepción de Monterrey y de Nuevo León ha cambiado […] Hay aspectos que hacen un poco más difícil a empresas tomar una decisión sobre nuevas actividades, aquí, en el estado”.

“No fuimos a la policía por miedo a la corrupción”. La negociación empezó el 11 julio de 2011. “Sabíamos cómo iba a funcionar. Esperamos ser contactados, contra dinero pagando un rescate”, sopesa Ludivine, con molestia.

Se fijó el primer pago: se pudo conseguir y se entregó en mano relativamente rápido. Siguieron tres rescates más en un lapso de 10 días, sumando un total de 100 mil dólares. Siempre fue una persona diferente a cobrarlos. Tras el cuarto pago los secuestradores rompieron el contacto. No soltaron a los rehenes.

A mediados de septiembre la francesa puso una denuncia en Matamoros, que se envió a Ciudad Victoria, y a finales de ese mes regresó a Francia con sus padres. Otra familiar que sufrió el secuestro también interpuso una denuncia ante la Oficina Federal de Investigación (FBI, por su sigla en inglés), en Texas, Estados Unidos, por ser ciudadana estadunidense, y se notificó al gobernador de ese estado, James Richard Perry, quien prometió apoyo.

Ludivine señala: “Yo confiaba mucho en las autoridades mexicanas, en los militares. Siempre creía que estaban trabajando, infiltrándose. Imaginaba algo como el FBI, algo de los servicios secretos. No puedo decir que no lo hicieron bien, porque no tengo pruebas”.

Pasaron las semanas, pero uno de los secuestradores fue detenido en Texas por el FBI tras, inicialmente, no haber respetado un semáforo en rojo. En noviembre, en Tamaulipas, se capturaron a otros dos individuos que fueron identificados como partícipes en el secuestro.

Con las tres detenciones, la familia y Ludivine albergaron nuevas esperanzas al creer que los capturados revelarían información sobre el paradero de su marido y demás parientes. Decepcionados, se dieron cuenta que no soltaban prenda. “Van a hablar y van a decir dónde están, y pasó el tiempo y… ¡No puede ser!, ¡las autoridades no nos decían nada!”.

Ludivine también interpuso una denuncia, en Francia, ante el procurador, y le envió copia de ésta al presidente del país, Nicolás Sarkozy. Otra carta en la que solicitaba ayuda, la recibió Barack Obama, presidente de Estados Unidos: al fin y al cabo uno de los secuestradores identificados fue detenido en Texas.

A exactos seis meses del secuestro, el 9 de enero de 2012, Ludivine le expuso el caso al presidente de México, Felipe Calderón, mediante la misiva Solicitud de ayuda militar y policial especial respecto a un secuestro en Matamoros. El documento se envió con copia, entre otros, a la procuradora general de la República (PGR), Marisela Morales; al gobernador de Tamaulipas, Eugenio Javier Hernández Flores; al de Texas; al secretario de Gobernación, Alejandro Poiré Romero; a los embajadores de México en Francia y Alemania, Carlos de Icaza y Francisco González Díaz, respectivamente; al secretario de la Defensa Nacional, Guillermo Galván Galván; al director general del Centro de Investigación y Seguridad Nacional, Jaime Domingo López Buitrón; al presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos Raúl Plascencia Villanueva; y al embajador a cargo de la Misión Permanente en México de la Organización de los Estados Americanos.

La Presidencia respondió el 12 de enero, mediante la carta 22296904-62, a su planteamiento ciudadano: “Su caso ha sido turnado a la Procuraduría Social de Atención a Víctimas de Delitos para que sea atendido a la brevedad posible”. Ludivine recuerda, frustrada: “Nunca se puso en contacto conmigo esta Procuraduría Social”.

La procuradora Marisela Morales, en cambio, respondió al día siguiente: “He instruido al maestro José Cuitláhuac Salinas Martínez, subprocurador de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), para atender el asunto indicado”.

Hasta el cierre de edición, personal de comunicación social de la PGR, en el Distrito Federal, no ha ofrecido respuesta alguna a las diferentes solicitudes de información sobre el estatus que guarda la investigación.

A 9 mil 720 kilómetros de la Ciudad de México, en Berlín, Alemania, “ciudad hermana” del Distrito Federal desde 1993, el Departamento de Prensa y Relaciones Públicas de la Embajada de México explica amablemente que “los avances sobre la investigación vienen directamente de México […]. Se tiene a una persona responsable, que es una de las del Servicio Exterior Mexicano, que está constantemente en contacto con ella [Ludivine]. Ésta es una investigación en donde, digamos, nosotros funcionamos a partir de las autoridades de México”.

Apoyo internacional

Carmen, Heidi, Akira, Peter, Eberhard, Judith, Lisa, Osel, y Karl Heinz son sólo algunos de los compañeros de trabajo de Rodolfo en el Teatro de la ciudad de Bremerhaven que desean su pronto regreso sano y salvo. Así lo dejaron plasmado en una collage de firmas y frases de apoyo dirigido a él y sus familiares. Un tal Pablo, bailarín invitado, escribe en español: “Tío, te echo de menos por aquí”.

Ingeborg Fischer-Thein, presidenta en Brema de la Asociación Internacional Wagner, institución renombrada con 146 asociaciones en todo el mundo, de la cual Rodolfo Cázares fue becario, informó al Consejo Alemán y al Consejo Internacional de Música sobre la situación: “Desde el ángulo artístico y musical movilizamos lo que podemos. De todas formas para nosotros es inimaginable lo que está sucediendo en México […] Estamos viendo cómo ayudar”.

Las muestras de solidaridad se hacen manifiestas en todos los niveles: desde colectas entre el público por iniciativa de los compañeros de Rodolfo en Alemania, hasta el arrendador que le condona a Ludivine, provisionalmente, el alquiler del departamento donde la pareja vivía en Bremerhaven. Por cierto, el ala de Rodolfo en la sala del inmueble acumula el polvo de hace más de siete meses. “Cuando llegaba a casa, primero me daba un beso y luego tocaba el piano”, recuerda, con una sonrisa, Ludivine durante la entrevista con Radio Bremen TV; en el televisor, un video de Rodolfo dirigiendo una pieza del compositor y pianista ruso Pyotr Ilyich Tchaikovsky.

A nivel político, tanto el primer alcalde de Bremerhaven, Melf Grantz, como el presidente de la Corporación Municipal, Artur Beneken, ambos socialdemócratas, mostraron interés por el caso Cázares y contactaron el 6 de diciembre de 2011 al personal del Consulado de México en Berlín. La respuesta (que los mantendrían informados de los avances de la investigación) llegó dos días después, el 8 de diciembre. Desde entonces, y hasta la entrevista de Beneken para este reportaje, no ha habido ninguna comunicación de los funcionarios mexicanos.

“Enviamos una petición de apoyo a las autoridades del Consulado de México y se mostraron muy atentos ante ésta”, explica el mandatario, pero también concede que a raíz de esta situación, estuvo leyendo varias estadísticas sobre los secuestros y desaparecidos en el Norte de México y se asombró de la cantidad. ¿Por qué apoyan con tanto fervor a un residente que no es connacional?, “¡aquí todos los residentes son iguales y se les da el mismo trato!” enfatiza con convicción.

Roland Heermann , presidente de la Orquesta del Teatro de la Ciudad, en Bremerhaven, explica, frustrado: “Nuestro objetivo es informar a los políticos [locales] a través de la opinión pública. Tenemos la impresión de que las instituciones policiacas mexicanas no están haciendo su trabajo, que lo ven como un caso de secuestro más, por lo que no se hace nada. El problema es que el señor Cázares es ciudadano mexicano, por lo que las autoridades alemanas no tienen influencia. Gracias a la opinión pública que hemos logrado movilizar, se ha logrado involucrar al personal del Ministerio de Asuntos Exteriores Alemán y el del Ministerio de Cultura logrando un poco de movimiento”.

El Departamento de Prensa y Relaciones Públicas de la Embajada Alemana en México confirma: “Somos informados del caso por medios alemanes, y también el gobierno alemán está enterado del caso, pero no hay ninguna manera para nosotros de involucrarnos porque no es un ciudadano alemán; tampoco la esposa es alemana […] Lamentamos este caso, eso es muy claro. Hay interés público en Alemania. Como misión diplomática o consular no tenemos un papel en este caso muy lamentable”.

El 13 de febrero, las autoridades en las Archidiócesis de Múnich y Frisinga, en Nueva York, Estados Unidos, y París, Francia, recibieron copias de la petición de ayuda Solicitud de apoyo de la comunidad católica por el secuestro de mi esposo en México, redactada en francés y enviada al papa Benedicto XVI (quien visitó México en marzo pasado). Ni el idioma del amor suaviza el impacto causado por tener que implorar ayuda para un familiar secuestrado, “Votre Sainté […] Mon mari est mexicain et je suis française […] Kidnappé par un cartel de la drogue”, solicitar ayuda divina por la gente de México que queda desamparada ante el narcoterrorismo: “[…] Peuple mexicain désemparé face au narcoterrorisme”.

Un aspecto interesante en esta tragedia es el ménage à trois de nacionalidades. Alemania oficialmente tiene las manos atadas, pero los compañeros de Rodolfo en ese país se preocupan y actúan al informar del caso; México, en cambio, por haber sucedido el delito en territorio soberano y por tratarse de víctimas y delincuentes connacionales tiene la obligación de investigar y esclarecer los hechos. El secuestro incluyó a una ciudadana francesa cuyo marido también secuestrado. Meses antes de la tragedia, Rodolfo había solicitado la nacionalidad de dicho país. El hecho de estar secuestrado en México no fue impedimento para que el proceso de obtención de la ciudadanía gala siguiera su curso. Rodolfo, durante sus más de siete meses de secuestro recibió a principios de 2012, la ciudadanía francesa y por lo tanto tiene derecho a que personal del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia una esfuerzos con autoridades mexicanas.
De hecho autoridades francesas ya se pusieron en contacto con la SIEDO en marzo. ¿Secuestrado como mexicano y liberado como mexicano-francés? La libertad no tiene nacionalidad, la liberté no entiende de fronteras.

Futuro
La terminología de culpable o inocente en la problemática global de la “guerra” contra las drogas es un área muy gris. Lo que quizá quede más trasparente son los niveles de responsabilidad. Las leyes del comercio son muy claras al respecto: donde hay demanda, hay oferta. Un consumidor que quiera droga, en un estado donde la ingesta de ciertos estupefacientes no represente delito, o que esté legalizada, implica que en otro lugar del mundo se produzca, traslade y trafique para satisfacer esa demanda.

Tal vez en algún rincón de Europa, un grupo de amigos frente al televisor vea las últimas noticias sobre la situación en México, y en una de las 23 lenguas oficiales de la Unión Europea comenten lo increíble de la narcoviolencia, mientras que en sentido contrario a las manecillas del reloj, se rolan un golden acapulco o esnifan una raya de coca; ambas made in México. Eso sí, con una actitud muy cool. Quizá otro nivel de responsabilidad.

El silencio, sujeto al contagio del miedo, ya no es una opción. El Rodolfo de Ludivine y otros familiares siguen secuestrados. La desesperación la ha hecho más fuerte, más valiente. Las lágrimas ceden paso al desafío: “Desde que estoy en la lucha me siento mejor, y todos los días el ciento por ciento de mi tiempo lo pongo en eso”.

Ludivine ha denunciado su caso ante las autoridades de varios países, ha hablado con los medios de comunicación en dos continentes, escrito a tres presidentes y al papa y, junto con amigos y compañeros de su marido, intenta movilizar la opinión pública. Todo esto en cuatro idiomas.

“Me siento cansada, pero en la lucha no tengo tiempo de esperar. Mientras no sepamos nada hay esperanza y trato de ser positiva, de decir ¡eso no va a pasar, van a regresar!, y así voy”. Son sus últimas palabras en esta entrevista antes de despedirse.

Tenaces, Ludivine y los compañeros de su marido en el Teatro de la Ciudad de Bremerhaven continúan su causa. Informar a la opinión pública sobre la situación es la herramienta más eficaz que han encontrado para generar presión internacional, y que ésta se traduzca en respuestas más claras. Sienten que la falta de información por parte de las autoridades mexicanas sólo les genera dudas y desconcierto.

Ludivine piensa que, quizá, no debería haber esperado tanto tiempo para exponer el caso, que debería haber informado antes a las autoridades, que seis meses de silencio por miedo a represalias traería de regreso a su Rodolfo… Entendió que en la era de la globalización ya nada es simple: un secuestro en Matamoros puede tener repercusiones en algún lugar de Europa; un efecto mariposa muy cruel; parte mordaz de la Teoría del Caos.

Sobre la servidumbre voluntaria

Sobre la servidumbre voluntaria

No veo un bien en la soberanía de muchos;
uno solo sea amo, un solo sea rey.

Así hablaba en público Ulises[1], según Homero. Si hubiera dicho simplemente: “No veo bien alguno en tener a varios amos”, habría sido mucho mejor. Por lógica, debería haber dicho que la dominación de muchos no puede ser buena y que la de uno solo, en cuanto asume su naturaleza de amo, ya suele ser dura e indignante.

Añadió todo lo contrario: “Uno solo sea amo, uno solo sea rey”.No obstante, debemos perdonar a Ulises quien, entonces, se vio obligado a utilizar este lenguaje para aplacar la sublevación del ejercito, adaptando, según creo, su discurso a las circunstancias más que a la verdad. Pero, en conciencia, ¿acaso no es una desgracia extrema la de estar sometido a un amo del que jamás podrá asegurarse que es bueno porque dispone del poder de ser malo cuando quiere?

Y, obedeciendo a varios amos, ¿no es tantas veces más desgraciado? No quiero, de momento, debatir tan trillada cuestión: a saber, si las otras formas de república son preferible a la monarquía[2]. De debatirlas, antes de saber que ligar debe ocupar la monarquía entre las distintas maneras de gobernar la cosa pública, habría que saber si hay incluso que concederle un lugar, ya que resulta difícil creer que haya algo público en su gobierno en el que todo es de uno. Sin embargo, la cuestión puede dejarse para otro momento y realmente requeriría el tratamiento separado que implica por su misma naturaleza todo tipo de discusión política.

De momento, quisiera tan sólo entender cómo pueden tantos hombres, tantos pueblos, tantas ciudades, tantas naciones soportar a veces un solo tirano, que no dispone de más poder que el que se le otorga, que no tienen más poder para causar perjuicios que el que se quiera soportar y que no podría hacer daño alguno de no ser que se prefiera sufrir a contradecirlo. Es realmente sorprendente.

Sin embargo es tan corriente que deberíamos más bien deplorarlo que sorprendernos ante el espectáculo de ver cómo un millón de hombres son miserablemente sometidos y sojuzgados, la cabeza gacha, a un deplorable yugo, no porque se vean obligados por una fuerza mayor, sino, por el contrario, porque están fascinados y, por decirlo así, embrujados por el nombre de uno, al que no debería ni temer (puesto que está solo), ni apreciar (puesto que se muestra para con ellos inhumano y salvaje).

¡Grande es, no obstante, la debilidad de los hombres! Obligados a obedecer y a contemporizar, divididos y humillados, no siempre pueden ser los más fuertes. Así pues, si una nación, encadenada por la fuerza de las armas, se somete al poder de uno solo (como cuando la ciudad de Atenas sirvió a los treinta tiranos[3]), no deberíamos extrañarnos de que sirva, debemos tan solo lamentar su servidumbre; mejor dicho, no deberíamos no extrañarnos ni lamentarnos, sino más bien llevar el mal con resignación y reservarnos para un futuro mejor. Nuestra naturaleza es tal que los deberes cotidianos de la amistad absorben buena parte de nuestras vidas.

Es natural amar la virtud, estimar las buenas acciones, agradecer el bien recibido e incluso, con frecuencia, reducir nuestro bienestar para mejorar el de aquéllos a quienes amamos y que merecen ser amados. Así pues, si los habitantes de un país encuentran entre ellos a uno de esos pocos hombres capaces de darles reiteradas pruebas de su predisposición a inspirarles seguridad, gran valentía en defenderlos y gran prudencia en guiarlos; si se acostumbran paulatinamente a obedecerle y a confiar tanto en él como para concederle cierta supremacía, creo que sería preferible devolverle al lugar donde hacía el bien que colocarlo allí donde es muy probable que haga el mal. Empero, es al parecer muy normal y muy razonable mostrarse buenos con aquel que tanto bien nos ha hecho y no temer que el mal nos venga precisamente de él.

Pero, ¡oh, Dios mío!, ¿qué ocurre? ¿Cómo llamar ese vicio, ese vicio tan horrible? ¿Acaso no es vergonzoso ver a tantas y tantas personas, no tan sólo obedecer sino arrastrarse? ¿No ser gobernados, sino tiranizados? Sin bienes, ni parientes, ni mujeres, ni hijos, ni vida propia.

Soportar saqueos, asaltos y crueldades, no de un ejército, no de una horda descontrolada de bárbaros contra la que cada uno podría defender su vida a costa de su sangre, sino únicamente de uno solo. No de un Hércules o de un Sansón, sino de un único hombrecillo, las más de las veces el más cobarde y afeminado de la nación, que ni siquiera husmeado una sola vez la pólvora de los campos de batalla, sino a pensar la arena de los torneos, y que es incapaz no solo de mandar a los hombres, sino también de satisfacer a la más miserable mujerzuela.

¿Llamaremos eso cobardía? ¿Diremos que los que se someten a semejante yugo son viles y cobardes? Si dos, tres y hasta cuatro hombres ceden ante uno, nos parece extraño, pero es posible. En este caso, y con razón, podríamos decir que les falta valor. Pero si centenares, miles de hombres se dejan someter por uno solo, ¿seguiremos diciendo que se trata de falta de valor, que no se atreven a atacarlo, o mas bien que, por desprecio o desdén, no quieren ofrecerle resistencia?

En fin, si viéramos, ya no a cien ni a mil hombres, sino a cien países, mil ciudades, un millón de hombres negarse a atacar, a aniquilar al que, sin reparos, los trata a todos como a siervos y esclavos, ¿cómo llamaríamos a eso? ¿Cobardía? Es sabido que hay un límite para todos los vicios que no se pueden traspasar. Dos hombres, y quizás diez, pueden temer a uno. ¡Pero que mil, un millón, mil ciudades no se defiendan de uno, no es ni siquiera cobardía! Asimismo, el valor no exige que un solo hombre tome de asalto una fortaleza, o se enfrente a un ejército, o conquiste un reino. Así pues, ¿qué es ese monstruoso vicio que no merece siquiera el nombre de cobardía, que carece de toda expresión hablada o escrita, del que reniega la naturaleza y que la lengua se niega a nombrar?

Que se pongan a un lado y a otro a mil hombres armados, que se les prepare para atacar, que entren en combate, unos luchando por su libertad, los otros para quitársela: ¿de quienes creéis que será la victoria? ¿Cuáles se lanzarán con más gallardía al campo de batalla: los que esperan como recompensa el mantenimiento de su libertad, o los que no pueden esperar otro premio a los golpes que asestan o reciben que la servidumbre del adversario?

Unos llevan siempre como bandera la felicidad similar en el porvenir; no piensan tanto en las penalidades y en los sufrimientos momentáneos de la batalla como en todo aquello que, si fueran vencidos, deberían soportar para siempre, ellos, sus hijos y toda la posteridad. Los otros, en cambio, no tienen mayor incentivo que la codicia, que, con frecuencia, se mitiga ante el peligro y cuyo ficticio ardor se desvanece con la primera herida.

En batallas tan famosas como las de Milcíades[4], Leónidas[5] y Temístocles[6] que tuvieron lugar hace dos mil años y que están tan frescas en la memoria de los libros y de los hombres como si acabaran de celebrarse, ¿qué dio -para mayor gloria de Grecia y ejemplo del mundo entero- a tan reducido número de griegos, no el poder, sino el valor de contener aquellas formidables flotas que el mar apenas podía sostener, de luchar y vencer a tantas naciones, cuyos capitanes enemigos todos los soldados griegos juntos no habrían podido rivalizar en número? En aquellas gloriosas jornadas, no se trataba tanto de una batalla entre griegos y persas como de la victoria de la libertad sobre la dominación, de la generosidad sobre la codicia.

Son, en verdad, extraordinarios los relatos que se refieren a la valentía que la libertad pone en el corazón de quienes la defienden. Sin embargo, en todos los lugares y todos los días ocurre que un solo hombre oprime a cien mil y les priva de su libertad. ¿Quién podría creerlo si se lo contasen pero no lo viese con sus propios ojos? Si esto sólo ocurriese en países extraños y tierras lejanas, ¿quién no creería que tal relato era pura invención?

No obstante, a tal tirano único no es preciso combatirle ni abatirle. Se descompondría por sí mismo, a condición de que el país no consienta en servirle. No se trata de quitarle nada, sino de no darle nada. No sería necesario que el país haga nada por sí mismo, a condición de no hacer nada en su propia contra. Son pues los pueblos los que se dejan, o, mejor dicho, se hacen maltratar, ya que para librarse de ello bastaría con que dejasen de servir.

Es el pueblo quien se esclaviza y se degüella a sí mismo; quien, pudiendo escoger entre estar sometido o ser libre, rechaza la libertad  y admite el yugo; quien consiente su propio mal, o, más bien, lo busca. Si recobrar su libertad le costase algo, yo no le urgiría a ello. Aunque lo primero que debiera tener en su corazón es recuperar sus derechos naturales y, por así decirlo, dejar de ser bestia para volver a ser hombre, no espero de él tanta audacia. Admito que prefiera la seguridad de vivir miserablemente que una dudosa esperanza de vivir a su manera.

Ahora bien, si para tener libertad basta con desearla y con un simple quererla, ¿habrá una nación en el mundo que crea que la paga demasiado cara si la adquiere con un simple deseo? ¿Quién lamentaría tener la voluntad de recobrar un bien que se debería rescatar incluso pagando sangre por ello, un bien cuya pérdida hace que para todo hombre de honor la vida sea amarga y la muerte un beneficio?

Es cierto que, al igual que el fuego de una pequeña chispa crece y se refuerza, haciéndose más devorador cuanta más madera encuentra para quemar, pero al final se consume y termina extinguiéndose por sí mismo en cuanto deja de ser alimentado, también los tiranos cuanto más roban, más exigen, y cuanto más arruinan y destruyen, más obtienen y más servidumbre obtienen. Se hacen tanto más fuertes, tanto más descarados y dispuestos a asolar y destruir todo. Pero si no se les da nada, si no se les obedece, aunque no se les combata ni golpee, quedan desnudos y derrotados. Ya nada son, como la rama se seca y muere cuando su raíz queda sin jugo y alimento.

Para adquirir el bien al que aspira, el hombre audaz no teme ningún peligro y el hombre prudente no se desanima ante ninguna fatiga. Los cobardes y aletargados son los únicos que no saben ni aguantar el mal ni recobrar el bien que ellos se limitan a codiciar. La energía para pretender tal bien les es arrebatada por su propia cobardía y sólo les queda el deseo natural de poseerle. Este deseo, esa voluntad común a los sabios y a los imprudentes, a los valerosos y a los cobardes, les hace desear toda las cosas cuya posesión les haría más felices y contentos.

Sólo hay una cosa para la que los hombres, ignoro el motivo, no tienen la fuerza necesaria para desearla: ¡la libertad, bien tan grande y dulce! Una vez perdida la libertad, todos los males llegan uno tras otro, y sin ella todos los demás bienes, corrompidos por la servidumbre, pierden todo su gusto y sabor. Parece que los hombres sólo desdeñan la libertad porque, si la deseasen, la tendrían; da la impresión de que rehúsan alcanzar tan preciosa adquisición por ser demasiado fácil de conseguir.

¡Pobres gentes miserables, pueblos insensatos, naciones que os acomodáis a vuestro mal y os cegáis ante vuestro bien! Os dejáis arrebatar ante vuestros ojos lo más bello y luminoso de vuestras rentas, dejáis que saqueen vuestros campos y que roben y despojen vuestras casas de los viejos muebles legados por vuestros antepasados. Tal y cómo vivís, ya no tenéis nada vuestro. Parece que seríais felices si sólo quedase a vuestra disposición la mitad de vuestros bienes, de vuestras familias, de vuestras vidas.

Y tales estragos, tales desgracias y tal ruina no os llegan de mano de los enemigos, sino de un enemigo, de aquél al que vosotros habéis convertido en lo que es, aquél para el que marcháis valerosamente hacia la guerra y por cuya grandeza no rechazáis echaros en brazos de la muerte. Y, sin embargo, ese amo sólo tiene dos ojos, dos manos, un cuerpo, nada que no tenga el último de los habitantes de nuestras ciudades. Él sólo tiene de más aquello que vosotros le dais para que os destruya.

¿De dónde saca todos esos ojos que os espían, sino de vosotros mismos? ¿Cómo tendría todas esas manos que os golpean, sino os las tomase en préstamo? Los pies con que pisotea vuestras ciudades, ¿no son vuestros? ¿Qué poder tiene sobre vosotros, salvo a vosotros mismos? ¿Cómo se atrevería a agrediros si no fuese porque lo hace de acuerdo con vosotros? ¿Qué mal podría haceros si no fueseis los encubridores del ladrón que os roba, los cómplices del asesino que os mata, los traidores de vosotros mismos?

Sembráis vuestros campos para que él los devaste, amuebláis y acondicionáis vuestra casa para proveer su pillaje, educáis a vuestras hijas para entregarlas a su lujuria, alimentáis a vuestros hijos para que, en el mejor de los casos, les convierta en soldados, para que los lleve a la guerra y a la masacre, para que los haga ministros de sus codicias y ejecutores de sus venganzas. Os acostumbráis a la pena para que él pueda regalarse todas sus delicias y repantigarse en sus sucios placeres. Os debilitáis para que él sea más fuerte y pueda teneros agarrados por la brida con mayor rudeza. Tantas y tantas indignidades que las propias bestias se negarían a soportar si las sintiesen, y de las que podríais liberaros si intentaseis, no ya lograr vuestra liberación, sino solamente quererla.

Tomad la resolución de no servir más y seréis libres. No os pido que le empujéis y le hagáis tambalear, sino sólo que no le sostengáis. Entonces veríais como un gran coloso, al que se le ha roto su base, se derrumba por su propio peso y se destruye.

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La economía de la prohibición

La economía de la prohibición

La prohibición tiene un impacto siempre creciente en nuestra vida diaria. En Estados Unidos, la prohibición de ciertas drogas, incluyendo “guerras” contra ellas, se ha convertido en uno de nuestros problemas nacionales más visibles y acaloradamente debatidos. El propósito de la siguiente investigación es mejorar nuestra comprensión de los orígenes y resultados de la prohibición y por tanto indirectamente contribuir a que las políticas futuras se rijan por la racionalidad.

En el centro de este libro, una de las primeras investigaciones teóricas de la prohibición, está una teoría económica de la prohibición, que define a la prohibición como un decreto público contra el intercambio de un bien o servicio. Estudios recientes de decretos contra la cocaína, la heroína y la marihuana sugieren que estas prohibiciones producen altos costes y son extremadamente difíciles de aplicar. Más allá de esos costes y aplicaciones, argumento sin embargo que la prohibición efectiva es imposible de alcanzar, porque las consecuencias no pretendidas de la propia prohibición impiden cualquier beneficio.

Sostengo que la única solución a largo plazo a los problemas engendrados por el “mal uso” de un producto es la legalización de ese producto. Con la legalización, frente a la despenalización y otras formas de intervencionismo público, el gobierno trata al producto o servicio mal usado como a las semillas de soja, los chips informáticos o los lápices. El mercado está controlado por el propio interés y las limitaciones legales normales, como la ley de responsabilidad por los productos.

Este libro puede considerarse como un desafío a los prohibicionistas para que presenten una teoría que describa los beneficios de la prohibición. También puede considerarse como un desafío a quienes recomiendan que la prohibición sea reemplazada por alguna forma de despenalización. Aunque pueda ser una buena política de transición, la  despenalización (distribución en establecimientos públicos, altos impuestos, altas multas, etc.) mantendría un mercado negro, es una política inestable y no crea las condiciones necesarias para invertir o limitar el abuso de las drogas.

He hecho uso del análisis histórico y las aplicaciones de la teoría en este libro, incorporando las disciplinas de la economía, la historia, la criminología, la sociología y la ciencia política según se necesitaran. He evitado utilizar cosas como estimaciones de elasticidad y análisis regresivo porque resultan pasajeras, innecesarias y proporcionan una falsa sensación de certidumbre.

La perspectiva histórica transforma lo que podría parecer una postura inverosímil en una esencialmente sensata. Los importantes aspectos históricos que examino incluyen el papel de los economistas en las prohibiciones, los orígenes de las prohibiciones, la calidad del producto, los índices de criminalidad y la corrupción política durante las prohibiciones.

Hay pocas dudas acerca de la importancia de la prohibición en la historia estadounidense y su papel en los problemas sociales. La prohibición del alcohol fue un aspecto crucial del comercio y la tensión con la población india indígena. La sobriedad (junto con la esclavitud) fue el principal movimiento reformista en los Estados Unidos anteriores a la guerra y la prohibición fue un asunto político determinante en nivel estatal y local.

Después de la Guerra de Secesión, el prohibicionismo se extendió de Nueva Inglaterra tanto hacia el oeste como hacia el sur. Aunque a veces se vea como un paréntesis en el avance de la prohibición, el periodo de 1860 a 1900 vio el establecimiento de los cimientos de las prohibiciones nacionales con éxito.

Se descubrió la adicción, se formó el partido prohibicionista, se establecieron grupos como la Women’s Christian Temperance Union y la Anti-Saloon League y se aprobó una ola de prohibiciones a nivel estatal y local sobre alcohol, cocaína, opio, morfina, juego y prostitución.

La Era Progresista (1900-1920) marca la culminación del prohibicionismo estadounidense. Mientras Estados Unidos “progresaba” para convertirse en un poder imperial, lo hacía en parte sobre la prohibición internacional de los narcóticos y la Ley de Narcóticos de Harrison. La ley asimismo ayudó a “progresar” al sector médico y farmacéutico hacia el eminente estatus de monopolio del que ahora disfrutan.

La Era Progresista fue también testigo de la prohibición del alcohol durante la guerra y de la Prohibición Nacional del Alcohol (la Decimoctava Enmienda de la Constitución de EEUU). Nunca tanto han sido engañados tanto por tan pocos. La Decimoctava Enmienda y la Ley Volstead, que establecía el mecanismo de  aplicación de el enmienda, serían factores decisivos y negativos en la vida y cultura estadounidenses durante más de una década.

El fracaso de la Ley Seca ayudó a eliminarla temporalmente de la atención pública. El “noble experimento” no solo era embarazoso, sino que acontecimientos como la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial dominaban las preocupaciones públicas. La prohibición de la marihuana en 1937 fue relativamente insignificante (un mero efecto colateral de las prohibiciones de narcóticos y alcohol).

Las actuales prohibiciones contra los narcóticos se originaron con la guerra y las consideraciones de política exterior en el Extremo Oriente. En la década de 1960 las consideraciones de política exterior que ocasionaron la guerra en Vietnam generaron un aumento en el consumo de drogas y conllevaron una intensificación de la guerra contra las drogas.

Una lección temprana de la historia estadounidense es la inconfundible interacción entre guerra, alcoholismo y prohibición. Evitar la guerra es tal vez lo más importante que puede hacer un gobierno para evitar el alcoholismo, la adicción y el abuso de drogas. Por el contrario, el abuso de drogas y las prohibiciones son un coste significativo a largo plazo de la guerra.

La historia justifica asimismo la conclusión de que la prohibición es imposible de conseguir en un sentido económico. Los parlamentos sí aprueban prohibiciones y establecen sanciones y oficinas de cumplimiento. Las acciones de estas oficinas para aplicar la prohibición tienen algún efecto y cuando la prohibición sobrevive lo bastante como para aplicarse tiene éxito en un sentido político. Sin embargo, argumento que las prohibiciones no tienen ningún efecto socialmente deseable.

Por supuesto, la prohibición no debería evaluarse con un patrón superior a otras leyes, El asesinato va contra la ley, pero no todos los asesinos son apresados, condenados y castigados. Igualmente, no es realista esperar una prohibición completa o perfecta. Más bien la prohibición se medirá frente a sus intenciones públicas, es decir, reducir el consumo de un bien para reducir indirectamente males sociales (como crímenes, destrucción del libre albedrío, muertes relacionadas con drogas) y promover objetivos sociales (vida familiar, democracia, salud y desarrollo económico).

En la medida en que las prohibiciones producen aumentos de precios, producen aumentos en los delitos y en la corrupción política. Precios más altos para un producto prohibido también producen la sustitución de los productos relacionados y la innovación en sustitutivos más peligrosos. El que los productos prohibidos tiendan a ser más peligrosos que los sustitutivos legales es en muchos aspectos un resultado de la prohibición, no del propio producto.

Por tanto, suponer que sanciones más severas o un mayor rigor en la aplicación producirá una sustitución de los productos prohibidos por los legales es llegar a una conclusión inválida. Por tanto, no tiene fundamento la suposición de que precios más altos suponen haber alcanzado los objetivos de la prohibición. Con todas estas consideraciones, la defensa de la prohibición sigue estando injustificada incluso si existe la conexión indirecta entre el consumo de ciertos productos y males sociales.

El intento de entender toda acción humana (frente a una actividad meramente comercial) como racional representa una revolución en el pensamiento. Aplicada a las decisiones políticas, a esta revolución se le llama la economía de la elección pública, y desde esta perspectiva es inaceptable presentar la prohibición como una política social ignorante, irracional o imposible.

Los economistas sospechan ahora que cualquier pérdida neta para la sociedad producida por políticas públicas es resultado de la búsqueda de rentas en lugar de la ignorancia o la irracionalidad por parte de los políticos. La búsqueda de rentas es una búsqueda de privilegios y ganancias personales a través del proceso político. La búsqueda de rentas se distingue de la corrupción en la primera es legal y la segunda no.

La historia revela que las prohibiciones son en realidad ejemplos clásicos de apropiación de buenas intenciones públicas por parte de buscadores de rentas dentro del proceso político, explicando así la existencia de lo que en principio parecen ser políticas irracionales.

El método del estudio de la acción humana basado en la racionalidad fue llamado praxeología por el economista austriaco Ludwig von Mises. Su alumno F.A. Hayek, premio Nobel, lo llamaba la lógica de la elección. Los economistas contemporáneos reconocerán esta aproximación como desarrollada por Gary Becker. Otros científicos sociales, principalmente politólogos, criminólogos y psicólogos, sin duda reconocerán esta aproximación basada en la racionalidad como algo que se ha convertido en parte de sus propias disciplinas.

Aunque ese resultado no sea intencionado por mi parte, este libro resultará amenazador para muchos. Algunos calificarán la teoría de éste como doctrinaria, apologética, capitalista o liberal. Los especialistas pueden encontrar en él el olvido de papel de la adicción o de dejar de considerar ciertas estimaciones de elasticidad, composiciones químicas concretas o el papel que las circunstancias inusuales han desempeñado en mercados concretos en momentos determinados.

Sin embargo, en realidad muchos de los problemas que han tenido los economistas y otros científicos sociales con la prohibición es que han realizado investigaciones de mercados concretos sin aprovechar una teoría general.

Hace falta una última advertencia que no puede exagerarse. Los mercados en los que se ha implantado la prohibición, como el juego, los estupefacientes y la prostitución, han existido desde hace mucho tiempo y continuarán haciéndolo después de que mi libro y yo nos convirtamos en polvo. La prostitución es la profesión más antigua del mundo; la gente ha estado utilizando estupefacientes desde que la historia guarda registros y hombres y mujeres con criaturas que aman arriesgarse. La mayoría de los seres humanos viven para el ocio, no para el trabajo. El trabajo es meramente un medio para un fin.

No importa lo deplorables que puedan parecer a algunos las actividades anteriores, son “ocio” para otros. El único método de constante éxito para aumentar los patrones del ocio a niveles superiores es permitir que tenga lugar el desarrollo económico. Los individuos que usen ciertos productos o actividades de autodestrucción tienen problemas mucho peores que los visibles. La prohibición de estos bienes o servicios tendrá poco impacto en esos casos.

También es importante reconocer que los problemas en estos mercados (enfermedades, fraude, familias rotas y así sucesivamente) no son resultado de una falta de implicación del gobierno. De hecho, estos mercados se caracterizan históricamente por una gran implicación del gobierno antes de la aprobación de la prohibición.

Espero que este libro anime al debate, tanto en las comunidades académica como política, incluso entre quienes estén en desacuerdo con aspectos del mismo y que mediante ese debate consigamos una política pública más racional.

Sobre el Origen de la Propiedad y la Familia

Sobre el Origen de la Propiedad y la Familia

Es razonable dar comienzo a la historia humana hace 5 millones de años, cuando la línea humana de descendencia evolutiva se separaba de la de nuestro pariente no-humano más cercano, el chimpancé. Es también razonable comenzarla hace 2.5 millones de años, con el primer representante del homo habilis; o hace 200.000 años, cuando el primer representante “del hombre anatómicamente moderno” hizo su aparición; o hace 100.000 años, cuando el hombre anatómicamente moderno había logrado la forma humana típica actual. En vez de esto, desearía comenzarla desde hace 50.000 años. Esta es además una fecha eminentemente razonable. Para ese entonces los seres humanos habían desarrollado un lenguaje completo, lo que implicaba una mejora radical en su capacidad de aprender y de innovar, y el “hombre anatómicamente moderno” se había convertido en el “hombre de comportamiento moderno.” Es decir, cuando el hombre ya había adoptado la forma de vida de cazador-recolector, de la cual incluso subsisten aún algunos grupos.

Hace cerca de 50.000 años, el número de “seres humanos modernos” podría no exceder los 5.000 individuos, confinados al Noreste de África. Vivían en sociedades integradas por bandas pequeñas (10-30) personas que ocasionalmente se juntaban y formaron una reserva genética común de cerca de 150 y quizás hasta de 500 personas (un tamaño que los genetistas han encontrado como que es necesario para evitar efectos disgénicos). La división del trabajo era limitada, cuya partición principal era entre mujeres – actuando sobre todo como recolectoras – y hombres – actuando sobre todo como cazadores. No obstante, la vida parece haber sido buena inicialmente para nuestros antepasados. Se permitían una vida cómoda con solamente algunas horas del trabajo regular, con buena nutrición (alto valor proteico) y mucho tiempo libre para disfrutar.

Sin embargo la vida de cazadores y recolectores enfrentaba un desafío fundamental. Las sociedades de cazadores-recolectores llevaban esencialmente vidas parásitas. Es decir, no agregaban nada al suministro de productos entregados por la naturaleza. Sólo agotaban las fuentes de bienes. No producían (fuera de algunas herramientas) sino que consumían solamente. No cosechaban ni criaban sino que tenían que esperar a que la naturaleza regenerara y reaprovisionara. Esta forma de parasitismo implicaba el problema inatajable del crecimiento de la población. Para mantener una vida cómoda, la densidad demográfica tendría que haber seguido siendo extremadamente baja. Se ha estimado que una milla cuadrada de territorio era necesaria para sostener confortablemente una o dos personas, e inclusive, en regiones menos fértiles eran necesarios terrenos más grandes aún.

La gente podía por supuesto intentar evitar esta presión del aumento poblacional, y las sociedades de cazadores-recolectores de hecho lo intentaron. Inducían abortos, practicaban el infanticidio especialmente el infanticidio femenino, y reducían el número de embarazos manteniendo largos períodos de lactancia (que, conjuntamente con la baja grasa corporal característica de mujeres en constante movimiento, reducía la fertilidad femenina). Es claro que todas estas prácticas aliviaban el problema pero no lo solucionaban. La población seguía aumentando.

Dado que el tamaño de la población no se podía mantener en un nivel estacionario, sólo había tres alternativas para el surgente “exceso” de población. Podían renunciar a la vida de cazadores-recolectores y encontrar un nuevo modo de organización social, podían luchar por el suministro limitado de alimentos o podían migrar. Aunque la migración de ninguna manera era gratuita – tenían además que cambiar territorios familiares por territorios desconocidos – parecía como la opción menos costosa. Fue así como despegándose de su patria en el Este de África, el globo entero fue conquistado por bandadas sucesivas de gentes que se separaban de sus parientes para formar nuevas sociedades en áreas nunca antes ocupadas por seres humanos.

El proceso era esencialmente igual siempre: un grupo invadía algún territorio, la presión de la población aumentaba, algunas personas permanecían en el sitio, un subgrupo se movía más lejos, y así generación tras generación. Una vez que se separaban, no existía prácticamente ningún contacto entre las diferentes sociedades de cazadores-colectores. Por lo tanto, aunque al inicio estuvieron estrechamente relacionadas unos con otros por relaciones directas de parentesco, estas sociedades formaron reservorios genéticos separados y, al enfrentar diversos ambientes naturales y como resultado de la deriva genética y las mutaciones que interactuaba con la selección natural, en el transcurso del tiempo adquirieron apariencias claramente diferentes.

Parece que este proceso también comenzó hace 50.000 años aproximadamente, poco después de la aparición “del hombre de comportamiento moderno” y de su adquisición de la habilidad para construir embarcaciones. De este tiempo hasta hace alrededor de 12.000 a 11.000 años las temperaturas globales cayeron gradualmente (desde entonces estamos en un período interglaciar de calentamiento) y por consiguiente los niveles del mar bajaron.[1] La gente cruzaba el Mar Rojo en la Puerta de la Pena (Gate of Grief), que era entonces una simple brecha estrecha de agua sembrada de islas dispersas, hasta tocar tierra en el extremo sur de la Península de Arabia (que en ese entonces gozaba de un período comparativamente húmedo). De allí en adelante, como preferían permanecer en climas tropicales a los cuales se habían ajustado, la migración continuó hacia el Este. El recorrido se hacía sobretodo en embarcaciones porque hasta hace aproximadamente 6.000 años, cuando el hombre aprendió a domesticar caballos, esta forma de transporte era mucho más rápida y más conveniente que el recorrido a pie. Por lo tanto, la migración ocurrió a lo largo de la línea de la costa primero – y procedió de allí hacia el interior a través de los valles de los ríos – hasta llegar finalmente a la India. Allí, el movimiento de la población parece haberse partido en dos direcciones. La una prosiguió alrededor de la Península Indica hacia el Sureste de Asia e Indonesia (que por ese entonces estaba conectada al continente asiático) y finalmente al ahora fragmentado continente de Sahul (Australia, Nueva Guinea y Tasmania, que estuvieron unidas hasta hace cerca de 8.000 años), el cual en ese entonces estaba separado del continente asiático por un canal de sólo 60 millas de ancho, poblado de islas, lo que permitía navegar tramos cortos saltando de isla en isla, así como también hacia el Norte, costa arriba hasta la China y eventualmente al Japón. Por otra parte, el proceso de migración salió de la India en dirección Noroeste, a través de Afganistán, Irán, y Turquía y en última instancia hasta Europa. También hubo una división de esta corriente migratoria, cuya gente empujó en dirección Noreste hacia el Sur de Siberia. Migraciones posteriores, muy probablemente en tres oleadas, los primeros hace aproximadamente 14.000-12.000 años, pasaron de Siberia a través del estrecho de Bering – entonces un puente en tierra (hasta hace aproximadamente 11.000 años) – al continente americano y parece que alcanzaron la Patagonia cerca de 1.000 años más tarde. La última ruta de migración salió de Taiwán, la cual estaba ocupada desde hace aproximadamente 5.000 años, navegando a través del Pacífico hasta alcanzar las islas de la Polinesia y por último llegar a Nueva Zelandia, hace cerca de 800 años.

A pesar de todos estos detalles complicados, en cierto momento en el tiempo, la masa de tierra disponible para ayudar a satisfacer las necesidades humanas no pudo acrecentarse más. En jerga económica, la fuente del factor de producción “tierra” llegó a ser fija, y cada aumento en el tamaño de la población humana tuvo que sostenerse con la misma cantidad invariable de tierra. De la ley económica de rendimientos sabemos que esta situación tiene que terminar en un problema Maltusiano. La ley de rendimientos indica que para cualquier combinación de factores de producción – en el caso actual: tierra y trabajo – existe una combinación óptima. Si uno se desvía de este grado óptimo, aumentando el suministro de sólo un factor – en nuestro caso: trabajo – mientras que el suministro del otro – tierra – se mantiene constante, entonces la cantidad física de producción, o bien decididamente no aumenta, o por lo menos, no en proporción al suministro creciente de trabajo. Es decir, mientras otros factores permanezcan iguales, un aumento en el tamaño de la población, más allá de cierto punto, no viene acompañado por un aumento proporcional de riqueza. Si se pasa de este punto, la producción física de bienes por persona disminuye. El estándar de vida, en promedio, baja. Se ha alcanzado entonces el punto de superpoblación (absoluta).

¿Qué hacer para enfrentar este desafío? De las tres opciones antes mencionadas como respuesta a la presión del aumento poblacional: emigrar, pelear o encontrar un nuevo modo de organización social, solamente los dos últimos siguen abiertos. Me concentraré en el último, la respuesta pacífica.

El desafío fue enfrentado con una doble respuesta: por un lado economizando tierra y por otro lado “privatizando” la producción de descendencia – en una sola frase: a través de la instituciones de la familia y de la propiedad privada.

Para entender estos dos conceptos debemos dar primero una ojeada al tratamiento del factor de producción “tierra” por las sociedades de cazadores-recolectores.

Se puede asumir con seguridad que la propiedad privada existía dentro del marco de la casa tribal. La propiedad privada existía con relación a cosas tales como ropa, herramientas, instrumentos y ornamentos personales. Hasta el punto que tales artículos fueron producidos por particulares, por individuos identificables (durante su tiempo libre) o adquiridos por otras personas, de sus fabricantes originales, a través de regalos o intercambio (trueque) y eran considerados propiedad individual. Sin embargo, como los bienes eran el resultado de esfuerzos concertados o conjuntos, muchas veces eran considerados bienes colectivos. Posiblemente esto se aplicaba mayormente a los medios de subsistencia: a los frutos recolectados y a los animales cazados como resultado una cierta división del trabajo intra-tribal. (Sin duda la propiedad colectiva desempeñó, en ese entonces, un papel prominente en las sociedades de cazadores-recolectores, y es debido a esto que el término “comunismo primitivo” se ha empleado con frecuencia para describir economías primitivas, tribales: cada individuo contribuía a la “renta” hogareña según sus capacidades, y cada uno recibía de la renta colectiva según sus necesidades).

¿Qué decir de los suelos sobre los cuales ocurrían todas las actividades tribales? Uno puede determinar con seguridad que los suelos no eran considerados propiedad privada. ¿Pero eran propiedad colectiva? Se ha asumido típicamente que este es el caso. De hecho, sin embargo, los suelos no eran ni propiedad privada ni colectiva sino que, por el contrario, constituían parte delambiente, o más específicamente, de las condiciones generales de la acción.

El mundo externo en el cual ocurren las acciones del hombre se puede dividir en dos porciones categóricamente distintas. Por una parte, hay esas cosas que se consideran los medios o bienes económicos; y por otra parte, hay esas cosas que se consideran ambiente. Los requisitos para que un elemento del mundo externo pueda ser clasificado como un medio o un bien económico son tres. Primero, para que algo llegue a ser un bien económico, debe haber una necesidad humana. En segundo lugar, debe haber la percepción humana de una cosa que se cree está dotada de propiedades causalmente conectadas con la satisfacción de esta necesidad. Tercero, y lo más importante en el actual contexto, un elemento del mundo externo así percibido debe estar bajocontrol humano de tal forma que pueda ser empleado para satisfacer la necesidad dada. Es decir, solamente si una cosa es llevada a tener una conexión causal con una necesidad humana,y además esta cosa está bajo control humano, puede uno decir que este ente ha sido apropiado – se ha convertido en un bien – y por lo tanto es propiedad de alguien. Por otra parte, si un elemento del mundo externo tiene conexión causal con una necesidad humana, pero nadie controla ni interfiere con este elemento, entonces, tal elemento se debe considerar como parte del ambiente no asignado y por lo tanto no es propiedad de nadie.

Con estas consideraciones como telón de fondo, puede uno ahora responder la pregunta con respecto al status de la tierra en una sociedad de cazadores-recolectores. Ciertamente, los frutos recolectados de un arbusto son una propiedad; ¿pero qué decir sobre el arbusto que causalmente se asocia a los frutos recolectados? El arbusto es simplemente elevado de su estatus original, de ser condición ambiental de la acción y mero factor contribuyente a la satisfacción de necesidades del ser humano y una vez que ha sido apropiado, pasa al status de propiedad y factor genuino de producción: es decir, una vez que el hombre ha interferido a propósito, con el proceso causal natural que conecta el arbusto y los frutos, por ejemplo, regándolo con agua o podando sus ramas para producir un cierto resultado: un aumento en la cosecha por encima del nivel que se hubiera logrado naturalmente.

Similarmente, no se cuestiona que el animal cazado es propiedad; ¿pero qué decir sobre la manada de la cual formaba parte este animal? La manada debe ser mirada como naturaleza no poseída mientras el hombre no haya hecho nada que se pueda interpretar (y que está en su propia mente) como una causal conectada con la satisfacción de una necesidad percibida. La manada solamente se convierte en propiedad una vez que se ha satisfecho el requisito deinterferir con la cadena de acontecimientos naturales para producir cierto resultado deseado. Éste sería el caso, por ejemplo, cuando el hombre se dedique al manejo de los animales (pastoreo), es decir cuando intente activamente controlar los movimientos de la manada.

¿Qué decir sobre la tierra en la cual ocurre el movimiento controlado de la manada? Según nuestra definición, las personas que manejan las manadas no pueden ser considerados dueños de la tierra. Porque simplemente siguen sus movimientos naturales, y su interferencia con la naturaleza se restringe a mantener al grupo reunido, para tener acceso más fácil a sus miembros, en caso que se presente la necesidad de suministro de carne animal. Las personas que manejan las manadas no interfieren con la tierra para controlar los movimientos de la manada; interfieren solamente con los movimientos de los miembros de la manada. La tierra se convierte en propiedad una vez que deciden no controlar la manada y se dedican en vez de eso, a la cría de animales, es decir, una vez que tratan la tierra como un medio (escaso) de intervenir el movimiento de los animales mediante el control de la tierra. Esto requeriría confinar la tierra de alguna manera, cercándola o construyendo algunos otros obstáculos que restringieran el flujo libre, natural, de los animales. Más bien que ser simplemente un factor que contribuye a la existencia de las manadas, la tierra se convierte, ahora sí, en un genuino factor de producción.

Estas consideraciones demuestran que es erróneo pensar que la tierra era propiedad (colectivamente poseída) de las sociedades de cazadores-recolectores. Los cazadores no manejaban manadas y menos aún, no estaban dedicados a la cría de animales; y los recolectores no eran jardineros ni agricultores. No ejercitaban control sobre la fauna y flora tomadas de la naturaleza, atendiéndolas o preparándolas. Simplemente arrancaban pedazos de la naturaleza. La tierra no era más que una condición de sus actividades, no su propiedad.

Se puede decir que el primer paso hacia la solución de la trampa Maltusiana que enfrentaban con su crecimiento las sociedades de cazadores-recolectores, fue exactamente el establecimiento de la propiedad de las tierras. Presionados por el descenso en el estándar de vida, como resultado de la superpoblación absoluta, los miembros de la tribu sucesivamente (por separado o colectivamente) se apropiaron, cada vez más, de naturaleza (tierra) no-poseída previamente. Esta apropiación de la tierra tenía un efecto doble inmediato. Primero, se producían más bienes y por consiguiente se podían satisfacer más necesidades que antes. De hecho, este fue el motivo real detrás de la apropiación de las tierras: la idea de que la tierra tenía una cierta conexión causal con la satisfacción de necesidades humanas y podía ser controlada. Controlando la tierra, el hombre realmente empezaba a producir bienes en vez de simplemente consumirlos. (Importante, el producir bienes también implicaba ahorrar y almacenarbienes para consumir posteriormente). En segundo lugar, la mayor productividad alcanzada al economizar tierra, hizo posible por tanto que un mayor número de personas pudiera sobrevivir en una extensión dada de tierra. De hecho, se ha estimado que con la apropiación de la tierra y el cambio correspondiente en su existencia, al pasar de cazador-recolector a agricultor-jardinero y criador de animales, se pudo mantener, en la misma cantidad de tierra, un tamaño de población entre diez y cien veces mayor que antes.

Sin embargo, la economía en la tierra era solamente parte de la solución al problema que se presentó por la presión del aumento poblacional. Con la apropiación se hizo un uso más eficaz de la tierra, teniendo en cuenta que sustentaba un tamaño mayor de población. Pero la institución de la propiedad de la tierra en sí no afectó el otro lado del problema: la proliferación continuada de descendientes. Este aspecto del problema requería también una solución. Tenía que encontrarse una institución social que pusiera esta proliferación bajo control. La institución diseñada para lograr esta tarea fue la institución de la familia. Como Thomas Malthus explicaba, para solucionar el problema de la superpoblación, la institución del característico “comercio entre los sexos” también tuvo que experimentar un cambio fundamental.

¿En qué consistía el comercio entre los sexos antes y cuál fue la innovación institucional introducida por la familia en este aspecto? En términos de teoría económica, el cambio se puede describir como pasar de una situación donde ambas, las ventajas de tener hijos – creando unproductor potencial adicional – y especialmente sus costos – al crear un consumidor adicional (alguien a quien alimentar) – fueron socializados, es decir, cosechados y pagados por toda la sociedad más bien que por los “productores” del nuevo vástago, hasta llegar a una situación donde ambos, las ventajas así como también los costos que implicaba la procreación, fueron internalizados por, y de nuevo imputados económicamente a, aquellos individuos causalmente responsables de los hijos.

Cualesquiera que hayan sido los detalles exactos, parece que la institución de una relación entre hombres y mujeres, estable y monogámica – y también poligámica – que hoy en día se asocia con el término familia, es bastante reciente en la historia de la humanidad y estuvo precedida de una institución que podría definirse, en términos amplios, como inter-curso sexual “no restringido” o “no regulado” o como “matrimonio en grupo” (también conocido como “amor libre”). El comercio entre los sexos durante esta etapa de la historia humana no eliminaba la existencia de relaciones temporales, por parejas, entre un hombre y una mujer. Sin embargo, en principio consideraban a cada mujer un socio sexual potencial de cada hombre, y viceversa. En palabras de Friedrich Engels: Los “hombres vivían en poligamia y sus mujeres simultáneamente en poliandria, y consideraban a sus hijos como pertenecientes a todos. …. Cada mujer pertenecía a todo hombre y cada hombre a toda mujer.”

Sin embargo, lo qué Engels y muchos socialistas posteriores dejaron de notar en su glorificación de la pasada, y también supuestamente de la futura, institución del amor libre, es el hecho que esta institución tenía un efecto directo sobre la producción de descendientes. Como ha comentado Ludwig von Mises: “es cierto que, aún si una comunidad socialista pudiese establecer el `amor libre’, no podría de ninguna manera establecer el nacimiento gratuito”. Lo qué Mises implicaba con esta observación es que el amor libre tenía consecuencias, a saber embarazos y nacimientos, y que los nacimientos implicaban ventajas así como también costos. Esto no importaría mientras las ventajas excediesen los costos, por ejemplo, mientras un miembro adicional de la sociedad agregase más a ella como productor de bienes que lo que sacase de ella como consumidor – y esto pudo muy bien haber sido el caso durante algún tiempo. Pero según la ley de rendimientos esta situación no podía durar para siempre. Inevitablemente, se debía llegar al punto en que los costos del descendiente adicional excedían sus ventajas. Entonces, cualquier procreación adicional debía cesar – se tenía que ejercitar el freno moral – a menos que uno hubiese deseado experimentar una caída progresiva en el estándar de vida. Sin embargo, si se consideraba a los niños como hijos “de todos” o “de nadie” porque cada uno había mantenido relaciones sexuales con todos los demás, entonces el incentivo a refrenarse de la procreación desaparecía o disminuía perceptiblemente. El instinto, en virtud de la naturaleza biológica del hombre, lleva a cada mujer y a cada hombre a colocar sus genes en la siguiente generación de la especie. Mientras más descendientes tenga uno, mejor, porque más de sus propios genes sobrevivirán. No hay duda, este instinto natural humano se podría controlar con deliberación y raciocinio. Pero si el sacrificio económico que había que hacer fuera ninguno, o poco, por simplemente seguir sus propios instintos animales, ya que los niños eran sostenidos por toda la sociedad, entonces sería poco, o no existiría, el incentivo de ejercitar algún freno moral, de emplear la razón en materia sexual.

Desde un punto de vista puramente económico, entonces, la solución al problema de la superpoblación debía ser de inmediato evidente. La propiedad de los niños, o más correctamente, el confiarlos al cuidado por encargo, tenía que ser privatizada. Más bien que considerar a los niños como posesión colectiva, o confiados al cuidado por encargo a la “sociedad”, o ver los nacimientos como un evento natural incontrolado o incontrolable y en tal caso considerar a los niños como posesión, o encargo, de nadie, los niños tenían que ser considerados como entes producidos privadamente y confiados al cuidado privado.

Más aún y finalmente: con la formación de familias monógamas o polígamas vino otra innovación decisiva. Anteriormente, los miembros de una tribu formaban un sólo domicilio unificado, y la división del trabajo intra-tribal era esencialmente una división de trabajo al interior de tal domicilio. Con la formación de familias vino la separación de este domicilio unificado en varias moradas independientes y con ella también la formación de propiedades “separadas” – o privadas – de la tierra. Es decir, la apropiación previamente descrita de la tierra no era simplemente una transición de una situación donde algo que era anteriormente no-poseído, llegaba ahora a ser poseído, sino, más precisamente, como algo previamente no-poseído, se convertía ahora en varias posesiones separadas o moradas independientes (permitiendo así también el surgimiento de la división del trabajo inter-moradas).

En consecuencia, el aumento en la renta social derivado de la propiedad de la tierra ya no se distribuía como antes: a cada miembro de la sociedad “según su necesidad.” En vez de eso, la parte correspondiente a cada morada del total de la renta social vino a depender del producto imputado económicamente a cada una de ellas, es decir, a la labor y propiedades invertidas en la producción. Es decir: el propagado “comunismo” pudo continuar todavía internamente en cada morada, pero desapareció de la relación entre los miembros de viviendas diferentes. Dichas rentas difirieron, dependiendo de la cantidad y de la calidad del trabajo y de las propiedades invertidas, y nadie podía demandar algo sobre la renta producida por los miembros de otra casa, con excepción de la suya propia. Así, el “ir en coche” sobre los esfuerzos de otros llegó a ser casi, sino del todo, imposible. Aquel que no trabajaba no podría esperar seguir comiendo.

Así, en respuesta a la presión creciente del aumento poblacional había llegado a su existencia un nuevo modo de organización social, desplazando la forma de vida del cazador-recolector, que había sido característica en la mayor parte de la historia humana. Ludwig von Mises resume el tema así: La “propiedad privada en los medios de producción es el principio regulador que, dentro de la sociedad, balancea los medios limitados de subsistencia a disposición de dicha sociedad, con la menos limitada capacidad de aumentar el número de consumidores. Al hacer que la parte del producto social correspondiente a cada miembro de la sociedad dependa del producto económicamente imputado a él, es decir, de su trabajo y su propiedad, la eliminación de los seres humanos sobrantes en la lucha por la existencia, que se ensaña en los reinos vegetal y animal, sea substituida por una reducción en la natalidad como resultado de fuerzas sociales. El ‘freno moral`, las limitaciones impuestas por posiciones sociales sobre la natalidad, substituye la lucha por la existencia.”

Manufacturers of poverty….and immigrants

Libertarian Reflections

Manufacturers of poverty….and immigrants

Ricardo Valenzuela

A few months ago my friend Pablo Kleinman, invited me to do a radio interview at Univision in Los Angeles. Pablo is someone who was educated in Europe and the USA so, I immediately accepted knowing that the event would be a real interesting experience.

The goal of the interview was to explore the reasons why the southwest states of the USA, which use to be part of Mexico, are so rich and Mexico so poor and underdeveloped. It was a real tough job to find answers to an unquestionable reality: the states of California, Arizona, Colorado, Nevada, New Mexico, Texas etc report a GNP close to 4 trillion dollars while my country of Mexico can only show less than a trillion.

I received another invitation from Pablo for a new interview. It took me some time to decide whether to participate because of the complexity of the subject now suggested by Pablo: the new immigration law approved by Arizona.

This law is controversial for many reasons. Perhaps the most important one can be found in the appearance of the attorney general before congress to explain why he was about to file a suit against Arizona to block this new law. When one of the senators asked him if he had already read the text of the law, in an unbelievable and shameful way he answered that he had not.

In other words, the attorney general of the USA was about to file a law suit against a law in which he did not know its content.

Well, I have read the law so I know what is in it, but besides that, I want to share other credentials I have which I feel give me the right to express a responsible opinion about it. I was born and grew up in Sonora—the Mexican state border with Arizona—I have been legally residing in Arizona for years and I have always interacted between Sonora and Arizona. For five years I attended college at Tec of Monterrey in a city 100 miles south of Laredo Texas. During college vacations we use to drive Monterrey, Laredo, Del Rio, Eagle Pass, El Paso, Las Cruces, Nogales and then to my home town of Hermosillo. So, I know the border.

I married an Arizonan and I have 3 daughters who were born in Arizona. They married kids from Arizona and it is where they now live. For five generations my family has been a cattle exporter and we have crossed our cattle through all the Arizona—Sonora ports of entrance for more than 100 years. In a partnership with my friend from Sinaloa, Adolfo Clouthier, I participated in a company marketing Mexican produce all over the USA headquartered it in Nogales, Arizona. I was governor Bours’ representative in the US residing in Phoenix with big responsibilities about all kind of relations between Sonora and Arizona.

I am not a lawyer but, in my intellectual formation I had a big influence from a couple of real bright jurists. My father who had a degree of international law from the University of Brussels and my uncle Gilberto Valenzuela, who was jurist of the Mexican Supreme Court and also a jurist of the International Court at Holland. Someone whose life is described in a book title: “Gilberto Valenzuela, a life devoted to the principle of legality.” So, I strongly believe that countries with no rule of law are condemned to failure.

As a free market economist I believe that supply and demand will always meet, legally or illegally. And the most dramatic example of it, is the insane war that my country is fighting against an enemy which they will never subdue; the war against drugs. However, I also think, like my good friend Alberto Mansueti say in his book; ‘The Bad Laws’; some countries have only real bad laws. But my purpose is not to analyze the legal aspect of the problem; we have another one much more grave and important.

A few weeks ago the Mexican Secretary of State made a real irresponsible affirmation. “The only root of this problem is the refusal of the USA to approve a new immigration reform.” Oh, that sounds very simple. What about the one implemented in 1986? Through that process the USA legalized more than 10 million people and was the problem solved, no? Twenty years later the USA has another 20 million undocumented people who, running away from their countries, entered the US illegally and some experts say, in the background are another few million waiting, making this situation a very profitably business for international mafias

The real problem is not to come up with a new immigration reform to document those millions of people. We can find the real problem just asking a question. Why in the last 30 years 40 million people left their countries to, illegally, enter the USA?

A few years ago Tony Blair said something really wise. You can measure the greatness of countries by keeping track of the people leaving them, or people arriving in them. If that is the case, we can affirm that we come from midget countries. We come from countries where they don’t want to build the conditions to make their economies grow, the conditions to create jobs because, when people don’t find them, they are pushed to go to the USA. We are manufacturers of poverty and misery.

But we have political leaders showing up in Washington scolding congress, because they are not opening the doors for the people we are expelling from our countries because of our corruption, ineptitude and insecurity.

Blind with fear and irresponsibility we charge against bad gringos, racists, bullies, unjust. But we don’t see that we are the ones providing those miserable human beings as the raw material to build this tragedy. I can’t understand those masses of people, from all over Latin America, wearing the war paint to, without respecting the rule of law, demand some imaginary rights when in their countries never had the freedom to do the same thing against the tyrants who expelled them. I can’t understand why the whole Latin America’s GNP is less than 20% of the USA, and the only solution we have is to demand aggressively that the gringos take the many poor people we manufacture and expel.

We Mexicans will never get it. The new Arizona law doesn’t penalize immigration. The law only authorizes and gives the tools to the police force to secure the rule of law. If people enter the USA without the kind of requirements the law demands, they became outlaws and should be prosecuted.

The only thing that Arizona has done, is to approved the laws they consider necessary to promote a civilize way of living for their societies. The only difference with Mexico is that they do enforce the rule of law and we don’t know the meaning of those words.

The political correct people in Mexico City went so far, in the middle of their ignorance, to glorify delinquents who penetrate the USA breaking the law, they are just that, criminals.

Why don’t we abandon that role of beggars armed with big sticks? Why don’t we take down that flag of imaginary racism and stop barking to the moon on the water? If we want to find the causes and solutions to this sad and painful problem, we just have to take a look of our faces in the mirror, then make an act of contrition and stop manufacturing poor people and a lot of migrants invading the USA out of desperation.

CONVERSACIONES CON EL TIO GILBERTO XVIII

REFLEXIONES LIBERTARIAS
CONVERSACIONES CON EL TIO GILBERTO XVIII
Ricardo Valenzuela

En mi siguiente reunión con Don Gilberto, llevaba yo ya una clara idea de los sucesos que agredían al liberalismo al inicio del Siglo XX. Un parte aguas en esta contra ofensiva, sería la creación del Fondo de la Reserva Federal en los EU, luego que el cartel de banqueros encabezados por J. P. Morgan, se reunieran en una isla en la costa de Georgia en 1913 para establecer la estrategia y convencer al Congreso de la necesidad de un banco central, cuando la realidad era la edificación de un arma para eliminar la competencia. En esa reunión nacería el FONDO DE LA RESERVA FEDERAL (FED) y se conocería por muy pocos como; La Creatura de Jekyll Island.

Ahora entendía con más claridad la famosa parábola de la piñata del tío Gilberto en la cual, al romperse , los niños mas grandotes eran los que se hacían de la mayoría de las golosinas. El liberalismo era, como inclusive Marx lo había definido, una gran maquinaria de creación de riqueza pero, siendo algo novedoso, no existían los marcos para que el juego fuera justo y parejo por lo cual, manipulando sus esquemas, esa riqueza se concentraba en muy pocas manos creando los grandes capitales de la era: Morgan, Rockefeller, Rothschild, Warburg, Kuhn—Loeb en al área de la banca mundial, y en otras como la del petróleo, el mismo Rockefeller llegó prácticamente a tener el monopolio mundial, puesto que, las reservas de Arabia todavía no eran descubiertas.

Entre el compulsivo deseo del viejo establishment de  recuperar control que perdían con el liberalismo, y esa concentración de riqueza provocada por la ausencia de reglas, creaban un campo muy fértil para las agresiones que se preparaban en contra de esas nuevas libertades civiles. Se creaban, como consecuencia, dos bandos; los redentores de los abandonados por ese liberalismo que ahora calificaban de cruel y, los que identificaban la oportunidad de una vez más apropiarse del poder. Los segundos utilizarían diferentes estrategias, pero una de ellas, era el identificarse como los del bando contrario, redentores de los desvalidos y de esa forma, su mensaje cobraría una fuerza descomunal. Los nuevos capitalistas, ya fueran parte del cartel amafiado o realmente auténticos empresarios, se convertían en los culpables de todos los males de la humanidad.

Así me presento a la siguiente reunión con el tío quien sonriendo me recibe preguntando; ¿Descubriste algo? Creo que si, le respondo, aunque también se me presentan infinidad de dudas. A ver, me dice don Gilberto, exponlas. En primer lugar, no entiendo por qué al arribar el liberalismo, se formó esa concentración de riqueza en muy pocas manos. Piensa por unos segundos e inicia: “Ya hemos hablado de que el liberalismo era algo novedoso y por lo mismo, aun en pañales. La base de esta filosofía, el mercado, realmente no existía como tal después de siglos de feudalismo, mercantilismo y economías totalmente controladas y manipuladas por los diferentes estilos de gobierno. Pero es importante aclarar el que a pesar de esa concentración, la población en general prosperaba, pues algo le salpicaba de esa nueva riqueza. Cuando la marea sube, todos los botes suben con ella.

En una economía moderna siempre ese tipo de hombres emprendedores son necesarios, y siempre, óyelo bien, siempre, habrá cierta concentración de riqueza, puesto que, son ellos los que la están creando. Ahora, la función de un buen gobierno debe ser el crear las avenidas para esa formación, y nunca, óyelo bien igual, vestirse de redentor invadiendo ese campo que tanto ha perjudicado a la humanidad; la redistribución de la riqueza, porque es cuando los gobiernos se convierten en esos entes de la demagogia, con el poder para destruir decidiendo quien es merecedor de esa riqueza y, sobre todo, quienes deben ser los ganadores o los perdedores. Pero además, en ese proceso de transferencia, se forman las inmensas burocracias dedicadas a ello, y en el tránsito, lo que les llega a los necesitados es tal vez el 10% de lo expropiado.

Ante la nueva avenida del liberalismo, se reunieron dos de las pasiones mas poderosas del hombre, por un lado la ambición que en si, es el motor que impulsa las economías libres, pero llevada a ciertos extremos y sin las avenidas legales para darle curso, es cuando se pierde la proporción de las realidades y, como la calificara Ayn Rand, se convierte en irracional. En la otra cara de la moneda y ante esos nuevos millonarios, nacía la envidia de los que no tenían lo mas elemental, e inclusive, de los que si lo tenían pero compulsivamente deseaban mucho más. El poder de esos nuevos capitalistas, llegaba a tales niveles que rivalizaba con el de los gobiernos, y ello, se convertía en el gran dolor de cabeza para la clase política que no quería compartirlo.

Los representantes clásicos de esa nueva fuerza, eran primero, John D. Rockefeller, quien prácticamente llegaba a tener el monopolio del petróleo a nivel mundial, y segundo, J.P. Morgan, quien llegaba a controlar los mercados financieros de tal forma que se convertía en el perpetuo salvador del gobierno de los EU en sus crisis financieras, cuando él mismo orquestaba sus rescates. Se convertían también en los hombres más odiados, no solo de los EU, sino del mundo. Sin embargo, a 60 años de distancia de esos acontecimientos, yo ahora los observo como un proceso natural de algo que iniciaba y debía construir sus avenidas. Pero al inicio del siglo, el potaje estaba listo para la gran ofensiva en su contra.

En México, la situación era muy diferente, puesto que, al no haber participado en la Revolución Industrial, no se creaba la riqueza de la forma que lo hacían los EU, y por ello, el problema era más grave. La economía feudal, que existía desde la época de la colonia, creaba la concentración de la poca riqueza existente, y sobre todo, la concentración de la tierra. Sin embargo, de ello se culpaba al “liberalismo” de la dictadura Porfirista que nada tenía de liberal.

Ahora, si nos trasladamos a 1929, cuando Calles iniciaba la estructura política para el control total del país, nos daríamos cuenta de que coincidía con el estallido de la Gran Depresión iniciada en EU que tomara proporciones mundiales. La idea de Calles era aglutinar a todos los segmentos de la población en el partido, para de esa forma, evitar la emergencia de una verdadera sociedad civil, y así, identificar el Estado como el padre amoroso a cargo de todas las necesidades de sus hijos. Ya el estado controlaba la tierra a través del ejido, ahora con esta nueva tenaza, se proponía controlar el resto de la actividad económica ,y por supuesto, concentrar todo el poder político en su persona.

Por ello fue que nos rebelamos contra lo que Calles cocinaba; la dictadura de un partido, pero controlado por él, y eso era la dictadura de Calles que le diera vida al sistema político de la autocracia que actualmente tenemos. Pero nuestro movimiento fue ferozmente aniquilado por las fuerzas del ejército regular muy superiores, cuando el mismo Calles asumiera la Secretaría de Guerra. De esa forma nacía el Maximato y la dictadura de Calles, para luego convertirse en la dictadura del PRI. Ante el fracaso de nuestra campaña, yo tuve que abandonar el país puesto que Calles ya fusilaba a los Generales y líderes militares que habían logrado apresar.

 

La alternativa bolivariana pierde protagonismo en Latinoamérica

La alternativa bolivariana pierde protagonismo en Latinoamérica

Chávez descarta ir a la cumbre de Cartagena de Indias por recomendación médica

Cartagena de Indias Chávez abraza a su hija Rosa, ayer en Caracas. / JUAN BARRETO (AFP)

Hace tres años en la Cumbre de las Américas celebrada en Trinidad y Tobago, el presidente venezolano, Hugo Chávez, regaló a Barack Obama el libro Las venas abiertas de América Latina, la obra de Eduardo Galeano que durante décadas conquistó tantos corazones antiliberales en la región. Aquel gesto marcó en cierta forma la cúspide de la influencia continental del líder bolivariano de igual manera que su enfermedad actual es casi una metáfora de la debilidad de su alternativa política cuando la mayoría de los países latinoamericanos vive un momento de confianza y optimismo económico.

Estaba previsto que Chávez aterrizara al mediodía del viernes en Cartagena de Indias (Colombia) para asistir a la VI Cumbre de las Américas. En lugar de eso pronunció un discurso en el balcón del palacio presidencial de Caracas en el que anunció que el sábado viajaba “de nuevo a La Habana para un nuevo ciclo de radioterapia” para tratarse el cáncer que padece, dejando en el aire la posibilidad de detenerse brevemente en la capital del Caribe colombiano. Teatralmente, el presidente venezolano llegó incluso a someter a votación entre los miles de partidarios que le escuchaban si debía asistir o no a la cumbre. Una abrumadora mayoría le pidió que se quedase en Caracas.

De confirmarse, su ausencia se sumaría a la del presidente de Ecuador, Rafael Correa, que decidió no acudir a Colombia como un gesto de rechazo por no haber sido Cuba invitada —fue vetada por EE UU y Canadá— quedando el presidente boliviano, Evo Morales, como único representante del eje bolivariano en la cumbre. Precisamente la presencia de La Habana en la próxima cita, a celebrar en Panamá dentro de tres años, se ha convertido en una exigencia de los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA). Así lo manifestó el viernes el propio Morales nada más pisar suelo colombiano y el canciller venezolano, Nicolás Maduro, ha llegado a lanzar el desafío de que sin Cuba no habrá más cumbres de las Américas. De hecho, esta exigencia es de momento uno de los principales motivos de desacuerdo para firmar hoy la declaración final de la reunión.

A la polémica se unió Fidel Castro con un artículo titulado La Cumbre de las Guayaberas en el que arremete contra la Organización de Estados Americanos (OEA), el neoliberalismo, “doctrina oficial del imperialismo”, y recuerda el apoyo de Estados Unidos a los golpes militares en América Latina durante el siglo XX. Pero los argumentos del líder cubano han perdido eco en una región que en general en los últimos años ha recuperado soberanía, consolidado la democracia y experimentado un fuerte crecimiento económico. Del mismo modo, es de prever que la influencia de un Chávez convaleciente vaya perdiendo señal y que sin su inspiración personal la alternativa bolivariana pierda fuelle.

Algo similar ocurre con la ofensiva nacionalista lanzada por la presidenta argentina, Cristina Fernández, sobre Repsol YPF, que afecta no solo al capital español sino también a Estados Unidos, que posee más del 20% de la petrolera. La iniciativa peronista, que varios de los empresarios reunidos en Cartagena explican por motivaciones políticas y no por razones económicas, complicará la pretensión de Buenos Aires de que la declaración final de la Cumbre de las Américas recoja su reivindicación sobre las islas Malvinas frente al Reino Unido, ya que no se considera probable que EE UU entre en conflicto por esa cuestión con su tradicional aliado británico.

El nacionalismo económico, la inseguridad jurídica, el manejo caprichoso de la macroeconomía, la falta de separación de poderes, los monopolios parecen ir en dirección opuesta al rumbo tomado por los países más exitosos de América Latina como Brasil, Colombia, Chile o Perú, entre otros, que han hecho, como reiteró ayer el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, del buen gobierno, el fortalecimiento de las instituciones democráticas, la apertura comercial, la gestión prudente de la economía y el respeto a los derechos humanos la base de su prosperidad.

¿Cumbres? Las de antes

EL OBSERVADOR GLOBAL

¿Cumbres? Las de antes

Las diferencias entre el encuentro de Yalta de 1945 y el de Cartagena de este año ilustran cuánto ha cambiado el mundo

Los presidentes de Colombia y Bolivia posan antes de que inicie el partido amistoso entre los dos países. / RICARDO MORAES (REUTERS)

Dos cumbres: Yalta, 1945 y Cartagena de Indias, 2012. En la primera participan tres jefes de Estado; en la segunda, 30. En la primera, Stalin, Churchill y Roosevelt decidieron cómo iban a dividirse el mundo. En la segunda, los líderes hablaron. Y no tomaron decisión alguna con consecuencias para la gente de las Américas. En cierto modo, esto es bueno. Ninguno de los presidentes en esta Cumbre, ni siquiera Barack Obama, concentra tanto poder como los tres líderes reunidos en Yalta. Para darse cuenta de cuánto ha cambiado el mundo, basta leer esta poética nota oficial de los organizadores del encuentro de Cartagena: “El colibrí vuela rápido y llega muy lejos. Es, quizás, la única especie del reino animal que atraviesa el continente con una técnica impecable de vuelo… denominador común de los países del Hemisferio, desde Alaska hasta la Patagonia. Por todo ello, la figura de un colibrí de alas multicolores fue elegida como el logosímbolo [sic] de la Cumbre”. ¿Cuál habrá sido el logosímbolo de la Cumbre de Yalta?, me pregunté. Y sonreí al imaginarme la reacción de Stalin o Churchill al leer algo como esto. Sí; es un mundo distinto.

Por otro lado, es justo reconocer que la agenda oficial de la Cumbre de las Américas fue muy prometedora. Los jefes de Estado hablaron de pobreza e inequidad, desastres naturales, tecnologías de la información, seguridad ciudadana y la integración física del continente. Todos son temas válidos. Pero hay dos detalles importantes. El primero es que para avanzar en estos asuntos no hace falta una cumbre. Hay mucho que los países pueden hacer por su cuenta; de hecho algunos evidencian gran progreso. Pero no todos. Y los que siguen estancados no es a causa de sus vecinos. Los culpables del atraso son los mismos jefes de Estado que pronunciaron incandescentes discursos en la Cumbre. El segundo detalle es que los temas que más atención atrajeron no fueron estos asuntos prioritarios, sino otros sobre los cuales nadie espera que pase mucho: drogas y Cuba.

Sobre las drogas hay una buena noticia que ya ocurrió independientemente de la Cumbre: 2012 pasará a la historia como el año en que se levantó la prohibición para pensar en alternativas a la política sobre drogas que ha impuesto Estados Unidos. Esto no quiere decir que se vaya a abandonar una estrategia que claramente ha fracasado. Pero sí que ahora está permitido explorar otras posibilidades; que esto haya ocurrido en Cartagena es una señal de progreso. Y luego está Cuba. Varios presidentes están furiosos porque Cuba no está invitada a participar en la Cumbre de las Américas. El hecho de que este foro sea solo para países democráticos es, para ellos, un detalle irrelevante.

¿Qué tienen en común estos dos temas, las drogas y Cuba? Que ambos les permiten a los participantes en la Cumbre desviar la atención de sus propias fallas y dirigir el reflector hacia Estados Unidos. ¿Para qué hablar de la represión en Cuba, la libertad de prensa en Ecuador, el populismo argentino o la militarización de Venezuela si podemos hablar de Estados Unidos?

¿Cuál hubiese podido ser una agenda con consecuencias concretas? Aquí están dos posibles puntos:

1. El desarme latinoamericano. Esta es la región más homicida del planeta. Sufre de más muertos por armas de fuego que zonas del mundo que están en guerra. ¿Por qué no usar la Cumbre para que los presidentes de la región (después de denunciar a EE UU por sus criminales exportaciones de armamento) promuevan un plan para reducir el número de armas que tan libremente circulan y que están diezmando a su gente, especialmente a los jóvenes? Podrían lanzar una ambiciosa iniciativa que organice y movilice a madres, sindicatos, empresas, universidades, medios de comunicación, artistas y la sociedad en general para hacer de Latinoamérica una región con menos armas. Ingenuo, lo sé. Pero quizás más ingenuo aún es seguir sin hacer nada al respecto.

2. Inmigración. No me refiero a la disfuncional política inmigratoria de EE UU. Esa hay que reformarla. Pero, mientras eso sucede, ¿por qué los gobernantes de América Latina no hacen algo por mejorar la manera en la que sus países tratan a los trabajadores extranjeros de países vecinos? La inaceptable política de EE UU hacia los indocumentados es un dechado de virtudes comparada con las crueldades y abusos a los que son sometidos los inmigrantes pobres dentro de América Latina.

Estos son solo dos temas. Hay más. Pero no serán discutidos en las cumbres porque implican mirar hacia dentro y revelarle al mundo cosas horribles. Por eso es mejor hablar de los hermanos Castro y de la marihuana.

Obama promete una nueva era de asociación con América Latina

Obama promete una nueva era de asociación con América Latina

El presidente estadounidense reclama a la cumbre “promover la democracia en Cuba”

Cartagena de Indias El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, ayuda a Barack Obama a sentarse en la ceremonia inaugural de la cumbre. / LUIS ACOSTA (AFP

Después de años de olvido y atraído ahora por las enormes oportunidades económicas que esta región ofrece, Barack Obama ha prometido este sábado en la cumbre de Cartagena una nueva era de asociación con América Latina. Contener la penetración de China, abrir mercados para los productos norteamericanos y revitalizar la influencia política de Estados Unidos, crecientemente en entredicho, forman parte de los objetivos de la Casa Blanca con esta nueva estrategia.

“Para las Américas, este es un momento muy prometedor”, manifestó Obama en una reunión con empresarios de la región. “Se calcula que el comercio a través del hemisferio es solo la mitad de lo que podría ser. Tenemos que hacerlo mejor. Con cerca de mil millones de ciudadanos, mil millones de consumidores, entre nosotros, es mucho lo que podemos hacer”, aseguró.

Estados Unidos está a punto de poner en marcha dos nuevos tratados de libre comercio en el área —Colombia y Panamá— y sigue siendo un polo de atracción para las empresas y los Gobiernos latinoamericanos, pero la promesa de Obama puede llegar demasiado tarde. China ha avanzado de forma espectacular en los últimos años, es ya el principal socio comercial de varios países, incluida la gran potencia regional, Brasil, y le disputa a EE UU el liderazgo tradicional en el volumen total de inversiones extranjeras

Prácticamente todos los gobernantes latinoamericanos se quejan de la absoluta indiferencia que la Administración norteamericana ha mostrado hacia sus vecinos del sur a lo largo de los tres últimos años y, en conversaciones privadas, se muestran hoy más que escépticos de que las palabras de Obama se traduzcan en medidas tangibles a corto plazo.

Preocupado por contener a China en Asia y por buscar una posición dominante en la región del Pacífico, EE UU ha comprobado cómo China se le colaba en lo que antiguamente se entendía como su patio trasero, en perjuicio no solo de su credibilidad como potencia, sino también de sus posibilidades con vistas a un futuro que, como nunca en la historia, se observa hoy con gran optimismo en América Latina.

Obama trata ahora de recuperar el terreno perdido, no por la vía acostumbrada en este continente de la presión política y la imposición de condiciones, sino dando un impulso al comercio y al libre mercado desde una posición de igualdad. “Tenemos que aceptar que estamos en un mundo nuevo y que tenemos que relacionarnos de otra manera”, reconoció el presidente norteamericano. “Si EE UU se da cuenta de que sus intereses estratégicos de largo plazo no están en Afganistán o Pakistán, sino en América Latina, tendremos grandes resultados”, pronosticó el presidente colombiano, Juan Manuel Santos.

La mayoría de los presentes en esta cumbre albergan, no obstante, serias dudas al respecto. En unos casos, porque se aprecia que, mientras Obama habla de libre comercio, su país sigue imponiendo medidas proteccionistas. “Si quieres que un niño camine, no le impidas andar; si quieres que una industria exporte, no la protejas”, advirtió el presidente de México, Felipe Calderón. En otros casos, se sospecha que el repentino interés de Obama en América Latina está movido por los intereses electorales.

Antes de llegar a Cartagena, el presidente norteamericano hizo una escala en Tampa (Florida), donde están asentadas algunas de las empresas interesadas en expandir sus negocios en América Latina. Allí, Obama habló de los empleos que se pueden crear con ese comercio, de los beneficios que este acercamiento pueden tener para EE UU y, particularmente, para Florida, uno de los Estados decisivos para elecciones del próximo mes de noviembre.

La presencia de Obama en la Cumbre de las Américas le permite, además, pronunciar alguna frase en español y mostrar mayor proximidad física y emocional con los países de los que proceden la importante comunidad hispana, que tendrá un papel tan destacado en las presidenciales.

Uno de los 33 presidentes que participan en esta cumbre se quejaba ayer en privado de que “EE UU ha traído su política doméstica a esta reunión”. Indudablemente, el calendario electoral es el asunto más acuciante en estos momentos para la Casa Blanca. Eso facilita la relación amistosa que ayer se apreció en los foros de esta conferencia, pero dificulta las opciones del presidente de avanzar en problemas políticos como el de Cuba. Precisamente la importancia electoral de Florida, donde reside la mayor parte del exilio cubano, impide cualquier flexibilidad de Obama en esa materia. Ayer se limitó a decir que “uno de los desafíos que afrontamos ahora es el de promover la democracia en Cuba”.

En la anterior cumbre, celebrada en 2009 en Trinidad y Tobago, un Obama recién elegido presentó una política audaz de acercamiento a Cuba. Después de tres años sin ningún progreso, todo lo que puede hacer ahora el presidente es, como hizo con el presidente ruso, Dmitri Medvédev, prometerle a sus colegas latinoamericanos que el año próximo podrá ser más flexible.

Argentina: Pito catalán

Argentina: Pito catalán – por Vicente Massot & Agustín Monteverde

Que Cristina Fernández no haya anunciado el lunes pasado, en el acto que presidió en Ushuaia para conmemorar la gesta de las islas Malvinas, la nacionalización de YPF, no significa que la idea —hondamente arraigada en la plana mayor del kirchnerismo— fuera dejada de lado o postergada para reactualizarla en un momento mejor.

Mientras el gobierno espera que, fruto del acoso descarado a la empresa petrolera, el valor de su acción en Bolsa se derrumbe, la decisión de confiscar virtualmente las tenencias accionarias de la familia Eskenazi y de parte de las de los españoles de Repsol está tomada desde hace rato, sin que haya motivos para pensar que pueda haber existido alguna razón de peso, en los últimos días, susceptible de obrar un cambio de planes.

Si alguien creyese que la presidente, temerosa de una reacción internacional en cadena por la forma en que procede en contra de YPF, ha creído conveniente desensillar hasta que aclare el panorama, se equivocaría de medio a medio. Desde mayo del año 2003 el kirchnerismo inauguró entre nosotros una política exterior que pocos imaginaron en ese entonces que pudiese prosperar.

La debilidad argentina luego de declarar en forma unilateral el mayor default de una deuda soberana no permitía, según los críticos del santacruceño, compadrada alguna.

Néstor Kirchner pensó distinto y actuó en consecuencia convencido de que, precisamente la insignificancia de nuestro país unida al ciclo venturoso de la economía internacional, le abrirían el camino para hacer su voluntad, prescindiendo de considerar qué opinaran el FMI, CIADI y los tenedores de deuda argentina. Sobre el particular estuvieron desacertados quienes pronosticaban catástrofes si acaso se quisiera dar vuelo a una estrategia confrontativa con los organismos de crédito y las principales naciones del mundo y, en cambio, estuvo en lo cierto el que había sido elegido presidente de la República y se aprestaba a asombrar a los arcontes tutelares de la ortodoxia económica, con esa mezcla de irreverencia y soberbia que lo caracterizaba.

Asumir y embestir sin misericordia a expensas de los empresarios españoles, a quienes “puso a parir” según la acertada frase de uno de ellos; del Fondo Monetario, con el cual honró la deuda y despachó con cajas destempladas; del CIADI, al que ignoró sin despeinarse; de las grandes corporaciones que le habían iniciado juicio al país —a las que amenazó sin miramientos, diciéndoles que si querían continuar haciendo negocios en estas playas, debían olvidarse de los tribunales—; y, finalmente, de los acreedores que reclamaban contra el default, fue todo uno.

En esta escuela, se educó Cristina Fernández y cuanto está haciendo no es distinto de aquello que —en tiempos mejores, es cierto— puso en práctica su difunto marido.

Desde que en el año 2009 se tuvo conocimiento del primer laudo condenatorio del Ciadi no solo no honró su compromiso de paso sino que ni se inmutó por las posibles  sanciones que recibiría. Ahora, cuando los Estados Unidos tomaron medidas por el incumplimiento, la cancillería a cargo de Héctor Timerman le salió al cruce acusando al gigante del norte de tomar una serie injusta de medidas que, además, discriminan a nuestro país.

Similar ha sido la forma en que el kirchnerismo ha recepcionado las protestas ante la Organización Mundial de Comercio de 40 países preocupados, con razón, en virtud del grado de discrecionalidad con el cual se maneja la política de importaciones y exportaciones en Buenos Aires. Que algo así iba a suceder estaba cantado. Desconocer los fallos del CIADI y poner en manos de Guillermo Moreno el manejo del comercio exterior e interior era comprarse pleitos seguros. Sólo que a la señora presidente, como a su marido, los argumentos de los países donde la seguridad jurídica no se discute la tienen sin cuidado.

Entre mantener un entredicho con la administración demócrata de Obama, la OMC y el CIADI o dar marcha atrás en su política económica, está claro qué es lo que ha  privilegiado Cristina Fernández. Con esta particularidad digna de ser destacada para entender, con precisión, por qué actúa de esa manera: no es fruto de un capricho ni de una estrategia forjada a tontas y a locas, que comenzase por desconocer los riesgos de la jugada. El gobierno, acostumbrado a ignorar olímpicamente a los actores del oncierto internacional, sin consecuencia que lamentar, piensa que no hay razones para modificar el libreto.

¿Acaso Néstor no le armó en las narices de George Bush una Contra Cumbre en Mar del Plata, siendo él el anfitrión de tan importante cónclave? ¿Qué pasó? —Nada. ¿Acaso no desconocimos los fallos del Ciadi? ¿Qué pasó? —Poco y nada. Si hasta ahora un comportamiento de compadritos le ha pagado bien en lo único que le interesa al kirchnerismo —su clientela electoral— por qué habría de cambiar la dirección de las velas e iniciar una modificación del rumbo que tan buenos resultados le ha dado.

Para la presidente, Guillermo Moreno, Débora Giorgi y Alex Kicillof, el meollo de la cuestión no reside en las sanciones norteamericanas, los fallos adversos en el CIADI o las eventuales represalias de las naciones que han ido en queja a la OMC sino en la posible reacción de las tribus electorales adictas que en algún momento pudiesen sufrir, en términos de su calidad de vida, los efectos de esas sanciones. Mientras la población no perciba el fenómeno, sea porque no se dé cuenta de su naturaleza o porque en definitiva no le importe demasiado, el kirchnerismo redoblará la apuesta nacionalista y levantará el estandarte de la defensa del trabajo argentino y de la producción nacional para justificarse.

Puede que sea una táctica primitiva y hasta de corto alcance la suya, pero tiene la ventaja de que —al menos de momento— ninguno de los organismos, empresas y países damnificados por las arbitrariedades del gobierno argentino poseen armas suficientes para que entre en razón un país —el nuestro— que hace diez años decidió hacerle pito catalán al mundo y se salió con la suya. Hasta la próxima semana.

Wikipedia: Cristina Elisabet Fernández de Kirchner, commonly known as Cristina Fernández or Cristina Kirchner, is the 55th and current President of Argentina and the widow of former President Néstor Kirchner.

Guatemala: La novela de facturas compradas – por Reny Mariane Bake

Guatemala: La novela de facturas compradas – por Reny Mariane Bake

El último informe de Latinobarómetro (2011) menciona que los avances en América Latina continúan silenciosamente sin atención. Ocho de cada 10 latinoamericanos están conectados con el mundo a través de celular, y cuatro de cada 10 hoy tienen un nivel de educación más alto que el promedio del hogar en que nacieron.

El informe también mide los desafíos a la democracia. El problema más importante para los latinoamericanos es la delincuencia y la seguridad pública. De las cosas que los ciudadanos latinoamericanos consideran le faltan a la democracia: reducir la corrupción (48%), garantizar la justicia social (33%), aumentar la participación ciudadana (31%) y la transparencia del Estado (31%). Sólo un 13% dice que a la democracia no le falta nada, que está bien como está. En el caso de Guatemala, falta: reducir corrupción (41%), justicia social (25%), aumentar transparencia del Estado (27%), falta participación ciudadana (26%) y consolidar los partidos políticos (14%).

Al sumar estas opiniones sobre Guatemala, el 68% de lo que le falta a la democracia está relacionado con la corrupción y transparencia. En otra parte del informe se menciona que el combate de la corrupción es un tema cultural, más que otra cosa y comenta sobre la “moral relajada” de las sociedades de permitir fraudes sociales.

Como la corrupción es uno de los lastres endémicos que atrasan el desarrollo de Guatemala, mientras leía el informe en Semana Santa, reflexionaba en la situación a la que he bautizado “Facturas compradas”: la misma relaciona a un par de personas conocidas, que incluyen a quien ocupa uno de los viceministerios de Finanzas. Para mí, el tema de fondo no es si fue culpa de ellos o de sus contadores, sino que en Guatemala pareciese que es “socialmente aceptado” que quien se encarga de cuidar el Presupuesto Nacional esté en algo así.

Casi al mismo tiempo, en Hungría renunció el Presidente por que le comprobaron que hace 20 años copió su tesis y en Costa Rica renunció el ministro de Finanzas por un escándalo de evasión fiscal. ¿Qué estándares queremos para nuestros funcionarios, especialmente aquellos que cuidan de nuestros dineros? El desarrollo lo lastra en buena medida la corrupción y el mal ejemplo de tolerar “dependiendo”. No es asunto de “me caen bien o no”, “es amigo, del partido, etc.”, sino que es un asunto de que no “ solo” nos exijan que paguemos más impuestos, sino que los que pagamos impuestos “exijamos” y cuestionemos a quienes cuidan y cómo se usan nuestros dineros. Eso se llama participación ciudadana y un 26% de guatemaltecos considera que es lo que le falta a la democracia. Cambiar imagen también es una de las tareas pendientes de AL según Latinobarómetro. Comencemos a cambiar la imagen que se tiene del país y qué se es “tolerante”. Exijamos ética, valores y ser ejemplo de vida para los jóvenes. Valores es lo que más se discute en las universidades y en las iglesias. ¿Qué estándares queremos en los funcionarios públicos?

Argentina: Duras tapas en los medios de España: “Kirchner nos quiere robar” – La Nacion

Argentina: Duras tapas en los medios de España: “Kirchner nos quiere robar” – La Nacion

Los diarios ibéricos criticaron fuertemente al Gobierno argentino ante la posibilidad de que el Estado ingrese en YPF.

La tensión generada entre la Argentina y España por la posible re estatización de la empresa Repsol-YPF ocupó la portada de los diarios ibéricos, que advirtieron que la presidenta Cristina Kirchner tendría “decidida” la “expropiación” de la petrolera.

“El País”, por caso, tituló: “La amenaza argentina de expropiar YPF pone en guardia al gobierno”, y seguidamente advirtió que “Buenos Aires redacta un decreto para tomar la filial de Repsol”.

El “ABC” colocó una foto a toda página de Cristina con la banda presidencial, y la leyenda “Kirchner amenaza a España “, mientras en la bajada señaló que “Rajoy presiona para que la presidente argentina no ejecute la expropiación de YPF, filial de Repsol, que tiene decidida”.

Por su parte, “El Mundo” sentenció que “Kirchner redacta la orden para nacionalizar la filial de Repsol”, pese a que, hasta el momento, no hubo un anuncio de la Casa Rosada en tal sentido, aunque sí críticas a la empresa Repsol por presunta falta de inversión.

“La Vanguardia” sostuvo que “España presiona a Argentina para que no expropie YPF”, y advirtió que se registra una “máxima tensión ante la sospecha de que la presidenta ultima la expropiación del 50,01 por ciento” de las acciones de esa compañía.

En esa línea, “Cinco Días” advirtió sobre una “Tensión límite entre España y Argentina por YPF”, y acompañó el título con una foto de Rajoy con la presidenta, curiosamente sin el luto que la acompaña desde la muerte de Néstor Kirchner de octubre de 2010.

Más gráfico, “El economista” encabezó con “Cacicada de Kirchner en Repsol”, y que “Argentina tiene lista la nacionalización” de esa empresa, mientras que “Expansión”, en tono escueto, dispuso “Crisis entre España y Argentina”.

Por último, con dureza atacó el medio “La Gaceta”: “ Kirchner nos quiere robar a los españoles” señalaron en la tapa de su medio con una foto de la Presidenta.

 


La cumbre de las lloronas

La cumbre de las lloronas

El liderazgo de Hugo Chávez reside, fundamentalmente, en el dinero que reparte. Son muy pocos los que en Venezuela lo siguen sin que haya una relación clientelar de por medio. Los enlaces pueden ser: contratos, altos cargos, sencillos empleos, dádivas, “misiones”, licencias o promesas de conceder favores. Su tan cacareada Misión Vivienda consiste principalmente en asignar cupos y realizar censos de necesitados que sólo han visto maquetas. Los miles de damnificados por las lluvias tienen años sufriendo arrumados en refugios improvisados.

opinan los foristas

Con escasas excepciones, hasta las lágrimas derramadas por su salud son financiadas con el chorro de petrodólares de la larga bonanza que le ha tocado en suerte administrar. Los canales de TV repiten lastimeras promociones sobre su enfermedad a cada minuto. Pero la propaganda sola no hace el efecto, hay que pagarle a los que asisten al pre-velorio. Igual que se hace en la tradición de las lloronas, esas mujeres a quienes se les paga para que lloren en los velatorios, todavía vigente en algunas regiones del continente.

Así como en Venezuela el régimen chavista representa el mayor despilfarro, la corrupción más descarada y el clientelismo más grosero; hacia afuera, en América Latina, Hugo Chávez ha presidido el gobierno más generoso con sus vecinos del que se tenga noticia desde que se fundaron nuestras repúblicas.

Ni siquiera Estados Unidos actuó con tanta largueza en los años de la Alianza para el Progreso ni lo hace en la cooperación militar con sus aliados más cercanos. Porque hay que tomar en cuenta la dimensión de las economías. Proporcionalmente, el régimen chavista ha pagado y/o regalado a sus vecinos varias veces lo que los gringos han aportado en ayuda al sur del rio Grande.

Los gobiernos (y las economías) de Cuba, Nicaragua, Bolivia, Ecuador, Colombia, Argentina, Brasil, Uruguay y la mayoría de los países del Caribe angloparlante han sido beneficiados con contratos leoninos, inmensos descuentos, avales de deuda privada, proyectos irrealizables, importaciones infladas, pago de deuda sobrevaluada, convenios inequitativos, regalos de aviones, petróleo y pago de mano de obra esclava al estado que ofrece los servicios. Ha sido también Venezuela la chequera loca dispuesta a pagar cuanta reunión y sarao se les ocurra a los burócratas del subcontinente, siempre y cuando el verbo inagotable del caudillo llanero tenga escenario.

Ahora se reúne la VI cumbre de las Américas en la bella ciudad de Cartagena con la presencia de los jefes de Estado de todo el continente, menos el cubano. Y precisamente uno de los temas será la queja de los beneficiarios de los cheques venezolanos por la ausencia de la dictadura cincuentenaria. Hasta Correa, el aventajado alumno ecuatoriano de Chávez, dijo -al regreso de ¡Turquía!- que no iba porque para qué tanta cumbre y en protesta por el desaire a los Castro.

Háblese de lo que se hable en Cartagena, flotará en el ambiente un aire de triste despedida. Es la última vez que asistirá el dadivoso y estrafalario Chávez. Los cheques se agotan por la pronta ausencia del alegre pagador. A quien se le ha perdonado todo. Desde violaciones a la Carta Democrática de la OEA (incluyendo elementales derechos humanos) hasta insultos procaces, como los proferidos contra el presidente Santos y el secretario general Insulza.

Uno de los vejados, el sibilino anfitrión, acaba de darle un premio de consolación al dueño de la munificente chequera: lo ha llamado “factor de estabilidad en la región”. No importa que ese “factor de estabilidad” haya dado cobijo y apoyo a grupos terroristas que buscan aniquilar al gobierno colombiano. No importa que en Venezuela haya aumentado el narcotráfico y ocurran complicidades tan evidentes con capos como Walid Makled, ni que los dineros de Pdvsa financien campañas electorales foráneas ni que su gobierno pague las facturas de Tele Sur, propagandista de todos los grupos desestabilizadores de la región.

Cartagena será uno de los últimos escenarios donde la mayoría del club de gobernantes americanos agasaje al caudillo del socialismo del siglo XXI, en agradecimiento a sus servicios. La pesadumbre tendrá su lugar. Las lágrimas también se compran.

Chavismo: Del deterioro a la degeneración

 

Chavismo: Del deterioro a la degeneración

14 Abril, 2012

“…y mientras la definición precisa de cada ciudadano se aplica exclusivamente a él, existe,
al mismo tiempo, una definición común aplicable a todos ellos.”
Aristóteles

Cuando hablamos del chavismo pareciera correcto decir que son unos elefantes que no vuelan como los tucusitos, pero la verdad es que no vuelan en absoluto; exceptuando lo que hace su “presidente turista”. Tal afirmación sirve para entrar en el tema de lo que un gobierno puede hacer, que podría ser más coherente que el teórico debe hacer.

opinan los foristas

En todo momento estamos conscientes, a diferencia del chavismo, de que en las sociedades contemporáneas el gobierno dejó de ser el centro único de Poder. Las sociedades de hoy encarnan más el pluralismo, con organizaciones no políticas enfocadas en realizaciones únicas, pero también con movimientos políticos pequeños con enfoques o intereses políticos específicos, únicos.

Los venezolanos ya hemos visto pasar –en tiempos recientes y ahora más con el chavismo- los intentos por resolver la problemática social por vía del “carisma”, personas que encumbramos por votación popular, generalmente con una muy pequeña participación de la población. Pero hoy, más que antes, constatamos a diario y taladrantemente que esa tontería termina en resultados erróneos y en mal rendimiento, fatales en el caso del chavismo, cuya omnipotencia conjugan como regalo de los dioses para el culto a la personalidad.

Adam Smith (The Wealth of Nations, 1776) planteó que el gobierno no puede manejar la economía debido a su misma naturaleza, aunque no negaba la competencia que tenía. Henry Spencer (The Road to Serfdom, 1944), como filósofo inglés liberal, fue un fervoroso opositor de los controles gubernamentales. N. F. Hayek, neoconservador, arguyó la incompetencia del gobierno, que amenaza a la libertad.

La “privatización”, palabra inventada por Peter F. Druker (The Age of Discontinuity, 1969) para referirse a desposeerse el gobierno de empresas nacionalizadas, se aplicó con conservadores como Margaret Thatcher, Jacques Chirac y se hizo política oficial de China. Otra forma de privatización ha sido la contratación de particulares para encargarse de servicios públicos, por vía de licitaciones públicas, pagando el gobierno por: aseo, bomberos, cárceles, entre otros; son cosas que se pueden hacer, y que se hacen cuando la incompetencia llega a las evidencias de fracasos notorios, como los del chavismo con la basura, para mencionar uno de tantos.

En el siglo 19 hubo casos de funcionamiento efectivo como el correo y los ferrocarriles en Europa, los seguros de salud en la Alemania Imperial, la compensación para los trabajadores en la Austria Imperial (Franz Kafka fue un administrador competente, “pese” a ser una gran novelista); y en el siglo 20 puede mencionarse el New Deal en Estados Unidos (Franklin Delano Roosevelt). Pero después de la Segunda Guerra Mundial, sólo Japón ha tenido éxito con programas gubernamentales, ya que en los demás países, democráticos y comunistas, han sido un desastre. En China, desde que privatizó la producción en sus granjas, aumentó grandemente la productividad de la noche a la mañana; en Suiza el servicio postal es excelente; en Estados Unidos los ferrocarriles, que no son del gobierno, funcionan eficientemente, como no es el caso en el resto del mundo.

Para el mundo está muy claro que el “gobierno” no puede financiarse hasta el infinito clavándole impuestos sin fin a la gente, menos para refinanciar tantos fracasos.

La realidad regresiva del chavismo retoma actividades inútiles, comprometidas con el ayer, con lo obsoleto, con lo que ya no es ni puede ser productivo. Creen que lo fracasado “es para siempre”, reinstalable, irremediable. Su método “alternativo”, con recursos escasos de hombres y dinero, es “absoluto” y “sagrado”, razón por la cual refinancian y duplican la reinyección del despilfarro, demostrando cuán poderosas son las fuerzas del mal; y encima de todo tienen las bolas de acusar de “traición” y “abandono de principios” a otros. Con ese bagaje, la actitud de “vencer o morir” se nos dio como “único camino” en el comunismo ruso, el nazismo alemán, la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial.

El símil con el abuso de las drogas es la misma horripilante perversidad: las campañas para suprimirlo fracasan y empeoran la situación, en “dolce far niente”, porque no se hace lo que se puede hacer: eliminar sus utilidades, legalizar las penas…

Pero si los gobiernos no abandonan lo que no pueden hacer, tampoco deben incrementar la carga, como hace el chavismo irracionalmente, y menos cuando no contienen innovaciones. De ahí la necesidad de unas líneas de presiones políticas constantes, en todas las áreas de la sociedad, implacablemente, ya que la degeneración en marcha tampoco es algo que el gobierno puede hacer decentemente. Lo que el chavismo hace es lo que no puede hacer, y entonces distorsiona todo el sistema lógico, con aumento constante de gastos y disminución constante de la satisfacción y del desempeño.

Los servicios oficiales, creados por razones y requerimientos básicos de la sociedad, degeneran cuando la acción del gobierno no sigue rígidas condiciones de utilidad, como son: que la actividad siga siendo la única forma de realizar determinada tarea; que no sobreviva a su utilidad y no continúe –adicionando “inventos”- ante el logro de su objetivo; que no se ponga al servicio de fines políticos, por muy laudables que sean; y que se conserve estrechamente enfocada en un servicio específico para el público.

Dentro de lo que se puede hacer hay reglas que no admiten violación. En el instante en que dejen de observarse –como en las evidencias que deja el chavismo regadas por todas partes- la actividad se “politiza”. Y esto invariablemente significa el deterioro del servicio.

Las violaciones del chavismo están pasando del deterioro a la degeneración.

 

Capriles a Maduro: No me siento aludido por expresiones homofóbicas

“Gobierno hace esfuerzos para meterme en su pantano”

Capriles a Maduro: No me siento aludido por expresiones homofóbicas


Henrique Capriles Radonski realizó el recorrido en el Zulia en compañía del gobernador Pablo Pérez CORTESÍA

ALICIA DE LA ROSA EL UNIVERSAL

“A algunos hay que decirles dime de qué presumes y te diré de que careces”. Con estas palabras contestó el candidato de la unidad, Henrique Capriles Radonski, a las expresiones homofóbicas “sifrinito, mariconsote y fascista” que el canciller Nicolás Maduro hizo el pasado jueves en su contra durante un acto en conmemoración a los sucesos del 11 de abril de 2002.

“Para nada me siento aludido, esa son picadas de mosquitos (…) Yo voy a usar una frase que a ellos (oficialistas) les encanta usar: Águila no caza mosca”, expresó el aspirante presidencial, quien realiza su segundo día de recorrido casa por casa en el estado Zulia. “La mentira no va a derrotar a la verdad, ni el odio al amor. Yo le digo a los venezolanos: ¿Queremos vivir tranquilo? Aquí tenemos quienes hablan de tranquilidad y quienes de confrontación”.

Acompañado del diputado por Un Nuevo Tiempo (UNT), Julio Montoya y el gobernador del Zulia, Pablo Pérez, Capriles recorrió las calles del municipio San Francisco e indicó que en su gestión como gobernador de Miranda más de 120 mil familias en un año han logrado mejorar sus viviendas y declaró que se propone en seis años que ningún venezolano viva en casa de tablas o latón, sino que vivan bajo un techo digno. “Pablo (Pérez) cuando llegue a la presidencia tendrás mejores recursos para realizar los proyectos”.

Se refirió a los acontecimientos de abril de 2002 y envió un mensaje al Gobierno. “El pueblo pasó la página de los sucesos terribles e impunes. Desde hace diez años quienes permanecen allí (en el poder) son los que le interesa la confrontación, la división”.

Reiteró que al presidente Hugo Chávez “se le acabó el discurso” y que el país entrará, a partir del 7 de octubre, en una etapa donde reinará la paz y el progreso. “Ellos se quedaron en el reconcomio, en alimentar lo negativo, nosotros no”.

“Han hecho todos los esfuerzos para meterme en su pantano (…) Si quieren derrotarme van a tener que hacerlo con la verdad, no con la mentira”.

Capriles recordó que los militares quitaron y devolvieron a Chávez. “Los civiles no damos golpe de Estado”. Manifestó que quiere una Fuerza Armada “en las calles para la construcción de la patria del progreso, militares leales a la patria, a la Constitución, a la seguridad del pueblo no para que se le pare firme a un comandante”.

Denunció que hay una operación morrocoy para la inscripción en el Registro Electoral “porque la juventud está con el futuro” y exhortó “a hacer colas y amanecer si es necesario”.

CONVERSACIONES CON EL TIO GILBERTO XVI (La Gran Depresión)

REFLEXIONES LIBERTARIAS

CONVERSACIONES CON EL TIO GILBERTO XVI (La Gran Depresión)

Ricardo Valenzuela

Al terminar la lectura del documento me siento profundamente conmovido, pero al mismo tiempo totalmente confundido. Don Gilberto con esa gran sensibilidad que portaba se da cuenta y me pregunta: ¿Qué causa esa confusión que veo en tu cara? Pues no entiendo, le respondo, hemos estado hablando de la gran conciencia liberal de todos los líderes de la revolución y su lucha por la libertad, pero en este documento, al final describes a Madero como liberal social y luego, afirmas que su socialismo era tal que no aceptaba mas dictaduras que la de la ley, siendo que en los países socialistas como los de la Unión Soviética, la ley es el instrumento que utilizan para proteger sus dictaduras….no entiendo.

 

Buena observación me revira. Primero, tienes que darte cuenta de que, nos saltamos la historia de 1929 cuando el Plan Hermosillo, hasta 1946 que es cuando produje este documento. Si le respondo, pero, ¿eso que tiene que ver? Todo, me revira don Gilberto. Han transcurrido más de 40 años desde el Plan Hermosillo y el mundo ha cambiado de forma drástica. En el mismo año de 1929, es cuando se inicia la gran depresión de los EU que luego se convirtiera en un fenómeno mundial. Los enemigos del liberalismo, de inmediato le colgaron la culpa de esa devastación y en algo tenían razón puesto que Hoover ya como presidente de los EU, si no la provocaba, sí la fomentaba con una serie de medidas anti liberales.

 

El concepto de socialismo manejado en los años 40, no es igual al que se maneja hoy día. Aquel era un liberalismo social a través del cual se buscaba armonizar los derechos individuales con los derechos sociales, es decir, un liberalismo pero con reglas para que los grandotes no se llevaran todos los dulces de la piñata. Era un concepto tratando de divorciarse del liberalismo que se había desprestigiado con la gran depresión. Pero mira, me dice ahora, te lo dejo de tarea para la semana entrante y lo discutimos. Investiga que fue lo que ocurrió en la Gran Depresión de 1929 y sus consecuencias, luego lo ligamos con nuestra rebelión en Sonora y mis conceptos expresados acerca del pensamiento y la filosofía de Francisco I. Madero.

 

Mis conversaciones con don Gilberto entraban en una etapa sumamente interesante y ahora me preparaba para investigar que era realmente lo que había provocado la famosa Gran Depresión de 1929. Como en el TEC me habían quedado pendientes dos clases para recibir también mi título de Licenciado en Economía, me había inscrito en la facultad de la UNAM para que se me acreditaran y luego el TEC revalidándomelas, me permitiera ya recibirme de economista pues el titulo de administración ya lo portaba. Sin embargo, eran los años 70 y la facultad de economía de la UNAM era un capullo de marxismo y desde el primer día de mi asistencia, me daba cuenta de que nada bueno extraería de ello, por lo cual, preferí inscribirme en la maestría de administración en donde el Profesor encargado de las clases de economía—un despistado argentino liberal—me sería de gran ayuda en mi búsqueda e inclusive sería él quien me convenciera de regresar el TEC para recibir mi título de economista.

 

El desplome de Wall Street de Octubre de 1929 y la gran depresión que le siguiera, permanecen como uno de los grandes misterios de la historia económica del mundo. Los EU durante los años 20 permanecía siendo una economía laissez—faire en la cual, los hombres de negocios tenían total libertad para llevar a cabo sus propios arreglos y los trabajadores eran libres para negociar sus salarios de acuerdo con los dictados del mercado. Pero esta economía autor regulada cargaba ya una peligrosa amenaza. Las industrias americanas estaban protegidas de la competencia extranjera a base de altas tarifas. El presidente Wilson había iniciado un encomiable esfuerzo para eliminarlas pero los republicanos que le siguieron: Harding, Coolige y Hoover no le dieron seguimiento a sus gestiones.

 

Los actos legislativos Fordney—McCumber de 1922, y el más grave, Smoot—Hawley de 1930 el cual Hoover se negó a vetar, fueron golpes devastadores al comercio mundial y por lo mismo, golpes igual de graves y devastadores para la economía de los EU. Es un hecho el que los presidentes de la época y el liderazgo del congreso, fallaron miserablemente al no atreverse para enfrentar a la Federación Nacional de Manufactureros, a la Federación Americana del Trabajo, a las presiones de poderosos grupos con intereses muy particulares y, sobre todo, las presiones de los estados industriales y ante ese panorama, la filosofía de libertad de mercados que supuestamente ellos promovían, fue estacionada e inmovilizada.

 

Los EU acompañados por Inglaterra la otra gran potencia financiera e industrial, durante los años 20 se dedicaban a tratar de mantener un mundo “próspero” inflando el inventario internacional de dinero ya contaminados por las ideas de quien luego fijaría la estrategia económica del planeta entero durante la segunda parte del siglo; Keynes. Esto era posible debido a la creación en los EU de algo que nacía en secreto, sin un acuerdo legislativo y sin control. Inclusive, sin el conocimiento del público o de la comunidad de negocios: El Fondo de la Reserva Federal. De esta forma el crédito que en Junio de 1921 era de 45 billones de dólares, para Julio de 1929 era ya de 75 billones de dólares, un 70% de expansión en 8 años.

 

Este manejo deliberado para inflar el crédito se aplicaba no solo de forma domestica en los EU sino a nivel internacional. Los EU demandaban ahora de sus aliados el repago de los prestamos de guerra, pero al mismo tiempo promovían a gobiernos y negocios internacionales a “levantar” capital en Nueva York con el gancho de su política de dinero barato y su interferencia en el mercado mundial de bonos. Los líderes americanos en esos momentos, abandonaban formalmente su filosofía Laissez—faire de libre comercio y monedas fuertes para tomar la ruta suave de altas tarifas e inflación. Las industrias protegidas por esas altas tarifas, los exportadores subsidiados, y los banqueros flotando los bonos fueron los grandes beneficiados. Pero los grandes perdedores sería el pueblo americano como un todo cuando les negaban los competitivos precios de productos importados, luego sufrirían de una incontrolable inflación, y finalmente se convertían en las victimas de la devastación total.

 

La inspiración que provocaba esta masacre era el libro de Keynes; “Trac on Monetary Reform”, publicado en 1923. El gran mito emergente en los años entre las dos guerras, era el que Laissez—faire había provocado la tragedia y el salvador era precisamente Keynes quien se convertía en el más entusiasta promotor de la interferencia gubernamental, para salvar el mundo ante la anarquía del capitalismo. Los implementadores de esta nueva política serían Benjamín Strong, gobernador del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, y Montague Norman, gobernador del Banco de Inglaterra, ambos adoradores de Keynes. Como era clásico las políticas de Keynes en el corto plazo daban la apariencia de funcionar, tal vez por ello cuando alguien lo cuestionaba, el afirmaba; en el largo plazo todos estaremos muertos.

 

Cuando Hoover asume la presidencia en 1929, el mecanismo de la debacle de Wall Street estaba ya listo. Cuando la magnitud de la crisis hirviendo se identificaba con claridad, Mellon Secretario del Tesoro recomendó abandonar las políticas intrusivas y regresar al laissez—faire para que el mercado se depurara estilo Shumpeter. Pero Hoover no seguiría el consejo y ordenaba continuar con la inflación del crédito. El FED agregaba más de 300 millones en Octubre de 1929. La Gran Depresión se iniciaba.

 

CIA, MI6 y MOSSAD: Todos contra Siria

CIA, MI6 y MOSSAD: Todos contra Siria

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Occidente está haciendo todo lo posible para desestabilizar la situación en Siria, dijo el escritor y periodista Webster Tarpley, en RT. Según él, los civiles tienen que lidiar con escuadrones de la muerte y el terrorismo ciego, lo cual es típico de la CIA.

“Lo que sirios de todos los grupos étnicos están diciendo al respecto es que están siendo atacados por francotiradores. La gente se queja de que hay francotiradores terroristas que están disparando contra civiles, un terrorismo ciego, simplemente con el propósito de desestabilizar el país. Yo no llamaría a esto una guerra civil – que es un término muy engañoso. Lo que estamos tratando aquí son los escuadrones de la muerte, se trata de comandos terroristas. Este es un típico método de la CIA que en este caso se trata de una producción conjunta de la CIA, el MI6 y el Mossad, con dinero procedente de Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Qatar”, explicó.

Agregó que la sociedad siria es la sociedad más tolerante de Oriente Medio, el único lugar donde todo tipo de personas viven juntas en armonía notable, musulmanes y cristianos de todo tipo.

“Este es un modelo de coexistencia pacífica de diferentes grupos étnicos. La política de EE.UU. ahora mismo es romper Oriente Medio de acuerdo a líneas étnicas”, agregó.

El Gobierno de Assad es cada vez más llamado ilegítimo. Sin embargo, los EE.UU. y Europa no parecen preocupados de que deshacerse del presidente sirio podría provocar aún más violencia, como se está viendo en Egipto, cree Tarpley.

“Después de que Libia se convirtiera en un baño de sangre, con 150.000 muertos y ahora con Egipto, enseñando de lo que iba la cosa desde un principio – no hubo ninguna revolución allí, fue un completo fracaso y ahora la gente está empezando a entender eso. Sin embargo, la señora Clinton y la Sra. Rice  continuarán impulsando este modelo en bancarrota de la revolución de color, con el respaldo de las tropas terroristas – la gente de Al-Qaeda y los Hermanos Musulmanes. Hay un movimiento creciente dentro de la comunidad islámica, que dice: “Nosotros queremos la reconciliación, queremos la ley y el orden, y queremos la legalidad”, dijo.

El Mossad recluta disidentes iraníes para atacar al régimen

El Mossad recluta disidentes iraníes para atacar al régimen

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Un informe francés cita a fuentes de seguridad en Bagdad, diciendo que Israel está entrenando a iraníes en la región kurda de Irak para operar en la guerra contra el régimen de los ayatolás.

El principal diario francés Le Figaro informó el miércoles que agentes del Mossad israelí están reclutando y entrenando a disidentes iraníes de la región kurda de Irak para trabajar contra el régimen de Teherán.

Citando a una fuente de seguridad en Bagdad, Le Figaro informó que miembros de la agencia de inteligencia israelí están operando activamente en el Kurdistán y contratando a exiliados iraníes en la región.

Medios de comunicación extranjeros han informado en el pasado que el Mossad de Israel ha estado reclutando a iraníes de la oposición al régimen de los ayatolás en Teherán y los ha utilizado para llevar a cabo ataques.
Este miércoles, los medios de comunicación iraníes informaron que un científico nuclear que estaba supervisando un departamento en la planta de Natanz de enriquecimiento de uranio fue asesinado por un coche bomba en Teherán.

Fars citó a testigos diciendo que un motociclista pegó una bomba magnética en el lado del coche que luego explotó, matando a uno e hiriendo a dos personas en su interior.

El vicegobernador Safarali Baratloo culpó a Israel del atentado, diciendo que era similar al de los científicos nucleares que fueron objetivos hace un año.

“La bomba fue una magnética, la misma que las utilizadas anteriormente para el asesinato de los científicos, y esto es obra de los sionistas [israelíes]”, dijo Fars citando a Baratloo.

El ataque coincidió con el segundo aniversario de la explosión que mató al científico nuclear iraní de alto nivel, Majid Shahriari.

Varios científicos nucleares iraníes han sido asesinados en los últimos años. Teherán ha culpado de los asesinatos a Israel y a los EE.UU. Ambos países niegan las acusaciones.

La Oposición Siria son Paramilitares controlados por Occidente

La Oposición Siria son Paramilitares controlados por Occidente

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Con Siria deteniendo las operaciones militares como parte de un alto el fuego auspiciado por la ONU, las potencias occidentales han estado diciendo que no confían en que el gobierno vaya a mantener el armisticio. Los expertos creen que los EE.UU. y sus aliados están llevando a cabo su propia agenda: El cambio de régimen en Siria.

Michel Chossudovsky, director del Centro para la Investigación sobre la Globalización, señaló que Susan Rice, embajadora de EE.UU. ante la ONU se equivocó al decir que Rusia y China tenían las manos manchadas de sangre.

“La OTAN tiene las manos manchadas de sangre”, dijo a RT. “Estados Unidos tiene sangre en sus manos. ¿Por qué? Debido a que han apoyado a la insurgencia armada desde el principio en marzo de 2011. Es sabido y documentado que esta llamada oposición es, de hecho, una formación paramilitar inermediaria que es apoyada por la alianza militar occidental.”

También señaló que hay pruebas bien documentadas que apoyan el hecho de que la mayoría de las bajas civiles se atribuyeron a actos terroristas por parte de hombres armados de la oposición y fuerzas paramilitares.

Chossudovsky señala la postura hipócrita de los países miembros de la OTAN.

“Por un lado está el gobierno de Siria, y por el otro están de hecho los soldados de la OTAN”, dijo. “En otras palabras, la OTAN está apoyando a los rebeldes, pero al mismo tiempo, los países de la OTAN, que dicen ser miembros de la comunidad internacional, están negociando un plan de paz “.

Y en cuanto a la tregua, Chossudovsky señaló que era Occidente el que no estaba interesado en verla fructificar.

“Las potencias occidentales no están interesados en una tregua”, concluyó. “Ellos han estado buscando desde el inicio un cambio de régimen, es decir, derrocar al gobierno y desestabilizar el país”.

El analista político Lajos Szaszdi dice que los EE.UU., además de los Estados del Golfo y Turquía, prefieren ver el fracaso del plan de paz mediado por la ONU presentado para Siria por el enviado de la organización, Kofi Annan.

“Ellos tienen una agenda propia”, dijo Szaszdi RT. “Ellos realmente no quieren la paz con el actual gobierno de Siria.”

Él dijo que las potencias occidentales, de hecho, abiertamente ayudan a la oposición con esfuerzos diplomáticos, así como mediante el suministro de dinero, armas y fuerzas especiales, incluso para operar dentro de Siria.

Y con los últimos informes de violencia en la frontera del país con Turquía , Szaszdi señaló que la situación era cada vez más volátil en la región.

“Es una situación peligrosa”, subrayó. “Turquía está pensando en la manera de internacionalizar el conflicto, envolviendo a la OTAN en la cuestión. Y, por supuesto, tenemos que tener mucho cuidado con esta amenaza, porque ¿y si la propia oposición, la próxima vez pudiera provocar un incidente como el que hicieron los alemanes contra Polonia en septiembre del 1939, y aparecen como si fueran tropas sirias, cuando en realidad son miembros del Ejército Libre de Siria, que precisamente quieren provocar una intervención internacional?”

También señaló el hecho de que las armas que se dice que Turquía suministra a la oposición podrían terminar en manos del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), reavivando un conflicto de décadas de duración dentro de la propia Turquía.

El alto el fuego entró en vigor a las 6 hora local del miércoles. El gobierno detuvo todas las operaciones militares, aunque Annan les criticó por no retirar las tropas y la artillería pesada de las grandes ciudades. El Consejo de Seguridad de la ONU se dispone a adoptar una resolución que autorice el despliegue de un grupo de monitores avanzados a Siria.

Incremento de vulgaridad en campaña de Chávez tiene origen en nerviosismo tras diagnóstico

Incremento de vulgaridad en campaña de Chávez tiene origen en nerviosismo tras diagnóstico

Joven simpatizante del Presidente Chávez, escucha frente al balcón del pueblo. Fuente: Prensa Presidencial

Si algo significa el despliegue inusitado de epítetos y groserías por parte del chavismo, incluyendo hoy al propio Presidente de la República al acusar al candidato unitario democrático de “no tener un pelo de cojón” (ver video), es un creciente nerviosismo a medida que los dirigentes más cercanos al impaciente paciente conocen la verdad de la enfermedad presidencial. También se refirió el caudillo rojo a HCR con el peyorativo “majunche” y luego lo tildó de “muchacho pa’bobo”.

El canciller Nicolás Maduro volvió a sus tiempos de chofer de autobús al tildar a Capriles de “mariconsón”, un epíteto de origen cubano.

El ex alcalde Juan Barreto destacó cuando en un evento en la mañana del viernes incluyó en su repertorio la siempre usada “coño” y otras más cuando señalaba “nos metemos nosotros mismos patada en el culo”, al referirse al necesario desarme de la población diciendo que “le quitarían los chopos y los revólveres 38 a los inocentes y  no a la burguesía” (minuto 1:13 del video).

Tienen razón de estar angustiados pues se han venido filtrando informaciones médicas ya no solamente desde Cuba sino también de Brasil donde dos de los médicos que trataron al ex presidente Lula en el Hospital Sirio Libanés de Sao Paulo han compartido las informaciones, resultados y diagnósticos con los médicos cubanos y sus dos colegas venezolanos.

En Cuba, el pasado 11 de abril, se le practicó una tomografía axial ante la imposibilidad de hacerle un “Pet Scan”. Allí se detectó la afectación progresiva del hígado con extensión al riñón izquierdo y una ligera invasión pancreática.

Debido a ello se tomó la decisión de cambiar algunos medicamentos que no solo sirvan para mejorar la condición corporal sino también para disminuirle cualquier dolor que dichas metástasis provoquen.

Como señalamos ayer, todo este cuadro médico del impaciente paciente fue decisivo para que no viajara a la Cumbre de las Américas como se lo había prometido a su colega colombiano Juan Manuel Santos hasta apenas horas antes de su discurso desde el Balcón del Pueblo en el Palacio de Miraflores en la celebración de su retorno a la presidencia el 13 de abril de 2002.

Supimos que el presidente de la República Oriental del Uruguay, José “Pepe” Mujica, llevó un mensaje de Chávez a la Cumbre de las Américas con la petición del venezolano para que se la leyera a los presidentes asistentes cuando sea su turno en los discursos.

La Ausencia de Cuba en la Cumbre

La Ausencia de Cuba en la Cumbre

Andrés Oppenheimer

Cuando, en una entrevista reciente, le pregunté al presidente colombiano Juan Manuel Santos por la actual disputa entre Estados Unidos y buena parte de Latinoamérica por la ausencia de Cuba en la Cumbre de las Américas que tendrá lugar en Cartagena este fin de semana, me dio una respuesta que muchos defensores de los derechos humanos consideran preocupante.

Refiriéndose a la ausencia de Cuba de la cumbre, un tema que seguramente figurará de manera prominente en las conversaciones de los presidentes este fin de semana, Santos sugirió que Washington y los países latinoamericanos debían discutir y quizas re-evaluar sus definiciones sobre temas como la libertad de prensa, de elecciones libres y la democracia.

Según una cláusula de la Declaración de Quebec de la Cumbre de las Américas del 22 de abril de 2001, adoptada por consenso y que Estados Unidos invoca ahora para oponerse a la presencia de Cuba, los países participantes acordaron que el estado de derecho y la democracia son “una condición esencial para nuestra presencia en ésta y en futuras cumbres” de las Americas, las únicas reuniones presidenciales que incluyen a Estados Unidos y Canadá.

Ecuador dice que boicoteará la cumbre de Cartagena este fin de semana si Cuba no es invitada. Otros países latinoamericanos han dicho que, aunque asistirán, están de acuerdo con Ecuador y propondrán invitar a Cuba a la próxima cumbre entre Estados Unidos y Latinoamérica.

¿Quien tiene razón?, le pregunté a Santos. El presidente colombiano respondió que “no es solamente Ecuador el que quiere que Cuba venga. Una mayoría de paises de América latina quisiera que Cuba estuviera en la cumbre”. Y agregó que la cumbre de Cartagena debía “discutir la forma” en que Cuba podría estar presente en futuras cumbres.

Muy bien, ¿pero qué pasa con la cláusula democrática de las cumbres? ¿Y qué pasa con la argumentación de Estados Unidos, de que si Cuba es invitada a la cumbre no sólo se estarían violando las propias reglas de la cumbre, sino que se establecería un precedente peligroso que llevaría a la erosión de los acuerdos de defensa colectiva de la democracia en la región?, le pregunté.

“Todo eso está sujeto a discusión”, dijo Santos. Agregó que Colombia defiende y seguirá defendiendo los principios democráticos, pero afirmó que “cada país tiene su forma de percibir y definir por ejemplo la libertad de prensa”.

Debería haber “discusiones” sobre conceptos tales como la libertad de prensa, porque “no hay valores o posiciones totalmente estáticas, congeladas. Eso va teniendo una evolución. Tenemos que discutir todos esos temas”.

La mayoría de los defensores de los derechos humanos y de la democracia discrepan sobre esto ultimo. Los derechos fundamentales son valores universales, que fueron consagrados en la Carta de las Naciones Unidas después de la Segunda Guerra Mundial, para impedir que los regímenes totalitarios hicieran lo que se les antojara sin violar normas internacionales, argumentan.

Oscar Arias, el ex presidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, que con frecuencia ha criticado las políticas de Estados Unidos, dice que estaría mal abrir una discusión sobre las diversas interpretaciones de la libertad de prensa y la democracia. Cuba “es una dictadura que ha dejado a miles de cubanos en los cementerios durante los últimos cincuenta años por haberse atrevido a discrepar con el gobierno”, dijo.

Arias agregó que “hay cosas que se mantienen a través de l tiempo, como la libertad o la democracia. Si Cuba quiere llamar a lo que tiene un régimen democrático y libre, no es aceptable. Tenemos que mantener esta clausulas democráticas, y exigir su cumplimiento”.

Ricardo Trotti, un funcionario de la Sociedad Interamericana de Prensa, afirma que si se deja la definición de los derechos básicos al arbitrio de cada pais, “corremos el riesgo de que se legalicen las violaciones a los derechos más fundamentales”.

En los círculos diplomáticos, muchos dicen que si Cuba fuera invitada a la Cumbre de Cartagena, se debilitarían enormemente los acuerdos pactados por la región para la defensa de la democracia, y que en los últimos anos fueron .

Si la cláusula democrática de la cumbre es alterada para permitir la participación de Cuba, “bajaríamos los estándares aún más”, dice Peter Romero, ex director de asuntos latinoamericanos del Departamento de Estado durante el gobierno de Bill Clinton.

Mi opinión: Santos tiene razón al intentar encontrar una manera de reincorporar a Cuba a la comunidad diplomática interamericana.

Pero la manera de hacerlo sería invitar a Cuba como observador, e instar a su régimen militar a que acepte algunos estándares mínimos de respeto por los derechos humanos, civiles y políticos para poder convertirse en miembro pleno.

Si en la cumbre de Cartagena los presidentes deciden debilitar la clausula democrática para permitir el ingreso de Cuba, establecerán un precedente peligroso que llevara a la aceptación colectiva de las dictaduras militares en toda la región.

 

Obama dice que Venezuela no es una amenaza para Estados Unidos

Obama dice que Venezuela no es una amenaza para Estados Unidos

AFP

Cartagena — El presidente estadounidense Barack Obama afirmó este viernes que Venezuela no es una amenaza para Estados Unidos, pero que Caracas ha cambiado sus alianzas en la región “en forma destructiva”, en una entrevista con la televisora colombiana Caracol.

“Nosotros no vemos a Venezuela como una amenaza para Estados Unidos. Yo creo que Venezuela en algún momento ha cambiado sus alianzas en el barrio, si se quiere, en forma destructiva, en la vecindad”, dijo Obama en alusión a que bajo la presidencia de Hugo Chávez, Caracas se apartó de Washington, su aliado tradicional, y estableció una alianza íntima con La Habana.

“La gente de Venezuela no cree en la retórica y se están socavando las instituciones democráticas, se está impidiendo el libre derecho a la expresión y a la organización de la oposición”, dijo el presidente estadounidense, según la traducción simultánea realizada por la televisora colombiana.

Con respecto a Cuba, Obama afirmó que sigue siendo “un Estado antidemocrático y autoritario”, aunque haya habido “algunos gestos económicos hacia la libertad, ha habido algunos prisioneros políticos liberados recientemente”.

Con respecto al veto estadounidense a que Cuba participase de la cumbre de las Américas, Obama dijo que “lo que impide que Cuba sea un miembro completo de la comunidad internacional no es EEUU, es su propia práctica que es contraria a los principios universales… y espero que eso cambie con el tiempo”.

“A nadie le encantaría ver cambios más que a mí en Cuba. Yo quisiera ver esos prisioneros políticos liberados y la gente de Cuba pudiendo determinar su propio destino, y yo, con los brazos abiertos, esperaré este día”, dijo Obama.

Enumeró algunos pasos que dio hacia la isla comunista: “liberar las remesas y los viajes hacia Cuba, de manera que la comunidad cubano-americana tenga la oportunidad de hablar con sus familiares, viajar hacia allá, crear más espacios en la liberación dentro de Cuba”.

 

Obama lanza crítica a régimen cubano

Obama lanza crítica a régimen cubano

 

El presidente Barack Obama arriba a Cartagena, Colombia, el viernes.
El presidente Barack Obama arriba a Cartagena, Colombia, el viernes.

Dolores Ochoa / AP

Juan O. Tamayo

El presidente Barack Obama mantuvo el viernes su política de rechazo a Cuba mientras viajaba a la VI Cumbre de las Américas, donde otros líderes del hemisferio exigirán que el gobierno comunista sea admitido en su próxima reunión.

Cuba no ha hecho el menor esfuerzo por mejorar su historial de derechos humanos, declaró Obama, lo cual es un prerrequisito para participar en las cumbres, que se celebran al menos cada tres años para promover la integración regional.

“Los funcionarios cubanos no mostraron interés alguno en cambiar sus relaciones con Estados Unidos o en respetar los derechos democráticos o humanos del pueblo cubano”, indicó el Presidente en una entrevista con el Grupo Periódicos América publicada el viernes en el rotativo brasileño O Globo.

Obama y los otros líderes que se reúnen en la ciudad colombiana de Cartagena este fin de semana tienen una agenda cargada de temas que van desde la cooperación en energía y la lucha contra el tráfico de drogas hasta las islas Malvinas, gobernadas por Gran Bretaña y reclamadas por Argentina.

Pero los líderes de Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Brasil, Argentina y Colombia han puesto en claro que presionarán a la cumbre para invitar a Cuba a la próxima reunión. El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, está boicoteando la presente cumbre para protestar contra la ausencia de Cuba.

Hasta el momento, sólo Canadá se había unido a Estados Unidos en oponerse públicamente a la participación de Cuba en las cumbres, señalando que en la Cumbre de las Américas de Quebec en el 2001 las naciones asistentes firmaron una Cláusula Democrática.

Una decena de exiliados cubanos viajaron de Miami a Cartagena para oponerse a la admisión de Cuba.

“Las voces de los cubanos que luchan dentro de Cuba y se enfrentan cívicamente a la dictadura comunista de los hermanos Castro, deben ser escuchadas”, afirmó Sylvia Iriondo, presidenta de Madres y Mujeres Anti-Represión.

Una decena de miembros de la Asamblea de la Resistencia –una alianza de 50 grupos anticastristas del sur de la Florida y Cuba–celebraron una conferencia de prensa en Cartagena, mostraron un video sobre la represión del gobierno cubano e hicieron públicas cartas a los líderes nacionales en Cartagena escritas por opositores del gobierno de la isla.

Antes de que Obama volara el viernes a Cartagena, el argumento estadounidense para mantener a Cuba fuera de la Cumbre de las Américas –cuya membresía es la misma que la de la Organización de Estados Americanos– fue expuesto por el principal asesor de la Casa Blanca sobre América Latina, Dan Restrepo.

En la última cumbre en el 2009, recordó Restrepo, muchos participantes llamaron a permitir la entrada de Cuba. Y meses después, en la Asamblea General de la OEA, los miembros acordaron terminar con la suspensión de la membresía de Cuba, con una condición.

Cuba tendría que cumplir con los mismos compromisos básicos de respetar la democracia y los derechos humanos que otras naciones han hecho como parte de su membresía en la OEA y en las Cumbres de las Américas.

“Desdichadamente, las autoridades cubanas no se han decidido a tomar ese camino”, afirmó Restrepo durante una sesión informativa por teléfono con la prensa la semana pasada. “En lugar de eso se ve, incluso con el papa Benedicto en Cuba hace un par de semanas, a los cubanos [el régimen] insistiendo públicamente en que el suyo siga siendo un Estado de un solo partido, y reprimiendo” a la disidencia.

 

Hoy la AN realizará una sesión especial para autorizar el viaje del presidente Chávez a Cuba

Hoy la AN realizará una sesión especial para autorizar el viaje del presidente Chávez a Cuba

Foto: prensa Miraflores/ Archivo‬

(Caracas, 14 de abril. AN) La junta directiva de la Asamblea Nacional (AN), convocó a sesión especial este sábado 14 de abril a las 12 del mediodía, con motivo de otorgar el permiso –por el tiempo necesario- al Presidente de la República, Hugo Chávez Frías para que se dirija a La Habana-Cuba y someterse al cuarto ciclo de radioterapia.

La convocatoria se realiza conforme con lo establecido en el artículo 57 del Reglamento Interior y de Debates del Parlamento nacional.

El referido artículo establece que el Presidente de la Asamblea Nacional podrá realizar el anuncio de la sesión por vía telefónica, a través de correo electrónico, públicamente por el canal Antv, por el portal electrónico de la Asamblea Nacional (www.asambleanacional.gob.ve), por la radio de la Asamblea Nacional (AN Radio), o por el medio más expedito posible

Chávez crea un Comando Antigolpe y advierte con la salida de pueblo y soldados a la calle el 7-O

Chávez crea un Comando Antigolpe y advierte con la salida de pueblo y soldados a la calle el 7-O

Foto: AVN

(Caracas, 13 de abril – Noticias24) El Primer Mandatario, Hugo Chávez, llamó “al pueblo y a los soldados a la calle, si a la burguesía y al majunche se le ocurriera desconocer los resultados del 7-O; todo el mundo a la calle”.

Desde el Balcón del Pueblo advirtió que “no solo el pueblo debe salir a la calle, sino los soldados saldrán a la calle si no llegaran a aceptar los resultados electorales de las elecciones de octubre”.

“Por eso le digo a la oposición venezolana y al Gobierno de los Estados Unidos que no se equivoquen de nuevo, porque la fuerza que un día demostramos (…) hoy está elevada a la décima potencia; el pueblo y sus soldados”.

En ese sentido hizo un llamado “al pueblo, a prepararse para que no nos vayan a sorprender de nuevo; no nos vamos a dejar sorprender de nuevo”, afirmó.

Por otra parte envió un mensaje a la oposición. “Le recomiendo a la burguesía que así como escogieron a su majunche y yo me lo tengo que calar, que se calen su majunche y se preparen para recibir la más grande derrota que hayan recibido en toda su historia. Que se preparen, que cojan mínimo”.

Chávez prepara un Comando Especial Antigolpe

Durante su alocución en el “Balcón del Pueblo”, el presidente Chávez aseguró que a partir de la próxima semana se comenzará a gestionar un Comando Especial Antigolpe, para dar respuesta inmediata a cualquier intento de golpe de Estado por parte de sectores opositores a su Gobierno.

Según el Presidente, ese plan contemplaría no sólo lo referido al orden público en caso de que se produjera un golpe “sino también tiene que ver con la economía, tiene que ver con la respuesta que nosotros daríamos en profundidad contra esta burguesía que se cree más allá de la Constitución, más allá de las leyes”, dijo.

Chávez volvió a denunciar supuestos planes de la oposición para no reconocer los resultados de las elecciones presidenciales de octubre y dijo que Capriles representa a los “mismos fascistas del 11 de abril”.

La primera tarea del comando, anunció Chávez, será elaborar el Plan Especial Antigolpe, el cual será “un plan integral”

La primera tarea del comando, anunció Chávez, será elaborar el Plan Especial Antigolpe, el cual será “un plan integral y tiene que ver con todo los ámbitos de la realidad nacional. No solo con la estabilidad, sino también tiene que ver con la economía y con la respuesta que nosotros daríamos a la burguesía” en caso de insurrección.

“No nos vamos a dejar sorprender de nuevo”, reiteró.

La coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) celebró unas elecciones primarias en que participaron más de 3 millones de votantes en febrero con el apoyo técnico del Consejo Nacional Electoral.

Desde que se creó la coalición, ha mantenido firme el discurso de que la vía correcta para terminar con los 13 años de mandato de Chávez es la electoral y el candidato presidencial Henrique Capriles también lo ha subrayado.

Chávez, quien dijo que se permanecerá en Cuba durante un tiempo más largo que el habitual, propinó nuevamente fuertes insultos a Capriles el viernes, volviendo a llamarlo majunche (mediocre) y bobo.

“(Capriles) está inconscientemente, pero claramente, avalando, aplaudiendo el 11 de abril, el golpe en el cual él participó y no tiene ni un pelo de cojón para reconocer que participó en el golpe“, dijo.

Agregó que considera que enfrentarse electoralmente contra Capriles constituiría un “desprestigio”.

Con información de EFE y Reuters.

Foto: JUAN BARRETO / AFP

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Foto: Carlos García Rawlins / Reuters

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