El inocultable colapso del kirchnerismo

Por Roberto Cachanosky

Economía Para Todos

A esta altura del partido, todos advierten que el gobierno kirchnerista está colapsando. Los grandes interrogantes son cuándo terminará de colapsar y qué vendrá después. Pero veamos el cúmulo de problemas en que se han (nos han) metido Néstor y Cristina. Comencemos por la economía.

El emblema de la política kirchnerista eran: a) el tipo de cambio competitivo, b) el superávit fiscal, c) las reservas récord del BCRA, d) el saldo de balance comercial positivo y e) el crecimiento a tasas chinas. De reformas estructurales nada. De violento de cola exterior mucho. ¿En qué quedó el famoso tipo de cambio competitivo? Como ya hasta los mismos economistas del Plan Fénix reconocen que desapareció y la UIA le reclama al gobierno que el famoso tipo de cambio competitivo, el eufemismo del tipo cambio competitivo quedó pulverizado por la inflación que generó el BCRA, porque más que lo hayan mandado a Moreno a esconder la realidad interviniendo el INDEC.

Primer problema grave que tiene el gobierno. El tipo de cambio se le atrasó, que era toda la ciencia económica que parece dominar el matrimonio gobernante, y solo puede corregir la lógica de su modelo mediante dos alternativas: a) acelerando la inflación obligando al BCRA a emitir moneda para levantar el tipo de cambio o b) flexibilizar las normas para permitir que la fuga de capitales incremente el tipo de cambio nominal. Claro que, en cualquier de las dos alternativas, el correlato sería una mayor fuga de depósitos del sistema financiero, aumento en las tasas de interés y profundización de la recesión que recién comienza. En este caso los Kirchner habrían hecho un formidable aporte a la ciencia económica al descubrir que los países crecen cuando se le fugan los capitales o la inflación es una bendición para la economía.

Ligado al problema del tipo de cambio, el gobierno tiene el problema de un Brasil que ha devaluado su real un 35% desde el inicio de la crisis internacional.

Esto implica dos posibilidades: a) tener serios problemas con nuestro principal socio comercial en el Mercosur o b) intentar subir el tipo de cambio a los niveles de 4 o 4,5 pesos por dólar. De nuevo, incertidumbre cambiaria, corrida financiera y suba de las tasas de interés junto con una llamarada inflacionaria o bien, permitir que los capitales se fuguen para solucionar la competitividad de la economía argentina según la nueva teoría economía kirchnerista.

Es claro que el gobierno tiene un serio problema con su discurso del tipo de cambio competitivo en un contexto en que ahora Brasil no revalúa el real sino que lo devalúa, mientras que los economistas sabemos que a la gente se le miente cuando se le dice que el BCRA tiene mucho poder de fuego para dominar el mercado de cambios en caso de una corrida.

En rigor el BCRA no tiene un cañón para dominar el mercado sino que, a lo sumo, dispone de un revolver de cebita. En lo que hace al superávit fiscal, este es claramente insuficiente para hacer frente a los vencimientos de la deuda pública, seguir financiando con subsidios tarifas de servicios públicos artificialmente bajos, continuar con las obras públicas y, encima, ahora pretende otorgarle subsidios a las empresas para que no despidan personal.

Tanto ha aumentado el gasto público que ha sido estacionado en niveles récord, aclarando que la calidad del mismo es deplorable y el grado de confiscación tributaria que sufre el contribuyente tiene pocos antecedentes en Argentina.

De manera que el famoso superávit fiscal gigante se ha esfumado y tenderá a ser menor por dos razones: a) los precios internacionales más bajos de las commodities y los menores volúmenes de exportación le generarán ingresos fiscales más reducidos al gobierno y b) la caída en el nivel de actividad afectará los ingresos por IVA, ganancias y otros impuestos ligados al consumo.

Hasta mediados del año pasado, el saldo de balance comercial era mayor a la demanda de dólares por parte de los particulares. Desde el tercer trimestre del año pasado, la dolarización de los ahorros y la fuga de capitales son mayores al saldo de balance comercial, con lo cual el tipo de cambio tenderá a subir, si es que a Cristina no se le ocurre enviar una ley al Congreso para derogar la ley de la oferta y la demanda.

La creciente desocupación, ausencia de inversiones y trabajas a las exportaciones que el mismo oficialismo le establece al comercio exterior, terminan de mostrar un cuadro sumamente complejo, junto con una profunda distorsión de precios relativos que ya es imposible de sostener a base de subsidios porque los recursos no alcanzan.

En lo que hace a la actividad económica, por más que Néstor recurra a sus tradicionales gritos y amenazas, la economía entrará en recesión porque el consumo se contrae, la inversión fue espantada y las exportaciones están limitadas por el contexto internacional y las barbaridades que aplica Moreno como política de controles de precios.

Si en materia de política económica los Kirchner se han caracterizo por ser caprichosos y querer ir en contra de las normas más elementales, desde el punto de vista institucional no han dejado desastre por hacer. Se han reído de la división de poderes, del respeto por la propiedad privada, han incumplido su palabra en los acuerdos alcanzados y han confiscado cuanto activo líquido estuvo a su paso y seguirán en ese rumbo. Ejemplo, vencidos por el campo por la 125, lo único que han sabido hacer es ignorar a los productores y dejar que se fundan. Es como si, en su sed de venganza, estuvieran matando la gallina de los huevos de oro.

La gente ya percibe al matrimonio presidencial como una seria amenaza a sus ahorros y a la propiedad privada y toma todo tipo de recaudos para protegerlos de la expoliación estatal. Tanto Néstor como Cristina han perdido toda credibilidad ante la opinión pública y saben que, en el probable escenario de perder las elecciones de 2009, se acabarán los superpoderes, las arbitrariedades de Moreno, el despilfarro de los recursos públicos y demás abusos del poder.

El problema es que los Kirchner no están acostumbrados a gobernar como si fueran monarcas absolutistas. No creen en la democracia y mucho menos en el sistema republicano de gobierno. Son fervientes admiradores de los modelos autocráticos de gobernar. Sean estos fascistas, nazis o comunistas. Para ellos, los derechos de la gente no existen, son solamente una graciosa concesión que Néstor o Cristina pueden llegar a conceder en un acto de bondad.

Si juntamos una situación económica que tiende a deteriorarse rápidamente por errores propios, profundizados por la crisis económica internacional junto el cansancio de la gente frente al deterioro institucional del país, no resulta exagerado pronosticar el colapso del kirchnerismo. La única duda que queda es si, antes de dejar el poder, en un acto de resentimiento final dejan tierra arrasada de la Argentina o, simplemente, como diría Jorge Asís, terminan demostrando que son unos duros en el arte de arrugar y salen disparados a alguna playa del Caribe a tomar sol para, de paso, evitar las cataratas de juicios que se vendrán cuando, inexorablemente, pierdan el poder. Si algún valiente dentro del gobierno se animara, en el futuro, a demostrar que el que daba las órdenes es Néstor, la usurpación de poder, asimilable a un golpe de Estado, en tanto que Cristina podría ser juzgada por incumplimiento de los deberes de funcionario público.

A todo esto habría que sumarle los escándalos de corrupción, casos que podrían activarse el día que dejen de ocupar la Casa Rosada. Todos saben esto y, por eso, hoy los Kirchner, son incapaces de revertir la situación económica. Primero porque siguen dando contundentes muestras de no querer cambiar y, segundo, porque ya ni ellos creen en lo que dicen.

Ante tanto desmadre económico e incapacidad para gobernar, este gobierno no tiene otro destino que el de colapsar.

¿Cuándo?

Eso es imposible de predecir porque la acumulación de errores y horrores que han cometido terminarán, inevitablemente en una profundización de la actual crisis que terminará de estallar en el momento menos pensado y por el camino menos sospechado.

Mercados, desastres y fracasos

Por Carlos Rodríguez Braun

Federico Mayor Zaragoza sostiene en El País que la crisis se ha desatado porque los principios democráticos fueron indebidamente sustituidos “por las leyes del mercado (…) un sistema económico guiado por los intereses mercantiles en lugar de por la justicia está abocado al desastre (…) la economía de mercado, por la ausencia de valores y de pautas del buen Gobierno, ha fracasado estrepitosamente”.

El diagnóstico democrático es interesante, porque nunca en la historia ha habido más Gobiernos democráticos que ahora, y porque no se entiende la incompatibilidad que plantea don Federico entre la democracia y el mercado, donde los ciudadanos eligen. Lo mismo vale para la siguiente incompatibilidad, como si una economía basada en intereses mercantiles fuera necesariamente desastrosa e injusta, y no lo sería si prevalecieran otros intereses.

En ambas contraposiciones, parece que la gente libre quebranta la democracia y la justicia, algo que este señor da por supuesto y debería demostrar. También debería demostrar que, dado el enorme intervencionismo que existe en la moneda y las finanzas, lo que ha fracasado aquí es la economía de mercado y sus valores. La falta de un correcto análisis es lo que a mi juicio también subyace a las propuestas concretas de don Federico, por ejemplo, la “eliminación inmediata de los paraísos fiscales, con los que los tráficos de drogas, armas, patentes, capitales y personas podrán también desaparecer”.

Esto equivale a creer que los paraísos fiscales son sólo producto de la maldad de ciudadanos privados, y no de las regulaciones y los altos impuestos. El tráfico de drogas está asociado al delito porque está prohibido, y dada la demanda obviamente existente de tales sustancias no es prudente pensar que desaparecerá sólo con cerrar esos refugios fiscales, operación que también hay que considerar si es factible (sobre todo si atendemos a las demás medidas que propone don Federico, todas urgiendo a un mayor gasto público y por tanto una mayor presión fiscal).

Obama elige su equipo económico ante crisis de ‘proporciones históricas’

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(de izquierda a derecha) Timothy Geithner y Christina Romer.
AP
Obama al momento de hacer el anuncio, junto a dos de los miembros de su equipo económico: (de izquierda a derecha) Timothy Geithner y Christina Romer.

El presidente electo de EE.UU., Barack Obama, nombró hoy al núcleo duro de su equipo económico que lidiará, dijo, con una crisis de ‘‘proporciones históricas” y que estará capitaneado por Tim Geithner, el próximo secretario del Tesoro.

”Las noticias de esta última semana, incluidas las de esta mañana sobre Citigroup, han dejado más claro todavía que afrontamos una crisis económica de proporciones históricas”, dijo Obama durante la rueda de prensa en Chicago en la que anunció a los responsables de su equipo económico.

Insistió en que la mayoría de expertos cree ahora que el país podría perder ‘‘millones de puestos de trabajo el próximo año” si no se actúa “con rapidez y de forma enérgica”.

El próximo inquilino de la Casa Blanca destacó que eligió a líderes con “criterio sensato e ideas frescas” para hacer frente a la titánica tarea que se avecina en un país que atraviesa por la peor crisis financiera de los últimos 80 años.

Solucionar esa crisis “no será fácil ni se logrará de un día para otro”, afirmó Obama, quien indicó que en esa atmósfera son necesarias “las mejores mentes” del país.

Al frente del esfuerzo estará Tim Geithner, presidente de la Reserva Federal de Nueva York, quien sustituirá a Henry Paulson en el Departamento del Tesoro.

Además, Obama pondrá a Lawrence Summers al frente del importante Consejo Nacional Económico de la Casa Blanca, que se encarga de coordinar las políticas económicas del Gobierno a nivel nacional e internacional.

A ellos se sumará Christina Romer, una economista de la Universidad de California en Berkeley que será la directora del equipo de expertos económicos que asesora a la Casa Blanca, y Melody Barnes la directora del Consejo de Política Doméstica.

Obama indicó que entre los cometidos del equipo recién nombrado estará el de dar forma al paquete de estímulo económico, aunque no precisó una cifra concreta.

”Será costoso”, se limitó a decir del paquete, que según distintos legisladores demócratas podría alcanzar los 700.000 millones de dólares en el plazo de dos años.

Insistió en que existe el consenso de que la aprobación del paquete, de la que tendrá que ocuparse el Congreso cuando retome las sesiones en enero es “crítica”.

Geithner, de 47 años, es un conocido defensor del libre mercado y el equilibrio presupuestario.

Obama recordó que el ahora presidente de la Reserva Federal de Nueva York ocupó también distintos puestos de responsabilidad en el Tesoro y el Fondo Monetario Internacional.

”Tim Geithner ofrece no solo una amplia experiencia en el diseño de políticas económicas y la gestión de los mercados financieros, sino un conocimiento sin precedentes de la actual crisis económica”, dijo Obama, quien asumirá la presidencia de EE.UU. el próximo 20 de enero.

Destacó que el que será su secretario del Tesoro sabrá desde el primer día en el cargo dónde fallaron los mercados y tendrá “una clara visión” de los pasos necesarios para revivirlos.

Obama hizo hincapié también en la experiencia internacional de Geithner quien ha trabajado en Asia, ha estudiado chino y japonés y entiende “el lenguaje de los mercados internacionales” en momentos en los que la crisis con epicentro en EE.UU. tiene ya alcance global.

Alabó también la trayectoria de Summers, ex secretario del Tesoro durante la presidencia de Bill Clinton (1993-2001) y ex presidente de la Universidad de Harvard.

”Al igual que Tim, Larry Summers aporta una singular combinación de habilidad, intelecto y experiencia al papel que desempeñará en nuestra Administración”, apuntó Obama.

Destacó que Summers fue un “arquitecto central” de las políticas que condujeron al periodo más largo de expansión en la historia estadounidense durante la década de los 90 con un “superávit récord, crecientes ingresos familiares y (la creación) de más de 20 millones de nuevos empleos”.

El próximo director del Consejo Nacional Económico de la Casa Blanca es hijo de dos economistas y sobrino de dos Premios Nobel en economía (Paul Samuelson y Kenneth Arrow).

Reelección de Chávez en riesgo por pérdida de poder político

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El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, durante una intervención en el centro donde su Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) montó su cuartel general, en la que declaró que las elecciones "demostraron que aqui hay un sistema democrático y que aqui se respeta la decisión del pueblo", al tiempo que calificó de "gran victoria" los resultados obtenidos por su candidatos.
EFE
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, durante una intervención en el centro donde su Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) montó su cuartel general, en la que declaró que las elecciones “demostraron que aquí hay un sistema democrático y que aquí se respeta la decisión del pueblo”, al tiempo que calificó de “gran victoria” los resultados obtenidos por su candidatos.

El presidente Hugo Chávez ganó 17 de 22 gobernaciones, pero la pérdida de cuatro de los mayores estados del país y un cuadro económico adverso por el desplome del petróleo enturbia sus posibilidades de lograr una reforma que le garantice la reelección indefinidaLos resultados de los comicios regionales de la víspera le abrieron el paso a una oposición que resurgió fortalecida luego de largos cuatro años en los que debió de sobrevivir sin presencia en el congreso, y solo con las gobernaciones del Zulia y Nueva Esparta.

Para el director de la encuestadora Datanálisis, Luis Vicente León, la conquista de la oposición de los cinco de los mayores estados y la capital “complica” que Chávez pueda convocar en lo inmediato una reforma constitucional para lograr la reelección indefinida. Señaló que lo obliga a “establecer una nueva estrategia de reconquista antes de poder poner de nuevo la propuesta sobre la mesa”.

León dijo a la AP que para Chávez era vital recuperar la imagen de político imbatible y fuerte, ya que eso le permitiría crear la percepción de que tiene “gran fuerza en todo el país” y catapultar su propuesta de reelección indefinida, que fue rechazada en el referendo del 2007.

Sostuvo que en la medida en que Chávez alarga el proceso para introducir la reelección indefinida, todo se hace “muy cuesta arriba”, especialmente en un contexto de crisis económica mundial y caída de los precios del petróleo, la principal fuente de ingresos del país, lo cual reduce el margen de maniobra económica del gobierno.

José Vicente Carrasquero, profesor de ciencias políticas de la Universidad Simón Bolívar, expresó que a este escenario se suma el hecho de que ahora hay una oposición más fortalecida, que exhibe entre sus mayores trofeos la victoria en la populosa barriada capitalina de Petare, lo que en su opinión “acabó con el mito” de que las zonas pobres eran un “bastión del chavismo”.

El triunfo de los estados Zulia, Miranda, Carabobo, Táchira y la capital, no solo le dio a la oposición el control de más de la mitad del electorado, sino también de la mayor parte de los recursos económicos del país, lo cual fortalece aun más su posición de poder, indicó el lunes ex ministro de Planificación, Teodoro Petkoff, en su editorial en el diario Tal Cual.

El dirigente opositor Henrique Capriles, quien ganó la gobernación del estado central de Miranda, dijo el lunes que estaba dispuesto a establecer un diálogo con Chávez para trabajar en conjunto con el gobierno central.

“Nuestro compromiso es y será siempre el de un gobierno amplio. Este será un gobierno para todos por igual, no será un gobierno de partido sino será un gobierno para nuestro pueblo de Miranda”, afirmó.

León descartó que los resultados electorales de la víspera impliquen un desmoronamiento político de Chávez, e insistió en que sólo representan unos “nuevos bloqueadores” que han surgido en la carrera del mandatario por consolidar su proceso socialista de corte hegemónico que pasa por el establecimiento de la reelección indefinida.

Al respecto Petkoff expresó a la AP que independientemente de los resultados electorales Chávez insistirá con la reelección indefinida porque es “la piedra angular de su proyecto, es su poder personal y la perpetuación de su poder personal”.

Al evaluar los factores que incidieron en la derrota oficialista, León indicó que la mala gestión de los gobernadores y alcaldes chavistas y la ausencia de “líderes de gran proyección” operaron a favor de la oposición.

El dirigente Julio César Reyes, quien estaba compitiendo por la gobernación del estado de Barinas, desconoció el lunes los resultados que le dieron la victoria a Adán Chávez, hermano del mandatario, en esa entidad, y llamó a sus seguidores a “permanecer en la calle, de forma cívica, en vigilia y con cacerolazos, porque debemos defender la voluntad popular”.

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